{"id":10368,"date":"2019-11-23T05:45:53","date_gmt":"2019-11-23T08:45:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=10368"},"modified":"2019-11-23T05:45:53","modified_gmt":"2019-11-23T08:45:53","slug":"japon-proteger-toda-vida-y-anunciar-el-evangelio-no-son-dos-cosas-separadas-ni-contrapuestas-se-reclaman-y-necesitan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/japon-proteger-toda-vida-y-anunciar-el-evangelio-no-son-dos-cosas-separadas-ni-contrapuestas-se-reclaman-y-necesitan\/","title":{"rendered":"Jap\u00f3n | Proteger toda vida y anunciar el Evangelio no son dos cosas separadas ni contrapuestas: se reclaman y necesitan"},"content":{"rendered":"<p><strong>VIAJE APOST\u00d3LICO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jap\u00f3n<\/strong> | Proteger toda vida y anunciar el Evangelio no son dos cosas separadas ni contrapuestas: se reclaman y necesitan, as\u00ed lo afirmaba en su encuentro con los Obispos de Jap\u00f3n, Su Santidad Francisco. Luego de su viaje por <strong>Tailandia<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> arribaba a las 17:32 hora de Jap\u00f3n (5:32 horas de Argentina), donde el aeropuerto de <strong>Tokyo<\/strong> fue recibido por el Vice Primer Ministro,\u00a0<strong>Tar\u014d As\u014d<\/strong>.<\/p>\n<p>Luego de los saludos, el <strong>Santo Padre<\/strong> se dirigi\u00f3 a la <strong>Nunciatura Apost\u00f3lica<\/strong> japonesa, donde lo esperaban los Obispos, y con quien mantuvo un especial mensaje. Es de destacar, que esta visita de Su Santidad Francisco se desarrolla bajo el lema<strong>, Proteger toda vida<\/strong>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos Obispos:<\/em><\/p>\n<p><em>Estoy muy contento por el don de visitar Jap\u00f3n y por la bienvenida que me han brindado. Agradezco especialmente al Arzobispo Takami por sus palabras en nombre de toda la comunidad cat\u00f3lica de este pa\u00eds. Estando aqu\u00ed con ustedes, en este primer encuentro oficial, quiero saludar a todas vuestras comunidades, laicos, catequistas, sacerdotes, religiosos, personas consagradas, seminaristas. Y tambi\u00e9n quiero extender el abrazo y mis oraciones a todos los japoneses en este per\u00edodo marcado por la entronizaci\u00f3n del nuevo Emperador y el inicio de la era Reiwa.<\/em><\/p>\n<p><em>No s\u00e9 si sabr\u00e1n, pero desde joven sent\u00eda simpat\u00eda y cari\u00f1o por estas tierras. Han pasado muchos a\u00f1os de aquel impulso misionero cuya realizaci\u00f3n se hizo esperar. Hoy, el Se\u00f1or me regala la oportunidad de estar entre ustedes como peregrino misionero tras los pasos de grandes testigos de la fe. Se cumplen 470 a\u00f1os de la llegada de san Francisco Javier al Jap\u00f3n, quien marc\u00f3 el comienzo de la difusi\u00f3n del cristianismo en esta tierra. En su memoria, quiero unirme a ustedes para dar gracias al Se\u00f1or por todos aquellos que, a lo largo de los siglos, se dedicaron a sembrar el Evangelio y a servir al pueblo japon\u00e9s con gran unci\u00f3n y amor; esta entrega le dio un rostro muy particular a la Iglesia nipona. Pienso en los m\u00e1rtires San Pablo Miki y sus compa\u00f1eros y en el beato Justo Takayama Ukon, que en medio de tantas pruebas dio testimonio hasta su muerte. Esta entrega para mantener viva la fe a trav\u00e9s de la persecuci\u00f3n ayud\u00f3 a la peque\u00f1a comunidad cristiana a crecer, consolidarse y dar fruto. Tambi\u00e9n pensemos en los \u201ccristianos ocultos\u201d, de la regi\u00f3n de Nagasaki, que mantuvieron la fe por generaciones a trav\u00e9s del bautismo, la oraci\u00f3n y la catequesis; aut\u00e9nticas Iglesias dom\u00e9sticas que resplandec\u00edan en esta tierra, quiz\u00e1s sin saberlo, como espejo de la familia de Nazaret.<\/em><\/p>\n<p><em>El camino del Se\u00f1or nos muestra c\u00f3mo su presencia se \u201cjuega\u201d en la vida cotidiana del pueblo fiel, que busca la manera de seguir haciendo presente su memoria; una presencia silenciosa, memoria viva que recuerda que donde dos o m\u00e1s est\u00e9n reunidos en su Nombre all\u00ed estar\u00e1 \u00c9l, con la fuerza y la ternura de su Esp\u00edritu (cf. Mt 18,20). El ADN de vuestras comunidades est\u00e1 marcado por este testimonio, ant\u00eddoto contra toda desesperanza, que nos se\u00f1ala el camino hacia donde poner la mirada. Ustedes son una Iglesia viva, que se ha mantenido pronunciando el Nombre del Se\u00f1or y contemplando c\u00f3mo \u00c9l los guiaba en medio de la persecuci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>La siembra confiada, el testimonio de los m\u00e1rtires y la paciente expectativa de los frutos que el Se\u00f1or regala a su tiempo, caracterizaron la modalidad apost\u00f3lica con la que han sabido acompa\u00f1ar la cultura japonesa. Como resultado, forjaron a lo largo de estos a\u00f1os un rostro eclesial muy apreciado, en general, por la sociedad nipona, gracias a sus numerosas aportaciones al bien com\u00fan. Este importante cap\u00edtulo de la historia del pa\u00eds y de la Iglesia universal, ha sido ahora reconocido con la designaci\u00f3n de las iglesias y pueblos de Nagasaki y Amakusa como lugares del Patrimonio Cultural Mundial; pero, sobre todo, como memoria viva del alma de vuestras comunidades, esperanza fecunda de toda evangelizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Este viaje apost\u00f3lico est\u00e1 marcado por el lema \u00abproteger toda vida\u00bb, que bien puede simbolizar nuestro ministerio episcopal. El obispo es aquel a quien el Se\u00f1or llam\u00f3 de en medio de su pueblo, para devolverlo como pastor capaz de proteger toda vida, lo que determina en cierta medida el escenario a donde debemos apuntar.<\/em><\/p>\n<p><em>La misi\u00f3n en estas tierras estuvo marcada por una fuerte b\u00fasqueda de inculturaci\u00f3n y di\u00e1logo, que permiti\u00f3 el desarrollo de nuevas modalidades independientes a las desarrolladas en Europa. Sabemos que, desde el inicio, se usaron escritos, el teatro, la m\u00fasica y todo tipo de medios, en su gran mayor\u00eda en idioma japon\u00e9s. Este hecho demuestra el amor que los primeros misioneros sent\u00edan por estas tierras. Proteger toda vida significa, en primer lugar, tener esta mirada contemplativa capaz de amar la vida de todo el pueblo que les fue confiado, para reconocer en \u00e9l ante todo un don del Se\u00f1or. \u00abPorque s\u00f3lo lo que se ama puede ser salvado. S\u00f3lo lo que se abraza puede ser transformado\u00bb (XXXIV Jornada Mundial de la Juventud, Panam\u00e1, Vigilia de oraci\u00f3n, 26 enero 2019). Principio de encarnaci\u00f3n capaz de ayudar a posicionarnos ante toda vida como un don gratuito, por sobre otras consideraciones, v\u00e1lidas pero secundarias. Proteger toda vida y anunciar el Evangelio no son dos cosas separadas ni contrapuestas: se reclaman y necesitan. Ambas significan estar atentos y velar ante todo aquello que hoy pueda estar impidiendo, en estas tierras, el desarrollo integral de las personas confiadas a la luz del Evangelio de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Sabemos que la Iglesia en Jap\u00f3n es peque\u00f1a y los cat\u00f3licos son una minor\u00eda, pero esto no debe restarle valor a vuestro compromiso con una evangelizaci\u00f3n que, en vuestra situaci\u00f3n particular, la palabra m\u00e1s fuerte y clara que pueden brindar es la de un testimonio humilde, cotidiano y de di\u00e1logo con otras tradiciones religiosas. La hospitalidad y el cuidado que muestran a los numerosos trabajadores extranjeros, que representan m\u00e1s de la mitad de los cat\u00f3licos de Jap\u00f3n, no s\u00f3lo sirve como testimonio del Evangelio en medio de la sociedad japonesa, sino que tambi\u00e9n certifica la universalidad de la Iglesia, demostrando que nuestra uni\u00f3n con Cristo es m\u00e1s fuerte que cualquier otro v\u00ednculo o identidad, y es capaz de llegar y alcanzar a todas las realidades.<\/em><\/p>\n<p><em>Una Iglesia martirial puede hablar con mayor libertad, especialmente al abordar cuestiones urgentes de paz y justicia en nuestro mundo. Pronto visitar\u00e9 Nagasaki e Hiroshima donde rezar\u00e9 por las v\u00edctimas del bombardeo catastr\u00f3fico de estas dos ciudades, y me har\u00e9 eco de vuestros propios llamados prof\u00e9ticos al desarme nuclear. Deseo encontrar a aquellos que a\u00fan sufren las heridas de este tr\u00e1gico episodio de la historia humana, as\u00ed como a las v\u00edctimas del \u201ctriple desastre\u201d. Su sufrimiento continuado es un recordatorio elocuente a nuestro deber humano y cristiano de ayudar a los que sufren en el cuerpo y en el esp\u00edritu, y de ofrecer a todos el mensaje evang\u00e9lico de esperanza, curaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n. El mal no hace acepci\u00f3n de personas y no pregunta sobre pertenencias; simplemente irrumpe con su vehemencia destructora, como ha sucedido recientemente con el devastador tif\u00f3n que ha provocado tantas v\u00edctimas y da\u00f1os materiales. Encomendemos a la misericordia del Se\u00f1or a los que han muerto, a sus familiares, y a todos los que han perdido sus casas y bienes materiales. Que no tengamos miedo a desarrollar siempre, aqu\u00ed y en todo el mundo, una misi\u00f3n capaz de levantar la voz y defender toda vida como un don preciado del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Los animo, pues, en sus esfuerzos para garantizar que la comunidad cat\u00f3lica en Jap\u00f3n ofrezca un testimonio claro del Evangelio en medio de toda la sociedad. El apreciado apostolado educativo de la Iglesia representa un gran recurso para la evangelizaci\u00f3n, y demuestra el compromiso con las m\u00e1s amplias corrientes intelectuales y culturales; la calidad de su contribuci\u00f3n depender\u00e1 naturalmente del fomento de su identidad y misi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Somos conscientes de que existen diversos flagelos que atentan contra la vida de algunas personas de vuestras comunidades, que est\u00e1n marcadas, por diversas razones, por la soledad, la desesperaci\u00f3n y el aislamiento. El aumento del n\u00famero de suicidios en vuestras ciudades, as\u00ed como el \u201cbulismo\u201d (ijime), y diversas formas de auto exigencia, est\u00e1n creando nuevos tipos de alienaci\u00f3n y desorientaci\u00f3n espiritual.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo afecta esto especialmente a los j\u00f3venes! Los invito a que les presten especial atenci\u00f3n a ellos y a sus necesidades, busquen priorizar espacios donde la cultura de la eficacia, el rendimiento y el \u00e9xito se vea visitada por la cultura de un amor gratuito y desinteresado capaz de brindar a todos, y no s\u00f3lo a los que \u201cllegaron\u201d, posibilidades de una vida feliz y lograda. Con su celo, ideas y energ\u00eda, as\u00ed como con una buena formaci\u00f3n y bien acompa\u00f1ados, vuestros j\u00f3venes pueden ser una fuente importante de esperanza para sus contempor\u00e1neos, y dar un testimonio vital de la caridad cristiana. Una b\u00fasqueda creativa, inculturada e ingeniosa del kerigma puede tener mucho eco en tantas vidas anhelantes de compasi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e9 que la mies es mucha y los obreros pocos, por eso los estimulo a buscar, desarrollar y fomentar una misi\u00f3n capaz de involucrar a las familias y a promover una formaci\u00f3n capaz de alcanzar a las personas all\u00ed donde estas se encuentren, asumiendo siempre la realidad: el punto de partida para todo apostolado nace del lugar donde las personas est\u00e1n en sus rutinas y quehaceres. All\u00ed, tenemos que llegar al alma de las ciudades, de los trabajos, de las universidades para acompa\u00f1ar con el Evangelio de la compasi\u00f3n y la misericordia a los fieles que nos fueron confiados.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuevamente gracias por la oportunidad que me regalan de poder visitar y celebrar con vuestras Iglesias locales. Pedro quiere confirmarlos en la fe, pero tambi\u00e9n viene a tocar y dejarse renovar en las huellas de tantos m\u00e1rtires testigos de la fe; recen para que el Se\u00f1or me regale esta gracia.<\/em><\/p>\n<p><em>Pido al Se\u00f1or que los bendiga y, en ustedes, a vuestras comunidades.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO Jap\u00f3n | Proteger toda vida y anunciar el Evangelio no son dos cosas separadas ni contrapuestas: se reclaman y necesitan, as\u00ed lo afirmaba en su encuentro con los Obispos de Jap\u00f3n, Su Santidad Francisco. 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