{"id":13099,"date":"2020-04-17T13:00:29","date_gmt":"2020-04-17T16:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=13060"},"modified":"2020-04-17T13:00:29","modified_gmt":"2020-04-17T16:00:29","slug":"papa-francisco-rezaramos-por-las-mujeres-que-estan-embarazadas-quienes-se-convertiran-en-madres-y-estan-inquietas-preocupadas-por-el-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-rezaramos-por-las-mujeres-que-estan-embarazadas-quienes-se-convertiran-en-madres-y-estan-inquietas-preocupadas-por-el-coronavirus\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Rez\u00e1ramos por las mujeres que est\u00e1n embarazadas, quienes se convertir\u00e1n en madres y est\u00e1n inquietas, preocupadas por el coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | Rez\u00e1ramos por las mujeres que est\u00e1n embarazadas, quienes se convertir\u00e1n en madres y est\u00e1n inquietas, preocupadas por el coronavirus, as\u00ed lo manifest\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en la <strong>Homil\u00eda<\/strong> compartida en la ma\u00f1ana del viernes, durante la celebraci\u00f3n de <strong>Santa Misa<\/strong> en la Capilla de <strong>Casa Santa Marta<\/strong>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos la Homil\u00eda del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"center\"><em><span style=\"color: #663300;\"><b><span style=\"font-size: large;\">HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/span><\/b><\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em><b><span style=\"color: #663300; font-size: large;\">\u00abLa familiaridad con el Se\u00f1or\u00bb<\/span><\/b><\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em><span style=\"color: #663300;\">Viernes, 17 de abril de 2020<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/em><\/p>\n<p><em>Quisiera que hoy rez\u00e1ramos por las mujeres que est\u00e1n embarazadas, mujeres encinta que se convertir\u00e1n en madres y est\u00e1n inquietas, preocupadas. Una pregunta: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 mundo vivir\u00e1 mi hijo?\u201d. Recemos por ellas, para que el Se\u00f1or les d\u00e9 el coraje de sacar adelante a sus hijos con la confianza de que ciertamente ser\u00e1 un mundo diferente, pero siempre ser\u00e1 un mundo que el Se\u00f1or amar\u00e1 tanto<\/em><\/p>\n<p><em><b>Homil\u00eda<\/b><\/em><\/p>\n<p><em>Los disc\u00edpulos eran pescadores: Jes\u00fas los hab\u00eda llamado justamente en su trabajo. Andr\u00e9s y Pedro trabajaban con las redes. Dejaron las redes y siguieron a Jes\u00fas\u00a0 (cf.\u00a0Mt\u00a04,18-20). Juan y Santiago, lo mismo: dejaron a su padre y a los muchachos que trabajaban con ellos y siguieron a Jes\u00fas (cf.\u00a0Mt\u00a04,21-22). La llamada tuvo lugar en su trabajo como pescadores. Y este pasaje del Evangelio de hoy, este milagro, esta pesca milagrosa, nos hace pensar en otra pesca milagrosa, la que cuenta Lucas (cf.\u00a0Lc\u00a05,1-11): all\u00ed tambi\u00e9n ocurri\u00f3 lo mismo. Pescaron, cuando pensaban que no iban a prender nada. Despu\u00e9s del serm\u00f3n, dijo Jes\u00fas: \u201cBogad mar adentro\u201d \u2014 \u201cPero si hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada\u201d \u2014\u00a0 \u201cId\u201d. \u201cConfiando en tu palabra, dijo Pedro, echar\u00e9 las redes\u201d. Fue tanta la cantidad \u2014dice el Evangelio\u2014 que \u201cel asombro de apodero de ellos\u201d (cf.\u00a0Lc\u00a05,9), por ese milagro. Hoy, en esta otra pesca no se habla de asombro. Se puede ver una cierta naturalidad, se ve que ha habido un desarrollo, un camino que ha ido creciendo en el conocimiento del Se\u00f1or, en la intimidad con el Se\u00f1or; dir\u00e9 la palabra correcta: en la\u00a0familiaridad\u00a0con el Se\u00f1or. Cuando Juan vio esto, le dijo a Pedro: \u201c\u00a1Es el Se\u00f1or!\u201d, y Pedro se ci\u00f1\u00f3 la ropa, se tir\u00f3 al agua para ir al Se\u00f1or (cf.\u00a0Jn\u00a021,7). La primera vez cay\u00f3 de rodillas ante \u00e9l: \u201cAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un hombre pecador\u201d (cf.\u00a0Lc\u00a05,8). Esta vez no dice nada, es m\u00e1s natural. Nadie pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres?\u201d. Sab\u00edan que era el Se\u00f1or, era natural, el encuentro con el Se\u00f1or. La\u00a0familiaridad\u00a0de los ap\u00f3stoles con el Se\u00f1or hab\u00eda crecido.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n nosotros, los cristianos, en nuestro camino de vida estamos en este estado de caminar, de progresar en la\u00a0familiaridad\u00a0con el Se\u00f1or. El Se\u00f1or, podr\u00edamos decir, es un poco \u201cllano\u201d, est\u00e1 \u201ca la mano\u201d, pero \u201ca la mano\u201d porque camina con nosotros, sabemos que es \u00e9l. Nadie le pregunt\u00f3, en este pasaje, \u201c\u00bfqui\u00e9n eres?\u201d: sab\u00edan que era el Se\u00f1or. La\u00a0familiaridad\u00a0diaria con el Se\u00f1or es la del cristiano. Y seguramente, desayunaron juntos, con pescado y pan, ciertamente hablaron de muchas cosas de forma natural.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta familiaridad de los cristianos con el Se\u00f1or es siempre comunitaria. S\u00ed, es \u00edntima, es personal pero\u00a0en comunidad. Una familiaridad sin comunidad, una familiaridad sin el Pan, una familiaridad sin la Iglesia, sin el pueblo, sin los sacramentos es peligrosa. Puede convertirse en una familiaridad \u2014digamos\u2014 gn\u00f3stica, una familiaridad s\u00f3lo para m\u00ed, separada del pueblo de Dios. La familiaridad de los ap\u00f3stoles con el Se\u00f1or fue siempre comunitaria, siempre\u00a0en la mesa, signo de la comunidad. Siempre era con el Sacramento, con el Pan.<\/em><\/p>\n<p><em>Digo esto porque alguien me hizo reflexionar sobre el peligro de este momento que estamos viviendo, esta pandemia que ha hecho que todos comuniquemos, incluso religiosamente, a trav\u00e9s de los medios, a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, tambi\u00e9n esta Misa, estamos todos comunicados, pero no juntos, espiritualmente juntos. El pueblo es peque\u00f1o. Hay un gran pueblo: estamos juntos, pero no juntos. Tambi\u00e9n el Sacramento: hoy lo tienen, la Eucarist\u00eda, pero la gente que est\u00e1 conectada con nosotros, s\u00f3lo la comuni\u00f3n espiritual. Y esta no es la Iglesia: es la Iglesia en una situaci\u00f3n dif\u00edcil, que el Se\u00f1or permite, pero el ideal de la Iglesia es estar siempre con el pueblo y con los sacramentos. Siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Antes de Pascua, cuando sali\u00f3 la noticia de que celebrar\u00eda la Pascua en San Pedro vac\u00eda, un obispo me escribi\u00f3 \u2014un buen obispo: bueno\u2014 y me rega\u00f1\u00f3. \u201cPero por qu\u00e9, San Pedro es muy grande, \u00bfpor qu\u00e9 no pone 30 personas por lo menos, para que se vea gente? No habr\u00e1 peligro&#8230;\u201d. Pens\u00e9: \u201cPero, \u00bfqu\u00e9 tiene en la cabeza, para decirme esto?\u201d. No lo entend\u00ed, en el momento. Pero como es un buen obispo, muy cercano a la gente, querr\u00e1 decirme algo. Cuando lo vea, se lo preguntar\u00e9. Luego lo entend\u00ed. Lo que me dec\u00eda era: \u201cTen cuidado de no\u00a0viralizar\u00a0la Iglesia, de no\u00a0viralizar\u00a0los sacramentos, de no viralizar al pueblo de Dios\u201d. La Iglesia, los sacramentos, el pueblo de Dios son concretos. Es cierto que en este momento debemos mantener la familiaridad con el Se\u00f1or de esta manera, pero para salir del t\u00fanel, no para quedarnos. Y esta es la familiaridad de los ap\u00f3stoles: no gn\u00f3stica, no\u00a0viralizada, no ego\u00edsta para cada uno de ellos, sino una familiaridad concreta, en el pueblo. Familiaridad con el Se\u00f1or en la vida diaria, familiaridad con el Se\u00f1or en los sacramentos, en medio del pueblo de Dios. Ellos hicieron un camino de madurez en la familiaridad con el Se\u00f1or: aprendamos a hacerlo tambi\u00e9n nosotros. Desde el primer momento, entendieron que esa familiaridad era diferente de lo que imaginaban, y llegaron a esto. Sab\u00edan que era el Se\u00f1or, compart\u00edan todo: la comunidad, los sacramentos, el Se\u00f1or, la paz, la fiesta.<\/em><\/p>\n<p><em>Que el Se\u00f1or nos ense\u00f1e esta intimidad con \u00e9l, esta familiaridad con \u00e9l pero\u00a0en\u00a0la Iglesia,\u00a0con\u00a0los sacramentos,\u00a0con\u00a0el pueblo fiel de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em><b>Oraci\u00f3n para recibir la Comuni\u00f3n espiritual<\/b><\/em><\/p>\n<p><em>Las personas que no pueden recibir la comuni\u00f3n hacen ahora la comuni\u00f3n espiritual.<\/em><\/p>\n<p><em>A tus pies me postro, \u00a1oh Jes\u00fas m\u00edo!, y te ofrezco el arrepentimiento de mi coraz\u00f3n contrito, que se hunde en la nada, ante tu santa Presencia. Te adoro en el Sacramento de tu amor, la inefable Eucarist\u00eda, y deseo recibirte en la pobre morada que te ofrece mi alma. Esperando la dicha de la comuni\u00f3n sacramental, quiero poseerte en esp\u00edritu. Ven a m\u00ed, puesto que yo vengo a ti, \u00a1oh mi Jes\u00fas!, y que tu amor inflame todo mi ser en la vida y en la muerte. Creo en ti, espero en ti, te amo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Rez\u00e1ramos por las mujeres que est\u00e1n embarazadas, quienes se convertir\u00e1n en madres y est\u00e1n inquietas, preocupadas por el coronavirus, as\u00ed lo manifest\u00f3 el Santo Padre en la Homil\u00eda compartida en la ma\u00f1ana del viernes, durante la celebraci\u00f3n de Santa Misa en la Capilla de Casa Santa Marta. A continuaci\u00f3n, compartimos la Homil\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13061,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[139,18,28,58],"class_list":["post-13099","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-casa-santa-marta","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13099"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13099\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}