{"id":10048,"date":"2019-11-17T08:00:37","date_gmt":"2019-11-17T11:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=10048"},"modified":"2019-11-17T08:00:37","modified_gmt":"2019-11-17T11:00:37","slug":"papa-francisco-el-amor-es-superior-el-amor-es-mas-poderoso-porque-es-dios-dios-es-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-amor-es-superior-el-amor-es-mas-poderoso-porque-es-dios-dios-es-amor\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El amor es superior, el amor es m\u00e1s poderoso, porque es Dios: Dios es amor"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>El amor es superior, el amor es m\u00e1s poderoso, porque es Dios: Dios es amor<\/strong>, as\u00ed lo afirm\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> durante el encuentro que mantuvo con los peregrinos del mundo reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, al presentarse ante la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vatiacano<\/strong>, antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. \u00a0Fue al t\u00e9rmino de la <strong>Santa Misa <\/strong>del<a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-los-pobres-revelan-la-riqueza-que-nunca-pasa-de-moda-lo-que-conecta-la-tierra-y-el-cielo-y-por-lo-que-realmente-vale-la-pena-vivir-es-decir-el-amor\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong> 3\u00b0 D\u00eda Mundial de los Pobres<\/strong><\/a>, en esta ocasi\u00f3n se refiri\u00f3 al <strong>Evangelio<\/strong> del d\u00eda (cf. Lc 21, 5-19) presenta el discurso de Jes\u00fas sobre el fin de los tiempos.<\/p>\n<p><strong>Su Santidad <\/strong>se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) frente a los oyentes que quieren saber c\u00f3mo y cu\u00e1ndo suceder\u00e1n estos signos, Jes\u00fas responde con el t\u00edpico lenguaje apocal\u00edptico de la Biblia. Utiliza dos im\u00e1genes aparentemente conflictivas: la primera es una serie de eventos aterradores: cat\u00e1strofes, guerras, hambrunas, disturbios y persecuciones (vv. 9-12); el otro es tranquilizador: \u00abNi un solo cabello se perder\u00e1\u00bb<\/em><\/strong> (v. 18)<strong><em>\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Al respecto, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dice, <strong><em>\u201cpensemos en tantas guerras hoy, en tantas calamidades hoy. La segunda imagen, contenida en la tranquilidad de Jes\u00fas, nos dice la actitud que debe tomar el cristiano al vivir esta historia, caracterizada por la violencia y la adversidad\u201d.<\/em><\/strong> Entonces, nos pregunta y se\u00f1ala, <strong><em>\u201c\u00bfY cu\u00e1l es la actitud del cristiano? Es la actitud de esperanza en Dios, lo que nos permite no ser vencidos por eventos tr\u00e1gicos. De hecho, son \u00abuna ocasi\u00f3n para dar testimonio\u00bb <\/em><\/strong>(v. 13)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos revela, \u201clos disc\u00edpulos de Cristo no pueden seguir siendo esclavos de temores y ansiedades; en cambio, est\u00e1n llamados a habitar en la historia, a detener la fuerza destructiva del mal, con la certeza de que para acompa\u00f1ar su buena acci\u00f3n siempre hay la ternura providente y tranquilizadora del Se\u00f1or\u201d. Continuando, nos afirma, \u201c(\u2026) la realizaci\u00f3n del mundo se acerca como Dios lo quiere. Es \u00c9l, el Se\u00f1or, quien dirige nuestra existencia y conoce el objetivo final de las cosas y los eventos\u201d.<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, adem\u00e1s, nos afirm\u00f3, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or nos llama a colaborar en la construcci\u00f3n de la historia, convirti\u00e9ndonos, junto con \u00c9l, en pacificadores y testigos de la esperanza en un futuro de salvaci\u00f3n y resurrecci\u00f3n. La fe nos hace caminar con Jes\u00fas en los caminos a menudo tortuosos de este mundo, con la certeza de que la fuerza de su Esp\u00edritu doblegar\u00e1 las fuerzas del mal, someti\u00e9ndolas al poder del amor de Dios. El amor es superior, el amor es m\u00e1s poderoso, porque es Dios: Dios es amor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el transcurso de la historia, observando las persecuciones de tantos hermanos, el <strong>Papa<\/strong> nos recuerda, <strong><em>\u201c(\u2026) nuestros m\u00e1rtires, incluso de nuestro tiempo, que son m\u00e1s que los del principio, que, a pesar de la persecuci\u00f3n, son hombres y mujeres de paz.<\/em><\/strong><strong><em> Nos dan un legado para ser preservado e imitado: el Evangelio del amor y la misericordia. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Este es el tesoro m\u00e1s precioso que se nos ha dado y el testimonio m\u00e1s efectivo que podemos dar a nuestros contempor\u00e1neos, respondiendo al odio con amor, a ofender con el perd\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong> Finalizando, nos ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) cuando recibimos una ofensa, sentimos dolor; pero debemos perdonar de todo coraz\u00f3n. Cuando nos sentimos odiados, oremos con amor por la persona que nos odia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>El Evangelio de este \u00faltimo domingo del a\u00f1o lit\u00fargico (cf. Lc 21, 5-19) presenta el discurso de Jes\u00fas sobre el fin de los tiempos. Jes\u00fas lo pronuncia frente al templo de Jerusal\u00e9n, un edificio admirado por la gente por su grandeza y esplendor. Pero \u00c9l profetiza que, de toda esa belleza del templo, esa grandeza \u00abno quedar\u00e1 piedra por piedra que no ser\u00e1 destruida\u00bb (v. 6). La destrucci\u00f3n del templo anunciada por Jes\u00fas es una figura no tanto del fin de la historia, c\u00f3mo del final de la historia. De hecho, frente a los oyentes que quieren saber c\u00f3mo y cu\u00e1ndo suceder\u00e1n estos signos, Jes\u00fas responde con el t\u00edpico lenguaje apocal\u00edptico de la Biblia.<\/em><\/p>\n<p><em>Utiliza dos im\u00e1genes aparentemente conflictivas: la primera es una serie de eventos aterradores: cat\u00e1strofes, guerras, hambrunas, disturbios y persecuciones (vv. 9-12); el otro es tranquilizador: \u00abNi un solo cabello se perder\u00e1\u00bb (v. 18). Primero, hay una mirada realista a la historia, marcada por la calamidad y tambi\u00e9n por la violencia, por traumas que hieren la creaci\u00f3n, nuestro hogar com\u00fan, y tambi\u00e9n la familia humana que vive all\u00ed, y la comunidad cristiana misma. Pensemos en tantas guerras hoy, en tantas calamidades hoy. La segunda imagen, contenida en la tranquilidad de Jes\u00fas, nos dice la actitud que debe tomar el cristiano al vivir esta historia, caracterizada por la violencia y la adversidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfY cu\u00e1l es la actitud del cristiano? Es la actitud de esperanza en Dios, lo que nos permite no ser vencidos por eventos tr\u00e1gicos. De hecho, son \u00abuna ocasi\u00f3n para dar testimonio\u00bb (v. 13). Los disc\u00edpulos de Cristo no pueden seguir siendo esclavos de temores y ansiedades; en cambio, est\u00e1n llamados a habitar en la historia, a detener la fuerza destructiva del mal, con la certeza de que para acompa\u00f1ar su buena acci\u00f3n siempre hay la ternura providente y tranquilizadora del Se\u00f1or. Esta es la se\u00f1al elocuente de que el Reino de Dios viene a nosotros, es decir, que la realizaci\u00f3n del mundo se acerca como Dios lo quiere. Es \u00c9l, el Se\u00f1or, quien dirige nuestra existencia y conoce el objetivo final de las cosas y los eventos.<\/em><\/p>\n<p><em>El Se\u00f1or nos llama a colaborar en la construcci\u00f3n de la historia, convirti\u00e9ndonos, junto con \u00c9l, en pacificadores y testigos de la esperanza en un futuro de salvaci\u00f3n y resurrecci\u00f3n. La fe nos hace caminar con Jes\u00fas en los caminos a menudo tortuosos de este mundo, con la certeza de que la fuerza de su Esp\u00edritu doblegar\u00e1 las fuerzas del mal, someti\u00e9ndolas al poder del amor de Dios. El amor es superior, el amor es m\u00e1s poderoso, porque es Dios: Dios es amor. Hay ejemplos de m\u00e1rtires cristianos, nuestros m\u00e1rtires, incluso de nuestro tiempo, que son m\u00e1s que los del principio, que, a pesar de la persecuci\u00f3n, son hombres y mujeres de paz. Nos dan un legado para ser preservado e imitado: el Evangelio del amor y la misericordia. Este es el tesoro m\u00e1s precioso que se nos ha dado y el testimonio m\u00e1s efectivo que podemos dar a nuestros contempor\u00e1neos, respondiendo al odio con amor, a ofender con el perd\u00f3n. Incluso en la vida cotidiana: cuando recibimos una ofensa, sentimos dolor; pero debemos perdonar de todo coraz\u00f3n. Cuando nos sentimos odiados, oremos con amor por la persona que nos odia. Que la Virgen Mar\u00eda sostenga, con su intercesi\u00f3n materna, nuestro viaje de fe diaria para seguir al Se\u00f1or que gu\u00eda la historia.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El amor es superior, el amor es m\u00e1s poderoso, porque es Dios: Dios es amor, as\u00ed lo afirm\u00f3 el Santo Padre durante el encuentro que mantuvo con los peregrinos del mundo reunidos en Plaza San Pedro, al presentarse ante la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vatiacano, antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":8010,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-10048","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10048"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10048\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}