{"id":14199,"date":"2020-08-19T08:00:00","date_gmt":"2020-08-19T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14199"},"modified":"2020-08-19T11:17:09","modified_gmt":"2020-08-19T14:17:09","slug":"papa-francisco-tenemos-que-actuar-ahora-para-sanar-las-epidemias-provocadas-por-pequenos-virus-invisibles-y-para-sanar-esas-provocadas-por-las-grandes-y-visibles-injusticias-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-tenemos-que-actuar-ahora-para-sanar-las-epidemias-provocadas-por-pequenos-virus-invisibles-y-para-sanar-esas-provocadas-por-las-grandes-y-visibles-injusticias-sociales\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Tenemos que actuar ahora, para sanar las epidemias provocadas por peque\u00f1os virus invisibles, y para sanar esas provocadas por las grandes y visibles injusticias sociales"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Tenemos que actuar ahora, para sanar las epidemias provocadas por peque\u00f1os virus invisibles, y para sanar esas provocadas por las grandes y visibles injusticias sociales<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su exposici\u00f3n en la celebraci\u00f3n de la <strong>Audiencia General<\/strong>. Fue en la ma\u00f1ana de hoy (hora de Roma) en la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde continuando el nuevo ciclo de catequesis, habl\u00f3 sobre el tema: \u00abSanando el mundo\u00bb, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema \u00abLa opci\u00f3n preferencial por los pobres y la virtud de la caridad\u00bb (Lectura: 2 Cor. 8,1-2,9).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto,<strong> Su Santidad <\/strong>dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la pandemia ha dejado al descubierto la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los pobres y la gran desigualdad que reina en el mundo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cpor tanto, la respuesta a la pandemia es doble. Por un lado, es indispensable encontrar la cura para un virus peque\u00f1o pero terrible, que pone de rodillas a todo el mundo. Por el otro, tenemos que curar un gran virus, el de la injusticia social, de la desigualdad de oportunidades, de la marginaci\u00f3n y de la falta de protecci\u00f3n de los m\u00e1s d\u00e9biles\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> entonces, record\u00f3, <strong><em>\u201cCristo mismo, que es Dios, se ha despojado a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose igual a los hombres; y no ha elegido una vida de privilegio, sino que ha elegido la condici\u00f3n de siervo (cfr.&nbsp;Fil&nbsp;2, 6-7). Se aniquil\u00f3 a s\u00ed mismo convirti\u00e9ndose en siervo. Naci\u00f3 en una familia humilde y trabaj\u00f3 como artesano\u201d.<\/em><\/strong> Avanzando, destac\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026)los seguidores de Jes\u00fas se reconocen por su cercan\u00eda a los pobres, a los peque\u00f1os, a los enfermos y a los presos, a los excluidos, a los olvidados, a quien est\u00e1 privado de alimento y ropa (cfr.&nbsp;Mt&nbsp;25, 31-36;&nbsp;CIC, 2443)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando en su mensaje, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201calgunos piensan, err\u00f3neamente, que este amor preferencial por los pobres sea una tarea para pocos, pero en realidad es la misi\u00f3n de toda la Iglesia, dec\u00eda San Juan Pablo II (cfr. S. Juan Pablo II, Enc.&nbsp;Sollicitudo rei socialis, 42). \u00abCada cristiano y cada comunidad est\u00e1n llamados a ser instrumentos de Dios para la liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n de los pobres\u00bb (EG, 187). La fe, la esperanza y el amor necesariamente nos empujan hacia esta preferencia por los m\u00e1s necesitados,<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200819_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;que va m\u00e1s all\u00e1 de la pura necesaria asistencia (cfr.&nbsp;EG, 198). Implica de hecho el caminar juntos, el dejarse evangelizar por ellos, que conocen bien al Cristo sufriente, el dejarse \u201ccontagiar\u201d por su experiencia de la salvaci\u00f3n, de su sabidur\u00eda y de su creatividad (cfr.&nbsp;ibid.)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> declaraba, <strong><em>\u201ctodos estamos preocupados por las consecuencias sociales de la pandemia. Todos. Muchos quieren volver a la normalidad y retomar las actividades econ\u00f3micas. Cierto, pero esta \u201cnormalidad\u201d no deber\u00eda comprender las injusticias sociales y la degradaci\u00f3n del ambiente. La pandemia es una crisis y de una crisis no se sale iguales: o salimos mejores o salimos peores. Nosotros debemos salir mejores, para mejorar las injusticias sociales y la degradaci\u00f3n ambiental. Hoy tenemos una ocasi\u00f3n para construir algo diferente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, nos advert\u00eda, <strong><em>\u201c\u00a1Ser\u00eda triste si en la vacuna para el Covid-19 se diera la prioridad a los ricos! Ser\u00eda triste si esta vacuna se convirtiera en propiedad de esta o aquella naci\u00f3n y no sea universal y para todos. Y qu\u00e9 esc\u00e1ndalo ser\u00eda si toda la asistencia econ\u00f3mica que estamos viendo \u2014la mayor parte con dinero p\u00fablico\u2014 se concentrase en rescatar industrias que no contribuyen a la inclusi\u00f3n de los excluidos, a la promoci\u00f3n de los \u00faltimos, al bien com\u00fan o al cuidado de la creaci\u00f3n (ibid.)\u201d.<\/em><\/strong> Para concluir, el Santo Padre nos record\u00f3, <strong><em>\u201csi el virus tuviera nuevamente que intensificarse en un mundo injusto para los pobres y los m\u00e1s vulnerables, tenemos que cambiar este mundo. Con el ejemplo de Jes\u00fas, el m\u00e9dico del amor divino integral, es decir de la sanaci\u00f3n f\u00edsica, social y espiritual (cfr.&nbsp;Jn&nbsp;5, 6-9) \u2014como era la sanaci\u00f3n que hac\u00eda Jes\u00fas\u2014, tenemos que actuar ahora, para sanar las epidemias provocadas por peque\u00f1os virus invisibles, y para sanar esas provocadas por las grandes y visibles injusticias sociales\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo transmitido por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> durante la Audiencia General del mi\u00e9rcoles 19 de agosto:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Catequesis &#8211; \u201cCurar el mundo\u201d: 3<em>. La opci\u00f3n preferencial por los pobres y la virtud de la caridad<\/em><\/strong><\/p><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>La pandemia ha dejado al descubierto la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los pobres y la gran desigualdad que reina en el mundo. Y el virus, si bien no hace excepciones entre las personas, ha encontrado, en su camino devastador, grandes desigualdades y discriminaci\u00f3n. \u00a1Y las ha incrementado!<\/p><p>Por tanto, la respuesta a la pandemia es doble. Por un lado, es indispensable encontrar la cura para un virus peque\u00f1o pero terrible, que pone de rodillas a todo el mundo. Por el otro, tenemos que curar un gran virus, el de la injusticia social, de la desigualdad de oportunidades, de la marginaci\u00f3n y de la falta de protecci\u00f3n de los m\u00e1s d\u00e9biles. En esta doble respuesta de sanaci\u00f3n hay una elecci\u00f3n que, seg\u00fan el Evangelio, no puede faltar: es la opci\u00f3n preferencial por los pobres (cfr. Exhort. ap.&nbsp;<em>Evangelii gaudium [EG]<\/em>, 195). Y esta no es una opci\u00f3n pol\u00edtica; ni tampoco una opci\u00f3n ideol\u00f3gica, una opci\u00f3n de partidos. La opci\u00f3n preferencial por los pobres est\u00e1 en el centro del Evangelio. Y el primero en hacerlo ha sido Jes\u00fas; lo hemos escuchado en el pasaje de la Carta a los Corintios que se ha le\u00eddo al inicio. \u00c9l, siendo rico, se ha hecho pobre para enriquecernos a nosotros. Se ha hecho uno de nosotros y por esto, en el centro del Evangelio, en el centro del anuncio de Jes\u00fas est\u00e1 esta opci\u00f3n.<\/p><p>Cristo mismo, que es Dios, se ha despojado a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose igual a los hombres; y no ha elegido una vida de privilegio, sino que ha elegido la condici\u00f3n de siervo (cfr.&nbsp;<em>Fil<\/em>&nbsp;2, 6-7). Se aniquil\u00f3 a s\u00ed mismo convirti\u00e9ndose en siervo. Naci\u00f3 en una familia humilde y trabaj\u00f3 como artesano. Al principio de su predicaci\u00f3n, anunci\u00f3 que en el Reino de Dios los pobres son bienaventurados (cfr.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;5, 3;&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;6, 20;&nbsp;<em>EG<\/em>, 197). Estaba en medio de los enfermos, los pobres y los excluidos, mostr\u00e1ndoles el amor misericordioso de Dios (cfr.&nbsp;<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 2444). Y muchas veces ha sido juzgado como un hombre impuro porque iba donde los enfermos, los leprosos, que seg\u00fan la ley de la \u00e9poca eran impuros. Y \u00c9l ha corrido el riesgo por estar cerca de los pobres.<\/p><p>Por esto, los seguidores de Jes\u00fas se reconocen por su cercan\u00eda a los pobres, a los peque\u00f1os, a los enfermos y a los presos, a los excluidos, a los olvidados, a quien est\u00e1 privado de alimento y ropa (cfr.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;25, 31-36;&nbsp;<em>CIC<\/em>, 2443). Podemos leer ese famoso par\u00e1metro sobre el cual seremos juzgados todos, seremos juzgados todos. Es Mateo, cap\u00edtulo 25. Este es un criterio-clave de autenticidad cristiana (cfr.&nbsp;<em>Gal<\/em>&nbsp;2,10;&nbsp;<em>EG<\/em>, 195). Algunos piensan, err\u00f3neamente, que este amor preferencial por los pobres sea una tarea para pocos, pero en realidad es la misi\u00f3n de toda la Iglesia, dec\u00eda San Juan Pablo II (cfr. S. Juan Pablo II, Enc.&nbsp;<em>Sollicitudo rei socialis<\/em>, 42). \u00abCada cristiano y cada comunidad est\u00e1n llamados a ser instrumentos de Dios para la liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n de los pobres\u00bb (<em>EG<\/em>, 187).<\/p><p>La fe, la esperanza y el amor necesariamente nos empujan hacia esta preferencia por los m\u00e1s necesitados,<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200819_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;que va m\u00e1s all\u00e1 de la pura necesaria asistencia (cfr.&nbsp;<em>EG<\/em>, 198). Implica de hecho el caminar juntos, el dejarse evangelizar por ellos, que conocen bien al Cristo sufriente, el dejarse \u201ccontagiar\u201d por su experiencia de la salvaci\u00f3n, de su sabidur\u00eda y de su creatividad (cfr.&nbsp;<em>ibid<\/em>.). Compartir con los pobres significa enriquecerse mutuamente. Y, si hay estructuras sociales enfermas que les impiden so\u00f1ar por el futuro, tenemos que trabajar juntos para sanarlas, para cambiarlas (cfr.&nbsp;<em>ibid<\/em>., 195). Y a esto conduce el amor de Cristo, que nos ha amado hasta el extremo (cfr.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;13, 1) y llega hasta los confines, a los m\u00e1rgenes, a las fronteras existenciales. Llevar las periferias al centro significa centrar nuestra&nbsp; vida en Cristo, que \u00abse ha hecho pobre\u00bb por nosotros, para enriquecernos \u00abpor medio de su pobreza\u00bb (<em>2 Cor<\/em>&nbsp;8, 9).<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200819_udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a><\/p><p>Todos estamos preocupados por las consecuencias sociales de la pandemia. Todos. Muchos quieren volver a la normalidad y retomar las actividades econ\u00f3micas. Cierto, pero esta \u201cnormalidad\u201d no deber\u00eda comprender las injusticias sociales y la degradaci\u00f3n del ambiente. La pandemia es una crisis y de una crisis no se sale iguales: o salimos mejores o salimos peores. Nosotros debemos salir mejores, para mejorar las injusticias sociales y la degradaci\u00f3n ambiental. Hoy tenemos una ocasi\u00f3n para construir algo diferente. Por ejemplo, podemos hacer crecer una econom\u00eda de desarrollo integral de los pobres y no de asistencialismo. Con esto no quiero condenar la asistencia, las obras de asistencia son importantes. Pensemos en el voluntariado, que es una de las estructuras m\u00e1s bellas que tiene la Iglesia italiana. Pero tenemos que ir m\u00e1s all\u00e1 y resolver los problemas que nos impulsan a hacer asistencia. Una econom\u00eda que no recurra a remedios que en realidad envenenan la sociedad, como los rendimientos disociados de la creaci\u00f3n de puestos de trabajo dignos (cfr.&nbsp;<em>EG<\/em>, 204). Este tipo de beneficios est\u00e1 disociado por la econom\u00eda real, la que deber\u00eda dar beneficio a la gente com\u00fan (cfr. Enc.&nbsp;<em>Laudato si\u2019 [LS]<\/em>, 109), y adem\u00e1s resulta a veces indiferente a los da\u00f1os infligidos a la casa com\u00fan. La opci\u00f3n preferencial por los pobres, esta exigencia \u00e9tico-social que proviene del amor de Dios (cfr.&nbsp;<em>LS<\/em>, 158), nos da el impulso a pensar y a dise\u00f1ar una econom\u00eda donde las personas, y sobre todo los m\u00e1s pobres, est\u00e9n en el centro. Y nos anima tambi\u00e9n a proyectar la cura del virus privilegiando a aquellos que m\u00e1s lo necesitan. \u00a1Ser\u00eda triste si en la vacuna para el Covid-19 se diera la prioridad a los ricos! Ser\u00eda triste si esta vacuna se convirtiera en propiedad de esta o aquella naci\u00f3n y no sea universal y para todos. Y qu\u00e9 esc\u00e1ndalo ser\u00eda si toda la asistencia econ\u00f3mica que estamos viendo \u2014la mayor parte con dinero p\u00fablico\u2014 se concentrase en rescatar industrias que no contribuyen a la inclusi\u00f3n de los excluidos, a la promoci\u00f3n de los \u00faltimos, al bien com\u00fan o al cuidado de la creaci\u00f3n (<em>ibid.<\/em>). Hay criterios para elegir cu\u00e1les ser\u00e1n las industrias para ayudar: las que contribuyen a la inclusi\u00f3n de los excluidos, a la promoci\u00f3n de los \u00faltimos, al bien com\u00fan y al cuidado de la creaci\u00f3n. Cuatro criterios.<\/p><p>Si el virus tuviera nuevamente que intensificarse en un mundo injusto para los pobres y los m\u00e1s vulnerables, tenemos que cambiar este mundo. Con el ejemplo de Jes\u00fas, el m\u00e9dico del amor divino integral, es decir de la sanaci\u00f3n f\u00edsica, social y espiritual (cfr.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;5, 6-9) \u2014como era la sanaci\u00f3n que hac\u00eda Jes\u00fas\u2014, tenemos que actuar ahora, para sanar las epidemias provocadas por peque\u00f1os virus invisibles, y para sanar esas provocadas por las grandes y visibles injusticias sociales. Propongo que esto se haga a partir del amor de Dios, poniendo las periferias en el centro y a los \u00faltimos en primer lugar. No olvidar ese par\u00e1metro sobre el cual seremos juzgados, Mateo, cap\u00edtulo 25. Pong\u00e1moslo en pr\u00e1ctica en este repunte de la epidemia. Y a&nbsp; partir de este amor concreto, anclado en la esperanza y fundado en la fe, un mundo m\u00e1s sano ser\u00e1 posible. De lo contrario, saldremos peor de esta crisis. Que el Se\u00f1or nos ayude, nos d\u00e9 la fuerza para salir mejores, respondiendo a la necesidad del mundo de hoy.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200819_udienza-generale.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;cfr. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe,&nbsp;<em>Instrucci\u00f3n sobre algunos aspectos de la \u00abTeolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n\u00bb<\/em>, (1984), 5<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200819_udienza-generale.html#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;Benedicto XVI,&nbsp;<em>Discurso inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe<\/em>&nbsp;(13 de mayo de 2007), 3.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola. Pidamos a Jes\u00fas que nos ayude a curar las enfermedades que provocan los virus, y tambi\u00e9n los males que causa la injusticia social. Que el amor de Dios, anclado en la esperanza y fundado en la fe, nos impulse a poner las periferias en el centro y a los \u00faltimos en primer lugar. Que el Se\u00f1or los bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Tenemos que actuar ahora, para sanar las epidemias provocadas por peque\u00f1os virus invisibles, y para sanar esas provocadas por las grandes y visibles injusticias sociales, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre durante su exposici\u00f3n en la celebraci\u00f3n de la Audiencia General. 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