Argentino del Valle Larrabure, Hombre del perdón y faro de reconciliación, así lo subraya el diario digital Infobae al rescatar las palabras de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad al ser consultado en el 50° aniversario del asesinato del Siervo de Dios. El 19 de agosto de 1975, en la calle, en las cercanías de a la Avenida Ovidio Lagos y Muñoz, de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, era dejado el cuerpo sin vida del Coronel (Post mortem) Argentino del Valle Larrabure.
Larrabure, había sido secuestrado tras el ataque comando del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) perpetrado en democracia a la Fábrica Militar del Ejército Argentino en Villa María, Córdoba la noche del 11 de agosto de 1974, permaneciendo más de un año en cautiverio hasta su asesinato. En la nota publicada hoy en Infobae, el medio, citando a Mons. Santiago reproduce, ““fue un don para cada uno de nosotros”, y que a través de las cartas que escribió durante su cautiverio, invitaba a perdonar a los que le estaban haciendo mal, en consonancia con lo que dicta el Padre Nuestro “perdona nuestras ofensas, / como también nosotros perdonamos / a los que nos ofenden”.
Respecto de la Causa Diocesana de Beatificación por Martirio de Larrabure, Mons. Olivera decía, “el proceso por delante es largo. Calculó que para octubre todo ese material se enviará al Vaticano, quien hará su evaluación y será el Papa quien tenga la última palabra”.
Esta noche, a las 19 horas, en la Parroquia Luján Castrense, Av. Cabildo, 425, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mons. Santiago presidirá Santa Misa por la pronta Beatificación del Siervo de Dios, Argentino del Valle Larrabure y del Venerable Siervo de Dios, Enrique Shaw. Dos hombres que pertenecieron a nuestra Diócesis Castrense, uno al Ejército Argentino y el otro, a la Armada Argentina.
A continuación, compartimos palabras de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad publicadas en Infobae:
Siervo de Dios
“Hombre del perdón” y “faro de reconciliación”. Estas son algunas de las frases con las que monseñor Santiago Olivera, obispo castrense, usa para definir a Larrabure.
En diálogo con Infobae, aseguró que el militar “fue un don para cada uno de nosotros”, y que a través de las cartas que escribió durante su cautiverio, invitaba a perdonar a los que le estaban haciendo mal, en consonancia con lo que dicta el Padre Nuestro “perdona nuestras ofensas, / como también nosotros perdonamos / a los que nos ofenden”.
A instancias de la iglesia argentina, se abrió una causa para su beatificación por el martirio que soportó y al abrir el proceso se lo declaró el 14 de marzo de 2023 Siervo de Dios.
Monseñor Olivera no es un prelado cualquiera, porque maneja el know how en el intrincado proceso de elevar a una persona a la santidad. Antes de ocuparse de la atención espiritual y pastoral de los militares y de las fuerzas de seguridad en el país fue, durante dos períodos consecutivos, Delegado Episcopal para las Causas de los Santos. Su primera tarea fue la de continuar motorizando la causa del Cura Gabriel Brochero, quien ya era venerable, y así impulsó su beatificación y canonización. Además, fue vice postulador de la Sierva de Dios María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como Mama Antula.
Contó que el proceso por delante es largo. Comenzó con tomarles testimonios a los testigos, el análisis del contexto histórico, la posible participación de médicos, además del dictamen de los peritos teólogos y la recopilación de toda la documentación del candidato. Calculó que para octubre todo ese material se enviará al Vaticano, quien hará su evaluación y será el Papa quien tenga la última palabra.
“Su actitud ante el sufrimiento y la muerte muestran la obra de la virtud y el don de fortaleza que, vivificada por la Fe, se alimenta en la caridad, cuya corona es la capacidad del perdón”, destacó Olivera sobre Larrabure.





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