{"id":12137,"date":"2018-08-08T22:44:06","date_gmt":"2018-08-08T22:44:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=194"},"modified":"2018-08-08T22:44:06","modified_gmt":"2018-08-08T22:44:06","slug":"homilia-del-cardenal-mario-poli-misa-por-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/homilia-del-cardenal-mario-poli-misa-por-la-vida\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Cardenal Mario Poli, Misa Por la Vida"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/obcastrensearg_misa-por-la-vida.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-195\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/obcastrensearg_misa-por-la-vida-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a>Misa por la vida<\/em><br \/>\n<em>Homil\u00eda<\/em><br \/>\n<em>8 de agosto de 2018<\/em><br \/>\n<em>+ Mario Aurelio Cardenal Poli<\/em><br \/>\n<em>Esta tarde nos hemos congregado para celebrar la Eucarist\u00eda por la vida.<\/em><br \/>\n<em>Y en esta fuente de amor y de gracia, queremos pedir a nuestro Padre Dios por la ventura de todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as que esperan nacer en la Argentina.<\/em><br \/>\n<em>Pero antes, siguiendo el consejo del Papa Francisco: \u00abEscuchemos a Jes\u00fas, con todo el amor y respeto que merece el Maestro. Permit\u00e1mosle que nos golpee con sus palabras, que nos desaf\u00ede, que nos interpele a un cambio<\/em><br \/>\n<em>real de vida\u00bb1<\/em><br \/>\n<em>.<\/em><br \/>\n<em>El Evangelio que hemos proclamado nos ayudar\u00e1 a pedir como conviene porque estamos ante el Evangelio de la Vida y necesitamos que la Palabra de Dios nos toque el coraz\u00f3n y nos ilumine para asumir la causa de los m\u00e1s<\/em><br \/>\n<em>d\u00e9biles y vulnerables.<\/em><br \/>\n<em>En su camino, Jes\u00fas se dirige hacia regiones paganas y una mujer le sale a su encuentro. Seguramente, ella oy\u00f3 hablar de sus ense\u00f1anzas y milagros, y movida por la fuerza que solo las madres saben tener para proteger a sus hijos, sali\u00f3 a su encuentro para pedir la curaci\u00f3n de su hija. Aunque la<\/em><br \/>\n<em>primera respuesta del Maestro fue desalentadora, aquella mujer no se dej\u00f3 intimidar y despu\u00e9s de un cruce de proverbios llenos de significado y picard\u00eda popular \u2013donde los hijos son los israelitas y los cachorros los paganos como<\/em><br \/>\n<em>ella\u2013, la madre persevera en su cometido y atrae la voluntad de Jes\u00fas que termina exclamando: \u00abMujer \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe!\u00bb. Ella logr\u00f3 lo que solo la fe puede hacer: tocar el coraz\u00f3n compasivo de Jes\u00fas, quien termina concediendo el deseo de la curaci\u00f3n de su hija. Este pasaje nos deja una<\/em><br \/>\n<em>ense\u00f1anza confortadora: con la fe, nosotros podemos tocarlo a Jes\u00fas y recibir la fuerza de su gracia.<\/em><br \/>\n<em>San Agust\u00edn nos ense\u00f1a que: \u00abTocar con el coraz\u00f3n, esto es creer\u00bb. Y \u00c9l se deja tocar porque nos ha dicho: \u00abYo he venido para que tengan vida y para<\/em><br \/>\n<em>que la tengan en abundancia\u00bb (Jn 10,10). El Se\u00f1or pasa entre nosotros y sigue haciendo el bien y curando a todos (cfr. Hch 10,36).<\/em><br \/>\n<em>En esta circunstancia que atraviesa nuestra Patria, tambi\u00e9n nosotros salgamos al encuentro del Dios de la Vida para exponer nuestro deseo por las dos vidas, la de las madres y los ni\u00f1os por nacer.<\/em><\/p>\n<p><em>Durante meses, en ambas C\u00e1maras Legislativas se escucharon voces a favor y en contra del aborto legal, gratuito y p\u00fablico. Todos tuvieron tiempo para exponer sus puntos de vista y fueron escuchados por los legisladores en<\/em><br \/>\n<em>un saludable ejercicio de la democracia. Pero los \u00fanicos que no tuvieron oportunidad de hacerse escuchar son los seres humanos que luchan por nacer y entrar al banquete de la vida. San Juan Pablo II nos ense\u00f1\u00f3 que: \u00abTodo<\/em><br \/>\n<em>hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, puede llegar a descubrir el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su t\u00e9rmino, y afirmar el<\/em><br \/>\n<em>derecho de cada ser humano a ver respetado totalmente este bien primario suyo. En el reconocimiento de este derecho se fundamenta la convivencia<\/em><br \/>\n<em>humana y la misma comunidad pol\u00edtica\u00bb2<\/em><br \/>\n<em>.<\/em><br \/>\n<em>Adem\u00e1s de nuestras creencias, nos mueve asumir su causa una raz\u00f3n humanitaria: el cuidado de la vida, el principal derecho humano y primer<\/em><br \/>\n<em>deber del Estado, del que nadie puede sentirse excluido.<\/em><br \/>\n<em>En estas horas, los legisladores del Honorable Senado de la Naci\u00f3n debaten el proyecto de ley sobre la \u00abInterrupci\u00f3n voluntaria del embarazo\u00bb,<\/em><br \/>\n<em>lo cual supone la despenalizaci\u00f3n del aborto \u2013con el eufemismo \u00abinterrumpir\u00bb, lo que causa un irreparable efecto\u2013. Lo cierto es que se pretende legitimar, por primera vez en la legislaci\u00f3n argentina, que un ser<\/em><br \/>\n<em>humano pueda eliminar a su semejante. Nos preocupa sobremanera porque sabemos que despu\u00e9s de la interrupci\u00f3n no hay nada m\u00e1s, y dejar\u00eda sin<\/em><br \/>\n<em>protecci\u00f3n penal la vida de los ni\u00f1os y ni\u00f1as sin nacer, legalizando la muerte provocada de modo directo de una persona inocente, excluida de la leg\u00edtima<\/em><br \/>\n<em>defensa, sin juicio ni proceso, a la que le cabe solo esperar sin salida el fatal desenlace. El coraz\u00f3n y la raz\u00f3n se revelan ante tama\u00f1a injusticia, porque los no nacidos tienen derecho de participar de nuestra historia, de pertenecer a una Naci\u00f3n \u2013suelo en que se nace\u2013, donde hay lugar para todos y nadie sobra.<\/em><br \/>\n<em>No es menos preocupante que j\u00f3venes madres, por motivos que solo ellas conocen y padecen, a veces bajo presi\u00f3n, en situaciones angustiantes, sin trabajo, solas y padeciendo hasta el extremo la incomprensi\u00f3n e<\/em><br \/>\n<em>indiferencia de su entorno, vean como \u00fanica salida el aborto, que siempre ser\u00e1 un drama, y lejos de ser una soluci\u00f3n, con \u00e9l comienza un camino dif\u00edcil<\/em><br \/>\n<em>de llevar en la vida. Ante esta realidad el Papa Francisco nos cambia la mirada cuando nos dijo: \u00abPero tambi\u00e9n es verdad que hemos hecho poco para<\/em><br \/>\n<em>acompa\u00f1ar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una r\u00e1pida soluci\u00f3n a sus<\/em><br \/>\n<em>profundas angustias, particularmente cuando la vida que crece en ellas ha surgido como producto de una violaci\u00f3n o en un contexto de extrema pobreza. \u00bfQui\u00e9n puede dejar de comprender esas situaciones de tanto dolor?\u00bb3<\/em><br \/>\n<em>Nos tenemos que hacer cargo de que debemos multiplicar espacios solidarios, de contenci\u00f3n y ayuda concreta: que haya casas donde las j\u00f3venes mam\u00e1s embarazadas sean recibidas con el abrazo materno de mujeres que<\/em><br \/>\n<em>tuvieron la alegr\u00eda de concebir, a pesar de todo. Pensamos que as\u00ed podr\u00e1n ser acompa\u00f1adas y aliviadas en sus temores y necesidades concretas, para que<\/em><br \/>\n<em>puedan cuidarse y cuidar al nuevo ser que crece en ellas. Es un desaf\u00edo que no podemos postergar, independientemente del contexto que hoy nos ocupa,<\/em><br \/>\n<em>y que reclama la colaboraci\u00f3n de todos los credos y de hombres y mujeres<\/em><br \/>\n<em>que se sientan movidos a participar en esta noble causa.<\/em><br \/>\n<em>En estos d\u00edas vemos con tristeza que, lo que debiera unirnos, sin embargo, ha sido causa de nuevas divisiones en la comunidad nacional y una<\/em><br \/>\n<em>vez m\u00e1s, se debilita el equilibrio para mantener la deseada paz y amistad social, sin la cual nos costar\u00e1 m\u00e1s convivir y afrontar los desaf\u00edos que<\/em><br \/>\n<em>tenemos en com\u00fan.<\/em><br \/>\n<em>Es por eso que elevamos nuestra oraci\u00f3n a Dios para que inspire luces de sabidur\u00eda a los miembros del Senado. Y en respetuosa espera, confiamos en<\/em><br \/>\n<em>que siempre han legislado para el bien com\u00fan de los argentinos que representan. Auguramos un fecundo debate parlamentario donde pondr\u00e1n lo mejor de sus conocimientos y experiencias para llegar a un consenso<\/em><br \/>\n<em>razonable, que conserve la equidad y salvaguarde el derecho a la vida de todos, en especial de los m\u00e1s d\u00e9biles e indefensos.<\/em><br \/>\n<em>Los que profesamos la fe en Cristo, como la mayor\u00eda de los argentinos, anhelamos vivir con justicia, en paz, con un progreso que d\u00e9 igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Por eso decimos que este debate no<\/em><br \/>\n<em>eclipse ni postergue dar soluciones al principal problema que debiera centrar nuestra atenci\u00f3n: los pobres, que hoy suman casi la tercera parte de la poblaci\u00f3n y siguen esperando, no sin sufrimientos y postergaciones, parad\u00f3jicamente, en la tierra bendita del pan.<\/em><br \/>\n<em>Ponemos todas nuestras familias, en especial a las mam\u00e1s que esperan, al cuidado de nuestra Madre de Luj\u00e1n. Ella supo de pruebas y nos ense\u00f1a a hacer lo que su hijo Jes\u00fas nos dice. A Ella le confiamos a todos los ni\u00f1os nacidos y por nacer.<\/em><\/p>\n<p>1<br \/>\nGaudete et Exsultate, 66.<br \/>\n2<br \/>\nEvangelium Vitae, 2.<\/p><\/blockquote>\n<p><center><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/R6S9aSFrkUQ\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misa por la vida Homil\u00eda 8 de agosto de 2018 + Mario Aurelio Cardenal Poli Esta tarde nos hemos congregado para celebrar la Eucarist\u00eda por la vida. 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