{"id":10247,"date":"2019-11-21T05:30:48","date_gmt":"2019-11-21T08:30:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=10247"},"modified":"2019-11-21T05:30:48","modified_gmt":"2019-11-21T08:30:48","slug":"tailandia-al-unirnos-al-senor-descubrimos-la-fuerza-de-su-cercania-a-nuestra-fragilidad-se-trata-de-una-invitacion-a-aferrarnos-fuertemente-a-su-vida-y-entrega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/tailandia-al-unirnos-al-senor-descubrimos-la-fuerza-de-su-cercania-a-nuestra-fragilidad-se-trata-de-una-invitacion-a-aferrarnos-fuertemente-a-su-vida-y-entrega\/","title":{"rendered":"Tailandia | Al unirnos al Se\u00f1or descubrimos la fuerza de su cercan\u00eda a nuestra fragilidad, se trata de una invitaci\u00f3n a aferrarnos fuertemente a su vida y entrega"},"content":{"rendered":"<p><strong>VIAJE APOST\u00d3LICO <\/strong><\/p>\n<p><strong>Tailandia <\/strong>| Al unirnos al <strong>Se\u00f1or<\/strong> descubrimos la fuerza de su cercan\u00eda a nuestra fragilidad, se trata de una invitaci\u00f3n a aferrarnos fuertemente a su vida y entrega, el resumen se desprende del discurso brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en el encuentro con el personal de salud del <strong>Hospital St. Louis<\/strong>. Al arribar al centro de salud, <strong>Su Santidad<\/strong> fue recibido por el Arzobispo de Bangkok, Cardenal <strong>Francis Xavier Kriengsak Kovithavanij<\/strong>, el director del Hospital, <strong>Tanin Intragumtornchai<\/strong>, el director general de la estructura, y el personal de salud.<\/p>\n<p>El <strong>Hospital St. Louis<\/strong> est\u00e1 pronto a cumplir 120 a\u00f1os, construido por la comunidad cat\u00f3lica en el pa\u00eds es uno de los m\u00e1s importantes, el <strong>Santo Padre<\/strong> les dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>para m\u00ed es una bendici\u00f3n presenciar, de primera mano, este valioso servicio que la Iglesia ofrece al pueblo de Tailandia, especialmente a los m\u00e1s necesitados\u201d.<\/em><\/strong> A lo que agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) el ejercicio de la caridad es donde los cristianos somos llamados no s\u00f3lo a transparentar nuestro ser disc\u00edpulos misioneros, sino tambi\u00e9n a confrontar nuestro seguimiento y el de nuestras Instituciones: \u00abLes aseguro que cada vez que lo hicieron con el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hermanos, lo hicieron conmigo\u00bb (Mt 25,40), dice el Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> adem\u00e1s, les se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) ustedes realizan una de las mayores obras de misericordia, puesto que vuestro compromiso sanitario va mucho m\u00e1s all\u00e1 de un simple y loable ejercicio de la medicina. Tal compromiso no puede reducirse solamente a realizar algunas acciones o programas determinados, sino que deben ir m\u00e1s all\u00e1, abiertos a lo imprevisible\u201d. <\/em><\/strong>Al mismo tiempo, les dijo a la comunidad de salud, <strong><em>\u201ctodos ustedes, miembros de esta comunidad terap\u00e9utica, son disc\u00edpulos misioneros cuando mirando a un paciente aprenden a llamarlo por su nombre. S\u00e9 que a veces su servicio puede resultar pesado y agotador; conviven con situaciones extremas, lo cual reclama poder ser acompa\u00f1ados y cuidados en su labor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Hablando sobre los desaf\u00edos que aprontan en su labor, el Santo Padre les dec\u00eda, \u201ctodos sabemos que la enfermedad siempre trae consigo grandes interrogantes. Nuestra primera reacci\u00f3n puede ser la de rebelarnos y hasta vivir momentos de desconcierto y desolaci\u00f3n. Es el grito de dolor y est\u00e1 bien que as\u00ed sea: el propio Jes\u00fas lo sufri\u00f3 y lo hizo. Con la oraci\u00f3n queremos unirnos tambi\u00e9n nosotros al suyo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cas\u00ed en el final, <strong>Su Santidad<\/strong> les se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cal unirnos a \u00c9l en su pasi\u00f3n descubrimos la fuerza de su cercan\u00eda a nuestra fragilidad y a nuestras heridas. Se trata de una invitaci\u00f3n a aferrarnos fuertemente a su vida y entrega\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes el mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos amigos:<\/em><\/p>\n<p><em>Me alegra tener esta oportunidad de encontrarme con ustedes, personal m\u00e9dico, sanitario y auxiliar del St. Louis Hospital, y de otros hospitales cat\u00f3licos y centros de caridad. Agradezco al se\u00f1or Director sus amables palabras de presentaci\u00f3n. Para m\u00ed es una bendici\u00f3n presenciar, de primera mano, este valioso servicio que la Iglesia ofrece al pueblo de Tailandia, especialmente a los m\u00e1s necesitados.<\/em><\/p>\n<p><em>Saludo con afecto a las Hermanas de San Pablo de Chartres, as\u00ed como a las dem\u00e1s religiosas aqu\u00ed presentes, y les agradezco la dedicaci\u00f3n silenciosa y alegre a este apostolado. Ustedes nos permiten contemplar el rostro materno del Se\u00f1or que se inclina para ungir y levantar a sus hijos: gracias.<\/em><\/p>\n<p><em>Me alegr\u00f3 escuchar las palabras del Director sobre el principio que anima este Hospital: Ubi caritas, Deus ibi est; donde hay caridad, all\u00ed est\u00e1 Dios. Porque precisamente en el ejercicio de la caridad es donde los cristianos somos llamados no s\u00f3lo a transparentar nuestro ser disc\u00edpulos misioneros, sino tambi\u00e9n a confrontar nuestro seguimiento y el de nuestras Instituciones: \u00abLes aseguro que cada vez que lo hicieron con el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hermanos, lo hicieron conmigo\u00bb (Mt 25,40), dice el Se\u00f1or; disc\u00edpulos misioneros sanitarios que se abren a \u00abuna fraternidad m\u00edstica, contemplativa, que sabe mirar la grandeza sagrada del pr\u00f3jimo, que sabe descubrir a Dios en cada ser humano [&#8230; ] y buscar la felicidad de los dem\u00e1s como la busca su Padre bueno\u00bb (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 92).<\/em><\/p>\n<p><em>Desde esta perspectiva, ustedes realizan una de las mayores obras de misericordia, puesto que vuestro compromiso sanitario va mucho m\u00e1s all\u00e1 de un simple y loable ejercicio de la medicina. Tal compromiso no puede reducirse solamente a realizar algunas acciones o programas determinados, sino que deben ir m\u00e1s all\u00e1, abiertos a lo imprevisible. Recibir y abrazar la vida como llega a la emergencia del hospital para ser atendida con una piedad especial, que nace del respeto y amor a la dignidad de todos los seres humanos. Los procesos de sanaci\u00f3n tambi\u00e9n requieren y reclaman el poder de una unci\u00f3n capaz de devolver, en todas las situaciones que se tienen que atravesar, una mirada que dignifica y sostiene. Todos ustedes, miembros de esta comunidad terap\u00e9utica, son disc\u00edpulos misioneros cuando mirando a un paciente aprenden a llamarlo por su nombre. S\u00e9 que a veces su servicio puede resultar pesado y agotador; conviven con situaciones extremas, lo cual reclama poder ser acompa\u00f1ados y cuidados en su labor. De ah\u00ed la importancia de poder desarrollar una pastoral de la salud donde, no s\u00f3lo los pacientes, sino todos los miembros de esta comunidad puedan sentirse acompa\u00f1ados y sostenidos en su misi\u00f3n. Sepan tambi\u00e9n que vuestros esfuerzos y el trabajo de las muchas instituciones que representan son el testimonio vivo del cuidado y la atenci\u00f3n que estamos llamados a mostrar a todas las personas, especialmente a los ancianos, a los j\u00f3venes y a los m\u00e1s vulnerables.<\/em><\/p>\n<p><em>Este a\u00f1o, St. Louis Hospital celebra el 120 aniversario de su fundaci\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1ntas personas fueron calmadas en su dolor, consoladas en sus agobios e inclusive acompa\u00f1adas en su soledad! Al dar gracias a Dios por este don de vuestra presencia durante estos a\u00f1os, les pido para que este apostolado, y otros similares sean, cada vez m\u00e1s, se\u00f1al y emblema de una Iglesia en salida que, queriendo vivir su misi\u00f3n, se anima a llevar el amor sanador de Cristo a los que sufren.<\/em><\/p>\n<p><em>Al final de este encuentro visitar\u00e9 a los enfermos y discapacitados, y as\u00ed podr\u00e9 acompa\u00f1arlos, al menos m\u00ednimamente, en su dolor.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos sabemos que la enfermedad siempre trae consigo grandes interrogantes. Nuestra primera reacci\u00f3n puede ser la de rebelarnos y hasta vivir momentos de desconcierto y desolaci\u00f3n. Es el grito de dolor y est\u00e1 bien que as\u00ed sea: el propio Jes\u00fas lo sufri\u00f3 y lo hizo. Con la oraci\u00f3n queremos unirnos tambi\u00e9n nosotros al suyo.<\/em><\/p>\n<p><em>Al unirnos a \u00c9l en su pasi\u00f3n descubrimos la fuerza de su cercan\u00eda a nuestra fragilidad y a nuestras heridas. Se trata de una invitaci\u00f3n a aferrarnos fuertemente a su vida y entrega. Si a veces sentimos en el interior \u201cel pan de la adversidad y el agua de la aflicci\u00f3n\u201d, recemos para poder encontrar tambi\u00e9n, en una mano tendida, la ayuda necesaria para descubrir el consuelo que viene del \u201cSe\u00f1or que no se esconde\u201d (cf. Is 30,20), y que est\u00e1 cerca acompa\u00f1\u00e1ndonos.<\/em><\/p>\n<p><em>Pongamos este encuentro y vuestras vidas bajo la protecci\u00f3n de Mar\u00eda, precisamente bajo su manto. Que ella vuelva sus ojos llenos de misericordia hacia ustedes, especialmente en el momento del dolor, la enfermedad y toda forma de vulnerabilidad. Que ella les ayude con la gracia de encontrar a su Hijo en la carne herida de las personas a quienes sirven.<\/em><\/p>\n<p><em>A todos ustedes y a sus familias los bendigo. Y les pido, por favor, que no se olviden de rezar por m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas gracias.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO Tailandia | Al unirnos al Se\u00f1or descubrimos la fuerza de su cercan\u00eda a nuestra fragilidad, se trata de una invitaci\u00f3n a aferrarnos fuertemente a su vida y entrega, el resumen se desprende del discurso brindado por el Santo Padre Francisco en el encuentro con el personal de salud del Hospital St. Louis. 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