CEA | Felices los que trabajan por la Paz, bajo este lema la Delegación Episcopal Para la Causa de los Santos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) nos convoca a desarrollar la 30° Jornada de Oración por la Santificación del Pueblo Argentino y la Glorificación de sus Siervos de Dios este próximo 1 de noviembre. En su carta titulada “La Santidad en la Iglesia que peregrina por la Argentina”, Mons. Mauricio Landra, Obispo auxiliar de Mercedes-Luján y Delegado Episcopal para las Causas de los Santos nos comparte, “la visita del Papa León renueva en todos nosotros la vocación de ser constructores de comunión, dándonos fuerzas para edificar juntos la civilización del amor, reconociendo en el corazón del prójimo el lugar donde habita el Dios de Jesucristo”.
Agregando, señaló, “(…) hace treinta años cada 1º de noviembre, celebramos en nuestras comunidades la Jornada Anual de Oración por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios. Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio (Gaudete et Exsultate, 19). Por eso, y con memoria agradecida, recordemos a la fecha y por orden cronológico de canonización a nuestros compatriotas (…) A ellos les sumamos nuestros beatos.
Completando, el Delegado Episcopal dijo, “cada uno de estos hermanos y hermanas pisaron nuestra tierra, la caminaron con la Palabra de Dios y testimoniaron incluso hasta dar la vida por ella. Vivieron lo que rezamos en la bienvenida al Papa León: pusieron a las personas en el centro de su actuar, especialmente a los pobres, enfermos y pequeños. En la variada riqueza de lugares, tareas y tiempos, encontramos vidas ejemplares que nos comprometen porque es el mismo suelo y la misma fe. Sean ya santos o aún no, siempre son nuestros “bienaventurados” signos de esperanza, como causa de gratitud y alegría que a todos nos invitan a testimoniar la fe y la misericordia de un Padre que nos ha regalado lo más santo que tiene”.
A continuación, compartimos en forma completa el mensaje del Delegado Episcopal para la Causa de los Santos:

LA SANTIDAD EN LA IGLESIA QUE PEREGRINA POR ARGENTINA
La visita del Papa León renueva en todos nosotros la vocación de ser constructores de comunión, dándonos fuerzas para edificar juntos la civilización del amor, reconociendo en el corazón del prójimo el lugar donde habita el Dios de Jesucristo.
Signos de esta vocación y testigos que nos comprometen son nuestros santos y santas que han pisado esta tierra argentina. Por eso, desde hace treinta años cada 1º de noviembre, celebramos en nuestras comunidades la Jornada Anual de Oración por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios.
Rezar y ayudar a los procesos de beatificación y canonización en la pastoral de todas las diócesis, motivó a que se conformara una Delegación para las Causas de los Santos en la Conferencia Episcopal Argentina.
Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio (Gaudete et Exsultate, 19). Por eso, y con memoria agradecida, recordemos a la fecha y por orden cronológico de canonización a nuestros compatriotas: Héctor Valdivielso Sáez: José Gabriel Brochero; Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús March; Artémides Zatti y María Antonia de Paz y Figueroa.
A ellos les sumamos nuestros beatos: Laura Vicuña; María del Tránsito de Jesús Cabanillas; María Ludovica de Angelis, Ceferino Namuncurá; María Crescencia Pérez; Gregorio Martos Muñoz; Catalina de María Rodríguez, Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville, Wenceslao Pedernera, Mamerto Esquiú, Pedro Ortiz de Zárate, Juan Antonio Solinas y Cardenal Eduardo Francisco Pironio.
Cada uno de estos hermanos y hermanas pisaron nuestra tierra, la caminaron con la Palabra de Dios y testimoniaron incluso hasta dar la vida por ella. Vivieron lo que rezamos en la bienvenida al Papa León: pusieron a las personas en el centro de su actuar, especialmente a los pobres, enfermos y pequeños. Buscaron el bien común, donde la justicia sea la fuerza de la paz. (Podemos conocer más de todos ellos en www.causadelossantosenargentina.org).
Todos ellos siguen contagiándonos la fe y la mirada puesta en el prójimo, tal vez en los santos de la puerta de al lado. Conocerlos nos inspiran a seguir a Jesús como Pueblo que peregrina, canta y camina el amor de Dios. Por esto reconocemos a Cristo en numerosos hermanos argentinos, cuyas vidas y testimonios como siervos de Dios y venerables, motivan procesos de beatificación y canonización que se están desarrollando.
En la variada riqueza de lugares, tareas y tiempos, encontramos vidas ejemplares que nos comprometen porque es el mismo suelo y la misma fe. Sean ya santos o aún no, siempre son nuestros “bienaventurados” signos de esperanza, como causa de gratitud y alegría que a todos nos invitan a testimoniar la fe y la misericordia de un Padre que nos ha regalado lo más santo que tiene.
+Mons. Mauricio Landra
Obispo auxiliar de Mercedes-Luján
Delegado Episcopal para las Causas de los Santos





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