{"id":13159,"date":"2020-04-26T08:00:09","date_gmt":"2020-04-26T11:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=13159"},"modified":"2020-04-26T08:00:09","modified_gmt":"2020-04-26T11:00:09","slug":"papa-francisco-elegimos-el-camino-de-dios-no-el-del-yo-el-camino-del-si-no-el-del-si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-elegimos-el-camino-de-dios-no-el-del-yo-el-camino-del-si-no-el-del-si\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Elegimos el camino de Dios, no el del yo, el camino del s\u00ed, no el del si"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Elegimos el camino de Dios, no el del yo, el camino del s\u00ed, no el del si<\/strong>, as\u00ed lo afirm\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en su mensaje brindado antes de rezar la oraci\u00f3n de <strong>Regina Caeli<\/strong>. Desde la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> antes de compartir la recitaci\u00f3n de la oraci\u00f3n no habl\u00f3 del <strong>Evangelio<\/strong> de hoy, el mismo esta ambientado en el d\u00eda de Pascua y narra la historia de dos disc\u00edpulos de <strong>Ema\u00fas<\/strong> (cf. Lc 24, 13-35)<\/p>\n<p>Al respecto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ces una historia que comienza y termina en el camino\u201d<\/em><\/strong>. Agregando, <strong><em>\u201ces un viaje que tiene lugar durante el d\u00eda, con una buena parte del viaje cuesta abajo. Y est\u00e1 el viaje de regreso: otros once kil\u00f3metros, pero realizados por la noche, con parte del camino cuesta arriba despu\u00e9s del esfuerzo del viaje de ida y todo el d\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos cont\u00f3 los detalles de esos caminos, as\u00ed lo se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cen el primero est\u00e1 el Se\u00f1or que camina a su lado, pero no lo reconocen; en el segundo ya no lo ven, pero lo sienten cerca. En el primero est\u00e1n desanimados y sin esperanza; en el segundo, se apresuran a llevar a otros las buenas noticias del encuentro con Jes\u00fas resucitado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad<\/strong> nos indicaban que significan para nosotros esos dos caminos de los disc\u00edpulos, <strong><em>\u201cexiste el camino de aquellos que, como esos dos al salir, se dejan paralizar por las decepciones de la vida y se van triste adelante y est\u00e1 el camino de aquellos que no se ponen a s\u00ed mismos y sus problemas primero, sino a Jes\u00fas que nos visita, y a los hermanos que esperan su visita, es decir, los hermanos que esperan que los cuidemos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando, nos revela el punto importante de esta ense\u00f1anza, as\u00ed lo explicaba <strong>Francisco<em>, \u201caqu\u00ed est\u00e1 el punto de inflexi\u00f3n: deja de orbitarte a ti mismo, las decepciones del pasado, los ideales incumplidos, las muchas cosas malas que han sucedido en tu vida. Muchas veces somos llevados a \u00f3rbita, \u00f3rbita &#8230; Deja eso y sigue mirando la realidad m\u00e1s grande y verdadera de la vida: Jes\u00fas est\u00e1 vivo, Jes\u00fas y me ama. Esta es la mayor realidad. Y puedo hacer algo por los dem\u00e1s. \u00a1Es una hermosa realidad, positiva, soleada, hermosa!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre <\/strong>nos revela, <strong><em>\u201cla inversi\u00f3n es esta: pasar de los pensamientos sobre m\u00ed mismo a la <u>realidad<\/u> de mi Dios; mover &#8211; con otro juego de palabras &#8211; de \u00absi\u00bb a \u00abs\u00ed\u00bb. D\u00e9 \u00absi\u00bb a \u00abs\u00ed\u00bb\u201d. <\/em><\/strong>Continuando, destaca, <strong><em>\u201ceste \u00absi\u00bb no ayuda, no es fruct\u00edfero, no nos ayuda a nosotros ni a otros. Aqu\u00ed estamos nosotros mismos, similares a los de los dos disc\u00edpulos. Pero pasan a s\u00ed: \u201cs\u00ed, el Se\u00f1or est\u00e1 vivo, camina con nosotros. S\u00ed, ahora, no ma\u00f1ana, estamos de vuelta en el camino para anunciarlo \u00ab. \u00abS\u00ed, puedo hacer esto para hacer que las personas sean m\u00e1s felices, para mejorar a las personas, para ayudar a muchas personas\u00bb. S\u00ed, s\u00ed puedo \u00ab\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero, <strong><em>\u201c\u00bfeste cambio de ritmo, del yo a Dios, de si a s\u00ed, c\u00f3mo sucedi\u00f3 en los disc\u00edpulos?<\/em><\/strong> A lo que respondi\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, \u201c<strong><em>hay tres pasos que tambi\u00e9n podemos dar en nuestros hogares: primero, abrir el coraz\u00f3n a Jes\u00fas, confiarle las cargas, los trabajos, las decepciones de la vida, confiarle los \u00absi\u00bb; y luego, segundo paso, escucha a Jes\u00fas, toma el Evangelio en mano, lee este pasaje hoy, en el cap\u00edtulo veinticuatro del Evangelio de Lucas; tercero, reza a Jes\u00fas, en las mismas palabras que esos disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or,\u00bb qu\u00e9date con nosotros \u00ab(v. 29). Se\u00f1or, qu\u00e9dese conmigo. Se\u00f1or, qu\u00e9date con todos nosotros, porque necesitamos que encuentres el camino. Y sin ti est\u00e1 la noche \u00ab\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes el mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>El Evangelio de hoy, ambientado en el d\u00eda de Pascua, cuenta la historia de los dos disc\u00edpulos de Ema\u00fas (cf. Lc 24, 13-35). Es una historia que comienza y termina en el camino. De hecho, est\u00e1 el viaje exterior de los disc\u00edpulos que, tristes por el ep\u00edlogo de la historia de Jes\u00fas, abandonan Jerusal\u00e9n y regresan a casa, a Ema\u00fas, caminando durante unos once kil\u00f3metros. Es un viaje que tiene lugar durante el d\u00eda, con una buena parte del viaje cuesta abajo. Y est\u00e1 el viaje de regreso: otros once kil\u00f3metros, pero realizados por la noche, con parte del camino cuesta arriba despu\u00e9s del esfuerzo del viaje de ida y todo el d\u00eda. Dos viajes: uno f\u00e1cil durante el d\u00eda y otro agotador por la noche. Sin embargo, lo primero ocurre en la tristeza, lo segundo en la alegr\u00eda. En el primero est\u00e1 el Se\u00f1or que camina a su lado, pero no lo reconocen; en el segundo ya no lo ven, pero lo sienten cerca. En el primero est\u00e1n desanimados y sin esperanza; en el segundo, se apresuran a llevar a otros las buenas noticias del encuentro con Jes\u00fas resucitado.<\/em><\/p>\n<p><em>Los dos caminos diferentes de esos primeros disc\u00edpulos nos dicen, disc\u00edpulos de Jes\u00fas hoy, que en la vida tenemos dos direcciones opuestas: existe el camino de aquellos que, como esos dos al salir, se dejan paralizar por las decepciones de la vida y se van triste adelante y est\u00e1 el camino de aquellos que no se ponen a s\u00ed mismos y sus problemas primero, sino a Jes\u00fas que nos visita, y a los hermanos que esperan su visita, es decir, los hermanos que esperan que los cuidemos. Aqu\u00ed est\u00e1 el punto de inflexi\u00f3n: deja de orbitarte a ti mismo, las decepciones del pasado, los ideales incumplidos, las muchas cosas malas que han sucedido en tu vida. Muchas veces somos llevados a \u00f3rbita, \u00f3rbita &#8230; Deja eso y sigue mirando la realidad m\u00e1s grande y verdadera de la vida: Jes\u00fas est\u00e1 vivo, Jes\u00fas y me ama. Esta es la mayor realidad. Y puedo hacer algo por los dem\u00e1s. \u00a1Es una hermosa realidad, positiva, soleada, hermosa! La inversi\u00f3n es esta: pasar de los pensamientos sobre m\u00ed mismo a la realidad de mi Dios; mover &#8211; con otro juego de palabras &#8211; de \u00absi\u00bb a \u00abs\u00ed\u00bb. D\u00e9 \u00absi\u00bb a \u00abs\u00ed\u00bb. Que significa \u00abSi hubiera sido \u00c9l quien nos liber\u00f3, si Dios me hubiera escuchado, si la vida hubiera ido como yo quer\u00eda, si tuviera esto y lo otro &#8230;\u00bb, en un tono de queja. Este \u00absi\u00bb no ayuda, no es fruct\u00edfero, no nos ayuda a nosotros ni a otros. Aqu\u00ed estamos nosotros mismos, similares a los de los dos disc\u00edpulos. Pero pasan a s\u00ed: \u201cs\u00ed, el Se\u00f1or est\u00e1 vivo, camina con nosotros. S\u00ed, ahora, no ma\u00f1ana, estamos de vuelta en el camino para anunciarlo \u00ab. \u00abS\u00ed, puedo hacer esto para hacer que las personas sean m\u00e1s felices, para mejorar a las personas, para ayudar a muchas personas\u00bb. S\u00ed, s\u00ed puedo \u00ab. De s\u00ed a s\u00ed, de quejarse a la alegr\u00eda y la paz, porque cuando nos quejamos, no estamos de alegr\u00eda; estamos en un gris, en un gris, ese aire gris de tristeza. Y eso ni siquiera nos ayuda a crecer bien. De si a s\u00ed, de quejas a la alegr\u00eda del servicio.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfEste cambio de ritmo, del yo a Dios, de si a s\u00ed, c\u00f3mo sucedi\u00f3 en los disc\u00edpulos? Conociendo a Jes\u00fas: los dos de Ema\u00fas primero le abren sus corazones; entonces lo escuchan explicar las escrituras; entonces lo invitan a casa. Hay tres pasos que tambi\u00e9n podemos dar en nuestros hogares: primero, abrir el coraz\u00f3n a Jes\u00fas, confiarle las cargas, los trabajos, las decepciones de la vida, confiarle los \u00absi\u00bb; y luego, segundo paso, escucha a Jes\u00fas, toma el Evangelio en mano, lee este pasaje hoy, en el cap\u00edtulo veinticuatro del Evangelio de Lucas; tercero, reza a Jes\u00fas, en las mismas palabras que esos disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or,\u00bb qu\u00e9date con nosotros \u00ab(v. 29). Se\u00f1or, qu\u00e9dese conmigo. Se\u00f1or, qu\u00e9date con todos nosotros, porque necesitamos que encuentres el camino. Y sin ti est\u00e1 la noche \u00ab.<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, en la vida siempre estamos en camino. Y nos convertimos hacia lo que vamos. Elegimos el camino de Dios, no el del yo; el camino del s\u00ed, no el del si. Descubriremos que no hay inesperado, no hay ascenso, no hay noche en la que no puedan enfrentarse con Jes\u00fas. La Virgen, Madre del viaje, que al recibir la Palabra hizo de toda su vida un \u00abs\u00ed\u00bb para Dios, mu\u00e9stranos el camino.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Elegimos el camino de Dios, no el del yo, el camino del s\u00ed, no el del si, as\u00ed lo afirm\u00f3 el Santo Padre Francisco en su mensaje brindado antes de rezar la oraci\u00f3n de Regina Caeli. 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