{"id":14164,"date":"2020-08-09T08:00:00","date_gmt":"2020-08-09T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14164"},"modified":"2020-08-09T11:14:36","modified_gmt":"2020-08-09T14:14:36","slug":"papa-francisco-jesus-es-la-mano-del-padre-que-nunca-nos-abandona-es-la-mano-fuerte-y-fiel-del-padre-que-quiere-siempre-y-solo-nuestro-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-jesus-es-la-mano-del-padre-que-nunca-nos-abandona-es-la-mano-fuerte-y-fiel-del-padre-que-quiere-siempre-y-solo-nuestro-bien\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Jes\u00fas es la mano del Padre que nunca nos abandona, es la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Jes\u00fas es la mano del Padre que nunca nos abandona, es la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al expresar su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Fue en el medio d\u00eda de esta jornada (hora de Roma), cuando <strong>Su Santidad<\/strong> se presentaba en la ventana de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se dirigi\u00f3 a los peregrinos y fieles reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos habl\u00f3 sobre el pasaje evang\u00e9lico de este domingo (cfr&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;14, 22-33) narra cuando <strong>Jes\u00fas<\/strong> camina sobre las aguas del lago en tempestad. Sobre el mismo, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cdurante la traves\u00eda nocturna del lago, la barca de los disc\u00edpulos se queda bloqueada por una repentina tormenta de viento. Esto es habitual, en el lago\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, nos narraba, <strong><em>\u201ca un cierto punto, vieron a alguien que caminaba sobre las aguas que iba hacia ellos. Se turbaron pensando que era un fantasma y gritaron por el miedo. Jes\u00fas los tranquiliza: \u00ab\u00a1\u00c1nimo!, que soy yo; no tem\u00e1is\u00bb. Pedro entonces &#8211; Pedro, que estaba tan decidido &#8211; responde \u00abSe\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir donde ti sobre las aguas\u00bb. Un desaf\u00edo. Y Jes\u00fas le dice: \u00ab\u00a1Ven!\u00bb. Pedro baja de la barca y da algunos pasos; despu\u00e9s el viento y las olas le asustan y empieza a hundirse. \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb, grita, y Jes\u00fas le agarra de la mano y le dice: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero qu\u00e9 cosas nos revela \u00e9sta ense\u00f1anza, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos revela, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>esta historia es una invitaci\u00f3n a abandonarnos con confianza en Dios en todo momento de nuestra vida, especialmente en el momento de la prueba y la turbaci\u00f3n. Cuando sentimos fuerte la duda y el miedo parece que nos hundimos, en los momentos dif\u00edciles de la vida, donde todo se vuelve oscuro, no tenemos que avergonzarnos de gritar, como Pedro: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb (v. 30).<\/em><\/strong><strong><em> Llamar al coraz\u00f3n de Dios, al coraz\u00f3n de Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb. \u00a1Es una bonita oraci\u00f3n!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando en sus palabras, el <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas es la mano del Padre que nunca nos abandona; la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien<\/em><\/strong><strong><em>\u201d. <\/em><\/strong>Profundizando a\u00fan m\u00e1s, ratificaba, &nbsp;<strong><em>\u201cDios es la brisa ligera &#8211; literalmente dice as\u00ed: el \u201csusurro de una brisa suave\u201d- que no se impone sino que pide escuchar (cfr&nbsp;1 Re&nbsp;19,11-13). Tener fe quiere decir, en medio de la tempestad, tener el coraz\u00f3n dirigido a Dios, a su amor, a su ternura de Padre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Expresado esto, qu\u00e9 cosas quer\u00eda Jes\u00fas revelar a sus disc\u00edpulos y a nosotros en este tiempo, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> lo subraya as\u00ed, <strong><em>\u201cJes\u00fas quer\u00eda ense\u00f1ar esto a Pedro y a los disc\u00edpulos, y tambi\u00e9n hoy a nosotros.&nbsp; En los momentos oscuros, en los momentos de tristeza, \u00c9l sabe bien que nuestra fe es pobre &#8211; todos nosotros somos gente de poca fe, todos nosotros, yo tambi\u00e9n, todos &#8211; y que nuestro camino puede ser perturbado, bloqueado por fuerzas adversas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos con ustedes en forma textual el mensaje expresado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>El pasaje evang\u00e9lico de este domingo (cfr\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a014, 22-33) narra cuando Jes\u00fas camina sobre las aguas del lago en tempestad. Despu\u00e9s de haber dado de comer a la multitud con cinco panes y dos peces \u2013 como vimos el domingo pasado \u2013, Jes\u00fas ordena a los disc\u00edpulos subir a la barca y volver a la otra orilla. \u00c9l se despide de la gente y despu\u00e9s sube a la colina, solo, para rezar. Se sumerge en la comuni\u00f3n con el Padre.<\/p><p>Durante la traves\u00eda nocturna del lago, la barca de los disc\u00edpulos se queda bloqueada por una repentina tormenta de viento. Esto es habitual, en el lago. A un cierto punto, vieron a alguien que caminaba sobre las aguas que iba hacia ellos. Se turbaron pensando que era un fantasma y gritaron por el miedo. Jes\u00fas los tranquiliza: \u00ab\u00a1\u00c1nimo!, que soy yo; no tem\u00e1is\u00bb. Pedro entonces &#8211; Pedro, que estaba tan decidido &#8211; responde \u00abSe\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir donde ti sobre las aguas\u00bb. Un desaf\u00edo. Y Jes\u00fas le dice: \u00ab\u00a1Ven!\u00bb. Pedro baja de la barca y da algunos pasos; despu\u00e9s el viento y las olas le asustan y empieza a hundirse. \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb, grita, y Jes\u00fas le agarra de la mano y le dice: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u00bb.<\/p><p>Esta historia es una invitaci\u00f3n a abandonarnos con confianza en Dios en todo momento de nuestra vida, especialmente en el momento de la prueba y la turbaci\u00f3n. Cuando sentimos fuerte la duda y el miedo parece que nos hundimos, en los momentos dif\u00edciles de la vida, donde todo se vuelve oscuro, no tenemos que avergonzarnos de gritar, como Pedro: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb (v. 30). Llamar al coraz\u00f3n de Dios, al coraz\u00f3n de Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb. \u00a1Es una bonita oraci\u00f3n! Podemos repetirla muchas veces: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb. Y el gesto de Jes\u00fas, que enseguida tiende su mano y agarra la de su amigo, debe ser contemplado durante mucho tiempo: Jes\u00fas es esto, Jes\u00fas hace esto, Jes\u00fas es la mano del Padre que nunca nos abandona; la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien. Dios no es el gran ruido, Dios no es el hurac\u00e1n, no es el incendio, no es el terremoto &#8211; como recuerda hoy tambi\u00e9n la historia del profeta El\u00edas \u2013; Dios es la brisa ligera &#8211; literalmente dice as\u00ed: el \u201csusurro de una brisa suave\u201d- que no se impone sino que pide escuchar (cfr\u00a0<em>1 Re<\/em>\u00a019,11-13). Tener fe quiere decir, en medio de la tempestad, tener el coraz\u00f3n dirigido a Dios, a su amor, a su ternura de Padre. Jes\u00fas quer\u00eda ense\u00f1ar esto a Pedro y a los disc\u00edpulos, y tambi\u00e9n hoy a nosotros.\u00a0 En los momentos oscuros, en los momentos de tristeza, \u00c9l sabe bien que nuestra fe es pobre &#8211; todos nosotros somos gente de poca fe, todos nosotros, yo tambi\u00e9n, todos &#8211; y que nuestro camino puede ser perturbado, bloqueado por fuerzas adversas. \u00a1Pero \u00c9l es el Resucitado! No olvidemos esto: \u00c9l es el Se\u00f1or que ha atravesado la muerte para ponernos a salvo. Incluso antes de que nosotros empecemos a buscarlo, \u00c9l est\u00e1 presente junto a nosotros. Y levant\u00e1ndonos de nuestras ca\u00eddas, nos hace crecer en la fe. Quiz\u00e1 nosotros, en la oscuridad, gritamos: \u201c\u00a1Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or!\u201d, pensando que est\u00e1 lejos. Y \u00c9l dice: \u201c\u00a1Estoy aqu\u00ed!\u201d. \u00a1Ah, estaba conmigo! As\u00ed es el Se\u00f1or.<\/p><p>La barca a merced de la tormenta es la imagen de la Iglesia, que en todas las \u00e9pocas encuentra vientos contrarios, a veces pruebas muy duras: pensemos en ciertas persecuciones largas y amargas del siglo pasado, y tambi\u00e9n hoy, en algunas partes. En esas situaciones, puede tener la tentaci\u00f3n de pensar que Dios la ha abandonado. Pero en realidad es precisamente en esos momentos que resplandece m\u00e1s el testimonio de la fe, el testimonio del amor, el testimonio de la esperanza. Es la presencia de Cristo resucitado en su Iglesia que dona la gracia del testimonio hasta el martirio, del que brotan nuevos cristianos y frutos de reconciliaci\u00f3n y de paz por el mundo entero.<\/p><p>La intercesi\u00f3n de Mar\u00eda nos ayude a perseverar en la fe y en el amor fraterno, cuando la oscuridad y las tempestades de la vida ponen en crisis nuestra confianza en Dios.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El 6 y el 9 de agosto de 1945, hace 75 a\u00f1os, tuvieron lugar los tr\u00e1gicos bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki. Mientras recuerdo con conmoci\u00f3n y gratitud\u00a0la visita que realic\u00e9 en esos lugares el a\u00f1o pasado, renuevo la invitaci\u00f3n a rezar y a comprometerse por un mundo totalmente libre de armas nucleares.<\/p><p>En estos d\u00edas pienso a menudo en el L\u00edbano &#8211; all\u00ed veo una bandera del L\u00edbano, un grupo de libaneses. La cat\u00e1strofe del martes pasado llama a todos, empezando por los libaneses, a colaborar por el bien com\u00fan de este amado pa\u00eds. El L\u00edbano tiene una identidad peculiar, fruto del encuentro de varias culturas, que ha surgido con el tiempo como modelo de convivencia. Ciertamente esta convivencia ahora es muy fr\u00e1gil, lo sabemos, pero rezo para que, con la ayuda de Dios y la leal participaci\u00f3n de todos, pueda renacer libre y fuerte. Invito a la Iglesia en el L\u00edbano a estar cerca del pueblo en su Calvario, como est\u00e1 haciendo en estos d\u00edas, con solidaridad y compasi\u00f3n, con el coraz\u00f3n y las manos abiertas al compartir. Renuevo adem\u00e1s el llamamiento para una ayuda generosa por parte de la comunidad internacional. Y, por favor, pido a los obispos, a los sacerdotes y a los religiosos del L\u00edbano que est\u00e9n cerca del pueblo y que vivan con un estilo de vida marcado por la pobreza evang\u00e9lica, sin lujo, porque vuestro pueblo sufre, y sufre mucho.<\/p><p>Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios pa\u00edses &#8211; muchas banderas aqu\u00ed &#8211;\u00a0 familias, grupos parroquiales, asociaciones. En particular, saludo a los j\u00f3venes de Pianengo, de la di\u00f3cesis de Crema &#8211; ah\u00ed est\u00e1n&#8230; \u00a1ruidosos! -, que han recorrido la v\u00eda Francigena de Viterbo hasta Roma. \u00a1Sois buenos, felicidades!<\/p><p>Env\u00edo un cordial saludo a los participantes del\u00a0<em>Tour de Pologne<\/em>\u00a0&#8211; \u00a1hay muchos polacos aqu\u00ed! -, carrera ciclista internacional que este a\u00f1o se ha disputado en recuerdo de san Juan Pablo II en el centenario de su nacimiento.<\/p><p>Os deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Jes\u00fas es la mano del Padre que nunca nos abandona, es la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre al expresar su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. Fue en el medio d\u00eda de esta jornada (hora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":14165,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-14164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14164"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14164\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}