{"id":14180,"date":"2020-08-16T08:00:00","date_gmt":"2020-08-16T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14180"},"modified":"2020-08-16T10:55:46","modified_gmt":"2020-08-16T13:55:46","slug":"papa-francisco-la-fe-grande-es-aquella-que-lleva-la-propia-historia-a-los-pies-del-senor-pidiendole-que-la-sane-que-le-de-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-fe-grande-es-aquella-que-lleva-la-propia-historia-a-los-pies-del-senor-pidiendole-que-la-sane-que-le-de-sentido\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La fe grande es aquella que lleva la propia historia a los pies del Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que la sane, que le d\u00e9 sentido"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La fe grande es aquella que lleva la propia historia a los pies del Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que la sane, que le d\u00e9 sentido<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. A las 12 del medio d\u00eda se presentaba <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> en la ventana del <strong>Estudio de Palacio Apost\u00f3lico<\/strong>, donde se encontr\u00f3 con los peregrinos y fieles reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n, se refiri\u00f3 al <strong>Evangelio<\/strong> del d\u00eda (cfr Mt 15, 21-28), el cual describe el encuentro entre <strong>Jes\u00fas<\/strong> y una mujer cananea. As\u00ed lo describe, <strong><em>\u201cJes\u00fas est\u00e1 al norte de Galilea, en territorio extranjero, para estar con sus disc\u00edpulos un poco alejado de las multitudes, que lo buscan cada vez m\u00e1s numerosos. Y entonces se acerca una mujer que implora ayuda para la hija enferma: \u00ab\u00a1Ten piedad de m\u00ed, Se\u00f1or!\u00bb (v. 22)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos narra, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas al principio la ignora, pero esta madre insiste, insiste, tambi\u00e9n cuando el Maestro dice a los disc\u00edpulos que su misi\u00f3n est\u00e1 dirigida solamente a las \u00abovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb (v. 24) y no a los paganos. Ella le sigue suplicando, y \u00c9l, a este punto, la pone a prueba citando un proverbio &#8211; parece casi un poco cruel esto &#8211; : \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb (v. 26). Y la mujer enseguida, despierta, angustiada, responde: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos\u00bb (v. 27)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, entonces dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>con estas palabras esta madre demuestra haber intuido la bondad del Dios Alt\u00edsimo, presente en Jes\u00fas, est\u00e1 abierta a toda necesidad de sus criaturas. Esta sabidur\u00eda plena de confianza toca el coraz\u00f3n de Jes\u00fas y le arrebata palabras de admiraci\u00f3n: \u00abMujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas\u00bb (v. 28). \u00bfCu\u00e1l es la fe grande? La fe grande es aquella que lleva la propia historia, marcada tambi\u00e9n por las heridas, a los pies del Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que la sane, que le d\u00e9 sentido\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, <strong>Su Santidad<\/strong>, nos revelaba,<strong><em> \u201ccada uno de nosotros tiene su propia historia y no siempre es una historia limpia; muchas veces es una historia dif\u00edcil, con muchos dolores, muchos problemas y muchos pecados. \u00bfQu\u00e9 hago, yo, con mi historia? \u00bfLa escondo? \u00a1No! Tenemos que llevarla delante del Se\u00f1or: \u201c\u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d<\/em><\/strong><strong><em> Esto es lo que nos ense\u00f1a esta mujer, esta buena mujer: la valent\u00eda de llevar la propia historia de dolor delante de Dios, delante de Jes\u00fas; tocar la ternura de Dios, la ternura de Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos volvi\u00f3 a recordar su especial consejo de llevar la Palabra del Se\u00f1or con nosotros, as\u00ed lo se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>llevar siempre un peque\u00f1o Evangelio de bolsillo y leed cada d\u00eda un pasaje. Llevad el Evangelio: en el bolso, en el bolsillo y tambi\u00e9n en el m\u00f3vil, para ver a Jes\u00fas. Y all\u00ed encontrar\u00e9is a Jes\u00fas como \u00c9l es, como se presenta; encontrar\u00e9is a Jes\u00fas que nos ama, que nos ama mucho, que nos quiere mucho.<\/em><\/strong><strong><em> Recordad la oraci\u00f3n: \u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo, brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>El Evangelio de este domingo (cfr\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a015, 21-28) describe el encuentro entre Jes\u00fas y una mujer cananea. Jes\u00fas est\u00e1 al norte de Galilea, en territorio extranjero, para estar con sus disc\u00edpulos un poco alejado de las multitudes, que lo buscan cada vez m\u00e1s numerosos. Y entonces se acerca una mujer que implora ayuda para la hija enferma: \u00ab\u00a1Ten piedad de m\u00ed, Se\u00f1or!\u00bb (v. 22). Es el grito que nace de una vida marcada por el sufrimiento, por el sentido de impotencia de una madre que ve a la hija atormentada por el mal y no puede curarla. Jes\u00fas al principio la ignora, pero esta madre insiste, insiste, tambi\u00e9n cuando el Maestro dice a los disc\u00edpulos que su misi\u00f3n est\u00e1 dirigida solamente a las \u00abovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb (v. 24) y no a los paganos. Ella le sigue suplicando, y \u00c9l, a este punto, la pone a prueba citando un proverbio &#8211; parece casi un poco cruel esto &#8211; : \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb (v. 26). Y la mujer enseguida, despierta, angustiada, responde: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos\u00bb (v. 27).<\/p><p>Con estas palabras esta madre demuestra haber intuido la bondad del Dios Alt\u00edsimo, presente en Jes\u00fas, est\u00e1 abierta a toda necesidad de sus criaturas. Esta sabidur\u00eda plena de confianza toca el coraz\u00f3n de Jes\u00fas y le arrebata palabras de admiraci\u00f3n: \u00abMujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas\u00bb (v. 28). \u00bfCu\u00e1l es la fe grande? La fe grande es aquella que lleva la propia historia, marcada tambi\u00e9n por las heridas, a los pies del Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que la sane, que le d\u00e9 sentido.<\/p><p>Cada uno de nosotros tiene su propia historia y no siempre es una historia limpia; muchas veces es una historia dif\u00edcil, con muchos dolores, muchos problemas y muchos pecados. \u00bfQu\u00e9 hago, yo, con mi historia? \u00bfLa escondo? \u00a1No! Tenemos que llevarla delante del Se\u00f1or: \u201c\u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d Esto es lo que nos ense\u00f1a esta mujer, esta buena mujer: la valent\u00eda de llevar la propia historia de dolor delante de Dios, delante de Jes\u00fas; tocar la ternura de Dios, la ternura de Jes\u00fas. Hagamos, nosotros, la prueba de esta historia, de esta oraci\u00f3n: cada uno que piense en la propia historia. Siempre hay cosas feas en una historia, siempre. Vamos donde Jes\u00fas, llamamos al coraz\u00f3n de Jes\u00fas y le decimos: \u201c\u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d. Y nosotros podremos hacer esto si tenemos delante de nosotros el rostro de Jes\u00fas, si nosotros entendemos c\u00f3mo es el coraz\u00f3n de Cristo: un coraz\u00f3n que tiene compasi\u00f3n, que lleva sobre s\u00ed nuestros dolores, que lleva sobre s\u00ed nuestros pecados, nuestros errores, nuestros fracasos.<\/p><p>Pero es un coraz\u00f3n que nos ama as\u00ed, como somos, sin maquillaje. \u201c\u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d. Y por esto es necesario entender a Jes\u00fas, tener familiaridad con Jes\u00fas. Y vuelvo siempre al consejo que os doy: llevar siempre un peque\u00f1o Evangelio de bolsillo y leed cada d\u00eda un pasaje. Llevad el Evangelio: en el bolso, en el bolsillo y tambi\u00e9n en el m\u00f3vil, para ver a Jes\u00fas. Y all\u00ed encontrar\u00e9is a Jes\u00fas como \u00c9l es, como se presenta; encontrar\u00e9is a Jes\u00fas que nos ama, que nos ama mucho, que nos quiere mucho. Recordad la oraci\u00f3n: \u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d. Bonita oraci\u00f3n. El Se\u00f1or nos ayude, a todos nosotros, a rezar esta bonita oraci\u00f3n que nos ense\u00f1a una mujer pagana: no cristiana, ni jud\u00eda, sino pagana.<\/p><p>La Virgen Mar\u00eda interceda con su oraci\u00f3n, para que crezca en cada bautizado la alegr\u00eda de la fe y el deseo de comunicarla con el testimonio de una vida coherente, que nos d\u00e9 la valent\u00eda de acercarnos a Jes\u00fas y decirle: \u00a1Se\u00f1or, si T\u00fa quieres, puedes sanarme!\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p><p>sigo rezando por el L\u00edbano, y por las otras situaciones dram\u00e1ticas en el mundo que causan sufrimiento a la gente. Mi pensamiento va tambi\u00e9n a la querida Bielorrusia. Sigo con atenci\u00f3n la situaci\u00f3n post-electoral en este pa\u00eds y hago un llamamiento al di\u00e1logo, al rechazo de la violencia y al respeto de la justicia y del derecho. Encomiendo a todos los bielorrusos a la protecci\u00f3n de la Virgen, reina de la paz.<\/p><p>Saludo con afecto a todos vosotros, romanos y peregrinos de diferentes pa\u00edses. En particular, saludo a los religiosos brasile\u00f1os presentes aqu\u00ed en Roma &#8211; con muchas banderas &#8211; estos religiosos siguen espiritualmente la Primera Semana Nacional de la vida consagrada, que se celebra en Brasil. Buena semana de la vida consagrada. \u00a1Adelante! \u00a1Dirijo un saludo tambi\u00e9n a los valientes j\u00f3venes de la Inmaculada!<\/p><p>Estos d\u00edas son d\u00edas de fiesta: que puedan ser un tiempo para restaurar el cuerpo, pero tambi\u00e9n el esp\u00edritu mediante momentos dedicados a la oraci\u00f3n, al silencio y al contacto relajante con la belleza de la naturaleza, don de Dios. Que esto no nos haga olvidar los problemas que hay por el Covid: muchas familias que no tienen trabajo, que lo han perdido y no tienen para comer. Nuestros descansos de verano est\u00e9n tambi\u00e9n acompa\u00f1ados de la caridad y de la cercan\u00eda a estas familias.<\/p><p>\u00a1Os deseo a todos un feliz domingo y un buen almuerzo! Y por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Hasta pronto!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La fe grande es aquella que lleva la propia historia a los pies del Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que la sane, que le d\u00e9 sentido, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre en su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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