{"id":11913,"date":"2020-01-19T08:00:42","date_gmt":"2020-01-19T11:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=11913"},"modified":"2020-01-19T08:00:42","modified_gmt":"2020-01-19T11:00:42","slug":"papa-francisco-volvamos-a-sorprendernos-por-la-eleccion-de-dios-de-estar-de-nuestro-lado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-volvamos-a-sorprendernos-por-la-eleccion-de-dios-de-estar-de-nuestro-lado\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Volvamos a sorprendernos por la elecci\u00f3n de Dios de estar de nuestro lado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Volvamos a sorprendernos por la elecci\u00f3n de Dios de estar de nuestro lado<\/strong>, el pedido se desprende del mensaje brindado por el Santo Padre en el domingo 19 de enero, antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. Al medio d\u00eda (hora local), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se present\u00f3 en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico <\/strong>de <strong>Palacio Vaticano<\/strong>, donde se dirigi\u00f3 a los peregrinos del mundo reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, el <strong>Santo Padre<\/strong> hizo referencia al <strong><em>\u201c(\u2026) pasaje del Evangelio (cf. Jn 1, 29-34) todav\u00eda nos habla de la manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas. De hecho, despu\u00e9s de ser bautizado en El r\u00edo Jord\u00e1n, fue consagrado por el Esp\u00edritu Santo que descans\u00f3 sobre \u00c9l y fue proclamado Hijo de Dios por la voz del Padre celestial <\/em><\/strong>(cf. Mt 3, 16-17 y par.)\u201d. Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) Juan el Bautista fue el primer testigo de Cristo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, nos dec\u00eda el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) \u00a0no puede contener el deseo urgente de testificar a Jes\u00fas y declara: \u00abHe visto y testificado\u00bb (v. 34). Juan vio algo impactante, es decir, el amado Hijo de Dios en solidaridad con los pecadores; y el Esp\u00edritu Santo le hizo comprender lo inaudito de la novedad, una verdadera inversi\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong> \u00a0Entonces, qu\u00e9 nos revela el testimonio de Juan el Bautista, as\u00ed nos explica <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) \u00a0nos invita a comenzar de nuevo en nuestro viaje de fe: comenzar de nuevo desde Jesucristo, el Cordero lleno de misericordia que el Padre nos ha dado. Volvamos a sorprendernos por la elecci\u00f3n de Dios de estar de nuestro lado, de ser solidarios con nosotros, pecadores, y de salvar al mundo del mal al hacerse cargo de \u00e9l por completo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Santo Padre, adem\u00e1s nos pidi\u00f3, <strong><em>\u201ccontemplamos con los ojos y a\u00fan m\u00e1s con el coraz\u00f3n; y d\u00e9jenos ser instruidos por el Esp\u00edritu Santo, quien nos dice adentro: \u00a1\u00c9l es! \u00c9l es el Hijo de Dios hecho cordero, inmolado por amor.<\/em><\/strong><strong><em> \u00c9l, \u00c9l solo trajo, \u00c9l solo sufri\u00f3, expi\u00f3 el pecado, el pecado de cada uno de nosotros, el pecado del mundo y tambi\u00e9n mis pecados. Todos. Los llev\u00f3 a todos sobre s\u00ed mismo y nos los quit\u00f3, para que finalmente pudi\u00e9ramos ser libres, ya no esclavos del mal. S\u00ed, seguimos siendo pobres pecadores, pero no esclavos, no, no esclavos: \u00a1hijos, hijos de Dios!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes el mensaje brindado por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Este segundo domingo del tiempo ordinario est\u00e1 en continuidad con la Epifan\u00eda y con la fiesta del Bautismo de Jes\u00fas. El pasaje del Evangelio (cf. Jn 1, 29-34) todav\u00eda nos habla de la manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas. De hecho, despu\u00e9s de ser bautizado en El r\u00edo Jord\u00e1n, fue consagrado por el Esp\u00edritu Santo que descans\u00f3 sobre \u00c9l y fue proclamado Hijo de Dios por la voz del Padre celestial (cf. Mt 3, 16-17 y par.). El evangelista Juan, a diferencia de los otros tres, no describe el evento, pero nos ofrece el testimonio de Juan el Bautista. Fue el primer testigo de Cristo. Dios lo hab\u00eda llamado y lo hab\u00eda preparado para esto.<\/em><\/p>\n<p><em>El Bautista no puede contener el deseo urgente de testificar a Jes\u00fas y declara: \u00abHe visto y testificado\u00bb (v. 34). Juan vio algo impactante, es decir, el amado Hijo de Dios en solidaridad con los pecadores; y el Esp\u00edritu Santo le hizo comprender lo inaudito de la novedad, una verdadera inversi\u00f3n. De hecho, mientras que en todas las religiones es el hombre quien ofrece y sacrifica algo a Dios, en el caso de que Jes\u00fas sea Dios quien ofrece a su Hijo para la salvaci\u00f3n de la humanidad. Juan manifiesta su asombro y su consentimiento a esta novedad tra\u00edda por Jes\u00fas, a trav\u00e9s de una expresi\u00f3n fecunda que repetimos cada vez en la Misa: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 el cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo!\u00bb (V. 29 ).<\/em><\/p>\n<p><em>El testimonio de Juan el Bautista nos invita a comenzar de nuevo en nuestro viaje de fe: comenzar de nuevo desde Jesucristo, el Cordero lleno de misericordia que el Padre nos ha dado. Volvamos a sorprendernos por la elecci\u00f3n de Dios de estar de nuestro lado, de ser solidarios con nosotros, pecadores, y de salvar al mundo del mal al hacerse cargo de \u00e9l por completo.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos de Juan el Bautista a no presumir que ya conocemos a Jes\u00fas, que ya sabemos todo acerca de \u00e9l (cf. v. 31). No es as\u00ed. Deteng\u00e1monos en el Evangelio, tal vez incluso contemplando un icono de Cristo, un \u00abrostro santo\u00bb. Contemplamos con los ojos y a\u00fan m\u00e1s con el coraz\u00f3n; y d\u00e9jenos ser instruidos por el Esp\u00edritu Santo, quien nos dice adentro: \u00a1\u00c9l es! \u00c9l es el Hijo de Dios hecho cordero, inmolado por amor. \u00c9l, \u00c9l solo trajo, \u00c9l solo sufri\u00f3, expi\u00f3 el pecado, el pecado de cada uno de nosotros, el pecado del mundo y tambi\u00e9n mis pecados. Todos. Los llev\u00f3 a todos sobre s\u00ed mismo y nos los quit\u00f3, para que finalmente pudi\u00e9ramos ser libres, ya no esclavos del mal. S\u00ed, seguimos siendo pobres pecadores, pero no esclavos, no, no esclavos: \u00a1hijos, hijos de Dios!<\/em><\/p>\n<p><em>Que la Virgen Mar\u00eda obtenga la fuerza para testificar a su Hijo Jes\u00fas; para anunciarlo con alegr\u00eda con una vida libre del mal y una palabra llena de fe asombrada y agradecida.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Volvamos a sorprendernos por la elecci\u00f3n de Dios de estar de nuestro lado, el pedido se desprende del mensaje brindado por el Santo Padre en el domingo 19 de enero, antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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