BUENOS AIRES | Se desarrolló Retiro de Cuaresma para preparar la Pascua, fue el último fin de semana en la Casa de Retiro Villa del Rosario en la localidad bonaerense de Ezeiza. Organizado por la Delegación Episcopal para las Acampadas, contó con la presencia de fieles castrenses de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Federales de Seguridad.
El retiro que inició con la celebración de la Santa Misa en la noche del viernes 20 de marzo se extendió hasta el mediodía del domingo 22; la predicación del Delegado Episcopal para las Acampadas y Capellán Mayor de la PSA, Padre Rubén Bonacina y del Capellán y el Vicario Episcopal de Catequesis, Padre Sergio Fochesato. Durante el retiro, los Capellanes reflexionaron respecto del llamado a la conversión, ahondando en sus palabras sobre los textos de los primeros cuatro domingos de cuaresma y la Primera Carta a los Corintios en el Capítulo 13.
A la luz de la Palabra, cada día los participantes fueron profundizando en este nuevo tiempo de Cuaresma acerca de cómo prepararnos, como verdaderos cristianos para la celebración de la Pascua. «1 Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 2 Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada». (Corintios 13:1-2)
No debemos olvidar que el amor es la virtud teologal suprema y motivación indispensable para cualquier acción cristiana. Sin amor, los dones espirituales, la fe extrema o la entrega personal son vacíos, ruidosos y carecen de valor salvífico ante Dios.
El último día del retiro, el Capellán Mayor de la GNA y Vicario de la Pastoral, Padre Jorge Massut se hizo presente en la Villa del Rosario para administrar el Sacramento de la Reconciliación a los fieles presentes. Seguidamente, con la celebración de la Eucaristía dominical presidida por el Padre Rubén Bonacina, finalizó el retiro.-









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