{"id":10386,"date":"2019-11-24T05:35:57","date_gmt":"2019-11-24T08:35:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=10386"},"modified":"2019-11-24T05:35:57","modified_gmt":"2019-11-24T08:35:57","slug":"japon-el-amor-dado-por-cristo-en-la-cruz-es-capaz-de-vencer-sobre-todo-tipo-de-odio-egoismo-burla-o-evasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/japon-el-amor-dado-por-cristo-en-la-cruz-es-capaz-de-vencer-sobre-todo-tipo-de-odio-egoismo-burla-o-evasion\/","title":{"rendered":"JAP\u00d3N | El amor dado, por Cristo en la cruz, es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoi\u0301smo, burla o evasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>VIAJE APOST\u00d3LICO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jap\u00f3n | El amor dado, por Cristo en la cruz, es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoi\u0301smo, burla o evasi\u00f3n<\/strong>, la afirmaci\u00f3n es parte de las palabras del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> brindadas en la <strong>Homil\u00eda<\/strong> en esta jornada en la ciudad de <strong>Nagasaki<\/strong>. Continuando con su viaje<strong> Apost\u00f3lico<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> se traslad\u00f3 hasta el <strong>Estadio de\u00a0<\/strong><b>B\u00e9isbol <\/b>de <strong>Nagasaki<\/strong>, donde celebr\u00f3 <strong>Santa Misa<\/strong> en la<strong> Solemnidad de <\/strong><strong>Cristo Rey<\/strong><strong>. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong>, centr\u00f3 sus palabras en el <strong>Evangelio, \u201cJesu\u0301s, acue\u0301rdate de mi\u0301 cuando llegues a tu reino\u201d<\/strong> (Lc 23,42). Afirmando, <strong><em>\u201cen este u\u0301ltimo domingo del an\u0303o litu\u0301rgico unimos nuestras voces a la del malhechor que, crucificado junto con Jesu\u0301s, lo reconocio\u0301 y lo proclamo\u0301 rey\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando con su <strong>Homil\u00eda<\/strong>, nos ilustr\u00f3 sobre lo vivido en el <strong>Calvario<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) en el momento menos triunfal y glorioso, bajo los gritos de burlas y humillacio\u0301n, el bandido fue capaz de alzar la voz y realizar su profesio\u0301n de fe\u201d.<\/em><\/strong> Dice el <strong>Santo Padre<em>, \u201cson las u\u0301ltimas palabras que Jesu\u0301s escucha y, a su vez, son las u\u0301ltimas palabras que E\u0301l dirige antes de entregarse a su Padre: <\/em>\u201cYo te aseguro que hoy estara\u0301s conmigo en el Parai\u0301so\u201d<\/strong> (Lc 23,43)\u201d.<\/p>\n<p>Continuando, afirma, <strong><em>\u201cel pasado tortuoso del ladro\u0301n parece, por un instante, cobrar un nuevo sentido: acompan\u0303ar de cerca el suplicio del Sen\u0303or\u201d<\/em><\/strong>. Avanzando, nos revela el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201cel calvario, lugar de desconcierto e injusticia, donde la impotencia y la incomprensio\u0301n se encuentran acompan\u0303adas por el murmullo y cuchicheo indiferente y justificador de los burlones de turno ante la muerte del inocente, se transforma, gracias a la actitud del buen ladro\u0301n, en una palabra de esperanza para toda la humanidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> entonces, revela, <strong><em>\u201choy aqui\u0301 queremos renovar nuestra fe y nuestro compromiso; conocemos bien la historia de nuestras fallas, pecados y limitaciones, al igual que el buen ladro\u0301n, pero no queremos que eso sea lo que determine o defina nuestro presente y futuro\u201d.<\/em><\/strong> Observando la historia vivida en el pueblo japon\u00e9s, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, les dijo, <strong><em>\u201cestas tierras experimentaron, como pocas, la capacidad destructora a la que puede llegar el ser humano. Por eso, como el buen ladro\u0301n, queremos vivir ese instante donde poder levantar nuestras voces y profesar nuestra fe en la defensa y el servicio del Sen\u0303or, el Inocente sufriente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el final de sus palabras, se refiri\u00f3 a los<strong> M\u00e1rtires de Jap\u00f3n<\/strong>, sobre su ejemplo, el<strong> Santo Padre <\/strong>afirm\u00f3,<strong> <em>\u201c(\u2026) sobre sus huellas queremos caminar, sobre sus pasos queremos andar para profesar con valenti\u0301a que\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>el amor dado, entregado y celebrado por Cristo en la cruz, es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoi\u0301smo, burla o evasio\u0301n<\/em><\/strong><strong><em>; es capaz de vencer sobre todo pesimismo inoperante o bienestar narcotizante, que termina por paralizar cualquier buena accio\u0301n y eleccio\u0301n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>A continuaci\u00f3n, la homil\u00eda que pronunciada por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cJesu\u0301s, acue\u0301rdate de mi\u0301 cuando llegues a tu reino\u201d (Lc 23,42).<\/em><\/p>\n<p><em>En este u\u0301ltimo domingo del an\u0303o litu\u0301rgico unimos nuestras voces a la del malhechor que, crucificado junto con Jesu\u0301s, lo reconocio\u0301 y lo proclamo\u0301 rey. Alli\u0301, en el momento menos triunfal y glorioso, bajo los gritos de burlas y humillacio\u0301n, el bandido fue capaz de alzar la voz y realizar su profesio\u0301n de fe. Son las u\u0301ltimas palabras que Jesu\u0301s escucha y, a su vez, son las u\u0301ltimas palabras que E\u0301l dirige antes de entregarse a su Padre: \u201cYo te aseguro que hoy estara\u0301s conmigo en el Parai\u0301so\u201d (Lc 23,43).<\/em><\/p>\n<p><em>El pasado tortuoso del ladro\u0301n parece, por un instante, cobrar un nuevo sentido: acompan\u0303ar de cerca el suplicio del Sen\u0303or; y este instante no hace ma\u0301s que corroborar la vida del Sen\u0303or: ofrecer siempre y en todas partes la salvacio\u0301n. El calvario, lugar de desconcierto e injusticia, donde la impotencia y la incomprensio\u0301n se encuentran acompan\u0303adas por el murmullo y cuchicheo indiferente y justificador de los burlones de turno ante la muerte del inocente, se transforma, gracias a la actitud del buen ladro\u0301n, en una palabra de esperanza para toda la humanidad. Las burlas y gritos de sa\u0301lvate a ti mismo frente al inocente sufriente no sera\u0301n la u\u0301ltima palabra; es ma\u0301s, despertara\u0301n la voz de aquellos que se dejen tocar el corazo\u0301n y se decidan por la compasio\u0301n como aute\u0301ntica forma para construir la historia.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy aqui\u0301 queremos renovar nuestra fe y nuestro compromiso; conocemos bien la historia de nuestras fallas, pecados y limitaciones, al igual que el buen ladro\u0301n, pero no queremos que eso sea lo que determine o defina nuestro presente y futuro. Sabemos que no son pocas las veces que podemos caer en la atmo\u0301sfera comodona del grito fa\u0301cil e indiferente del \u201csa\u0301lvate a ti mismo\u201d, y perder la memoria de lo que significa cargar con el sufrimiento de tantos inocentes.<\/em><\/p>\n<p><em>Estas tierras experimentaron, como pocas, la capacidad destructora a la que puede llegar el ser humano. Por eso, como el buen ladro\u0301n, queremos vivir ese instante donde poder levantar nuestras voces y profesar nuestra fe en la defensa y el servicio del Sen\u0303or, el Inocente sufriente. Queremos acompan\u0303ar su suplicio, sostener su soledad y abandono, y escuchar, una vez ma\u0301s, que la salvacio\u0301n es la palabra que el Padre nos quiere ofrecer a todos: \u201cHoy estara\u0301s conmigo en el Parai\u0301so\u201d. Salvacio\u0301n y certeza que testimoniaron valientemente con su vida san Pablo Miki y sus compan\u0303eros, asi\u0301 como los miles de ma\u0301rtires que jalonan su patrimonio espiritual. Sobre sus huellas queremos caminar, sobre sus pasos queremos andar para profesar con valenti\u0301a que\u00a0<strong>el amor dado, entregado y celebrado por Cristo en la cruz, es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoi\u0301smo, burla o evasio\u0301n<\/strong>; es capaz de vencer sobre todo pesimismo inoperante o bienestar narcotizante, que termina por paralizar cualquier buena accio\u0301n y eleccio\u0301n.<\/em><\/p>\n<p><em>Como nos lo recordaba el Concilio Vaticano II, lejos esta\u0301n de la verdad quienes sabiendo que nosotros no tenemos aqui\u0301 una ciudad permanente, sino que buscamos la futura, piensan que por ello podemos descuidar nuestros deberes terrenos, no advirtiendo que, precisamente, por esa misma fe profesada estamos obligados a realizarlos de una manera tal que den cuenta y transparenten la nobleza de la vocacio\u0301n con la que hemos sido llamados (cf. Const. past. Gaudium et spes, 43).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO Jap\u00f3n | El amor dado, por Cristo en la cruz, es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoi\u0301smo, burla o evasi\u00f3n, la afirmaci\u00f3n es parte de las palabras del Santo Padre Francisco brindadas en la Homil\u00eda en esta jornada en la ciudad de Nagasaki. 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