{"id":11637,"date":"2020-01-01T08:00:24","date_gmt":"2020-01-01T11:00:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=11637"},"modified":"2020-01-01T08:00:24","modified_gmt":"2020-01-01T11:00:24","slug":"papa-francisco-descendamos-de-los-pedestales-de-nuestro-orgullo-y-pedimos-la-bendicion-de-la-santa-madre-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-descendamos-de-los-pedestales-de-nuestro-orgullo-y-pedimos-la-bendicion-de-la-santa-madre-de-dios\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Descendamos de los pedestales de nuestro orgullo y pedimos la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Descendamos de los pedestales de nuestro orgullo y pedimos la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios<\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> en el medio d\u00eda de hoy antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana <\/strong>del<strong> \u00c1ngelus<\/strong>. Al concluir la <strong>Santa Misa<\/strong> celebrada en la Catedral <strong>Bas\u00edlica del Vaticano<\/strong> por la solemnidad de <strong>Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios<\/strong> y con motivo de la 53\u00aa Jornada Mundial de la Paz, <strong>Su Santidad<\/strong>, se present\u00f3 en la ventana del estudio de <strong>Palacio Apost\u00f3lico<\/strong> <strong>Vaticano<\/strong> para recitar el \u00c1ngelus con los fieles y los peregrinos del mundo, reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201canoche terminamos el a\u00f1o 2019 agradeciendo a Dios por el regalo del tiempo y todos sus beneficios. Hoy comenzamos 2020 con la misma actitud de gratitud y alabanza\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cel primer d\u00eda del a\u00f1o, la Liturgia celebra a la Santa Madre de Dios, Mar\u00eda, la Virgen de Nazaret, que dio a luz a Jes\u00fas, el Salvador\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Inmediatamente, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos record\u00f3, <em><strong>\u201cJes\u00fas no elimin\u00f3 el mal del mundo, sino que lo derrot\u00f3 desde la ra\u00edz. Su salvaci\u00f3n no es m\u00e1gica, pero es una salvaci\u00f3n \u00abpaciente\u00bb, es decir, implica la paciencia del amor, que se hace cargo de la iniquidad y le quita su poder\u00bb<\/strong><\/em>. Avanzando, afirm\u00f3, <strong><em>\u201cmuchas veces perdemos la paciencia; yo tambi\u00e9n, y me disculpo por el mal ejemplo de ayer<\/em><\/strong> [probablemente se refiere a la reacci\u00f3n hacia una persona que lo hab\u00eda tirado en la plaza]. <strong><em>Por esta raz\u00f3n, al contemplar la escena de la Natividad, vemos, con los ojos de la fe, el mundo renovado, liberado del dominio del mal y puesto bajo el se\u00f1or\u00edo real de Cristo, el Ni\u00f1o que yace en el pesebre.<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, adem\u00e1s nos dec\u00eda, <strong><em>\u201choy la Madre de Dios nos bendice. \u00bfY c\u00f3mo nos bendice Nuestra Se\u00f1ora? Mostr\u00e1ndonos al Hijo. Lo toma en sus brazos y nos lo muestra, por lo que nos bendice.\u201d <\/em><\/strong>Ampliando su explicaci\u00f3n, nos revela, \u201c<strong><em>Jes\u00fas es la bendici\u00f3n para aquellos que est\u00e1n oprimidos por el yugo de la esclavitud, la esclavitud moral y la esclavitud material. Se libera con amor. Para aquellos que han perdido su autoestima al permanecer prisioneros de viciosos giros, Jes\u00fas dice: el Padre te ama, no te abandona, espera tu regreso con inquebrantable paciencia <\/em><\/strong>(cf. Lc 15,20).\u201d<\/p>\n<p>Finalizando, Su Santidad pidi\u00f3, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas, descendamos de los pedestales de nuestro orgullo, todos tenemos la tentaci\u00f3n del orgullo, y pedimos la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios, la humilde Madre de Dios. Ella nos muestra a Jes\u00fas: seamos bendecidos, abramos nuestros corazones a su bondad.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes el mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas \u00a1Y feliz a\u00f1o nuevo!<\/em><\/p>\n<p><em>Anoche terminamos el a\u00f1o 2019 agradeciendo a Dios por el regalo del tiempo y todos sus beneficios. Hoy comenzamos 2020 con la misma actitud de gratitud y alabanza. No es obvio que nuestro planeta haya comenzado una nueva gira alrededor del sol y que los seres humanos sigamos viviendo all\u00ed. No es obvio, de hecho, siempre es un \u00abmilagro\u00bb ser sorprendido y agradecido.<\/em><\/p>\n<p><em>El primer d\u00eda del a\u00f1o, la Liturgia celebra a la Santa Madre de Dios, Mar\u00eda, la Virgen de Nazaret, que dio a luz a Jes\u00fas, el Salvador. Ese ni\u00f1o es la bendici\u00f3n de Dios para cada hombre y mujer, para la gran familia humana y para todo el mundo. Jes\u00fas no elimin\u00f3 el mal del mundo, sino que lo derrot\u00f3 desde la ra\u00edz. Su salvaci\u00f3n no es m\u00e1gica, pero es una salvaci\u00f3n \u00abpaciente\u00bb, es decir, implica la paciencia del amor, que se hace cargo de la iniquidad y le quita su poder. La paciencia del amor: el amor nos hace pacientes. Muchas veces perdemos la paciencia; yo tambi\u00e9n, y me disculpo por el mal ejemplo de ayer [probablemente se refiere a la reacci\u00f3n hacia una persona que lo hab\u00eda tirado en la plaza]. Por esta raz\u00f3n, al contemplar la escena de la Natividad, vemos, con los ojos de la fe, el mundo renovado, liberado del dominio del mal y puesto bajo el se\u00f1or\u00edo real de Cristo, el Ni\u00f1o que yace en el pesebre.<\/em><\/p>\n<p><em>Es por eso que hoy la Madre de Dios nos bendice. \u00bfY c\u00f3mo nos bendice Nuestra Se\u00f1ora? Mostr\u00e1ndonos al Hijo. Lo toma en sus brazos y nos lo muestra, por lo que nos bendice. Bendice a toda la Iglesia, bendice al mundo entero. Jes\u00fas, como cantaban los \u00c1ngeles en Bel\u00e9n, es \u00abalegr\u00eda para todo el pueblo\u00bb, es la gloria de Dios y la paz para los hombres (cf. Lc 2, 14). Y esta es la raz\u00f3n por la cual el Santo Papa Pablo VI quer\u00eda dedicar el primer d\u00eda del a\u00f1o a la paz, es el D\u00eda de la Paz, a la oraci\u00f3n, la conciencia y la responsabilidad por la paz. Para este a\u00f1o 2020, el Mensaje es as\u00ed: la paz es un camino de esperanza, un camino en el que avanzamos a trav\u00e9s del di\u00e1logo, la reconciliaci\u00f3n y la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo tanto, fijemos nuestra mirada en la Madre y el Hijo que ella nos muestra. \u00a1A principios de a\u00f1o, d\u00e9janos bendecirte! Permit\u00e1monos ser bendecidos por Nuestra Se\u00f1ora con su Hijo.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es la bendici\u00f3n para aquellos que est\u00e1n oprimidos por el yugo de la esclavitud, la esclavitud moral y la esclavitud material. Se libera con amor. Para aquellos que han perdido su autoestima al permanecer prisioneros de viciosos giros, Jes\u00fas dice: el Padre te ama, no te abandona, espera tu regreso con inquebrantable paciencia (cf. Lc 15,20). A quienes son v\u00edctimas de la injusticia y la explotaci\u00f3n y no ven la salida, Jes\u00fas les abre la puerta de la fraternidad, donde encontrar rostros, corazones y manos acogedores, donde compartir amargura y desesperaci\u00f3n, y recuperar algo de dignidad. Para aquellos que est\u00e1n gravemente enfermos y se sienten abandonados y desanimados, Jes\u00fas se acerca, toca las heridas con ternura, vierte el aceite del consuelo y transforma la debilidad en la fuerza del bien para deshacer los nudos m\u00e1s enredados. Para aquellos en prisi\u00f3n y tentados a acercarse a s\u00ed mismos, Jes\u00fas reabre un horizonte de esperanza, comenzando con un peque\u00f1o destello de luz.<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, descendamos de los pedestales de nuestro orgullo, todos tenemos la tentaci\u00f3n del orgullo, y pedimos la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios, la humilde Madre de Dios. Ella nos muestra a Jes\u00fas: seamos bendecidos, abramos nuestros corazones a su bondad. As\u00ed, el a\u00f1o que comienza ser\u00e1 un viaje de esperanza y paz, no en palabras, sino a trav\u00e9s de gestos diarios de di\u00e1logo, reconciliaci<\/em><em>\u00f3n y cuidado de la creaci\u00f3n.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Descendamos de los pedestales de nuestro orgullo y pedimos la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre en el medio d\u00eda de hoy antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. Al concluir la Santa Misa celebrada en la Catedral Bas\u00edlica del Vaticano por la solemnidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7964,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-11637","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11637\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}