El Nuncio Apostólico en Argentina, visitó el Seminario Castrense, San Juan de Capistrano y Santo Cura Brochero, fue en la media mañana del jueves 14 de mayo, invitado por nuestro Obispo Castrense de Argentina, arribaba promediando las 11 de la mañana de hoy. Recibido por Mons. Santiago Olivera, el Nuncio Apostólico, Mons. Miroslaw Adamczyk ingresaba al Seminario Castrense, sito en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Donde eran esperados por el Vicario General, Mons. Gustavo Acuña, el Rector del Seminario, Padre Daniel Díaz Ramos y Vicerrector del Seminario, Padre Diego Pereyra, el Director Espiritual del Seminario, Padre Jorge Massut, el Confesor Ordinario del Seminario, Mons. Alberto Pita y Seminaristas. Mons. Miroslaw Adamczyk pudo recorrer y conocer el Seminario y también la Casa Sacerdotal San Juan Pablo II, además pudo dialogar con los Seminaristas y los presentes.
Seguidamente, todos se trasladaron hasta la Capilla, donde Mons. Miroslaw Adamczyk presidió la Santa Misa, concelebraron, Mons. Santiago Olivera, el Vicario General, el Rector y Vicerrector del Seminario Castrense, y el Confesor Ordinario del Seminario. En las palabras de bienvenida de nuestro Obispo, Mons. Olivera señaló, “agradecemos su generosidad para responder y decir sí a la invitación, para nosotros nos llena de alegría recibirlo a usted como Nuncio Apostólico aquí en nuestro Seminario, pero también es su presencia, presencia de nuestro querido Papa Francisco”.
En el repaso de los principales detalles expresados en la Homilía del Nuncio Apostólico compartida en la celebración Eucarística, decía “quiero agradecer mucho la invitación a Mons. Santiago por la invitación y, más en estos tiempo, lo bien que hace tener lugares de encuentro, un momento de ´respiración espiritual´ y lo hacemos en la Eucaristía, en la Fiesta de Apóstol San Matías”. Continuando su reflexión, señalaba, “mi misión en Nunciatura, me hace tener una cosa común con ustedes (los capellanes) tengo una misión específica”.
Agregando, decía Mons. Miroslaw Adamczyk, “queridos amigos, seminaristas, estamos en la Vigilia de la Ascensión… pero me permito a que vayamos a Belén, a los pastores, ellos después de anuncio del Ángel (…) dice ´vayamos a Belén´, ¨vayamos a ver¨ fueron los primeros discípulos de Jesús, fueron los Pastores de Belén, fueron a ver y volvieron glorificando a Dios. Esa es la Santa Noche”.
Profundizando, el Nuncio Apostólico en Argentina, les dijo, “ahora demos un paso hacia adelante, cuando Jesús llama a Juan y a Andrés, le dice casi las primeras palabras de los pastores ´vengan y lo veréis´, fueron y se quedaron con Jesús (…) las mismas palabras a Natanael ´ven y verás´“. He aquí, queridos seminaristas, palabras claves “ven y verás”, esta es la descripción de nuestra llamada sacerdotal… es una excelente, fácil y sencilla definición de cada discípulo de Jesús: encontrar a Jesús, conocer al Salvador y, solo después de encontrado y conocido, podemos invitar a los otros, a los demás a conocer al Salvador””.
Continuando, destacaba así que la vocación nace de un profundo encuentro con Jesús y el seminario, es un tiempo para estar con Él y es un tiempo rico de gracia, así lo manifestaba: “hermanos seminaristas, ustedes, ya están el seminario, han respondido al llamado a la vocación de Jesús “ven, ven a ver”, han seguido su voluntad, están aquí (…) este tiempo del seminario es para conocer mejor al Seño: Maestro y Salvador (…) Jesús necesita de ustedes, la Iglesia necesita de ustedes, el obispo, los sacerdotes… la diócesis castrense necesita de ustedes, es tiempo de conocer a Jesús y aprovechar el tiempo del seminario”.
Mons. Miroslaw Adamczyk, en la Homilía, resaltaba además, que lo importante es ser sacerdote, siempre sacerdote: “ustedes podrán manejar un tanque, pilotear un avión y está bien si lo aprenden pero siempre buscarán, en ustedes, un sacerdote que los escuche y atienda a sus situaciones familiares, laborales, entre los compañeros”. El sacerdote, nos decía, es mucho más que un cargo.
Finalmente, el Nuncio Apostólico, los animó mucho a seguir, a “llenarnos de Dios”, recordándoles, que, “nuestras actitudes, modos, expresiones, en hechos existenciales fundamentales en la vida de nuestros fieles pueden acercar a Dios o espantarlos: para ello, saber estar, siempre, ayudará a ´acercarlos a Dios”.
Consultado sobre la experiencia de la visita del Nuncio Apostólico al Seminario Castrense, el Seminarista Julián, expresaba, “Mons. Miroslaw Adamczyk me pareció una persona sencilla. Un párroco que es Nuncio, algo así (…) te hace amar más Iglesia y al sacerdocio”.
Con respecto al sacerdocio, el Seminarista, nos decía, “me resuenan de su mensaje, <<las funciones no agotan el ministerio, es mucho más>>, valoro mucho, la confianza del Nuncio en hablarnos así, lo hizo desde el corazón, desde su testimonio, de tener experiencia de Jesús antes que nada”. Por último, Julián nos compartió, “la verdad estoy muy contento con su visita, además de que es el representante del Santo Padre, de alguna manera es el apoyo, la confirmación de él para con nosotros, nuestro seminario. Quedé muy contento”.–














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