MONS. OLIVERA | Agradezco su misión entre nosotros, renuevo mi petición a la Virgen María, para que siga siendo el faro luminoso y el sostén firme de cada día, así lo pidió el Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad de la República Argentina en una carta dirigida a la Vida Consagrada en la Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María. En su carta, Mons. Santiago Olivera subraya, “quería hacerles llegar estas breves líneas, en el Jornada de la Vida Consagrada en nuestro país, para agradecerles, con renovada gratitud, por ser ustedes, en el ámbito de la misión, la salud, la catequesis, la Curia, expresiones vivas de esperanza y constructoras de paz”.
Continuando, el Obispo agregó, “agradezco su misión entre nosotros y todo el bien que hacen. Renuevo mi petición a la Virgen María, Señora de la Esperanza y portadora de nuestra Paz, para que Ella, con su ternura de Madre, siga siendo el faro luminoso y el sostén firme de sus días, de cada día; de todos sus días”. Cerrando, Mons. Santiago expresó, “¡Muy feliz Día de la Vida Consagrada! Mi paternal bendición en el Señor Jesús y en su Madre, la Virgen María, en la tan querida advocación de Nuestra Señora de Luján”.
A continuación, compartimos en forma completa el mensaje de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad:

Buenos Aires, 8 de septiembre de 2025
Prot. 139 / 25 (1)
“…que la Fiesta de su Natividad acreciente la paz”
(Oración colecta de la Festividad Natividad de la Santísima Virgen María)
Querida Vida Consagrada:
El lema para el Jubileo que las tiene como protagonistas, reza así:
“Peregrinos de esperanza por el camino de la paz”. Y la Providencia nos muestra que la oración primera de la Liturgia de hoy, invoca la paz.
Quería hacerles llegar estas breves líneas, en la Jornada de la Vida Consagrada en nuestro país, para agradecerles, con renovada gratitud, por ser ustedes, en el ámbito de la misión, la salud, la catequesis, la Curia, expresiones vivas de esperanza y constructoras de paz. Ver y saber que están presentes en esas realidades de nuestro Obispado Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad, en el día a día; compartiendo la esperanza viva que portan en el corazón y la paz que les regala el Señor, Hijo de María y Príncipe de la Paz; y que ustedes cultivan con la oración, la Eucaristía y la Palabra de Dios.
Agradezco su misión entre nosotros y todo el bien que hacen. Renuevo mi petición a la Virgen María, Señora de la Esperanza y portadora de nuestra Paz, para que Ella, con su ternura de Madre, siga siendo el faro luminoso y el sostén firme de sus días, de cada día; de todos sus días.
Que sigan transitando este Año Jubilar de la Esperanza, como año especial de gracia, que nos renueva a todos en el “sí” confiado que un día dimos y, a ejemplo de la Virgen María, queremos permanecer fieles a él.
Muy feliz Día de la Vida Consagrada.
Mi paternal bendición en el Señor Jesús y en su Madre, la Virgen María, en la tan querida advocación de Nuestra Señora de Luján.
+Santiago Olivera
Obispo Castrense y de las
Fuerzas Federales de Seguridad
República Argentina





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