{"id":12756,"date":"2020-03-15T08:00:53","date_gmt":"2020-03-15T11:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=12756"},"modified":"2020-03-15T08:00:53","modified_gmt":"2020-03-15T11:00:53","slug":"papa-francisco-la-salvacion-no-reside-en-las-cosas-de-este-mundo-sino-en-aquel-que-nos-amo-y-siempre-nos-ama-jesus-nuestro-salvador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-salvacion-no-reside-en-las-cosas-de-este-mundo-sino-en-aquel-que-nos-amo-y-siempre-nos-ama-jesus-nuestro-salvador\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La salvaci\u00f3n no reside en las \u00abcosas\u00bb de este mundo, sino en Aquel que nos am\u00f3 y siempre nos ama: Jes\u00fas nuestro Salvador"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La salvaci\u00f3n no reside en las \u00abcosas\u00bb de este mundo, sino en Aquel que nos am\u00f3 y siempre nos ama: Jes\u00fas nuestro Salvador<\/strong>, as\u00ed lo afirmaba el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al compartir con todos su mensaje antes de rezar la oraci\u00f3n <strong>Mariana <\/strong>del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Tal como lo hac\u00eda desde el pasado domingo, el <strong>Santo Padre<\/strong> se presentaba frente a las c\u00e1maras de televisi\u00f3n y dirigirse a todos los fieles del mundo desde la Sala de la <strong>Biblioteca<\/strong> privada de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>.<\/p>\n<p>En primer lugar, el <strong>Santo Padre<\/strong> respecto de la situaci\u00f3n que vive el mundo con el avance del Coronavirus (COVID-19) y en especial sobre lo que vive <strong>Italia<\/strong>, dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) me gustar\u00eda agradecer a todos los sacerdotes, la creatividad\u201d<\/em><\/strong>, refiri\u00e9ndose a c\u00f3mo contin\u00faan con su misi\u00f3n pastoral. Continuando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cson sacerdotes que piensan mil maneras de estar cerca de la gente, para que nadie se sienta abandonado; sacerdotes con celo apost\u00f3lico, que han entendido bien que en tiempos de pandemia (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Luego, en el tercer domingo de <strong>Cuaresma<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se refiri\u00f3 en el pasaje evang\u00e9lico presenta el encuentro de Jes\u00fas con una mujer samaritana (cf. Jn 4,5-42). Al respecto, nos explicaba, <strong><em>\u201cJes\u00fas est\u00e1 cansado, tiene sed. Una mujer viene a buscar agua y \u00e9l le pregunta: \u00abDame un trago\u00bb (v. 7). As\u00ed, rompiendo todas las barreras, comienza un di\u00e1logo en el que revela a esa mujer el misterio del agua viva, es decir, del Esp\u00edritu Santo, un don de Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026), ante la reacci\u00f3n sorpresa de la mujer, Jes\u00fas responde: \u00abSi supieras el don de Dios y qui\u00e9n es el que te dice: \u00ab\u00a1Dame un trago!\u00bb, Le habr\u00edas preguntado y \u00e9l te habr\u00eda dado agua viva \u00ab(v. 10)\u201d<\/em><\/strong>. Agregando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, expres\u00f3, <strong><em>\u201cen el coraz\u00f3n de este di\u00e1logo est\u00e1 el agua. Por un lado, el agua como elemento esencial para la vida, que satisface la sed del cuerpo y sostiene la vida. Por otro lado, el agua como s\u00edmbolo de la gracia divina, que da vida eterna\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, record\u00f3, <strong><em>\u201cen la tradici\u00f3n b\u00edblica, Dios es la fuente de agua viva, como se dice en los salmos, en los profetas: alejarse de Dios, la fuente de agua viva y de su Ley implica la peor sequ\u00eda\u201d.<\/em><\/strong> En este punto, <strong>Su Santidad Francisco <\/strong>nos ilustraba, <strong><em>\u201ces la experiencia del pueblo de Israel en el desierto. En el largo camino hacia la libertad, quemada por la sed, protesta contra Mois\u00e9s y contra Dios porque no hay agua. Luego, a instancias de Dios, Mois\u00e9s hace que el agua fluya de una roca, como una se\u00f1al de la providencia de Dios que acompa\u00f1a a su pueblo y les da vida (cf. Ex 17, 17-7)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cCristo es el Templo del cual, seg\u00fan la visi\u00f3n de los profetas, brota el Esp\u00edritu Santo, es decir, el agua viva que purifica y da vida.<\/em><\/strong><strong><em> Aquellos que tienen sed de salvaci\u00f3n pueden sacar libremente de Jes\u00fas, y el Esp\u00edritu Santo se convertir\u00e1 en \u00e9l en una fuente de vida plena y eterna\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong> expresaba, <strong><em>\u201cal igual que la mujer samaritana, cualquiera que se encuentre con Jes\u00fas vivo siente la necesidad de contarle a otros acerca de eso, de modo que todos confiesen que Jes\u00fas \u00abes verdaderamente el salvador del mundo\u00bb (Jn 4:42)<\/em><\/strong><strong><em>. Si nuestra b\u00fasqueda y nuestra sed se cumplen plenamente en Cristo, mostraremos que la salvaci\u00f3n no reside en las \u00abcosas\u00bb de este mundo, que en \u00faltima instancia producen sequ\u00eda, sino en Aquel que nos am\u00f3 y siempre nos ama: Jes\u00fas nuestro Salvador, en el agua viva que nos ofrece\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes el mensaje del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>La misa que el arzobispo est\u00e1 celebrando en el Policl\u00ednico para enfermos, m\u00e9dicos, enfermeras y voluntarios est\u00e1 terminando en este momento en Mil\u00e1n. El arzobispo est\u00e1 cerca de su pueblo y tambi\u00e9n cerca de Dios en la oraci\u00f3n. Recuerdo la fotograf\u00eda de la semana pasada: \u00e9l solo en el techo del Duomo rezando a la Virgen. Tambi\u00e9n me gustar\u00eda agradecer a todos los sacerdotes, la creatividad de los sacerdotes. Lombard\u00eda recibe muchas noticias sobre esta creatividad. Es cierto que Lombard\u00eda se ha visto muy afectada. Sacerdotes que piensan mil maneras de estar cerca de la gente, para que la gente no se sienta abandonada; sacerdotes con celo apost\u00f3lico, que han entendido bien que en tiempos de pandemia \u00abDon Abbondio\u00bb no debe hacerse. Muchas gracias a ustedes sacerdotes.<\/em><\/p>\n<p><em>El pasaje evang\u00e9lico de este domingo, el tercero de la Cuaresma, presenta el encuentro de Jes\u00fas con una mujer samaritana (cf. Jn 4,5-42). Est\u00e1 en camino con sus disc\u00edpulos y se detienen en un pozo en Samaria. Los samaritanos eran considerados herejes por los jud\u00edos, y muy despreciados, como ciudadanos de segunda clase. Jes\u00fas est\u00e1 cansado, tiene sed. Una mujer viene a buscar agua y \u00e9l le pregunta: \u00abDame un trago\u00bb (v. 7). As\u00ed, rompiendo todas las barreras, comienza un di\u00e1logo en el que revela a esa mujer el misterio del agua viva, es decir, del Esp\u00edritu Santo, un don de Dios. De hecho, ante la reacci\u00f3n sorpresa de la mujer, Jes\u00fas responde: \u00abSi supieras el don de Dios y qui\u00e9n es el que te dice: \u00ab\u00a1Dame un trago!\u00bb, Le habr\u00edas preguntado y \u00e9l te habr\u00eda dado agua viva \u00ab(v. 10).<\/em><\/p>\n<p><em>En el coraz\u00f3n de este di\u00e1logo est\u00e1 el agua. Por un lado, el agua como elemento esencial para la vida, que satisface la sed del cuerpo y sostiene la vida. Por otro lado, el agua como s\u00edmbolo de la gracia divina, que da vida eterna. En la tradici\u00f3n b\u00edblica, Dios es la fuente de agua viva, como se dice en los salmos, en los profetas: alejarse de Dios, la fuente de agua viva y de su Ley implica la peor sequ\u00eda. Es la experiencia del pueblo de Israel en el desierto. En el largo camino hacia la libertad, quemada por la sed, protesta contra Mois\u00e9s y contra Dios porque no hay agua. Luego, a instancias de Dios, Mois\u00e9s hace que el agua fluya de una roca, como una se\u00f1al de la providencia de Dios que acompa\u00f1a a su pueblo y les da vida (cf. Ex 17, 17-7).<\/em><\/p>\n<p><em>Y el ap\u00f3stol Pablo interpreta esa roca como un s\u00edmbolo de Cristo. Dir\u00e1 as\u00ed: \u00abY la roca es Cristo\u00bb (cf. 1 Cor 10, 4). Es la misteriosa figura de su presencia entre el pueblo andante de Dios. De hecho, Cristo es el Templo del cual, seg\u00fan la visi\u00f3n de los profetas, brota el Esp\u00edritu Santo, es decir, el agua viva que purifica y da vida. Aquellos que tienen sed de salvaci\u00f3n pueden sacar libremente de Jes\u00fas, y el Esp\u00edritu Santo se convertir\u00e1 en \u00e9l en una fuente de vida plena y eterna. La promesa del agua viva que Jes\u00fas hizo a la mujer samaritana se hizo realidad en su Pascua: \u00absangre y agua\u00bb sali\u00f3 de su lado perforado (Jn 19:34). Cristo, el Cordero inmolado y resucitado, es la fuente de la cual brota el Esp\u00edritu Santo, quien perdona los pecados y se regenera a una nueva vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Este regalo es tambi\u00e9n la fuente del testimonio. Al igual que la mujer samaritana, cualquiera que se encuentre con Jes\u00fas vivo siente la necesidad de contarle a otros acerca de eso, de modo que todos confiesen que Jes\u00fas \u00abes verdaderamente el salvador del mundo\u00bb (Jn 4:42), como dijeron los paisanos de la mujer. Nosotros tambi\u00e9n, nacidos de una nueva vida a trav\u00e9s del bautismo, estamos llamados a presenciar la vida y la esperanza que hay en nosotros. Si nuestra b\u00fasqueda y nuestra sed se cumplen plenamente en Cristo, mostraremos que la salvaci\u00f3n no reside en las \u00abcosas\u00bb de este mundo, que en \u00faltima instancia producen sequ\u00eda, sino en Aquel que nos am\u00f3 y siempre nos ama: Jes\u00fas nuestro Salvador, en el agua viva que nos ofrece.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima nos ayude a cultivar el deseo de Cristo, la fuente de agua viva, el \u00fanico que puede satisfacer la sed de vida y amor que llevamos en nuestros corazones.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La salvaci\u00f3n no reside en las \u00abcosas\u00bb de este mundo, sino en Aquel que nos am\u00f3 y siempre nos ama: Jes\u00fas nuestro Salvador, as\u00ed lo afirmaba el Santo Padre Francisco al compartir con todos su mensaje antes de rezar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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