{"id":1355,"date":"2018-09-27T07:21:44","date_gmt":"2018-09-27T10:21:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=1355"},"modified":"2018-09-27T07:21:44","modified_gmt":"2018-09-27T10:21:44","slug":"onu-una-politica-que-depende-de-la-posesion-de-armas-nucleares-es-contradictoria-con-el-espiritu-y-el-proposito-de-las-naciones-unidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/onu-una-politica-que-depende-de-la-posesion-de-armas-nucleares-es-contradictoria-con-el-espiritu-y-el-proposito-de-las-naciones-unidas\/","title":{"rendered":"ONU | Una pol\u00edtica que depende de la posesi\u00f3n de armas nucleares es contradictoria con el esp\u00edritu y el prop\u00f3sito de las Naciones Unidas"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_MonsPaul-Richard-Gallagher.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1356\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/obcastrensearg_MonsPaul-Richard-Gallagher-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>ONU <\/strong>| Una pol\u00edtica que depende de la posesi\u00f3n de armas nucleares es contradictoria con el esp\u00edritu y el prop\u00f3sito de las Naciones Unidas, la afirmaci\u00f3n es parte del mensaje vertido por <strong>S.E. Mons. Paul Richard Gallagher<\/strong> en el 73\u00b0 Per\u00edodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En coincidencia con el d\u00eda Internacional para la Eliminaci\u00f3n Total de las Armas Nucleares.<\/p>\n<p><strong>S.E. Mons. Paul Richard Gallagher<\/strong>, es el Secretario de Relaciones con los Estados, Jefe de la Delegaci\u00f3n de la Santa Sede, se present\u00f3 en Nueva York en la Sede de la ONU, donde expresaba, <strong><em>\u201cnunca debemos resignarnos a la idea de que las armas nucleares est\u00e9n aqu\u00ed para quedarse\u201d.<\/em><\/strong> \u00a0Agregando, <strong><em>\u201cel mundo no es m\u00e1s seguro con armas nucleares (\u2026); las armas nucleares no pueden crear para nosotros un mundo estable y seguro\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del ingl\u00e9s al castellano de la intervenci\u00f3n de <strong>S.E. Mons. Paul Richard Gallagher:<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><em>Se\u00f1or presidente,<\/em><\/p>\n<p><em>El D\u00eda Internacional para la Eliminaci\u00f3n de las Armas Nucleares es una afirmaci\u00f3n de nuestra determinaci\u00f3n com\u00fan de crear las condiciones y los pasos necesarios para la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares. Nunca debemos resignarnos a la idea de que las armas nucleares est\u00e9n aqu\u00ed para quedarse. No debemos dar cr\u00e9dito a la idea de que las amenazas contempor\u00e1neas a la paz y la seguridad internacionales no permiten el desarme nuclear. El mundo no es m\u00e1s seguro con armas nucleares; es m\u00e1s peligroso. Una pol\u00edtica que depende de la posesi\u00f3n de armas nucleares es contradictoria con el esp\u00edritu y el prop\u00f3sito de las Naciones Unidas porque las armas nucleares no pueden crear para nosotros un mundo estable y seguro, y porque la paz y la estabilidad internacional no pueden fundarse en la destrucci\u00f3n mutuamente asegurada o en el amenaza de aniquilaci\u00f3n total.<\/em><\/p>\n<p><em>El Tratado sobre la Prohibici\u00f3n de las Armas Nucleares es un paso importante en nuestros esfuerzos por lograr un mundo libre de armas nucleares. Sesenta y un Estados lo han firmado, catorce de ellos ya lo han ratificado. La Santa Sede, que la firm\u00f3 y ratific\u00f3 el mismo d\u00eda en que se abri\u00f3 para su firma y ratificaci\u00f3n el 20 de septiembre de 2017, desea instar a otros a firmarla y ratificarla. Ser\u00e1 un componente importante del r\u00e9gimen de no proliferaci\u00f3n y desarme nuclear una vez que entre en vigor. Cada firma, cada ratificaci\u00f3n de este Tratado constituye un paso importante hacia el logro de un mundo libre de armas nucleares.<\/em><\/p>\n<p><em>El Tratado es el fruto de los esfuerzos de muchos Estados y otras partes interesadas para promover una mayor conciencia y comprensi\u00f3n de las consecuencias humanitarias y los desastres ambientales que resultar\u00edan del uso de armas nucleares. Los impactos catastr\u00f3ficos de las armas nucleares son previsibles y aterradores. Las v\u00edctimas de estas armas todav\u00eda est\u00e1n con nosotros: los Hibakusha son un testimonio viviente de los horrores que las armas nucleares pueden desatar. Siguen desafi\u00e1ndonos a reconocer que la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares no es solo un problema de seguridad, sino tambi\u00e9n un imperativo moral, humanitario y ambiental.<\/em><\/p>\n<p><em>La Santa Sede desea instar a todos los pa\u00edses a hacer realidad el Tratado de Prohibici\u00f3n Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT) garantizando su entrada en vigor. Asegurar que ning\u00fan Estado pueda realizar pruebas de armas nucleares es un paso esencial para detener el desarrollo de armas nucleares a\u00fan m\u00e1s letales y un avance vital hacia la consecuci\u00f3n de un mundo libre de armas nucleares. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de seguir persuadiendo a los Estados cuya ratificaci\u00f3n es necesaria para que el TPCE entre en vigor de la importancia fundamental de ratificarla para la paz mundial.<\/em><\/p>\n<p><em>Tanto el Tratado para la Prohibici\u00f3n de las Armas Nucleares como el TPCE complementan el Tratado sobre la no proliferaci\u00f3n de las armas nucleares (TNP). Su objetivo es ayudar a cumplir el compromiso de todas las Partes consagrado en el art\u00edculo 6 de que \u00abcada una de las Partes en el Tratado se compromete a entablar negociaciones de buena fe sobre medidas eficaces relativas al cese de la carrera de armamentos nucleares en una fecha temprana y al desarme y en un tratado sobre desarme general y completo bajo un control internacional estricto y efectivo. \u00abHoy, debemos comprometernos nuevamente con un mundo sin armas nucleares, implementando plenamente el TNP.<\/em><\/p>\n<p><em>La Santa Sede ha sido Parte en el Tratado de No Proliferaci\u00f3n Nuclear (TNP) desde el principio, para alentar a los Estados poseedores de armas nucleares a abolir sus armas nucleares, disuadir a los Estados poseedores de armas nucleares de adquirir o desarrollar capacidades nucleares, y alentar la cooperaci\u00f3n internacional sobre la utilizaci\u00f3n del material nuclear con fines pac\u00edficos. Aunque cree firmemente que el TNP sigue siendo vital para la paz y la seguridad internacionales, la Santa Sede seguir\u00e1 argumentando contra la posesi\u00f3n y el uso de armas nucleares, hasta que se logre la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares.<\/em><\/p>\n<p><em>La entrada en vigor del Tratado de prohibici\u00f3n completa de los ensayos nucleares y la plena aplicaci\u00f3n del TNP solo pueden suceder si existe confianza mutua. Los tratados de desarme son m\u00e1s que simples obligaciones legales; tambi\u00e9n son compromisos morales basados \u200b\u200ben la confianza entre los Estados y enraizados en la confianza que los ciudadanos depositan en sus gobiernos. En el caso del TNP, los Estados no poseedores de armas nucleares se obligan a s\u00ed mismos a la no proliferaci\u00f3n nuclear y conf\u00edan en que los Estados poseedores de armas nucleares entablen negociaciones de buena fe hacia el desarme nuclear. Si los compromisos con el desarme nuclear no se hacen de buena fe y, en consecuencia, se traduce en violaciones de la confianza, la proliferaci\u00f3n de tales armas ser\u00eda el corolario l\u00f3gico.<\/em><\/p>\n<p><em>De hecho, esta confianza se ha visto gravemente erosionada tanto por la reciente falta de progreso en materia de desarme nuclear como por la decisi\u00f3n de algunos Estados de desarrollar capacidades de armas nucleares. Por lo tanto, es m\u00e1s urgente que continuemos restableciendo y fortaleciendo la confianza mutua, ya que solo a trav\u00e9s de esa confianza puede establecerse una paz verdadera y duradera entre las naciones. La confianza puede llevarnos nuevamente al camino del di\u00e1logo y la negociaci\u00f3n significativos hacia un mundo libre de armas nucleares.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Se\u00f1or presidente,<\/em><\/p>\n<p><em>El deseo de paz, seguridad y estabilidad es uno de los anhelos m\u00e1s profundos del coraz\u00f3n humano. Esta paz no es la ilusi\u00f3n de paz que crea la amenaza del uso de armas nucleares. Por lo tanto, nunca debemos dejar de perseguir este objetivo exigente y progresista de la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares, hasta el d\u00eda en que nuestro mundo finalmente estar\u00e1 libre de ellos, y la paz aut\u00e9ntica que anhela el coraz\u00f3n humano tendr\u00e1 la oportunidad para ser alcanzado y disfrutado por todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Gracias, Sr. Presidente.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ONU | Una pol\u00edtica que depende de la posesi\u00f3n de armas nucleares es contradictoria con el esp\u00edritu y el prop\u00f3sito de las Naciones Unidas, la afirmaci\u00f3n es parte del mensaje vertido por S.E. Mons. Paul Richard Gallagher en el 73\u00b0 Per\u00edodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. 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