{"id":14350,"date":"2020-09-13T08:00:20","date_gmt":"2020-09-13T11:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14350"},"modified":"2020-09-13T10:09:12","modified_gmt":"2020-09-13T13:09:12","slug":"papa-francisco-si-no-nos-esforzamos-por-perdonar-y-amar-tampoco-seremos-perdonados-ni-amados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-si-no-nos-esforzamos-por-perdonar-y-amar-tampoco-seremos-perdonados-ni-amados\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados<\/strong>, as\u00ed lo manifest\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su mensaje expresado antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Fue en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma), cuando <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se present\u00f3 en la ventana del <strong>Estudio de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se encontr\u00f3 adem\u00e1s con los fieles y peregrinos reunidos en Plaza <strong>San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante su exposici\u00f3n, se refiri\u00f3 al <strong>Evangelio<\/strong> del d\u00eda, donde se lee la par\u00e1bola del rey misericordioso (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;18,21-35), donde se halla dos veces la s\u00faplica: <strong>\u00abTen paciencia conmigo que todo te lo pagar\u00e9\u00bb&nbsp;<\/strong>(vv. 26.29). El <strong>Santo Padre<\/strong> nos dice al respecto, <strong><em>\u201cel centro de la par\u00e1bola es la indulgencia que el amo muestra hacia el siervo m\u00e1s endeudado. El evangelista subraya que \u00abel se\u00f1or tuvo compasi\u00f3n \u2014no olvid\u00e9is nunca esta palabra que es propia de Jes\u00fas: \u201cTuvo compasi\u00f3n\u201d, Jes\u00fas siempre tuvo compasi\u00f3n\u201d,<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos narra que pese a la recomendaci\u00f3n del amo, el siervo adopta la postura opuesta, as\u00ed lo revela, <strong><em>\u201c(\u2026), inmediatamente despu\u00e9s, se muestra despiadado con su compa\u00f1ero, que le debe una modesta suma. No lo escucha, le insulta y lo hace encarcelar, hasta que haya pagado la deuda (cf. v. 30), esa peque\u00f1a deuda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al enterarse de esto el amo, <strong><em>\u201c(\u2026), enojado, llama al siervo malvado y lo condena (cf. vv. 32-34). \u201c\u00bfYo te he perdonado tanto y t\u00fa eres incapaz de perdonar este poco?\u201d.<\/em><\/strong> A lo que nos apunt\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cvemos en esta par\u00e1bola dos actitudes diferentes: la de Dios, representado por el rey \u2014que perdona tanto, porque Dios perdona siempre\u2014, y la del hombre.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos ense\u00f1a, <strong><em>\u201cJes\u00fas nos exhorta a abrirnos valientemente al poder del perd\u00f3n, porque no todo en la vida se resuelve con la justicia, lo sabemos. Es necesario ese amor misericordioso, que tambi\u00e9n es la base de la respuesta del Se\u00f1or a la pregunta de Pedro que precede a la par\u00e1bola, la pregunta de Pedro suena as\u00ed:&nbsp;\u00abSe\u00f1or, dime, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?\u00bb (v. 21). Y Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete\u00bb (v. 22). En el lenguaje simb\u00f3lico de la Biblia, esto significa que estamos llamados a perdonar siempre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo que exclam\u00f3, <strong><em>\u201c\u00a1Cu\u00e1nto sufrimiento, cu\u00e1ntas divisiones, cu\u00e1ntas guerras podr\u00edan evitarse, si el perd\u00f3n y la misericordia fueran el estilo de nuestra vida! Tambi\u00e9n en familia<\/em><\/strong><strong><em>\u201d. <\/em><\/strong>Dice el <strong>Papa Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201ces necesario aplicar el amor misericordioso en todas las relaciones humanas: entre los esposos, entre padres e hijos, dentro de nuestras comunidades, en la Iglesia y tambi\u00e9n en la sociedad y la pol\u00edtica\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de sus palabras, el <strong>Santo Padre<\/strong> declaraba, <strong><em>\u201cperdonar no es s\u00f3lo algo moment\u00e1neo, es algo continuo contra este rencor, este odio que vuelve. Pensemos en el final, dejemos de odiar. La par\u00e1bola de hoy nos ayuda a comprender plenamente el significado de esa frase que recitamos en la oraci\u00f3n del&nbsp;Padre nuestro:&nbsp;\u00abPerd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u00bb&nbsp;(Mt&nbsp;6, 12). Estas palabras contienen una verdad decisiva. No podemos pretender para nosotros el perd\u00f3n de Dios, si nosotros, a nuestra vez, no concedemos el perd\u00f3n a nuestro pr\u00f3jimo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje de Su Santidad Francisco:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>En la par\u00e1bola que leemos en el Evangelio de hoy, la del rey misericordioso (cf.&nbsp;Mt&nbsp;18,21-35), encontramos dos veces esta s\u00faplica: \u00abTen paciencia conmigo que todo te lo pagar\u00e9\u00bb&nbsp;(vv. 26.29). La primera vez la pronuncia el siervo que le debe a su amo diez mil talentos, una suma enorme, hoy ser\u00edan millones y millones de euros. La segunda vez la repite otro criado del mismo amo. \u00c9l tambi\u00e9n tiene deudas, no con su amo, sino con el siervo que tiene esa enorme deuda. Y su deuda es muy peque\u00f1a, quiz\u00e1 como el sueldo de una semana.<\/em><\/p><p><em>El centro de la par\u00e1bola es la indulgencia que el amo muestra hacia el siervo m\u00e1s endeudado. El evangelista subraya que \u00abel se\u00f1or tuvo compasi\u00f3n \u2014no olvid\u00e9is nunca esta palabra que es propia de Jes\u00fas: \u201cTuvo compasi\u00f3n\u201d, Jes\u00fas siempre tuvo compasi\u00f3n\u2014, tuvo compasi\u00f3n&nbsp;de aquel siervo, le dej\u00f3 marchar y le perdon\u00f3 la deuda\u00bb (v. 27). \u00a1Una deuda enorme, por tanto, una condonaci\u00f3n enorme! Pero ese criado, inmediatamente despu\u00e9s, se muestra despiadado con su compa\u00f1ero, que le debe una modesta suma. No lo escucha, le insulta y lo hace encarcelar, hasta que haya pagado la deuda (cf. v. 30), esa peque\u00f1a deuda. El amo se entera de esto y, enojado, llama al siervo malvado y lo condena (cf. vv. 32-34). \u201c\u00bfYo te he perdonado tanto y t\u00fa eres incapaz de perdonar este poco?\u201d.<\/em><\/p><p><em>Vemos en esta par\u00e1bola dos actitudes diferentes: la de Dios, representado por el rey \u2014que perdona tanto, porque Dios perdona siempre\u2014, y la del hombre. En la actitud divina, la justicia est\u00e1 impregnada de misericordia, mientras que la actitud humana se limita a la justicia. Jes\u00fas nos exhorta a abrirnos valientemente al poder del perd\u00f3n, porque no todo en la vida se resuelve con la justicia, lo sabemos. Es necesario ese amor misericordioso, que tambi\u00e9n es la base de la respuesta del Se\u00f1or a la pregunta de Pedro que precede a la par\u00e1bola, la pregunta de Pedro suena as\u00ed:&nbsp;\u00abSe\u00f1or, dime, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?\u00bb (v. 21). Y Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete\u00bb (v. 22). En el lenguaje simb\u00f3lico de la Biblia, esto significa que estamos llamados a perdonar siempre.<\/em><\/p><p><em>\u00a1Cu\u00e1nto sufrimiento, cu\u00e1ntas divisiones, cu\u00e1ntas guerras podr\u00edan evitarse, si el perd\u00f3n y la misericordia fueran el estilo de nuestra vida! Tambi\u00e9n en familia, tambi\u00e9n en familia. Cu\u00e1ntas familias desunidas que no saben perdonarse, cu\u00e1ntos hermanos y hermanas que tienen ese rencor en su interior. Es necesario aplicar el amor misericordioso en todas las relaciones humanas: entre los esposos, entre padres e hijos, dentro de nuestras comunidades, en la Iglesia y tambi\u00e9n en la sociedad y la pol\u00edtica.<\/em><\/p><p><em>Hoy por la ma\u00f1ana mientras celebraba la misa me detuve, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n una frase de la primera lectura del libro de Sir\u00e1cida, la frase dice: \u00abAcu\u00e9rdate de las postrimer\u00eda, y deja ya de odiar\u00bb. \u00a1Bonita frase! \u00a1Pero piensa en el final! Piensa que estar\u00e1s en un ata\u00fad&#8230; \u00bfy te llevar\u00e1s el odio all\u00ed? Piensa en el final, \u00a1deja de odiar! Deja el rencor. Pensemos en esta conmovedora frase: \u00abAcu\u00e9rdate de las postrimer\u00eda, y deja ya de odiar\u00bb. Y no es f\u00e1cil perdonar porque en los momentos tranquilos uno dice: \u201cS\u00ed, pero \u00e9ste o \u00e9sta me han hecho todo tipo de cosas, pero yo tambi\u00e9n he hecho muchas. Mejor perdonar para ser perdonado\u201d. Pero luego el rencor vuelve, como una molesta mosca en el verano que vuelve y vuelve y vuelve&#8230; Perdonar no es s\u00f3lo algo moment\u00e1neo, es algo continuo contra este rencor, este odio que vuelve. Pensemos en el final, dejemos de odiar.<\/em><\/p><p><em>La par\u00e1bola de hoy nos ayuda a comprender plenamente el significado de esa frase que recitamos en la oraci\u00f3n del&nbsp;Padre nuestro:&nbsp;\u00abPerd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u00bb&nbsp;(Mt&nbsp;6, 12). Estas palabras contienen una verdad decisiva. No podemos pretender para nosotros el perd\u00f3n de Dios, si nosotros, a nuestra vez, no concedemos el perd\u00f3n a nuestro pr\u00f3jimo. Es una condici\u00f3n: piensa en el final, en el perd\u00f3n de Dios, y deja ya de odiar; echa el rencor, esa molesta mosca que vuelve y regresa. Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados.<\/em><\/p><p><em>Encomend\u00e9monos a la maternal intercesi\u00f3n de la Madre de Dios: que Ella nos ayude a darnos cuenta de cu\u00e1nto estamos en deuda con Dios, y a recordarlo siempre, para tener el coraz\u00f3n abierto a la misericordia y a la bondad.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u00a1Queridos hermanos y hermanas!<\/em><\/p><p><em>En los \u00faltimos d\u00edas, una serie de incendios han devastado el campamento de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos, dejando a miles de personas sin refugio, aunque precario. Todav\u00eda recuerdo&nbsp;la visita&nbsp;que hicimos all\u00ed y&nbsp;el llamamiento lanzado junto con el Patriarca Ecum\u00e9nico Bartolom\u00e9 y el Arzobispo Ieronymos de Atenas, para garantizar \u00abque los emigrantes, los refugiados y los demandantes de asilo se vean acogidos con dignidad en Europa\u00bb (16 de abril de 2016). Expreso mi solidaridad y cercan\u00eda a todas las v\u00edctimas de estos dram\u00e1ticos acontecimientos.<\/em><\/p><p><em>Adem\u00e1s, en estas semanas estamos siendo testigos de numerosas manifestaciones populares en todo el mundo \u2014en muchas partes\u2014 que expresan el creciente malestar de la sociedad civil ante situaciones pol\u00edticas y sociales particularmente cr\u00edticas. Al tiempo que exhorto a los manifestantes a que presenten sus demandas de forma pac\u00edfica, sin ceder a la tentaci\u00f3n de la agresi\u00f3n y la violencia, hago un llamamiento a todos aquellos que tienen responsabilidades p\u00fablicas y gubernamentales para que escuchen la voz de sus conciudadanos y satisfagan sus justas aspiraciones, garantizando el pleno respeto de los derechos humanos y las libertades civiles. Por \u00faltimo, invito a las comunidades eclesi\u00e1sticas que viven en esos contextos, bajo la gu\u00eda de sus pastores, a trabajar por el di\u00e1logo, siempre a favor del di\u00e1logo, y a favor de la reconciliaci\u00f3n \u2014hemos hablado de perd\u00f3n, de reconciliaci\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>Debido a la situaci\u00f3n de pandemia, este a\u00f1o la tradicional Colecta para Tierra Santa se ha trasladado del Viernes Santo a hoy, v\u00edspera de la Fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz. En el contexto actual, esta Colecta es a\u00fan m\u00e1s un signo de esperanza y solidaridad con los cristianos que viven en la Tierra donde Dios se hizo carne y muri\u00f3 y resucit\u00f3 por nosotros. Hoy hacemos una peregrinaci\u00f3n espiritual, en esp\u00edritu, con la imaginaci\u00f3n, con el coraz\u00f3n, a Jerusal\u00e9n, donde, como dice el Salmo, est\u00e1n nuestras fuentes (cf.&nbsp;Sal&nbsp;87,7), y hacemos un gesto de generosidad para esas comunidades.<\/em><\/p><p><em>Os saludo a todos, a los fieles romanos y a los peregrinos de varios pa\u00edses. En particular, saludo a los ciclistas que sufren de Parkinson y que han recorrido la V\u00eda Franc\u00edgena desde Pav\u00eda hasta Roma. \u00a1Qu\u00e9 valientes! Gracias por vuestro testimonio. Saludo a la Cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores de Monte Castello di Vibio. Veo que tambi\u00e9n hay una Comunidad&nbsp;Laudato si\u2019: gracias por lo que hac\u00e9is; y gracias por la reuni\u00f3n de ayer aqu\u00ed, con Carl\u00ecn Petrini y todos los directivos que siguen adelante en esta lucha por la custodia de la creaci\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>Os saludo a todos, a todos, de manera especial a las familias italianas que en agosto se dedicaron a la hospitalidad de los peregrinos. \u00a1Son muchas! A todos os deseo un buen domingo. Por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!&nbsp;<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados, as\u00ed lo manifest\u00f3 el Santo Padre durante su mensaje expresado antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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