{"id":12234,"date":"2020-02-23T07:00:29","date_gmt":"2020-02-23T10:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=12234"},"modified":"2020-02-23T07:00:29","modified_gmt":"2020-02-23T10:00:29","slug":"papa-francisco-la-medida-de-jesus-es-el-amor-sin-medida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-medida-de-jesus-es-el-amor-sin-medida\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La medida de Jesu\u0301s es el amor sin medida"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La medida de <strong>Jesu\u0301s<\/strong> es el amor sin medida, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en la <strong>Homil\u00eda<\/strong> pronunciada durante la celebraci\u00f3n de <strong>Santa Misa<\/strong> junto a 58 Obispos del <strong>Mediterr\u00e1neo<\/strong>. La celebraci\u00f3n coincide con el encuentro <strong>Mediterr\u00e1neo frontera de paz<\/strong> organizado por la <strong>CEI<\/strong> (Conferencia Episcopal de Italia) en la ciudad de <strong>Bari<\/strong>, <strong>Italia<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cJesu\u0301s cita la antigua ley: \u00abOjo por ojo, diente por diente\u00bb<\/em><\/strong> (cf. Mt 5,38; Ex 21,24). <strong><em>Sin embargo, Jesu\u0301s va ma\u0301s alla\u0301, mucho ma\u0301s lejos: \u00abPero yo os digo: no haga\u0301is frente al que os agravia\u00bb<\/em><\/strong> (Mt 5,39). <strong><em>Pero, \u00bfco\u0301mo, Sen\u0303or? Si alguien piensa mal de mi\u0301, si alguno me lastima, \u00bfno puedo pagarle con la misma moneda? \u201cNo\u201d, dice Jesu\u0301s. Nada de violencia, ninguna violencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos refiere, <strong><em>\u201c(\u2026) si queremos ser disci\u0301pulos de Cristo, si queremos llamarnos cristianos, este es el camino. Amados por Dios, estamos llamados a amar; perdonados, a perdonar; tocados por el amor, a dar amor sin esperar a que comiencen los otros; salvados gratuitamente, a no buscar ningu\u0301n beneficio en el bien que hacemos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Entonces, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201cJesu\u0301s aqui\u0301 no usa paradojas, ni giros de palabras; es directo y claro. Cita la antigua ley y dice solemnemente: \u201cPero yo os digo: Amad a vuestros enemigos\u201d. Son palabras intencionadas, precisas. Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen. Esta es la novedad cristiana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando, <strong><em>\u201ces la diferencia cristiana. Rezar y amar: esto es lo que debemos hacer; y no so\u0301lo por los que nos aman, por los amigos, por nuestra gente. Porque el amor de Jesu\u0301s no conoce li\u0301mites ni barreras. El Sen\u0303or nos pide la valenti\u0301a de un amor sin ca\u0301lculos. Porque la medida de Jesu\u0301s es el amor sin medida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos revela, <strong><em>\u201c(\u2026) quien ama a Dios no tiene enemigos en el corazo\u0301n. El culto a Dios es lo opuesto a la cultura del odio. Y la cultura del odio se combate enfrentando el culto a la lamentacio\u0301n. \u00a1Cua\u0301ntas veces nos quejamos por lo que no recibimos, por lo que esta\u0301 mal! Jesu\u0301s sabe que muchas cosas esta\u0301n mal, que siempre habra\u0301 alguien que no nos quiera, e incluso alguien que nos perseguira\u0301. Pero nos pide so\u0301lo que recemos y amemos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Asimismo, nos afirma, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas: Hoy Jesu\u0301s, con su amor sin li\u0301mites, levanta el estandarte de nuestra humanidad. Podri\u0301amos preguntarnos, al fin de cuentas: \u201cY nosotros, \u00bflo lograremos?\u201d. Si la meta fuera imposible, el Sen\u0303or no nos hubiera pedido que la alcanza\u0301ramos. Pero, solos es difi\u0301cil; es una gracia que debemos implorar. Se necesita pedir a Dios la fuerza para amar, decirle: &lt;&lt;Sen\u0303or, ayu\u0301dame a amar, ense\u0301n\u0303ame a perdonar. Solo no puedo hacerlo, te necesito<\/em><\/strong><strong><em>&gt;&gt;<\/em><\/strong><strong><em>.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Y tambie\u0301n pedirle la gracia de ver a los dema\u0301s no como obsta\u0301culos y complicaciones, sino como hermanos y hermanas a quienes amar\u201d.<\/em><\/strong> Por \u00faltimo, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos ped\u00eda,<strong> <em>\u201celijamos hoy el amor, aunque cueste, aunque vaya contra corriente. No nos dejemos condicionar por lo que piensan los dema\u0301s, no nos conformemos con medias tintas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma literal la Homil\u00eda del Santo Padre Francisco:<\/p>\n<blockquote><p><em>Jesu\u0301s cita la antigua ley: \u00abOjo por ojo, diente por diente\u00bb (cf. Mt 5,38; Ex 21,24). Sabemos lo que significaba: a quien te quita algo, le quitara\u0301s lo mismo. En realidad, era un gran progreso, porque evitaba represalias peores: si alguien te ha hecho dan\u0303o, le pagara\u0301s con la misma medida, no podra\u0301s hacerle algo peor. Que las controversias terminaran con un empate era ya un paso adelante. Sin embargo, Jesu\u0301s va ma\u0301s alla\u0301, mucho ma\u0301s lejos: \u00abPero yo os digo: no haga\u0301is frente al que os agravia\u00bb (Mt 5,39). Pero, \u00bfco\u0301mo, Sen\u0303or? Si alguien piensa mal de mi\u0301, si alguno me lastima, \u00bfno puedo pagarle con la misma moneda? \u201cNo\u201d, dice Jesu\u0301s. Nada de violencia, ninguna violencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Podri\u0301amos pensar que esta ensen\u0303anza de Jesu\u0301s esconde una estrategia: al final, el malvado se dara\u0301 por vencido. Pero no es este el motivo por el que Jesu\u0301s pide que amemos incluso a los que nos hacen dan\u0303o. Entonces, \u00bfcua\u0301l es la razo\u0301n? Que el Padre, nuestro Padre, ama siempre a todos, aun cuando no es correspondido. E\u0301l \u00abhace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos\u00bb (v. 45). Y hoy, en la primera lectura, nos dice: \u00abSed santos, porque yo, el Sen\u0303or, vuestro Dios, soy santo\u00bb (Lv 19,2); en otras palabras: \u201cVivid como yo, buscad lo que yo busco\u201d. Asi\u0301 lo hizo Jesu\u0301s. No sen\u0303alo\u0301 con el dedo a los que lo condenaron injustamente y lo mataron de manera cruel, sino que les abrio\u0301 los brazos en la cruz. Y perdono\u0301 a quienes lo crucificaron (cf. Lc 23,33-34).<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces, si queremos ser disci\u0301pulos de Cristo, si queremos llamarnos cristianos, este es el camino. Amados por Dios, estamos llamados a amar; perdonados, a perdonar; tocados por el amor, a dar amor sin esperar a que comiencen los otros; salvados gratuitamente, a no buscar ningu\u0301n beneficio en el bien que hacemos. Tu\u0301 podri\u0301as decir: \u201c\u00a1Pero Jesu\u0301s exagera! Incluso dice: \u00abAmad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen\u00bb (Mt 5,44); habla asi\u0301 para llamar la atencio\u0301n, aunque tal vez en realidad no quiera decir eso\u201d. En cambio, si\u0301. Jesu\u0301s aqui\u0301 no usa paradojas, ni giros de palabras; es directo y claro. Cita la antigua ley y dice solemnemente: \u201cPero yo os digo: Amad a vuestros enemigos\u201d. Son palabras intencionadas, precisas.<\/em><\/p>\n<p><em>Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen. Esta es la novedad cristiana. Es la diferencia cristiana. Rezar y amar: esto es lo que debemos hacer; y no so\u0301lo por los que nos aman, por los amigos, por nuestra gente. Porque el amor de Jesu\u0301s no conoce li\u0301mites ni barreras. El Sen\u0303or nos pide la valenti\u0301a de un amor sin ca\u0301lculos. Porque la medida de Jesu\u0301s es el amor sin medida. \u00a1Cua\u0301ntas veces hemos descuidado lo que nos pide, actuando como todos los dema\u0301s! Sin embargo, el mandamiento del amor no es una simple provocacio\u0301n, sino es el espi\u0301ritu del Evangelio. Sobre el amor hacia todos no aceptamos excusas, no predicamos una co\u0301moda prudencia. El Sen\u0303or no fue prudente, no hizo concesiones, nos pide el extremismo de la caridad. Este es el u\u0301nico extremismo cristiano: el del amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Amad a vuestros enemigos. Nos hari\u0301a bien repetirnos a nosotros mismos estas palabras y aplicarlas a las personas que nos tratan mal, que nos molestan, que nos cuesta aceptar, que nos quitan la serenidad. Amad a vuestros enemigos. Nos hari\u0301a bien preguntarnos tambie\u0301n: \u201c\u00bfQue\u0301 me preocupa en la vida: mis enemigos, quien me aborrece, o amar?\u201d. No te preocupes de la maldad de los dema\u0301s, o del que piensa mal de ti. En cambio, comienza a transformar tu corazo\u0301n por amor a Jesu\u0301s. Porque quien ama a Dios no tiene enemigos en el corazo\u0301n. El culto a Dios es lo opuesto a la cultura del odio. Y la cultura del odio se combate enfrentando el culto a la lamentacio\u0301n. \u00a1Cua\u0301ntas veces nos quejamos por lo que no recibimos, por lo que esta\u0301 mal! Jesu\u0301s sabe que muchas cosas esta\u0301n mal, que siempre habra\u0301 alguien que no nos quiera, e incluso alguien que nos perseguira\u0301. Pero nos pide so\u0301lo que recemos y amemos. Esta es la revolucio\u0301n de Jesu\u0301s, la ma\u0301s grande de la historia: la que pasa del odio al amor por el enemigo, del culto a la lamentacio\u0301n a la cultura del don. \u00a1Si pertenecemos a Jesu\u0301s, este es el camino!<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, podri\u0301as objetar: \u201cSi\u0301, comprendo la grandeza del ideal, pero la vida es otra cosa. Si amo y perdono, no sobrevivo en este mundo, donde prevalece la lo\u0301gica de la fuerza y donde parece que todos piensan so\u0301lo en si\u0301 mismos\u201d. Pero, entonces, \u00bfla lo\u0301gica de Jesu\u0301s es un fracaso? A los ojos del mundo E\u0301l es un perdedor, pero a los ojos de Dios es un ganador. En la segunda lectura, san Pablo nos recordaba: \u00abQue nadie se engan\u0303e [&#8230;]. Porque la sabiduri\u0301a de este mundo es necedad ante Dios\u00bb (1 Co 3,18-19). Dios ve ma\u0301s alla\u0301. E\u0301l sabe co\u0301mo ganar. Sabe que el mal so\u0301lo se puede vencer con el bien. Nos salvo\u0301 asi\u0301: no con la espada, sino con la cruz. Amar y perdonar es vivir como ganadores. En cambio, perderi\u0301amos si defendie\u0301ramos la fe con la fuerza. El Sen\u0303or tambie\u0301n nos repetiri\u0301a a nosotros las palabras que dijo a Pedro en Getsemani\u0301: \u00abMete la espada en la vaina\u00bb (Jn 18,11). En los Getsemani\u0301 de hoy, en nuestro mundo indiferente e injusto, donde pareceri\u0301a que se asiste a la agoni\u0301a de la esperanza, el cristiano no puede comportarse como aquellos disci\u0301pulos, que primero tomaron la espada y luego huyeron. No, la solucio\u0301n no es desenvainar la espada contra alguien, ni tampoco huir de los tiempos que nos toca vivir. La u\u0301nica solucio\u0301n es el camino de Jesu\u0301s: el amor activo, el amor humilde, el amor \u00abhasta el extremo\u00bb (Jn 13,1).<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas: Hoy Jesu\u0301s, con su amor sin li\u0301mites, levanta el estandarte de nuestra humanidad. Podri\u0301amos preguntarnos, al fin de cuentas: \u201cY nosotros, \u00bflo lograremos?\u201d. Si la meta fuera imposible, el Sen\u0303or no nos hubiera pedido que la alcanza\u0301ramos. Pero, solos es difi\u0301cil; es una gracia que debemos implorar. Se necesita pedir a Dios la fuerza para amar, decirle: \u201cSen\u0303or, ayu\u0301dame a amar, ense\u0301n\u0303ame a perdonar. Solo no puedo hacerlo, te necesito\u201d. Y tambie\u0301n pedirle la gracia de ver a los dema\u0301s no como obsta\u0301culos y complicaciones, sino como hermanos y hermanas a quienes amar. Con mucha frecuencia le pedimos ayuda y gracias para nosotros mismos, pero que\u0301 poco le imploramos para que sepamos amar. No le rogamos lo suficiente para aprender a vivir el espi\u0301ritu del Evangelio, para ser cristianos de verdad. Sin embargo, \u00aba la tarde te examinara\u0301n en el amor\u00bb (S. JUAN DE LA CRUZ, Dichos de luz y de amor, 60). Elijamos hoy el amor, aunque cueste, aunque vaya contra corriente. No nos dejemos condicionar por lo que piensan los dema\u0301s, no nos conformemos con medias tintas. Acojamos el desafi\u0301o de Jesu\u0301s, el desafi\u0301o de la caridad. Asi\u0301 seremos verdaderos cristianos y el mundo sera\u0301 ma\u0301s humano.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La medida de Jesu\u0301s es el amor sin medida, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre en la Homil\u00eda pronunciada durante la celebraci\u00f3n de Santa Misa junto a 58 Obispos del Mediterr\u00e1neo. 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