{"id":1298,"date":"2018-09-24T13:27:24","date_gmt":"2018-09-24T16:27:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=1298"},"modified":"2018-09-24T13:27:24","modified_gmt":"2018-09-24T16:27:24","slug":"letonia-maria-nos-recuerda-la-alegria-de-ser-reconocidos-como-sus-hijos-y-su-hijo-jesus-nos-invita-a-llevarla-a-su-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/letonia-maria-nos-recuerda-la-alegria-de-ser-reconocidos-como-sus-hijos-y-su-hijo-jesus-nos-invita-a-llevarla-a-su-casa\/","title":{"rendered":"Letonia | Mar\u00eda nos recuerda la alegr\u00eda de ser reconocidos como sus hijos, y su Hijo Jes\u00fas nos invita a llevarla a su casa"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_papa-en-letonia-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1299\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_papa-en-letonia-01-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Letonia<\/strong> | <strong>Mar\u00eda nos recuerda la alegr\u00eda de ser reconocidos como sus hijos, y su Hijo Jes\u00fas nos invita a llevarla a su casa<\/strong>, es parte de la <strong>Homil\u00eda<\/strong> brindada hoy por el <strong>Santo Padre<\/strong> en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda en el <strong>Santuario de la Madre de Dios de Aglona<\/strong>. All\u00ed, fue recibido por el <strong>Obispo de R\u0113zekne-Aglona<\/strong> y Presidente de la <strong>Conferencia Episcopal de Letonia<\/strong>, <strong>S. E. Mons. J\u0101nis Bulis<\/strong> y dos ni\u00f1os con vestimenta tradicional que le ofrecieron un tributo floral.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la <strong>Homil\u00eda<\/strong> brindada por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Bien podr\u00edamos decir que lo que San Lucas narra al comienzo del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles se repite aqu\u00ed hoy: estamos \u00edntimamente unidos, dedicados a la oraci\u00f3n y en compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda, nuestra Madre (v\u00e9ase 1:14). Hoy hagamos nuestro el lema de esta visita: \u00ab\u00a1Mu\u00e9strate Madre!\u00bb, Muestra en qu\u00e9 lugar contin\u00faas cantando el Magn\u00edficat, en el que se encuentra a tu Hijo crucificado, para encontrar tu firme presencia a sus pies.<\/em><\/p>\n<p><em>El Evangelio de Juan muestra solo dos momentos en los que la vida de Jes\u00fas se cruza con la de su Madre: la boda de Can\u00e1 (2: 1-12) y la que acabamos de leer, Mar\u00eda al pie de la cruz (cf. 27). Parece que el evangelista est\u00e1 interesado en mostrarnos a la Madre de Jes\u00fas en estas situaciones aparentemente opuestas de la vida: la alegr\u00eda de un matrimonio y el dolor de la muerte de un ni\u00f1o. A medida que nos adentramos en el misterio de la Palabra, nos muestras cu\u00e1les son las Buenas Nuevas que el Se\u00f1or quiere compartir con nosotros hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo primero que el evangelista se\u00f1ala es que Mar\u00eda est\u00e1 \u00abde pie firmemente\u00bb al lado de su Hijo. No es una forma ligera de ser, ni siquiera evasiva o pusil\u00e1nime. Est\u00e1 firmemente \u00abclavado\u00bb al pie de la cruz, expresando con la postura de su cuerpo que nada ni nadie podr\u00eda moverlo desde ese lugar. Mar\u00eda se muestra en primer lugar as\u00ed: junto a los que sufren, a los que huye el mundo entero, junto a los que son juzgados, condenados por todos, deportados. No solo son oprimidos o explotados, sino que est\u00e1n ubicados directamente \u00abfuera del sistema\u00bb, al margen de la sociedad (ver Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii Gaudium, 53). Con ellos est\u00e1 tambi\u00e9n la Madre, clavada en la cruz de la incomprensi\u00f3n y el sufrimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Mar\u00eda tambi\u00e9n nos muestra una forma de estar cerca de estas realidades; no es una caminata o una visita corta, ni es un \u00abturismo solidario\u00bb. Es necesario que aquellos que sufren una realidad de dolor se sientan de su lado y de su lado, de una manera firme y estable; todos los descartados de la sociedad pueden experimentar a esta Madre gentilmente cercana, porque las llagas abiertas de su Hijo Jes\u00fas permanecen en los que sufren. Lo aprendi\u00f3 al pie de la cruz. Nosotros tambi\u00e9n estamos llamados a \u00abtocar\u00bb el sufrimiento de los dem\u00e1s. Vamos a conocer a nuestra gente para consolarla y acompa\u00f1arla; no tenemos miedo de experimentar el poder de la ternura y de involucrarnos y complicar nuestras vidas para los dem\u00e1s (cf. ibid., 270). Y, como Mar\u00eda, nos mantenemos firmes y firmes: con nuestros corazones vueltos a Dios y valientes, levantando a los ca\u00eddos, levantando a los humildes, ayudando a poner fin a cualquier situaci\u00f3n de opresi\u00f3n que los haga vivir como crucificados.<\/em><\/p>\n<p><em>Mar\u00eda es llamada por Jes\u00fas para recibir al disc\u00edpulo amado como su hijo. El texto nos dice que estaban juntos, pero Jes\u00fas se da cuenta de que no es suficiente, que no se dan la bienvenida. Como puede estar cerca de muchas personas, tambi\u00e9n puede compartir la misma casa, el vecindario o el trabajo; uno puede compartir la fe, contemplar y disfrutar de los mismos misterios, pero no aceptar, no ejercer una amorosa aceptaci\u00f3n del otro. \u00bfCu\u00e1ntos c\u00f3nyuges podr\u00edan contar la historia de su cercan\u00eda pero no juntos? cu\u00e1ntos j\u00f3venes sienten esta distancia con dolor en comparaci\u00f3n con los adultos; Cuantos ancianos se sienten cuidados con frialdad, pero no amorosamente cuidados y bienvenidos.<\/em><\/p>\n<p><em>Es cierto que a veces cuando nos abrimos a los dem\u00e1s, esto nos doli\u00f3 mucho. Tambi\u00e9n es cierto que, en nuestras realidades pol\u00edticas, la historia del choque entre los pueblos sigue siendo dolorosamente reciente. Mar\u00eda se muestra como una mujer abierta al perd\u00f3n, a dejar de lado el rencor y la desconfianza; renuncia se quejan de lo que \u00abpodr\u00eda haber sido\u00bb si los amigos de su hijo, si los sacerdotes de su pueblo o si los gobernantes se hab\u00edan comportado de manera diferente, no ser superado por la frustraci\u00f3n o impotencia. Mar\u00eda cree en Jes\u00fas y acepta el disc\u00edpulo, porque las relaciones que nos curan y nos liberan son aquellos que se abren al encuentro y comuni\u00f3n con los dem\u00e1s, porque descubren otro Dios mismo (cf. ib\u00edd., 92). Monse\u00f1or Sloskans, descansando aqu\u00ed, despu\u00e9s de haber sido detenido y enviado lejos escribi\u00f3 a sus padres: \u00abYo te pido desde el fondo de mi coraz\u00f3n: no dejes que la venganza o la exasperaci\u00f3n lleguen a tu coraz\u00f3n. Si lo permiti\u00e9ramos, no ser\u00edamos verdaderos cristianos, sino fan\u00e1ticos. En tiempos parecen volver la mentalidad que nos invitan a la desconfianza de los otros, cuyas estad\u00edsticas queremos mostrar que estar\u00edamos mejor, tendr\u00edamos m\u00e1s prosperidad, tendr\u00edamos m\u00e1s confianza si est\u00e1bamos solos, Mar\u00eda y los disc\u00edpulos de estas tierras invitan a darnos la bienvenida, para apostar otra vez sobre el hermano, sobre la fraternidad universal.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero Mar\u00eda tambi\u00e9n se muestra como la mujer que se deja aceptar, que humildemente acepta ser parte de las cosas del disc\u00edpulo. En el matrimonio que se hab\u00eda quedado sin vino, con el peligro de terminar llena de rituales, pero est\u00e9ril de amor y alegr\u00eda, fue ella quien les orden\u00f3 hacer lo que les habr\u00eda dicho (cf. Jn 2,5). Ahora, como un disc\u00edpulo obediente, se permite ser bienvenido, se mueve, se adapta al ritmo de los m\u00e1s j\u00f3venes. Siempre cuesta la armon\u00eda cuando somos diferentes, cuando los a\u00f1os, las historias y las circunstancias nos colocan en formas de sentir, pensar y hacer lo que a primera vista parece opuesto. Cuando en la fe o\u00edmos el comando de dar la bienvenida y agradecer, es posible construir la unidad en la diversidad, ya que no frene o nos dividimos las diferencias, pero que son capaces de mirar m\u00e1s all\u00e1, para ver a otros en su dignidad m\u00e1s profunda, hijos del mismo Padre (cf. Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Evangelii gaudium, 228).<\/em><\/p>\n<p><em>En esto, como en cada Eucarist\u00eda, recordamos ese d\u00eda. Al pie de la cruz, Mar\u00eda nos recuerda la alegr\u00eda de ser reconocidas como sus hijos, y su Hijo Jes\u00fas nos invita a llevarla a su casa, a ponerla en el centro de nuestra vida. Ella quiere darnos su coraje, para estar firmemente de pie; su humildad, que le permite adaptarse a las coordenadas de cada momento de la historia; y levanta la voz para que, en este su santuario, nos comprometemos para darnos la bienvenida, sin discriminaci\u00f3n, y que todos en Letonia a saber que estamos dispuestos a dar prioridad a los m\u00e1s pobres, para elevar a los que han ca\u00eddo y aceptar a los dem\u00e1s tal y como vienen presente ante nosotros.-<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letonia | Mar\u00eda nos recuerda la alegr\u00eda de ser reconocidos como sus hijos, y su Hijo Jes\u00fas nos invita a llevarla a su casa, es parte de la Homil\u00eda brindada hoy por el Santo Padre en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda en el Santuario de la Madre de Dios de Aglona. All\u00ed, fue recibido por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1299,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[28,58,144],"class_list":["post-1298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-papa-francisco","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1298\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}