MONS. OLIVERA | Que Nuestra Señora de Luján, Madre y Patrona del pueblo argentino, cubra con su manto a nuestra Patria y acompañe a sus hijos en la búsqueda del bien común de la reconciliación y de la verdadera paz, así lo pidió el Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad al compartir la invocación religiosa en el 209° aniversario de la Independencia de la República Argentina. Fue en el acto celebrado en la Plaza de Armas del Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y del Ejército Argentino fue presidido por el Sr. Ministro de Defensa, Dr. Luis Petri.
Acompañaron al Dr. Petri, el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Brigadier General Xavier Julián Isaac, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente general Carlos Alberto Presti, el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Carlos María Allievi, el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier Gustavo Javier Valverde, el Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad, Mons. Santiago Olivera, efectivos de las Fuerzas e invitados. Mons. Santiago compartía en la invocación, “revivamos en esta fecha patriótica, el orgullo con el que nuestros Próceres hicieron flamear nuestra soberanía.
Un sueño de genuina autonomía que se había iniciado en mayo de 1810, rompiendo definitivamente las cadenas que nos ataban para decirle al mundo que somos un Pueblo soberano. Te damos gracias por nuestra Patria, por quienes sembraron con sacrificio los valores de la libertad, la justicia y la soberanía, y por todos aquellos que, a lo largo de nuestra historia, han ofrecido su vida en el noble servicio del bien común, de la paz y de la unidad”.
Completando, el Obispo pidió, “bendice, Señor a nuestra Patria, protege a tus hijos que la sirven y ayúdalos a seguir poniendo de manifiesto el profesionalismo en el cumplimiento de sus funciones. Que Nuestra Señora de Luján, Madre y Patrona del pueblo argentino, estrella luminosa en el camino de nuestra historia, cubra con su manto a nuestra Patria y acompañe a sus hijos en la búsqueda del bien común de la reconciliación y de la verdadera paz”.





A continuación, compartimos en forma completa la invocación religiosa de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad:
INVOCACIÓN RELIGIOSA
9 de Julio, 209° Aniversario de la Independencia Argentina
Señor, fuente de libertad y de toda esperanza, en este día en que conmemoramos el 209° aniversario de la Declaración de nuestra Independencia como Nación, nos reunimos para elevar una oración agradecida y confiada.
Revivamos en esta fecha patriótica, el orgullo con el que nuestros Próceres hicieron flamear nuestra soberanía. Un sueño de genuina autonomía que se había iniciado en mayo de 1810, rompiendo definitivamente las cadenas que nos ataban para decirle al mundo que somos un Pueblo soberano.
Te damos gracias por nuestra Patria, por quienes sembraron con sacrificio los valores de la libertad, la justicia y la soberanía, y por todos aquellos que, a lo largo de nuestra historia, han ofrecido su vida en el noble servicio del bien común, de la paz y de la unidad.
Padre, te pedimos que sigas iluminando a nuestras autoridades, para que, con sabiduría, verdad y mansedumbre, puedan guiar al pueblo argentino por caminos de fraternidad y concordia.
Hoy, en este Año Jubilar de la Esperanza, queremos renovar nuestra confianza en tu fidelidad. Te pedimos que nos concedas la gracia de ser testigos del tu Reino en una sociedad herida por divisiones, desencuentros y violencia.
Bendice, Señor a nuestra Patria, protege a tus hijos que la sirven y ayúdalos a seguir poniendo de manifiesto el profesionalismo en el cumplimiento de sus funciones. También bendice a sus familias que acompañan y conocen la importancia de su tarea: que, por tu gracia, encuentren consuelo en la aflicciones y seguridad en los peligros.
Recordamos las palabras del Santo Padre, Papa León XIV que nos interpelan:
«La paz no es solo una palabra que se proclama, sino una obra que se construye: con verdad, con justicia, con gestos concretos de reconciliación y con la firme decisión de renunciar a toda lógica de odio o dominio».
Concédenos, Señor la fuerza de tu Espíritu, para construir la paz allí donde nos toque vivir: en nuestros hogares, en nuestras comunidades, en nuestras instituciones.
Que Nuestra Señora de Luján, Madre y Patrona del pueblo argentino, estrella luminosa en el camino de nuestra historia, cubra con su manto a nuestra Patria y acompañe a sus hijos en la búsqueda del bien común de la reconciliación y de la verdadera paz. Amén.





0 comentarios