{"id":13268,"date":"2020-05-10T08:00:59","date_gmt":"2020-05-10T11:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=13268"},"modified":"2020-05-10T08:00:59","modified_gmt":"2020-05-10T11:00:59","slug":"papa-francisco-el-camino-de-mi-protagonismo-es-el-camino-de-jesus-protagonista-de-mi-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-camino-de-mi-protagonismo-es-el-camino-de-jesus-protagonista-de-mi-vida\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El camino de mi protagonismo, es el camino de Jes\u00fas protagonista de mi vida"},"content":{"rendered":"<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>El camino de mi protagonismo, es el camino de Jes\u00fas protagonista de mi vida<\/strong>, as\u00ed lo afirmaba el <strong>Santo Padre<\/strong> durante el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma), al transmitir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n de <strong>Regina Caeli<\/strong>. Desde la Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos habl\u00f3 sobre el <strong>Evangelio<\/strong> de hoy (cf. Jn 14, 1-12) <strong>\u00abDiscurso de despedida\u00bb<\/strong> de <strong>Jes\u00fas<\/strong>.<\/p>\n<p>Al respecto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cestas son las palabras que dirigi\u00f3 a los disc\u00edpulos al final de la \u00daltima Cena, justo antes de enfrentar la Pasi\u00f3n. En un momento tan dram\u00e1tico, Jes\u00fas comenz\u00f3 diciendo: \u00abNo se turbe con su coraz\u00f3n\u00bb (v. 1). Tambi\u00e9n nos lo dice a nosotros, en los dramas de la vida. \u00bfPero c\u00f3mo podemos evitar que el coraz\u00f3n se enoje?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sobre esa pregunta, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos responde, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or indica dos remedios para los disturbios. El primero es: \u00abTen fe en m\u00ed\u00bb (v. 1). Jes\u00fas quiere decirnos algo espec\u00edfico. Sabe que, en la vida, la peor ansiedad, la perturbaci\u00f3n, surge de la sensaci\u00f3n de no lograrlo, de sentirse solo y sin puntos de referencia frente a lo que sucede\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando, nos dice, <strong><em>\u201cnecesitamos la ayuda de Jes\u00fas, y para esto Jes\u00fas pide tener fe en \u00e9l, es decir, no apoyarnos en nosotros mismos, sino en \u00c9l. Porque la liberaci\u00f3n de la perturbaci\u00f3n pasa por la confianza. Conf\u00eda en Jes\u00fas, da el \u00absalto\u00bb. Y esta es la liberaci\u00f3n de la perturbaci\u00f3n. Y Jes\u00fas ha resucitado y vivo para estar siempre a nuestro lado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Continuando, Su Santidad nos incida, <strong><em>\u201cel segundo remedio para la perturbaci\u00f3n, que Jes\u00fas expresa con estas palabras: \u00abEn la casa de mi Padre hay muchas viviendas. [\u2026] Voy a preparar un lugar para ti\u201d(v. 2). \u00c9l tom\u00f3 nuestra humanidad sobre s\u00ed mismo para llevarla m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, a un nuevo lugar, al Cielo, de modo que donde \u00c9l est\u00e9, nosotros tambi\u00e9n. Es la certeza que nos consuela: hay un lugar reservado para cada uno\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando en su mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos recuerda, <strong><em>\u201cno vivimos sin rumbo y sin destino. Se nos espera, somos preciosos. Dios est\u00e1 enamorado de nosotros, somos sus hijos. Y para nosotros ha preparado el lugar m\u00e1s digno y hermoso: el cielo. No lo olvidemos: la vivienda que nos espera es el Cielo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Entonces, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> pregunta, <strong><em>\u201c\u00bfc\u00f3mo llegar al cielo? \u00bfCu\u00e1l es el camino? Aqu\u00ed est\u00e1 la frase decisiva de Jes\u00fas: hoy dice: \u00abYo soy el camino\u00bb (v. 6). Para subir al cielo, el camino es Jes\u00fas: es tener una relaci\u00f3n viva con \u00e9l, imitarlo en el amor y seguir sus pasos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final de su mensaje, el Santo Padre Francisco, nos pregunta y responde<strong><em>, \u201c\u00bb\u00bfQu\u00e9 camino sigo?\u00bb. Hay caminos que no conducen al Cielo: los caminos de la mundanalidad, los caminos de la autoafirmaci\u00f3n, los caminos del poder ego\u00edsta. Y est\u00e1 el camino de Jes\u00fas, el camino del amor humilde, de la oraci\u00f3n, de la mansedumbre, de la confianza, del servicio a los dem\u00e1s. No es el camino de mi protagonismo, es el camino de Jes\u00fas protagonista de mi vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje expresado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>En el Evangelio de hoy (cf. Jn 14, 1-12) escuchamos el comienzo del llamado \u00abDiscurso de despedida\u00bb de Jes\u00fas. Estas son las palabras que dirigi\u00f3 a los disc\u00edpulos al final de la \u00daltima Cena, justo antes de enfrentar la Pasi\u00f3n. En un momento tan dram\u00e1tico, Jes\u00fas comenz\u00f3 diciendo: \u00abNo se turbe con su coraz\u00f3n\u00bb (v. 1). Tambi\u00e9n nos lo dice a nosotros, en los dramas de la vida. \u00bfPero c\u00f3mo podemos evitar que el coraz\u00f3n se enoje? Porque el coraz\u00f3n est\u00e1 turbado.<\/em><\/p>\n<p><em>El Se\u00f1or indica dos remedios para los disturbios. El primero es: \u00abTen fe en m\u00ed\u00bb (v. 1). Parecer\u00eda un consejo un poco te\u00f3rico, abstracto. En cambio, Jes\u00fas quiere decirnos algo espec\u00edfico. Sabe que, en la vida, la peor ansiedad, la perturbaci\u00f3n, surge de la sensaci\u00f3n de no lograrlo, de sentirse solo y sin puntos de referencia frente a lo que sucede. Esta angustia, en la cual la dificultad se agrega a la dificultad, no se puede superar sola. Necesitamos la ayuda de Jes\u00fas, y para esto Jes\u00fas pide tener fe en \u00e9l, es decir, no apoyarnos en nosotros mismos, sino en \u00c9l. Porque la liberaci\u00f3n de la perturbaci\u00f3n pasa por la confianza. Conf\u00eda en Jes\u00fas, da el \u00absalto\u00bb. Y esta es la liberaci\u00f3n de la perturbaci\u00f3n. Y Jes\u00fas ha resucitado y vivo para estar siempre a nuestro lado. Entonces podemos decirle: \u201cJes\u00fas, creo que has resucitado y que est\u00e1s a mi lado. Creo que me escuchas. Te traigo lo que me preocupa, mis preocupaciones: tengo fe en ti y me entrego a ti\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Luego hay un segundo remedio para la perturbaci\u00f3n, que Jes\u00fas expresa con estas palabras: \u00abEn la casa de mi Padre hay muchas viviendas. [\u2026] Voy a preparar un lugar para ti \u201d(v. 2). Esto es lo que Jes\u00fas hizo por nosotros: nos reserv\u00f3 un lugar en el cielo. \u00c9l tom\u00f3 nuestra humanidad sobre s\u00ed mismo para llevarla m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, a un nuevo lugar, al Cielo, de modo que donde \u00c9l est\u00e9, nosotros tambi\u00e9n. Es la certeza que nos consuela: hay un lugar reservado para cada uno. Tambi\u00e9n hay un lugar para m\u00ed. Cada uno de nosotros puede decir: hay un lugar para m\u00ed. No vivimos sin rumbo y sin destino. Se nos espera, somos preciosos. Dios est\u00e1 enamorado de nosotros, somos sus hijos. Y para nosotros ha preparado el lugar m\u00e1s digno y hermoso: el cielo. No lo olvidemos: la vivienda que nos espera es el Cielo. Aqu\u00ed estamos de paso. Estamos hechos para el cielo, para la vida eterna, para vivir para siempre. Para siempre: es algo que ni siquiera podemos imaginar ahora. Pero es a\u00fan m\u00e1s hermoso pensar que esto ser\u00e1 para siempre en alegr\u00eda, en plena comuni\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s, sin m\u00e1s l\u00e1grimas, sin rencores, sin divisiones y disturbios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPero c\u00f3mo llegar al cielo? \u00bfCu\u00e1l es el camino? Aqu\u00ed est\u00e1 la frase decisiva de Jes\u00fas: hoy dice: \u00abYo soy el camino\u00bb (v. 6). Para subir al cielo, el camino es Jes\u00fas: es tener una relaci\u00f3n viva con \u00e9l, imitarlo en el amor y seguir sus pasos. Y yo, cristiano, t\u00fa, cristiano, cada uno de nosotros cristianos, podemos preguntarnos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 camino sigo?\u00bb. Hay caminos que no conducen al Cielo: los caminos de la mundanalidad, los caminos de la autoafirmaci\u00f3n, los caminos del poder ego\u00edsta. Y est\u00e1 el camino de Jes\u00fas, el camino del amor humilde, de la oraci\u00f3n, de la mansedumbre, de la confianza, del servicio a los dem\u00e1s. No es el camino de mi protagonismo, es el camino de Jes\u00fas protagonista de mi vida. Est\u00e1 sucediendo todos los d\u00edas pregunt\u00e1ndole: \u201cJes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 piensas de mi elecci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 har\u00edas en esta situaci\u00f3n con estas personas? \u00bb Nos har\u00e1 bien preguntarle a Jes\u00fas, qui\u00e9n es el camino, las direcciones al Cielo. Que Nuestra Se\u00f1ora, Reina del Cielo, nos ayude a seguir a Jes\u00fas, quien abri\u00f3 el Cielo para nosotros.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El camino de mi protagonismo, es el camino de Jes\u00fas protagonista de mi vida, as\u00ed lo afirmaba el Santo Padre durante el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma), al transmitir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n de Regina Caeli. 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