{"id":1044,"date":"2018-09-12T07:42:45","date_gmt":"2018-09-12T07:42:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=1044"},"modified":"2018-09-12T07:42:45","modified_gmt":"2018-09-12T07:42:45","slug":"papa-francisco-el-verdadero-amor-es-la-verdadera-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-verdadero-amor-es-la-verdadera-libertad\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El verdadero amor es la verdadera libertad"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_santo-padre-audiencia-gral.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1045\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_santo-padre-audiencia-gral-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>El verdadero amor es la verdadera libertad<\/strong>, la definici\u00f3n la expres\u00f3 en la ma\u00f1ana de hoy el <strong>Santo Padre<\/strong>, en la Audiencia General desarrollada en ciudad del <strong>Vaticano<\/strong>, donde en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, se reun\u00eda con peregrinos y files de todo el mundo. Continuando con el ciclo de catequesis sobre Mandamientos, <strong>Su Santidad<\/strong>, se expres\u00f3 sobre \u201cEl d\u00eda del Descanso\u201d, Profec\u00eda de la Liberaci\u00f3n (Libro de la Biblia: Libro de Deuteronomio, 5.12-15).<\/p>\n<p>En primera instancia, <strong>Papa Francisco<\/strong> nos dijo, \u201c<strong><em>hay muchos tipos de esclavitud, tanto exterior como interior\u201d<\/em><\/strong>, agregando, <strong><em>\u201cexisten limitaciones externas, como la opresi\u00f3n, las vidas incautadas por la violencia y otros tipos de injusticia\u201d. <\/em><\/strong>El Santo Padre nos ense\u00f1a, <strong><em>\u201cla misericordia de Dios nos libera. Y cuando te encuentras con la misericordia de Dios, tienes una gran libertad interior y tambi\u00e9n puedes transmitirla\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero existen otro tipo de restricciones, de esclavitudes, como lo son, <strong><em>\u201clas ataduras del ego\u201d<\/em><\/strong>, ahondando el Santo Padre nos se\u00f1ala que con, <strong><em>\u201cel ego, por ejemplo, creemos en las pasiones humanas: los codiciosos, los lujuriosos, los avaros, la col\u00e9rica, la envidia, el perezoso, el orgullo &#8211; y as\u00ed sucesivamente \u2013\u201c<\/em><\/strong>, ellos, <strong><em>\u201cson esclavos de sus vicios, que se sirven de ellos y atormentarlos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, <strong>Su Santidad<\/strong> nos rese\u00f1a, <strong><em>\u201cel verdadero amor es la verdadera libertad: se separa de la posesi\u00f3n, reconstruye las relaciones, sabe proteger y valorar a los dem\u00e1s, transforma todos los esfuerzos en un regalo alegre y lo hace capaz de la comuni\u00f3n. El amor tambi\u00e9n te hace libre en prisi\u00f3n, aunque sea d\u00e9bil y limitado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes, la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Catequesis de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, en la Audiencia General del mi\u00e9rcoles 12 de septiembre:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>En la catequesis de hoy volvemos al tercer mandamiento, el del d\u00eda de la conmemoraci\u00f3n. El Dec\u00e1logo, promulgada en el libro de \u00c9xodo, se repite en el libro del Deuteronomio de una manera casi id\u00e9ntica, con la excepci\u00f3n de este Tercer Mundo, donde aparece una diferencia valiosa: \u00c9xodo mientras que el resto de la raz\u00f3n es la bendici\u00f3n de la creaci\u00f3n, en el Deuteronomio en cambio, conmemora el final de la esclavitud. En este d\u00eda el esclavo debe descansar como el maestro, para celebrar el recuerdo de la Pascua de la liberaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Los esclavos, de hecho, por definici\u00f3n no pueden descansar. Pero hay muchos tipos de esclavitud, tanto exterior como interior. Existen limitaciones externas, como la opresi\u00f3n, las vidas incautadas por la violencia y otros tipos de injusticia. Luego est\u00e1n los prisioneros internos, que son, por ejemplo, bloques psicol\u00f3gicos, complejos, l\u00edmites de caracteres y m\u00e1s. \u00bfHay alg\u00fan descanso en estas condiciones? \u00bfPuede un hombre encarcelado u oprimido permanecer libre? \u00bfY puede una persona atormentada por dificultades internas ser libre?<\/em><\/p>\n<p><em>De hecho, hay personas que, incluso en prisi\u00f3n, viven una gran libertad mental. Piense, por ejemplo, en San Maximiliano Kolbe, o en el cardenal Van Thuan, quien convirti\u00f3 las opresiones oscuras en lugares de luz. As\u00ed como hay personas marcadas por una gran fragilidad interior, pero conocen el resto de misericordia y saben transmitir. La misericordia de Dios nos libera. Y cuando te encuentras con la misericordia de Dios, tienes una gran libertad interior y tambi\u00e9n puedes transmitirla. Por eso es tan importante abrirnos a la misericordia de Dios para no ser esclavos de nosotros mismos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 es la verdadera libertad? \u00bfConsiste en libertad de elecci\u00f3n? Ciertamente se trata de una parte de la libertad, y se esfuerzan por no tener la seguridad de que cada hombre y mujer (cf. Conc. <\/em><em>Vaticano II Concilio Ecum\u00e9nico. Vat. II, Const. Past. Gaudium et spes, 73). Pero sabemos que ser capaz de hacer lo que quiere no es suficiente para ser verdaderamente libre, ni siquiera feliz. La verdadera libertad es mucho m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>De hecho, existe una esclavitud que se une m\u00e1s que una prisi\u00f3n, m\u00e1s de un ataque de p\u00e1nico, m\u00e1s que una imposici\u00f3n de cualquier tipo:. Las ataduras del ego [1] Esas personas que se miran todo el d\u00eda para ver el ego. Y tu ego es m\u00e1s alto que tu cuerpo. Ellos son esclavos del ego. El ego puede llegar a ser un torturador torturar al hombre donde quiera y le da la opresi\u00f3n m\u00e1s profundo, lo que se llama \u00abpecado\u00bb, que no es trivial violaci\u00f3n de un c\u00f3digo, pero la existencia de insuficiencia de esclavos y la condici\u00f3n (cf. Jn 8,34). [2] El pecado es, al final, decir y hacer ego. \u00abQuiero hacer esto y no me importa si hay un l\u00edmite, si hay un mandamiento, ni siquiera me importa si hay amor\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El ego, por ejemplo, creemos en las pasiones humanas: los codiciosos, los lujuriosos, los avaros, la col\u00e9rica, la envidia, el perezoso, el orgullo &#8211; y as\u00ed sucesivamente &#8211; son esclavos de sus vicios, que se sirven de ellos y atormentarlos. No hay tregua para los codiciosos, porque la garganta es la hipocres\u00eda del est\u00f3mago, que est\u00e1 llena pero nos hace creer que est\u00e1 vac\u00eda. El est\u00f3mago hip\u00f3crita nos hace codiciosos. Somos esclavos de un est\u00f3mago hip\u00f3crita. No hay tregua para los codiciosos y lujuriosos que deben vivir con placer; la ansiedad de la posesi\u00f3n destruye al avaro, siempre acumulan dinero, lastiman a los dem\u00e1s; el fuego de la ira y el gusano de la envidia arruinan las relaciones. Los escritores dicen que la envidia hace que el cuerpo y el alma se vuelvan amarillos, como cuando una persona tiene hepatitis: se vuelve amarilla. Los envidiosos tienen alma amarilla, porque nunca pueden tener la frescura de la salud del alma. La envidia destruye. El perezoso que evita cualquier esfuerzo lo hace incapaz de vivir; El egocentrismo, ese ego del que habl\u00e9, con orgullo cava un profundo hoyo entre uno mismo y los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00bfqui\u00e9n es el verdadero esclavo? \u00bfQui\u00e9n es \u00e9l que no conoce descanso? \u00bfQui\u00e9n no puede amar? Y todos estos vicios, estos pecados, este ego\u00edsmo nos aleja del amor y nos hacen incapaces de amar. Somos esclavos de nosotros mismos y no podemos amar, porque el amor es siempre hacia los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>El tercer mandamiento, que nos invita a celebrar la liberaci\u00f3n en reposo, para nosotros los cristianos es la profec\u00eda del Se\u00f1or Jes\u00fas, quien rompe la esclavitud interior del pecado para hacer que el hombre sea capaz de amar. El verdadero amor es la verdadera libertad: se separa de la posesi\u00f3n, reconstruye las relaciones, sabe proteger y valorar a los dem\u00e1s, transforma todos los esfuerzos en un regalo alegre y lo hace capaz de la comuni\u00f3n. El amor tambi\u00e9n te hace libre en prisi\u00f3n, aunque sea d\u00e9bil y limitado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Esta es la libertad que recibimos de nuestro Redentor, nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>________________________<\/p>\n<p>[1] Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1733: \u00abLa elecci\u00f3n de la desobediencia y el mal es un abuso de la libertad y conduce a la esclavitud del pecado\u00bb.<\/p>\n<p>[2] Cf. Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1739: \u00abLa libertad del hombre es finita y falible. De hecho, el hombre estaba equivocado. Libremente ha pecado. Al rechazar el plan de amor de Dios, se ha enga\u00f1ado a s\u00ed mismo; \u00e9l se ha convertido en un esclavo del pecado. Esta primera alienaci\u00f3n ha generado muchos otros. La historia de la humanidad, desde sus or\u00edgenes, es testigo de las desgracias y opresiones nacidas del coraz\u00f3n del hombre, como resultado del uso indebido de la libertad \u00ab.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El verdadero amor es la verdadera libertad, la definici\u00f3n la expres\u00f3 en la ma\u00f1ana de hoy el Santo Padre, en la Audiencia General desarrollada en ciudad del Vaticano, donde en Plaza San Pedro, se reun\u00eda con peregrinos y files de todo el mundo. 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