{"id":14054,"date":"2020-07-25T15:04:45","date_gmt":"2020-07-25T18:04:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14054"},"modified":"2020-07-25T15:04:47","modified_gmt":"2020-07-25T18:04:47","slug":"caba-no-hay-poder-que-pueda-detenernos-si-el-senor-toca-el-corazon-y-llama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/caba-no-hay-poder-que-pueda-detenernos-si-el-senor-toca-el-corazon-y-llama\/","title":{"rendered":"CABA | No hay poder que pueda detenernos si el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y llama"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>CABA<\/strong> | <strong>No hay poder que pueda detenernos si el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y llama<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el Obispo Castrense de Argentina, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> durante su homil\u00eda brindada en la <strong>Santa Misa<\/strong> en la ordenaci\u00f3n <strong>Diaconal<\/strong> de <strong>Dar\u00edo Joaqu\u00edn Ver\u00f3n<\/strong>. En la <strong>Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires<\/strong> (CABA) la <strong>Catedral Castrense, Stella Maris<\/strong>, celebr\u00f3 Santa Misa, <strong>Mons. Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina, quien se\u00f1alaba que por las condiciones sanitarias que atraviesa nuestro pa\u00eds por la pandemia de COVID-19 esta celebraci\u00f3n se realizaba sin presencia de fieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a ello, nuestro Obispo salud\u00f3 y destac\u00f3 la presencia y acompa\u00f1amiento de los Padres de <strong>Dar\u00edo Ver\u00f3n<\/strong>, que se encuentran en <strong>Ituzaing\u00f3<\/strong>, <strong>Corrientes<\/strong>, as\u00ed como sus familiares y amigos, todos, siguieron la transmisi\u00f3n a trav\u00e9s del canal de YouTube de la Di\u00f3cesis. A ellos les dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) sentimos que los que nos est\u00e1n viendo, tambi\u00e9n est\u00e1n rezando con nosotros, no son solo espectadores, sino que hay tambi\u00e9n unidad de coraz\u00f3n, constatamos verdaderamente la comuni\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el comienzo de la celebraci\u00f3n, <strong>Mons. Olivera<\/strong> convoc\u00f3 a nuestros Capellanes a la renovaci\u00f3n de promesas Sacerdotal, pues como es de p\u00fablico conocimiento por la pandemia, no se pudo concretar la misma durante la semana santa. En ese momento, el Obispo Castrense de Argentina se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201crenovemos nuestro coraz\u00f3n sacerdotal, descubriendo una vez m\u00e1s, que nuestro ministerio es para entregarlo al servicio de Dios en los hermanos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su <strong>Homil\u00eda<\/strong>, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cpara un Obispo siempre es motivo de mucha alegr\u00eda poder ordenar Di\u00e1conos o Presb\u00edteros\u201d. <\/em><\/strong>M\u00e1s adelante, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cDar\u00edo ha transitado un camino de escucha y ha respondido. Sin duda es un motivo de mucho gozo poder ordenarte hoy en la Solemnidad de Santiago Ap\u00f3stol\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-nextend-smartslider3\">[smartslider3 slider=\u00bb15&#8243;]<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos Homil\u00eda de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-165\" width=\"102\" height=\"108\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><\/p><p><strong>Fiesta de Santiago Ap\u00f3stol<\/strong><\/p><p>25 de julio de 2020<\/p><p><strong>Ordenaci\u00f3n Diaconal del Seminarista Dar\u00edo Ver\u00f3n<\/strong><\/p><p>Para un Obispo siempre es motivo de mucha alegr\u00eda poder ordenar Di\u00e1conos o Presb\u00edteros. Alegr\u00eda porque se extiende el ministerio recibido con nuevos j\u00f3venes que har\u00e1n presente a Jes\u00fas en el servicio. Hoy damos gracias sinceras a Dios porque de nuestra familia diocesana el Se\u00f1or ha llamado a un hijo suyo para que sirva a esta familia castrense. Una Iglesia particular, personal, en donde la realidad de la Di\u00f3cesis se hace presente donde est\u00e1n los militares y los miembros de las Fuerzas Federales de Seguridad y tambi\u00e9n sus familias. A ellos y por ellos somos enviados. A ellos queremos servir y acompa\u00f1ar en su camino vocacional de entrega sin l\u00edmites por amor a la Patria que se hace concreto por en el amor por cada uno de nosotros. Dar\u00edo ha transitado un camino de escucha y ha respondido. Sin duda es un motivo de mucho gozo poder ordenarte hoy en la Solemnidad de Santiago Ap\u00f3stol. Aprovecho este momento para agradecer todo el camino recorrido para tu formaci\u00f3n en el Seminario Arquidiocesano de Mercedes-Luj\u00e1n, agradecemos a todos sus Obispos, en la persona de su Rector Padre Dar\u00edo Kling y desde nuestro acompa\u00f1amiento diocesano gracias a los padres Daniel D\u00edaz Ramos y Diego Pereyra.<\/p><p>En este tiempo de pandemia donde por razones de salud no podemos compartir en presencia f\u00edsica la ordenaci\u00f3n, como ha pasado en tantas otras Di\u00f3cesis de nuestro pa\u00eds, pero nos unimos por los medios de comunicaci\u00f3n que tenemos y experimentamos la verdadera comuni\u00f3n entre todos, sentimos que los que nos est\u00e1n viendo, tambi\u00e9n est\u00e1n rezando con nosotros, no son solo espectadores, sino que hay tambi\u00e9n unidad de coraz\u00f3n, constatamos verdaderamente la comuni\u00f3n. Y desde aqu\u00ed un saludo muy especial a Graciela y Joaqu\u00edn, la madre y padre de Dar\u00edo y tambi\u00e9n a sus hermanos y hermanas, a sus t\u00edos, en fin, a toda la familia y a sus amigos. Y por supuesto a los sacerdotes que est\u00e1n aqu\u00ed y los que est\u00e1n presentes espiritualmente.<\/p><p>El Se\u00f1or ha elegido a Dar\u00edo con exclusividad, elecci\u00f3n que no es para propio orgullo ni propio servicio, sino justamente, y este es el misterio, para hacer de su vida ofrenda, para hacer de su vida entrega, para hacer de su vida siempre postraci\u00f3n y humildad, como vamos a ver en un rato\u2026\u00a0 para entregarse al servicio de Dios en el servicio a los hermanos.<\/p><p>El Se\u00f1or sigue llamando, sigue tocando los corazones, sigue invitando; siempre, siempre Dios llama. Podr\u00e1 haber tiempos m\u00e1s dif\u00edciles, pero nunca el Se\u00f1or deja de llamar; por eso rezamos por las vocaciones; no para que Jes\u00fas llame con m\u00e1s fuerza o se acuerde, sino para que los j\u00f3venes de este tiempo acallen otras voces y valientemente escuchen la voz del Se\u00f1or que los invita a seguirlo y le digan: \u201caqu\u00ed estoy, env\u00edame\u201d e inmediatamente dejen todo para seguir sus pasos.<\/p><p>Tambi\u00e9n hoy es una propicia oportunidad para dar gracias a Dios por la oraci\u00f3n de tantos fieles que responden con fidelidad al pedido de Jes\u00fas: \u201cRueguen al Due\u00f1o del campo que env\u00ede m\u00e1s operarios para la mies\u201d.<\/p><p>\u00a0No hay poder que pueda detenernos si el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y llama. Por eso damos gracias a Dios. Las vocaciones son respuesta del Dios providente y hay j\u00f3venes que siguen respondiendo. Quiz\u00e1s el n\u00famero pareciera poco, pero es mucho, aunque sea uno que responda con generosidad al proyecto de Dios en su vida y tenga la convicci\u00f3n de que, con Jes\u00fas, todo se puede. Nada se puede sin \u00e9l.<\/p><p>Hemos escuchado en los Hechos de los Ap\u00f3stoles lo que la Tradici\u00f3n da a los primeros di\u00e1conos de la Iglesia, es decir, a estos hombres que eligen, para que le den de comer a las viudas de origen griego, pobres e indefensas. No eligen s\u00f3lo a siete hombres como para mano de obra, sino que eligen a hombres de fe, hemos escuchado, hombres piadosos, creyentes, para que atiendan a las que m\u00e1s sufren, para que se hagan cargo en nombre de todos para que le den el sentido de descubrir como en la comunidad cristiana, desde el comienzo, no se pueden desentender de las necesidades de los m\u00e1s pobres. Hay quejas, porque est\u00e1n desatendidas las viudas de los helenistas, es decir, de aquellos jud\u00edos que hablaban griego y entonces eligen a hombres para que las atiendan. Y esta ser\u00e1 una verdad de siempre, un ministerio sobre el cual debemos volver una y otra vez. Debemos tener la capacidad, la hondura, una visi\u00f3n profunda y de largo alcance para descubrir lo que falta, cuando hay necesidad, cuando hay carencia, cuando hay dolor, cuando hay sufrimiento, cuando hay exclusi\u00f3n; ah\u00ed tiene que estar el di\u00e1cono, ah\u00ed tiene que estar la Iglesia, que es diacon\u00eda. Ah\u00ed tiene que estar el ministro que es servidor.\u00a0 El Di\u00e1cono Dar\u00edo en este tiempo ser\u00e1 siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u201cacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u201d, y a no hacernos los distra\u00eddos. La dedicaci\u00f3n y el amor a los m\u00e1s pobres nos saca de nuestra propia comodidad. Servir a los m\u00e1s pobres nos elige y nos exige salir de nosotros mismos.<\/p><p>La Caridad, signo constante de nuestro diaconado, se manifiesta en todo gesto de cercan\u00eda, con los que m\u00e1s necesitan con los excluidos con los que no cuentan para la sociedad. Nunca dejamos de ser Di\u00e1conos ni el Obispo ni los Sacerdotes. Podr\u00edamos preguntarnos. \u00bfA qui\u00e9nes no debemos descuidar? \u00bfQui\u00e9nes est\u00e1n pidiendo nuestra ayuda? Esta pregunta debe encontrar respuestas valientes en nuestra Iglesia Diocesana. \u00a0<\/p><p>Los Di\u00e1conos ser\u00e1n el signo de la presencia de Jes\u00fas, que acompa\u00f1a, sostiene y consuela. All\u00ed donde hay dolor, el di\u00e1cono en nombre de la Iglesia debe estar presente.<\/p><p>Los pobres son tambi\u00e9n los que necesitan alimentos, ropa y trabajo para vivir una vida digna, pero tambi\u00e9n los que necesitan ser invitados a acoger m\u00e1s y mejor el Evangelio. Son pobres, a quienes debemos amar siempre, los que viven en el odio, en la mentira, en la difamaci\u00f3n, en las calumnias, en las murmuraciones, en la envidia, en la trampa y corrupci\u00f3n. \u00a0<\/p><p>Consagrados por la imposici\u00f3n de manos, practicada desde el tiempo de los Ap\u00f3stoles, y estrechamente unidos al altar, cumplir\u00e1s Dar\u00edo el ministerio de la caridad en nombre del obispo.\u00a0 Nunca olvides que es desde la Eucarist\u00eda, cumbre y fuente de la vida cristiana y que podr\u00e1s amar y servir como Jes\u00fas quiere y te pide. La Eucarist\u00eda nos mueve al amor social, esta realidad est\u00e1 llamada a ser vivida por el di\u00e1cono. Desde el altar la caridad. Si bien esto es un llamado a todos el Diacono est\u00e1 llamado particularmente por su propia ordenaci\u00f3n. Con la ayuda de Dios deber\u00e1s obrar de tal manera que te reconozcan como disc\u00edpulo de aquel que no vino a ser servido sino a servir.<\/p><p>Con que delicadezas Jes\u00fas trataba al pobre, al excluido, al enfermo. El encuentro con Jes\u00fas los hac\u00eda dignos. Ese debe ser siempre tu y por supuesto nuestro ideal de servicio.<\/p><p>A la vez el di\u00e1cono se compromete a rezar por la Iglesia y por todo el mundo. Te comprometes Dar\u00edo entonces a prestar la voz a la Iglesia, a rezar por los que no tienen voz, a rezar por los que no rezan, a rezar por nosotros, a rezar por todos.\u00a0 P\u00fablica y solemnemente te vas a comprometer a tomar de esa oraci\u00f3n preciosa, que es la oraci\u00f3n de la Iglesia, \u201cliturgia de las horas\u201d poniendo el sentimiento de ella antes que el propio. Nunca debemos olvidar que la oraci\u00f3n es parte fundamental, \u201ccolumna vertebral\u201d de nuestro ministerio, rezamos y debemos rezar a ejemplo de Jes\u00fas y de nuestro santo amigo y Patrono del Clero en la Argentina, el Santo Cura Brochero: como \u00e9l dec\u00eda, rezar por \u201dlos hombres del pasado del presente y por los del futuro\u201d, cuanto consuela saber que somos fruto de la oraci\u00f3n de nuestro Santo amigo.<\/p><p>Dar\u00edo tambi\u00e9n te comprometes a vivir con un coraz\u00f3n no dividido, un coraz\u00f3n que ama a todos, que no ama s\u00f3lo a algunos. Un coraz\u00f3n que s\u00f3lo tiene la exclusividad del amor a Dios y desde \u00c9l, el amor a todos. Dios ama a todos sin excluir nunca a nadie y nos invita siempre a amar como \u00c9l. A algunos, los que el Se\u00f1or quiere, llama para que amen a Dios con exclusividad primera y con todas las fuerzas y desde Dios amen a todos. Por eso, a veces me duele cuando algunos dicen \u201cpero tendr\u00edan que casarse los curas\u201d.\u00a0 Es que no han entendido nada, no han comprendido el verdadero amor, no han comprendido la vocaci\u00f3n, el llamado. Cuando el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y nos ama y nos llama, \u00e9ste es nuestro amor, \u00e9sta es nuestra entrega y ese es el coraz\u00f3n que el Se\u00f1or quiere, porque nos da la gracia de ser todo para \u00c9l.\u00a0 A\u00fan experimentado alguna vez nuestra fragilidad y nuestro pecado. El Se\u00f1or siempre da la gracia. A Dar\u00edo Dios lo ha llamado al diaconado, que ser\u00e1 breve y transitorio, pero tambi\u00e9n le ha dado el don, el carisma, la gracia del celibato. Por eso los formadores no s\u00f3lo disciernen la vocaci\u00f3n a un estado de vida. Disciernen tambi\u00e9n si hay capacidad para tener un coraz\u00f3n totalmente entregado a Dios para vivir una vida c\u00e9libe. Hoy tambi\u00e9n renovamos tambi\u00e9n nosotros este compromiso alegre y gozoso de entregarnos, porque el Se\u00f1or nos mir\u00f3 con los ojos con amor y nos llam\u00f3.\u00a0 Una vida c\u00e9libe, plena y feliz, que nos da un coraz\u00f3n libre. No seremos ni debemos ser los solterones, amargados, cambiando el afecto de una mujer y de una propia familia por otros sustitutos. Nuestra libertad para la entrega y el servicio la da esa consagraci\u00f3n de \u201csolo a Dios\u201d. Cuidado, tenemos que estar bien atentos para no poner el coraz\u00f3n en otros afectos que nos pueden hacer perder la disponibilidad para la entrega sin condiciones.<\/p><p>En esta particular vocaci\u00f3n castrense, tambi\u00e9n un carisma propio para servir a las Fuerzas Armadas y a las Federales de Seguridad, nuestra disponibilidad no tiene l\u00edmite territorial ni tiempos, porque debemos estar dispuestos a servir en la Patria y afuera de ella, si la Patria y la Iglesia lo requieren. Tenemos que estar dispuestos a servir aqu\u00ed o all\u00e1 el tiempo que se requiera. Dir\u00eda que nuestra vocaci\u00f3n castrense nos hace tener siempre la valija hecha, con carga bien ligera.\u00a0 Quiera Dios que nuestra \u00fanica ambici\u00f3n sea la de servir m\u00e1s y mejor a la causa del Evangelio.<\/p><p>Y seg\u00fan el querer de Jes\u00fas, que se manifiesta en el di\u00e1logo con Santiago y Juan, pero que es ense\u00f1anza para todos, la madre pidi\u00f3 los mejores puestos para sus hijos, los otros ap\u00f3stoles escucharon y se enojaron, ahora escuchan que el camino ser\u00e1 beber el c\u00e1liz, la entrega toda, la vida sin retaceos, y la autoridad ser\u00e1 manifestada en servicio, el que quiera ser grande y primero debe convertirse en servidor y en esclavo. Este es el camino, esta es la propuesta. Seguramente nos consuelen las palabras del Ap\u00f3stol Pablo: somos recipientes de barro\u2026. Pero el Se\u00f1or nos da la gracia, el Se\u00f1or nos anima y nos sostiene. Estamos llamados a entregar todo, y querido Dar\u00edo, todo es, todo. Lo que debemos llevar es el Evangelio, los modos y los sentimientos de Jes\u00fas con un profundo y sincero amor a la Iglesia que deseamos servir y a la Iglesia amamos.\u00a0<\/p><p>Dar\u00edo sos llamado para ser mensajero cualificado, esto es \u201ccreyendo lo que proclamas, ense\u00f1ando lo que crees y viviendo lo que ense\u00f1as.\u201d Estas verdades se consolidan en la familiaridad e intimidad con Jes\u00fas.<\/p><p>Dar\u00edo expresara frente a las preguntas que le har\u00e9 que quiere consagrarse al servicio de la Iglesia, que quiere vivir el ministerio de la fe con alma limpia, que quiere proclamar esta fe con la palabra y con la vida, que quiere asumir el celibato como signo de consagraci\u00f3n a Cristo y para el servicio de Dios, que quiere conservar y acrecentar la oraci\u00f3n y quieren rezar por la Iglesia y por el mundo.<\/p><p>\u00a0Dar\u00edo expresara con los labios lo que han venido sintiendo, deseando, discerniendo, rezando y trabajando desde hace tiempo. Dar\u00e1s Dar\u00edo tu palabra.\u00a0 El mundo de hoy necesita testigos fieles, hombres de palabra. Que devaluada est\u00e1 en nuestro mundo y nuestro pa\u00eds, jugarse por la palabra. Lo que ha pronunciado, lo que hemos de pronunciar, que siempre sea Si, seg\u00fan el querer de Dios.<\/p><p>El celibato, no debe entenderse como partiendo sobre lo que se renuncia, no es as\u00ed el amor humano. Los enamorados se aman y desean entregarse con exclusividad el uno al otro para siempre, porque el amor ama sin medidas, aunque es exigente y martirial. Don que lleva a tener una lucha paciente y decidida, pero donde prima en primer lugar el gozo de la comuni\u00f3n, el gozo de la intimidad con Jes\u00fas mucho m\u00e1s de lo que se ha dejado.<\/p><p>El mundo necesita de este signo del celibato, aunque de muchas maneras quiera ser opacado o no valorado. Pero tiene necesidad de alguien que patentice la fuerza del Esp\u00edritu en acci\u00f3n; la posibilidad vivida de la dimensi\u00f3n espiritual; la belleza de una vida dirigida por el influjo del Esp\u00edritu, y de una vida que puede manifestar el gozo de saber que esa vida es toda de Dios.<\/p><p>Me parece bueno recordar que uno de los frutos m\u00e1s ricos del celibato es la alegr\u00eda. Santo Tom\u00e1s constataba: \u201cEl \u00faltimo fruto con el que el hombre se perfecciona interiormente es la alegr\u00eda que nace de la presencia del objeto amado. El que habita en el amor, posee lo que ama. El que habita en el amor, habita en Dios y Dios en \u00e9l. De esta posesi\u00f3n nace la alegr\u00eda, de manera que nuestro coraz\u00f3n queda carnalmente lleno de Dios, seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito en el Salmo 83: Mi coraz\u00f3n y mi carne se alegran en el Dios vivo\u201d<\/p><p>La alegr\u00eda no del que tiene la sonrisa f\u00e1cil e inclinaci\u00f3n a una visi\u00f3n optimista de la vida. A veces se encuentran otros sentimientos. San Francisco de Sales, dec\u00eda \u201cSoy como un p\u00e1jaro que canta en un bosque de espinas\u201d. Hay alegr\u00edas cre\u00eddas y esperadas, el coraz\u00f3n inundado del Esp\u00edritu se encuentra en la paz y la alegr\u00eda. Se es alegre porque sabemos de la fidelidad de Dios, a\u00fan frente a nuestras miserias y debilidades.<\/p><p>El que ha escogido este camino sabe que el camino hacia la felicidad es diferente de cualquier otro camino. Dar\u00edo no persigue, nosotros tampoco la debemos perseguir a la propia felicidad, sino al Dios de la felicidad. Tengamos cuidado, porque en el mundo de hoy nos ha pegado mensajes de la b\u00fasqueda de la propia felicidad. \u00bfQui\u00e9n no ha escuchado? Se feliz, se nos propone, si lo sent\u00eds, si te parece.\u00a0 cu\u00eddate\u2026 \u00bfque expresan estas frases en la sociedad de hoy? No hay que buscar la felicidad del otro, no es este el compromiso matrimonial, no es en el olvido de uno donde se encuentra la verdadera felicidad, \u00bfno hay otros c\u00f3digos para Jes\u00fas? El que se busca se pierde, el que cree, aunque muera vive, el que pierde su vida por \u00c9l, la gana\u2026\u00a0 Es un fiarse m\u00e1s de El que de nosotros. El, es el camino seguro, aun cuando ese camino tenga tramos oscuros y vac\u00edos imprevistos. Estemos atentos, porque se nos filtran en la Iglesia criterios relativistas y miradas ego\u00edstas. Aqu\u00ed estamos siendo testigos, por elecci\u00f3n de Dios de un joven que quiere responder con generosidad a la llamada de Jes\u00fas, para encarnar el olvido de s\u00ed, pero en ese olvido se recibe todo. Es verdad que solo poseemos realmente lo que ofrecemos.\u00a0 Dif\u00edcil tarea, pero no imposible. Si nos miramos a nosotros, parece imposible, pero para Dios nada es imposible.<\/p><p>Una Palabra del Ap\u00f3stol Santiago, en este d\u00eda de su fiesta. Santiago, valiente amigo del Se\u00f1or. El fue al primer Ap\u00f3stol que sufri\u00f3 el martirio. Recordamos en los primeros tiempos como a Pedro y a los ap\u00f3stoles se les impon\u00eda la ley del silencio, se les prohib\u00eda hablar, pero ellos a mayor prohibici\u00f3n mayor valor para atestiguaban la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y respond\u00edan \u201cHay que obedecer a Dios antes que a los hombres\u201d. Esta obediencia la pagaron con el sufrimiento, con la sangre, con el martirio. As\u00ed entreg\u00f3 su vida, el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho, reformulando la pregunta, buscando los primeros puestos, si estaban preparados para beber el c\u00e1liz. No claudicaron, Santiago se entreg\u00f3 y como Jes\u00fas dio la vida por muchos. Quiz\u00e1 no nos toque derramar la sangre por Jes\u00fas por el Evangelio, pero es martirio, aunque gozoso, vivir en la propia vida las exigencias de la verdad y del Evangelio.\u00a0<\/p><p>Que en esta A\u00f1o Mariano Nacional Mar\u00eda nuestra querida Madre, en sus diversas Advocaciones presente en nuestra Di\u00f3cesis, Ntra. Sra. de Luj\u00e1n, Ntra. Sra. De la Merced, Stella Maris, Ntra. Sra. de Loreto, y Nuestra Se\u00f1ora del Buen Viaje, te inspire siempre a ser como ella, a decir que S\u00ed al plan de Dios en tu vida seg\u00fan el lema que elegiste, \u201cH\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu Palabra\u201d. Y que los Santos Curas Brochero y Capistrano, Patronos del Clero y de los Capellanes Castrenses sean siempre tus modelos y amigos compa\u00f1eros de camino.<\/p><p>+Santiago Olivera<\/p><p>(Obispo para las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad)<\/p><p>Obispo Castrense de Argentina<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<center><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/VxqDDctwGXI?start=1481\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/center>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CABA | No hay poder que pueda detenernos si el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y llama, as\u00ed lo manifestaba el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Santiago Olivera durante su homil\u00eda brindada en la Santa Misa en la ordenaci\u00f3n Diaconal de Dar\u00edo Joaqu\u00edn Ver\u00f3n. En la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (CABA) la Catedral Castrense, Stella [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":14061,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[37,64,66],"tags":[39,129,65,18,68],"class_list":["post-14054","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","category-mons-santiago-olivera","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-catedral-castrense","tag-diacono","tag-mons-santiago-olivera","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-obispo-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14054\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}