{"id":10050,"date":"2019-11-17T07:00:45","date_gmt":"2019-11-17T10:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=10050"},"modified":"2019-11-17T07:00:45","modified_gmt":"2019-11-17T10:00:45","slug":"papa-francisco-los-pobres-revelan-la-riqueza-que-nunca-pasa-de-moda-lo-que-conecta-la-tierra-y-el-cielo-y-por-lo-que-realmente-vale-la-pena-vivir-es-decir-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-los-pobres-revelan-la-riqueza-que-nunca-pasa-de-moda-lo-que-conecta-la-tierra-y-el-cielo-y-por-lo-que-realmente-vale-la-pena-vivir-es-decir-el-amor\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Los pobres revelan la riqueza que nunca pasa de moda, lo que conecta la tierra y el cielo y por lo que realmente vale la pena vivir: es decir, el amor"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | Los pobres revelan la riqueza que nunca pasa de moda, lo que conecta la tierra y el cielo y por lo que realmente vale la pena vivir: es decir, el amor, el resumen se desprende de la <strong>Homil\u00eda<\/strong> realizada por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, al celebrar <strong>Santa Misa<\/strong>, en la Bas\u00edlica del Vaticano, en el <strong>3\u00b0 D\u00eda Mundial de los Pobres<\/strong>. El <strong>Papa<\/strong> se refiri\u00f3 al Evangelio, se\u00f1alando, <strong><em>\u201cJes\u00fas sorprende a sus contempor\u00e1neos y a nosotros tambi\u00e9n, (\u2026) dice que no permanecer\u00e1 \u00abpiedra por piedra\u00bb<\/em><\/strong> (Lucas 21: 6)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando, nos pregunta, <strong><em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9, al final el Se\u00f1or deja que las certezas colapsen, mientras que el mundo est\u00e1 cada vez m\u00e1s privado de ellas? <\/em><\/strong>A lo que nos recuerda,<strong><em> \u201cestamos buscando respuestas en las palabras de Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong> profundiza se\u00f1alando<strong><em>, \u201cson grandes rea<\/em><\/strong><strong><em>lidades, como nuestros templos, y terror\u00edficas, como terremotos, signos en el cielo y guerras en la tierra<\/em><\/strong> (v\u00e9anse los vers\u00edculos 10-11): <strong><em>nos parecen hechos desde la primera p\u00e1gina, pero el Se\u00f1or los pone en la segunda p\u00e1gina. Al principio queda lo que nunca pasar\u00e1: el Dios viviente, infinitamente m\u00e1s grande que cualquier templo que construyamos, y el hombre, nuestro pr\u00f3jimo, que vale m\u00e1s que todas las cr\u00f3nicas del mundo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos narra, <strong><em>Jes\u00fas nos advierte de dos tentaciones. La primera es la tentaci\u00f3n de la prisa (\u2026)\u201d<\/em><\/strong>. Destacando, afirma, <strong><em>\u201c(\u2026) aquellos que difunden el alarmismo y alimentan el miedo a los dem\u00e1s y al futuro no deben ser seguidos, porque el miedo paraliza el coraz\u00f3n y la mente\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed, <strong>Su Santidad<\/strong> nos hace una especial revelaci\u00f3n, <strong><em>\u201csi nos apuramos por el momento, olvidamos lo que queda para siempre: perseguimos las nubes que pasan y perdemos de vista el cielo. Atra\u00eddos por el \u00faltimo clamor, ya no encontramos tiempo para Dios y para el hermano que vive al lado. \u00a1Qu\u00e9 cierto es esto hoy! En el deseo de correr, conquistar todo e inmediatamente, los que se quedan atr\u00e1s est\u00e1n molestos. Y se considera un desperdicio: cu\u00e1ntas personas mayores, cu\u00e1ntos ni\u00f1os no nacidos, cu\u00e1ntas personas discapacitadas, personas pobres consideradas in\u00fatiles. Tenemos prisa, sin preocuparnos de que aumenten las distancias, que la codicia de unos pocos aumente la pobreza de muchos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Dicho esto, el <strong>Santo Padre<\/strong> ratifica que, <strong><em>\u201cJes\u00fas, como ant\u00eddoto contra la prisa, hoy nos propone perseverancia a todos: \u00abcon tu perseverancia salvar\u00e1s tu vida\u00bb<\/em><\/strong> (v. 19)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong> A lo que nos convoca a reflexionar y pedir, <strong><em>\u201c(\u2026) a cada uno de nosotros y a nosotros como Iglesia que perseveremos en el bien, que no perdamos de vista lo que importa. Este es el enga\u00f1o de la prisa\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, nos habl\u00f3 sobre el segundo enga\u00f1o del que Jes\u00fas nos quiere desviarnos, <strong><em>\u201c(\u2026) cuando dice: \u00abMuchos vendr\u00e1n en mi nombre diciendo\u00bb Yo soy \u00ab. No los persigas \u00ab(v. 8). Es la tentaci\u00f3n del ego. El cristiano, como no busca de inmediato sino siempre, no es un disc\u00edpulo del ego, sino de ti. Es decir, no sigue las sirenas de sus caprichos, sino el llamado del amor, la voz de Jes\u00fas\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> entonces, nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201cla Palabra de Dios<\/em><\/strong><strong><em>, por otro lado, conduce a una \u00abcaridad no hip\u00f3crita\u00bb <\/em><\/strong>(Rom 12: 9)<strong><em>, para dar a aquellos que no tienen que devolvernos<\/em><\/strong> (ver Lc 14:14), <strong><em>para servir sin buscar recompensas y reciprocidades (ver Lk 6, 35). Entonces podemos preguntarnos: \u00ab\u00bfAyudo a alguien de quien no podr\u00e9 recibir? Yo, cristiano, \u00bftengo al menos un pobre amigo?<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Los pobres son preciosos a los ojos de Dios porque no hablan el lenguaje del yo: no se sostienen a s\u00ed mismos, con su propia fuerza, necesitan a quienes los toman de la mano. Nos recuerdan que el Evangelio vive as\u00ed, como mendigos que se acercan a Dios. La presencia de los pobres nos devuelve al clima del Evangelio, donde los pobres en esp\u00edritu son bendecidos <\/em><\/strong>(ver Mateo 5: 3)\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, <strong>Su Santidad<\/strong> nos dice, <strong><em>\u201clos pobres nos facilitan el acceso al Cielo: es por eso que el sentido de fe de la gente de Dios los vio como los guardianes del cielo. Ahora mismo soy nuestro tesoro, el tesoro de la Iglesia. De hecho, revelan la riqueza que nunca pasa de moda, lo que conecta la tierra y el cielo y por lo que realmente vale la pena vivir: es decir, el amor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes, la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la <strong>Homil\u00eda<\/strong> realizada por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><strong><em>Homil\u00eda del Santo Padre Francisco:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy, en el Evangelio, Jes\u00fas sorprende a sus contempor\u00e1neos y a nosotros tambi\u00e9n. De hecho, as\u00ed como alab\u00f3 el magn\u00edfico templo de Jerusal\u00e9n, dice que no permanecer\u00e1 \u00abpiedra por piedra\u00bb (Lucas 21: 6). \u00bfPor qu\u00e9 estas palabras hacia una instituci\u00f3n tan sagrada, que no era solo un edificio sino un signo religioso \u00fanico, un hogar para Dios y para los creyentes? \u00bfPor qu\u00e9 estas palabras? \u00bfPor qu\u00e9 profetizar que la certeza firme del pueblo de Dios colapsar\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9, al final el Se\u00f1or deja que las certezas colapsen, mientras que el mundo est\u00e1 cada vez m\u00e1s privado de ellas?<\/em><\/p>\n<p><em>Estamos buscando respuestas en las palabras de Jes\u00fas. Hoy nos dice que casi todo pasar\u00e1. Casi todo, pero no todo. En este pen\u00faltimo domingo del Tiempo Ordinario, explica que, para desmoronarse, pasan las pen\u00faltimas cosas, no las \u00faltimas: el templo, no Dios; los reinos y los acontecimientos de la humanidad, no el hombre. Las pen\u00faltimas cosas pasan, que a menudo parecen definitivas, pero no lo son. Son grandes realidades, como nuestros templos, y terror\u00edficas, como terremotos, signos en el cielo y guerras en la tierra (v\u00e9anse los vers\u00edculos 10-11): nos parecen hechos desde la primera p\u00e1gina, pero el Se\u00f1or los pone en la segunda p\u00e1gina. Al principio queda lo que nunca pasar\u00e1: el Dios viviente, infinitamente m\u00e1s grande que cualquier templo que construyamos, y el hombre, nuestro pr\u00f3jimo, que vale m\u00e1s que todas las cr\u00f3nicas del mundo. Luego, para ayudarnos a comprender lo que importa en la vida, Jes\u00fas nos advierte de dos tentaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>La primera es la tentaci\u00f3n de la prisa, de inmediato. Para Jes\u00fas no debemos perseguir a quienes dicen que el fin llega inmediatamente, que \u00abel tiempo est\u00e1 cerca\u00bb (v. 8). En otras palabras, aquellos que difunden el alarmismo y alimentan el miedo a los dem\u00e1s y al futuro no deben ser seguidos, porque el miedo paraliza el coraz\u00f3n y la mente. Y, sin embargo, \u00bfcu\u00e1ntas veces nos dejamos seducir por la prisa de querer saberlo todo e inmediatamente, por la picaz\u00f3n de la curiosidad, por las \u00faltimas noticias impactantes o escandalosas, por historias turbias, por los gritos de aquellos que gritan m\u00e1s fuerte y m\u00e1s enojados, por aquellos que dicen \u00abahora o nunca m\u00e1s \u00ab. Pero este apuro, todo esto e inmediatamente no viene de Dios. Si nos apuramos por el momento, olvidamos lo que queda para siempre: perseguimos las nubes que pasan y perdemos de vista el cielo. Atra\u00eddos por el \u00faltimo clamor, ya no encontramos tiempo para Dios y para el hermano que vive al lado. \u00a1Qu\u00e9 cierto es esto hoy! En el deseo de correr, conquistar todo e inmediatamente, los que se quedan atr\u00e1s est\u00e1n molestos. Y se considera un desperdicio: cu\u00e1ntas personas mayores, cu\u00e1ntos ni\u00f1os no nacidos, cu\u00e1ntas personas discapacitadas, personas pobres consideradas in\u00fatiles. Tenemos prisa, sin preocuparnos de que aumenten las distancias, que la codicia de unos pocos aumente la pobreza de muchos.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas, como ant\u00eddoto contra la prisa, hoy nos propone perseverancia a todos: \u00abcon tu perseverancia salvar\u00e1s tu vida\u00bb (v. 19). La perseverancia avanza todos los d\u00edas con los ojos fijos en lo que no pasa: el Se\u00f1or y el pr\u00f3ximo. Es por eso que la perseverancia es el don de Dios con el cual se preservan todos sus otros dones (ver San Agust\u00edn, De dono perseverantiae, 2,4). Pedimos a cada uno de nosotros y a nosotros como Iglesia que perseveremos en el bien, que no perdamos de vista lo que importa. Este es el enga\u00f1o de la prisa.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay un segundo enga\u00f1o del que Jes\u00fas quiere desviarnos, cuando dice: \u00abMuchos vendr\u00e1n en mi nombre diciendo\u00bb Yo soy \u00ab. No los persigas \u00ab(v. 8). Es la tentaci\u00f3n del ego. El cristiano, como no busca de inmediato sino siempre, no es un disc\u00edpulo del ego, sino de ti. Es decir, no sigue las sirenas de sus caprichos, sino el llamado del amor, la voz de Jes\u00fas \u00bfY c\u00f3mo se destaca la voz de Jes\u00fas? \u00abMuchos vendr\u00e1n en mi nombre\u00bb, dice el Se\u00f1or, pero no deben seguirse: la etiqueta \u00abcristiano\u00bb o \u00abcat\u00f3lico\u00bb no es suficiente para ser de Jes\u00fas. Debemos hablar el mismo idioma de Jes\u00fas, el del amor, el idioma de ti Habla el lenguaje de Jes\u00fas, no a quien digo, sino a qui\u00e9n sale de s\u00ed mismo. Y, sin embargo, cu\u00e1ntas veces, incluso al hacer el bien, reina la hipocres\u00eda del yo: hago el bien, pero se me considera bueno; regalo, pero para recibir a su vez; ayuda, pero para atraer la amistad de esa persona importante. Esto es lo que habla el lenguaje del ego. La Palabra de Dios, por otro lado, conduce a una \u00abcaridad no hip\u00f3crita\u00bb (Rom 12: 9), para dar a aquellos que no tienen que devolvernos (ver Lc 14:14), para servir sin buscar recompensas y reciprocidades (ver Lk 6, 35). Entonces podemos preguntarnos: \u00ab\u00bfAyudo a alguien de quien no podr\u00e9 recibir? Yo, cristiano, \u00bftengo al menos un pobre amigo?<\/em><\/p>\n<p><em>Los pobres son preciosos a los ojos de Dios porque no hablan el lenguaje del yo: no se sostienen a s\u00ed mismos, con su propia fuerza, necesitan a quienes los toman de la mano. Nos recuerdan que el Evangelio vive as\u00ed, como mendigos que se acercan a Dios. La presencia de los pobres nos devuelve al clima del Evangelio, donde los pobres en esp\u00edritu son bendecidos (ver Mateo 5: 3). Luego, en lugar de sentirnos molestos cuando los escuchamos tocar a nuestras puertas, podemos recibir su grito de ayuda como un llamado a salir de nuestro ego, para recibirlos con la misma mirada de amor que Dios tiene por ellos. \u00a1Qu\u00e9 maravilloso si los pobres ocupan el lugar que tienen en el coraz\u00f3n de Dios en nuestros corazones! Estando con los pobres, sirviendo a los pobres, aprendemos los gustos de Jes\u00fas, entendemos lo que queda y lo que sucede.<\/em><\/p>\n<p><em>Volvemos a las preguntas iniciales. Entre tantas cosas que pasan, el Se\u00f1or quiere recordarnos hoy la \u00faltima, que permanecer\u00e1 para siempre. Es amor, porque \u00abDios es amor\u00bb (1 Jn 4: 8) y el pobre hombre que pide mi amor me lleva directamente a \u00c9l. Los pobres nos facilitan el acceso al Cielo: es por eso que el sentido de fe de la gente de Dios los vio como los guardianes del cielo. Ahora mismo soy nuestro tesoro, el tesoro de la Iglesia. De hecho, revelan la riqueza que nunca pasa de moda, lo que conecta la tierra y el cielo y por lo que realmente vale la pena vivir: es decir, el amor.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Los pobres revelan la riqueza que nunca pasa de moda, lo que conecta la tierra y el cielo y por lo que realmente vale la pena vivir: es decir, el amor, el resumen se desprende de la Homil\u00eda realizada por el Santo Padre Francisco, al celebrar Santa Misa, en la Bas\u00edlica del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":10053,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[306,18,28,58],"class_list":["post-10050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-dia-mundial-de-los-pobres","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10050\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}