{"id":12785,"date":"2020-03-18T08:00:50","date_gmt":"2020-03-18T11:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=12785"},"modified":"2020-03-18T08:00:50","modified_gmt":"2020-03-18T11:00:50","slug":"papa-francisco-la-misericordia-es-el-corazon-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-misericordia-es-el-corazon-de-dios\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La misericordia es el coraz\u00f3n de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La misericordia es el coraz\u00f3n de Dios<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir la audiencia general desde la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano<\/strong> en la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles 18 de marzo. En esta oportunidad, <strong>Su Santidad<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis sobre las Bienaventuranzas, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en la quinta: <strong>\u00abBienaventurados los misericordiosos, porque encontrar\u00e1n misericordia\u00bb<\/strong> (Mt 5,7).<\/p>\n<p>Al respecto, nos se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c\u00a1la misericordia es el coraz\u00f3n de Dios! Jes\u00fas dice: \u00abNo juzgues y no ser\u00e1s juzgado; no condenes y no ser\u00e1s condenado; perdona y ser\u00e1s perdonado \u00ab<\/em><\/strong>(Lc 6,37)\u201d. Continuando, dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) en el Padre Nuestro que oramos: \u00ab<\/em><\/strong><strong><em>Perdona nuestras ofensas como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u00bb (Mt 6:12); y esta pregunta es la \u00fanica reanudaci\u00f3n al final: \u00abSi de hecho perdonas a otros sus pecados, tu Padre en el cielo tambi\u00e9n te perdonar\u00e1 a ti; pero si no perdonas a otros, tampoco tu Padre perdonar\u00e1 tus pecados <\/em><\/strong>\u00ab(Mt 6: 14-15; cf Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2838)\u201d.<\/p>\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos recordaba, <strong><em>\u201chay dos cosas que no se pueden separar: el perd\u00f3n dado y el perd\u00f3n recibido. Pero muchas personas est\u00e1n en dificultades, no pueden perdonar. Tantas veces el mal recibido es tan grande que poder perdonar parece escalar una monta\u00f1a muy alta: un esfuerzo enorme; y uno piensa: no se puede hacer, esto no se puede hacer\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> tambi\u00e9n nos revelaba el c\u00f3mo poder perdonar, <strong><em>\u201csolo no podemos, se necesita la gracia de Dios, debemos pedirla. De hecho, si la quinta bienaventuranza promete encontrar misericordia y en el Padre Nuestro pedimos la remisi\u00f3n de las deudas, \u00a1eso significa que somos esencialmente deudores y necesitamos encontrar misericordia!\u201d <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201ctodos estamos en deuda. Todos. A Dios, que es tan generoso, y a los hermanos. Cada persona sabe que \u00e9l no es el padre o la madre que deber\u00eda ser, el novio o la novia, el hermano o la hermana que deber\u00eda ser. Todos estamos \u00aben d\u00e9ficit\u00bb en la vida. Y necesitamos misericordia. Sabemos que nosotros tambi\u00e9n hemos hecho mal, siempre hay algo que falta del bien que deber\u00edamos haber hecho\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A pesar de esta dificultad, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201c\u00a1(\u2026) precisamente esta pobreza nuestra se convierte en la fuerza para perdonar! Estamos en deuda y si, como escuchamos al principio, seremos medidos por la medida con la que medimos a los dem\u00e1s (v\u00e9ase Lucas 6:38), entonces deber\u00edamos ampliar la medida y perdonar las deudas, perdonar\u201d.<\/em><\/strong> Avanzando al final, dec\u00eda, <strong><em>\u201ccuanto m\u00e1s aceptas el amor del Padre, m\u00e1s amas (cf CCC, 2842). La misericordia no es una dimensi\u00f3n entre otras, pero es el centro de la vida cristiana: no hay cristianismo sin misericordia. [1] Si todo nuestro cristianismo no nos lleva a la misericordia, hemos tomado el camino equivocado, porque la misericordia es el \u00fanico objetivo verdadero de cada viaje espiritual. Es uno de los frutos m\u00e1s bellos de la caridad (cf. CCC, 1829)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy nos detenemos en la quinta bienaventuranza, que dice: \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos encontrar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7). En esta dicha hay una particularidad: es la \u00fanica en la que coinciden la causa y el fruto de la felicidad, la misericordia. Los que ejercen misericordia encontrar\u00e1n misericordia, ser\u00e1n \u00abmisericordiosos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Este tema de la reciprocidad del perd\u00f3n no solo est\u00e1 presente en esta dicha, sino que es recurrente en el Evangelio. \u00bfY c\u00f3mo podr\u00eda ser de otra manera? \u00a1La misericordia es el coraz\u00f3n de Dios! Jes\u00fas dice: \u00abNo juzgues y no ser\u00e1s juzgado; no condenes y no ser\u00e1s condenado; perdona y ser\u00e1s perdonado \u00ab(Lc 6,37). Siempre la misma reciprocidad. Y la Carta de Santiago dice que \u00abla misericordia siempre tiene ventaja sobre el juicio\u00bb (2:13).<\/em><\/p>\n<p><em>Pero es sobre todo en el Padre Nuestro que oramos: \u00abPerdona nuestras ofensas como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u00bb (Mt 6:12); y esta pregunta es la \u00fanica reanudaci\u00f3n al final: \u00abSi de hecho perdonas a otros sus pecados, tu Padre en el cielo tambi\u00e9n te perdonar\u00e1 a ti; pero si no perdonas a otros, tampoco tu Padre perdonar\u00e1 tus pecados \u00ab(Mt 6: 14-15; cf Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 2838).<\/em><\/p>\n<p><em>Hay dos cosas que no se pueden separar: el perd\u00f3n dado y el perd\u00f3n recibido. Pero muchas personas est\u00e1n en dificultades, no pueden perdonar. Tantas veces el mal recibido es tan grande que poder perdonar parece escalar una monta\u00f1a muy alta: un esfuerzo enorme; y uno piensa: no se puede hacer, esto no se puede hacer. Este hecho de reciprocidad de misericordia indica que necesitamos revertir la perspectiva. Solo no podemos, se necesita la gracia de Dios, debemos pedirla. De hecho, si la quinta bienaventuranza promete encontrar misericordia y en el Padre Nuestro pedimos la remisi\u00f3n de las deudas, \u00a1eso significa que somos esencialmente deudores y necesitamos encontrar misericordia!<\/em><\/p>\n<p><em>Todos estamos en deuda. Todos. A Dios, que es tan generoso, y a los hermanos. Cada persona sabe que \u00e9l no es el padre o la madre que deber\u00eda ser, el novio o la novia, el hermano o la hermana que deber\u00eda ser. Todos estamos \u00aben d\u00e9ficit\u00bb en la vida. Y necesitamos misericordia. Sabemos que nosotros tambi\u00e9n hemos hecho mal, siempre hay algo que falta del bien que deber\u00edamos haber hecho.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Pero precisamente esta pobreza nuestra se convierte en la fuerza para perdonar! Estamos en deuda y si, como escuchamos al principio, seremos medidos por la medida con la que medimos a los dem\u00e1s (v\u00e9ase Lucas 6:38), entonces deber\u00edamos ampliar la medida y perdonar las deudas, perdonar. Todos deben recordar que necesitan perdonar, necesitan perd\u00f3n, necesitan paciencia; Este es el secreto de la misericordia: al perdonar, uno es perdonado. Por lo tanto, Dios nos precede y nos perdona primero (cf. Rom 5, 8). Al recibir su perd\u00f3n, a su vez nos volvemos capaces de perdonar. As\u00ed, la propia miseria y la falta de justicia se convierten en una oportunidad para abrirse al reino de los cielos, en mayor medida, la medida de Dios, que es la misericordia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfDe d\u00f3nde viene nuestra misericordia? Jes\u00fas nos dijo: \u00abS\u00e9 misericordioso, como tu Padre es misericordioso\u00bb (Lc 6,36). Cuanto m\u00e1s aceptas el amor del Padre, m\u00e1s amas (cf CCC, 2842). La misericordia no es una dimensi\u00f3n entre otras, pero es el centro de la vida cristiana: no hay cristianismo sin misericordia. [1] Si todo nuestro cristianismo no nos lleva a la misericordia, hemos tomado el camino equivocado, porque la misericordia es el \u00fanico objetivo verdadero de cada viaje espiritual. Es uno de los frutos m\u00e1s bellos de la caridad (cf. CCC, 1829).<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que este tema fue elegido del primer \u00c1ngelus que tuve que decir como Papa: la misericordia. Y esto me ha quedado muy impresionado, como un mensaje que como Papa siempre deber\u00eda haber dado, un mensaje que debe ser cotidiano: la misericordia. Recuerdo que ese d\u00eda tambi\u00e9n tuve la actitud algo \u00abdescarada\u00bb de anunciar un libro sobre la misericordia, que acaba de publicar el cardenal Kasper. Y ese d\u00eda me sent\u00ed tan fuerte que este es el mensaje que debo dar, como Obispo de Roma: misericordia, misericordia, por favor, perd\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>La misericordia de Dios es nuestra liberaci\u00f3n y nuestra felicidad. Vivimos en la misericordia y no podemos darnos el lujo de estar sin la misericordia: es el aire para respirar. Somos demasiado pobres para poner condiciones, necesitamos perdonar, porque necesitamos ser perdonados. Gracias!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>______________________<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>[1] Ver San Juan Pablo II, Enc. Dives in misericordia (30 de noviembre de 1980); Bolla Misericordae Vultus (11 de abril de 2015); Lett. Ap. Misericordia et misera (20 de noviembre de 2016).<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La misericordia es el coraz\u00f3n de Dios, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre al compartir la audiencia general desde la Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano en la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles 18 de marzo. 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