{"id":13779,"date":"2020-06-14T07:30:00","date_gmt":"2020-06-14T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=13779"},"modified":"2020-06-14T12:19:32","modified_gmt":"2020-06-14T15:19:32","slug":"papa-francisco-la-eucaristia-no-es-un-simple-recuerdo-sino-un-hecho-es-la-pascua-del-senor-que-se-renueva-por-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-eucaristia-no-es-un-simple-recuerdo-sino-un-hecho-es-la-pascua-del-senor-que-se-renueva-por-nosotros\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La Eucarist\u00eda no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Se\u00f1or que se renueva por nosotros"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La Eucarist\u00eda no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Se\u00f1or que se renueva por nosotros<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en la ma\u00f1ana del domingo 14 de junio, en la solemnidad del <strong>Corpus Domini<\/strong>, en la Homil\u00eda brindada durante la celebraci\u00f3n de la <strong>Santa Misa<\/strong> en el <strong>Altar <\/strong>de la C\u00e1tedra de la <strong>Bas\u00edlica de San Pedro<\/strong>. A continuaci\u00f3n, compartimos en forma textual la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de la<strong> Homil\u00eda <\/strong>de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>: <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abRecuerda todo el camino que el Se\u00f1or, tu Dios, te ha hecho recorrer\u00bb (<em>Dt<\/em>\u00a08,2).\u00a0<em>Recuerda<\/em>: la Palabra de Dios comienza hoy con esa invitaci\u00f3n de Mois\u00e9s. Un poco m\u00e1s adelante, Mois\u00e9s insiste: \u201cNo te olvides del Se\u00f1or, tu Dios\u201d (cf. v. 14). La Sagrada Escritura se nos dio para evitar que nos olvidemos de Dios. \u00a1Qu\u00e9 importante es acordarnos de esto cuando rezamos! Como nos ense\u00f1a un salmo, que dice: \u00abRecuerdo las proezas del Se\u00f1or; s\u00ed, recuerdo tus antiguos portentos\u00bb (77,12).Tambi\u00e9n las maravillas y prodigios que el Se\u00f1or ha hecho en nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental recordar el bien recibido: si no hacemos memoria de \u00e9l nos convertimos en extra\u00f1os a nosotros mismos, en \u201ctranse\u00fantes\u201d de la existencia. Sin memoria nos desarraigamos del terreno que nos sustenta y nos dejamos llevar como hojas por el viento. En cambio, hacer memoria es anudarse con lazos m\u00e1s fuertes, es sentirse parte de una historia, es respirar con un pueblo. La memoria no es algo privado, sino el camino que nos une a Dios y a los dem\u00e1s. Por eso, en la Biblia el recuerdo del Se\u00f1or se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, hay que contarlo de padres a hijos, como dice un hermoso pasaje: \u00abCuando el d\u00eda de ma\u00f1ana te pregunte tu hijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 son esos mandatos [\u2026] que os mand\u00f3 el Se\u00f1or, nuestro Dios?\u201d, responder\u00e1s a tu hijo: \u201c\u00c9ramos esclavos [\u2026] \u2015toda la historia de la esclavitud\u2015 y el Se\u00f1or hizo signos y prodigios grandes [\u2026] ante nuestros ojos\u00bb (<em>Dt&nbsp;<\/em>6,20-22).T\u00fa le dar\u00e1s la memoria a tu hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay un problema, \u00bfqu\u00e9 pasa si la cadena de transmisi\u00f3n de los recuerdos se interrumpe? Y luego, \u00bfc\u00f3mo se puede recordar aquello que s\u00f3lo se ha o\u00eddo decir, sin haberlo experimentado? Dios sabe lo dif\u00edcil que es, sabe lo fr\u00e1gil que es nuestra memoria, y por eso hizo algo inaudito por nosotros: nos dej\u00f3&nbsp;<em>un memorial<\/em>. No nos dej\u00f3 s\u00f3lo palabras, porque es f\u00e1cil olvidar lo que se escucha. No nos dej\u00f3 s\u00f3lo la Escritura, porque es f\u00e1cil olvidar lo que se lee. No nos dej\u00f3 s\u00f3lo s\u00edmbolos, porque tambi\u00e9n se puede olvidar lo que se ve. Nos dio, en cambio, un Alimento, pues es dif\u00edcil olvidar un sabor. Nos dej\u00f3 un Pan en el que est\u00e1 \u00c9l, vivo y verdadero, con todo el sabor de su amor. Cuando lo recibimos podemos decir: \u201c\u00a1Es el Se\u00f1or, se acuerda de m\u00ed!\u201d. Es por eso que Jes\u00fas nos pidi\u00f3: \u00abHaced esto&nbsp;<em>en memoria m\u00eda<\/em>\u00bb (<em>1 Co&nbsp;<\/em>11,24).&nbsp;<em>Haced<\/em>: la Eucarist\u00eda no es un simple recuerdo, sino&nbsp;<em>un hecho<\/em>; es la Pascua del Se\u00f1or que se renueva por nosotros. En la Misa, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1n frente a nosotros.&nbsp;<em>Haced esto<\/em>&nbsp;<em>en memoria m\u00eda<\/em>: reun\u00edos y como comunidad, como pueblo, como familia,celebrad la Eucarist\u00eda para que os acord\u00e9is de m\u00ed. No podemos prescindir de ella, es el memorial de Dios. Y sana nuestra memoria herida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante todo, cura nuestra&nbsp;<em>memoria hu\u00e9rfana<\/em>. Vivimos en una \u00e9poca de gran orfandad. Cura la memoria hu\u00e9rfana. Muchos tienen la memoria herida por la falta de afecto y las amargas decepciones recibidas de quien habr\u00eda tenido que dar amor pero que, en cambio, dej\u00f3 desolado el coraz\u00f3n. Nos gustar\u00eda volver atr\u00e1s y cambiar el pasado, pero no se puede. Sin embargo, Dios puede curar estas heridas, infundiendo en nuestra memoria un amor m\u00e1s grande: el suyo. La Eucarist\u00eda nos trae el amor fiel del Padre, que cura nuestra orfandad. Nos da el amor de Jes\u00fas, que transform\u00f3 una tumba de punto de llegada en punto de partida, y que de la misma manera puede cambiar nuestras vidas. Nos comunica el amor del Esp\u00edritu Santo, que consuela, porque nunca deja solo a nadie, y cura las heridas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la Eucarist\u00eda el Se\u00f1or tambi\u00e9n sana nuestra&nbsp;<em>memoria negativa<\/em>, esa negatividad que aparece muchas veces en nuestro coraz\u00f3n. El Se\u00f1or sana esta memoria negativaque siempre hace aflorar las cosas que est\u00e1n mal y nos deja con la triste idea de que no servimos para nada, que s\u00f3lo cometemos errores, que estamos \u201cequivocados\u201d. Jes\u00fas viene a decirnos que no es as\u00ed. \u00c9l est\u00e1 feliz de tener intimidad con nosotros y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos valiosos: somos los invitados que \u00c9l espera a su banquete, los comensales que ans\u00eda. Y no s\u00f3lo porque es generoso, sino porque est\u00e1 realmente enamorado de nosotros: ve y ama lo hermoso y lo bueno que somos. El Se\u00f1or sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a curarlas con la Eucarist\u00eda, que contiene los anticuerpos para nuestra memoria enferma de negatividad. Con Jes\u00fas podemos&nbsp;<em>inmunizarnos de la tristeza<\/em>. Ante nuestros ojos siempre estar\u00e1n nuestras ca\u00eddas y dificultades, los problemas en casa y en el trabajo, los sue\u00f1os incumplidos. Pero su peso no nos podr\u00e1 aplastar porque en lo m\u00e1s profundo est\u00e1 Jes\u00fas, que nos alienta con su amor. Esta es la fuerza de la Eucarist\u00eda, que nos transforma en&nbsp;<em>portadores de Dios<\/em>: portadores de alegr\u00eda y no de negatividad. Podemos preguntarnos: Y nosotros, que vamos a Misa, \u00bfqu\u00e9 llevamos al mundo? \u00bfNuestra tristeza, nuestra amargura o la alegr\u00eda del Se\u00f1or? \u00bfRecibimos la Comuni\u00f3n y luego seguimos quej\u00e1ndonos, criticando y compadeci\u00e9ndonos a nosotros mismos? Pero esto no mejora las cosas para nada, mientras que la alegr\u00eda del Se\u00f1or cambia la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la Eucarist\u00eda sana nuestra&nbsp;<em>memoria cerrada<\/em>. Las heridas que llevamos dentro no s\u00f3lo nos crean problemas a nosotros mismos, sino tambi\u00e9n a los dem\u00e1s. Nos vuelven temerosos y suspicaces; cerrados al principio, pero a la larga c\u00ednicos e indiferentes. Nos llevan a reaccionar ante los dem\u00e1s con antipat\u00eda y arrogancia, con la ilusi\u00f3n de creer que de este modo podemos controlar las situaciones. Pero es un enga\u00f1o, pues s\u00f3lo el amor cura el miedo de ra\u00edz y nos libera de las obstinaciones que aprisionan. Esto hace Jes\u00fas, que viene a nuestro encuentro con dulzura, en la asombrosa fragilidad de una Hostia. Esto hace Jes\u00fas, que es Pan partido para romper las corazas de nuestro ego\u00edsmo. Esto hace Jes\u00fas, que se da a s\u00ed mismo para indicarnos que s\u00f3lo abri\u00e9ndonos nos liberamos de los bloqueos interiores, de la par\u00e1lisis del coraz\u00f3n. El Se\u00f1or, que se nos ofrece en la sencillez del pan, nos invita tambi\u00e9n a no malgastar nuestras vidas buscando mil cosas in\u00fatiles que crean dependencia y dejan vac\u00edo nuestro interior. La Eucarist\u00eda quita en nosotros el hambre por las cosas y enciende el deseo de servir. Nos levanta de nuestro c\u00f3modo sedentarismo y nos recuerda que no somos solamente bocas que alimentar, sino tambi\u00e9n sus manos para alimentar a nuestro pr\u00f3jimo. Es urgente que ahora nos hagamos cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante. Y hacerlo de manera concreta, como concreto es el Pan que Jes\u00fas nos da. Hace falta una cercan\u00eda verdadera, hacen falta aut\u00e9nticas&nbsp;<em>cadenas de solidaridad<\/em>. Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda se hace cercano a nosotros, \u00a1no dejemos solos a quienes est\u00e1n cerca nuestro!<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas: Sigamos celebrando el Memorial que sana nuestra memoria, \u2015recordemos: sanar la memoria; la memoria es la memoria del coraz\u00f3n\u2015, este memorial esla Misa. Es el tesoro al que hay dar prioridad en la Iglesia y en la vida. Y, al mismo tiempo, redescubramos la adoraci\u00f3n, que contin\u00faa en nosotros la acci\u00f3n de la Misa. Nos hace bien, nos sana dentro. Especialmente ahora, que realmente lo necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"June 14 2020, Feast of Corpus Christi - Homily, Pope Francis\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/IRbfTJcdYTo?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La Eucarist\u00eda no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Se\u00f1or que se renueva por nosotros, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre en la ma\u00f1ana del domingo 14 de junio, en la solemnidad del Corpus Domini, en la Homil\u00eda brindada durante la celebraci\u00f3n de la Santa Misa en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13780,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[18,28,58],"class_list":["post-13779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13779\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13780"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}