Novena a la Virgen de Luján-Patrona de la Diócesis Castrense de Argentina
El 8 de mayo íbamos a celebrar la ordenación diaconal de uno de nuestros seminaristas en la Parroquia de Nuestra Señora de Luján Castrense, también bajo cuidado pastoral de esta Diócesis y con una realidad que compartimos con nuestra hermana Iglesia de Buenos Aires, Por motivos lógicos de este tiempo y por razones de prudencia humana y pastoral, hemos trasladado la misma a otra fecha. Ello nos anima a renovar nuestra oración por las vocaciones sacerdotales a esta vida castrense. Vocación de sacerdote diocesano, pero con la particularidad de estar al servicio y la disponibilidad, tanto aquí como en el exterior, de aquellos que sirven a la Patria.
(Párrafo del mensaje de nuestro obispo, Mons. Santiago)
QUINTO DÍA: “EN LA ESCUELA DE MARÍA, MUJER DE LA OFRENDA”
PETICIÓN: Por los seminaristas y jóvenes de nuestra Familia Diocesana: Para que redescubran, ante esta situación que vivimos, el anhelo de ofrendar sus vidas como respuesta a la vocación recibida.
+En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Oración preparatoria:
¡Oh María! Qué miras junto a Jesús, tu Hijo Buen Pastor, que la cosecha es mucha pero los obreros son pocos; te regamos ayudes a los jóvenes llamados, respondan-como Vos- con un Sí generoso y confiado. Y sostén a nuestras seminaristas, en su Sí de cada día. Amén
Lectura del día Evangelio según San Juan 10,1-10.
Jesús dijo a los fariseos: «Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino, por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a cada uno por su nombre y las hace salir. Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz». Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. Entonces Jesús prosiguió: «Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia.»
Palabra del Señor
Le pedimos a nuestra Madre, la Virgen, nos regale un corazón oferente de las vivencias cotidianas
Ofrecemos nuestra comunión espiritual, por la intención de hoy:
Creo Señor mío que éstas realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti; Oh Señor, no permitas que me separe de Ti. Amén
ORACIÓN FINAL:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro ¡Oh, Virgen, gloriosa y bendita!





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