{"id":13414,"date":"2020-05-24T08:00:00","date_gmt":"2020-05-24T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=13414"},"modified":"2020-05-29T19:25:31","modified_gmt":"2020-05-29T19:25:31","slug":"papa-francisco-la-presencia-de-jesus-entre-nosotros-es-traves-de-su-espiritu-quien-guia-a-la-iglesia-a-caminar-en-la-historia-como-el-companero-de-ruta-de-cada-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-presencia-de-jesus-entre-nosotros-es-traves-de-su-espiritu-quien-guia-a-la-iglesia-a-caminar-en-la-historia-como-el-companero-de-ruta-de-cada-hombre\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La presencia de Jes\u00fas entre nosotros es trav\u00e9s de su Esp\u00edritu, quien gu\u00eda a la Iglesia a caminar en la historia como el compa\u00f1ero de ruta de cada hombre"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La presencia de <strong>Jes\u00fas <\/strong>entre nosotros es trav\u00e9s de su <strong>Esp\u00edritu<\/strong>, quien gu\u00eda a la Iglesia a caminar en la historia como el compa\u00f1ero de ruta de cada hombre, la s\u00edntesis se desprende del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma) antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Regina Caeli<\/strong>. Desde la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> centro sus palabras en el d\u00eda de la solemnidad de la <strong>Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, <strong>Su Santidad<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201choy, en Italia y en otros pa\u00edses, se celebra la solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. El pasaje del Evangelio (cf. Mt 28, 16-20) nos muestra a los ap\u00f3stoles que se re\u00fanen en Galilea, \u00aben la monta\u00f1a que Jes\u00fas les hab\u00eda indicado\u00bb (v. 16)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, resaltaba, <strong><em>\u201cen una monta\u00f1a, Jes\u00fas proclam\u00f3 las Bienaventuranzas (cf Mt 5,1-12); en las monta\u00f1as se retiraba a rezar (cf. Mt 14, 23); all\u00ed dio la bienvenida a las multitudes y san\u00f3 a los enfermos (cf Mt 15:29). Pero esta vez, en la monta\u00f1a, ya no es el Maestro quien act\u00faa y ense\u00f1a, sino que es el Resucitado quien pide a los disc\u00edpulos que act\u00faen y anuncien, confi\u00e1ndoles el mandato de continuar su trabajo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> destaca, <strong><em>\u201c\u00c9l dice: \u00abPor tanto, id y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo lo que te he mandado\u00bb (vv. 19-20). Los contenidos de la misi\u00f3n encomendada a los Ap\u00f3stoles son estos: anunciar, bautizar, ense\u00f1ar y caminar por el camino trazado por el Maestro, es decir, el Evangelio viviente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, tambi\u00e9n nos ped\u00eda<strong><em>, \u201c(\u2026) no debemos desanimarnos, recordando las palabras que Jes\u00fas les dirigi\u00f3 antes de ascender al Cielo: \u00abEstoy contigo todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u00bb (v. 20)\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cesta promesa asegura la presencia constante y consoladora de Jes\u00fas entre nosotros. Pero. \u00bfC\u00f3mo se realiza esta presencia? A trav\u00e9s de su Esp\u00edritu, quien gu\u00eda a la Iglesia a caminar en la historia como el compa\u00f1ero de ruta de cada hombre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, el <strong>Santo Padre<\/strong>, nos indic\u00f3, <strong><em>\u201ccon la promesa de quedarse con nosotros hasta el final de los tiempos, Jes\u00fas inaugura el estilo de su presencia en el mundo como el Resucitado. Jes\u00fas est\u00e1 presente en el mundo, pero con otro estilo, el estilo del Resucitado, es decir, una presencia que se revela en la Palabra, en los Sacramentos, en la acci\u00f3n constante e interior del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi finalizando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cla fiesta de la Ascensi\u00f3n nos dice que Jes\u00fas, aunque ascendi\u00f3 al Cielo para morar gloriosamente a la diestra del Padre, est\u00e1 quieto y siempre entre nosotros: de aqu\u00ed deriva nuestra fuerza, nuestra perseverancia y nuestro gozo, precisamente de la presencia de Jes\u00fas entre nosotros con el poder del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy, en Italia y en otros pa\u00edses, se celebra la solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. El pasaje del Evangelio (cf. Mt 28, 16-20) nos muestra a los ap\u00f3stoles que se re\u00fanen en Galilea, \u00aben la monta\u00f1a que Jes\u00fas les hab\u00eda indicado\u00bb (v. 16). Aqu\u00ed est\u00e1 la \u00faltima reuni\u00f3n del Se\u00f1or resucitado con los suyos, en la monta\u00f1a. La \u00abmonta\u00f1a\u00bb tiene una fuerte carga simb\u00f3lica, evocadora. En una monta\u00f1a, Jes\u00fas proclam\u00f3 las Bienaventuranzas (cf Mt 5,1-12); en las monta\u00f1as se retiraba a rezar (cf. Mt 14, 23); all\u00ed dio la bienvenida a las multitudes y san\u00f3 a los enfermos (cf Mt 15:29). Pero esta vez, en la monta\u00f1a, ya no es el Maestro quien act\u00faa y ense\u00f1a, sino que es el Resucitado quien pide a los disc\u00edpulos que act\u00faen y anuncien, confi\u00e1ndoles el mandato de continuar su trabajo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los invierte de la misi\u00f3n entre todas las personas. \u00c9l dice: \u00abPor tanto, id y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo lo que te he mandado\u00bb (vv. 19-20). Los contenidos de la misi\u00f3n encomendada a los Ap\u00f3stoles son estos: anunciar, bautizar, ense\u00f1ar y caminar por el camino trazado por el Maestro, es decir, el Evangelio viviente. Este mensaje de salvaci\u00f3n implica ante todo el deber del testimonio, sin el testimonio no se puede anunciar, a lo que nosotros, los disc\u00edpulos de hoy, tambi\u00e9n estamos llamados a dar cuenta de nuestra fe. Enfrentados a una tarea tan exigente, y pensando en nuestras debilidades, nos sentimos inadecuados, como sin duda sintieron los mismos Ap\u00f3stoles. Pero no debemos desanimarnos, recordando las palabras que Jes\u00fas les dirigi\u00f3 antes de ascender al Cielo: \u00abEstoy contigo todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u00bb (v. 20).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esta promesa asegura la presencia constante y consoladora de Jes\u00fas entre nosotros. Pero. \u00bfC\u00f3mo se realiza esta presencia? A trav\u00e9s de su Esp\u00edritu, quien gu\u00eda a la Iglesia a caminar en la historia como el compa\u00f1ero de ruta de cada hombre. Ese Esp\u00edritu que, enviado por Cristo y el Padre, obra la remisi\u00f3n de los pecados y santifica a todos los que, arrepentidos, se abren con confianza a su don. Con la promesa de quedarse con nosotros hasta el final de los tiempos, Jes\u00fas inaugura el estilo de su presencia en el mundo como el Resucitado. Jes\u00fas est\u00e1 presente en el mundo pero con otro estilo, el estilo del Resucitado, es decir, una presencia que se revela en la Palabra, en los Sacramentos, en la acci\u00f3n constante e interior del Esp\u00edritu Santo. La fiesta de la Ascensi\u00f3n nos dice que Jes\u00fas, aunque ascendi\u00f3 al Cielo para morar gloriosamente a la diestra del Padre, est\u00e1 quieto y siempre entre nosotros: de aqu\u00ed deriva nuestra fuerza, nuestra perseverancia y nuestro gozo, precisamente de la presencia de Jes\u00fas entre nosotros con el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Que la Virgen Mar\u00eda acompa\u00f1e nuestro viaje con su protecci\u00f3n materna: de ella aprendemos la dulzura y el coraje de ser testigos en el mundo del Se\u00f1or resucitado.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La presencia de Jes\u00fas entre nosotros es trav\u00e9s de su Esp\u00edritu, quien gu\u00eda a la Iglesia a caminar en la historia como el compa\u00f1ero de ruta de cada hombre, la s\u00edntesis se desprende del mensaje brindado por Su Santidad Francisco en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma) antes de recitar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13555,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[18,28,356,58],"class_list":["post-13414","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-regina-caeli-2020","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13414\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}