{"id":14400,"date":"2020-09-23T08:00:34","date_gmt":"2020-09-23T11:00:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14400"},"modified":"2020-09-23T10:16:47","modified_gmt":"2020-09-23T13:16:47","slug":"papa-francisco-construyamos-un-futuro-donde-la-dimension-local-y-la-global-se-enriquecen-mutuamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-construyamos-un-futuro-donde-la-dimension-local-y-la-global-se-enriquecen-mutuamente\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Construyamos un futuro donde la dimensi\u00f3n local y la global se enriquecen mutuamente"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco <\/strong>| <strong><em>Construyamos un futuro donde la dimensi\u00f3n local y la global se enriquecen mutuamente<\/em><\/strong><em>,<\/em> as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> durante la celebraci\u00f3n de la audiencia general desplegada a las 9:10 horas (hora de Roma) en el <strong>Patio de San D\u00e1maso<\/strong> de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>. Continuando el ciclo de catequesis sobre el tema: <strong>\u00abSanando el mundo\u00bb<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema <strong>\u00abSubsidiariedad y virtud de la esperanza\u00bb<\/strong> (Lectura: 1 Co 12.14.21-22.24-25).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, el Santo Padre nos dec\u00eda sobre esta particular situaci\u00f3n que asola el mundo con la pandemia, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>para salir mejores de una crisis como la actual, que es una crisis sanitaria y al mismo tiempo una crisis social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, cada uno de nosotros est\u00e1 llamado a asumir su parte de responsabilidad, es decir compartir la responsabilidad<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><strong><em>.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026), <\/em><\/strong><strong><em>a menudo muchas personas no pueden participar en la reconstrucci\u00f3n del bien com\u00fan porque son marginadas, son excluidas o ignoradas; ciertos grupos sociales no logran contribuir porque est\u00e1n ahogados econ\u00f3mica o pol\u00edticamente\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, nos revel\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026), as\u00ed no se puede salir de la crisis, o en cualquier caso no se puede salir mejores. Saldremos peores. Para que todos podamos participar en el cuidado y la regeneraci\u00f3n de nuestros pueblos, es justo que cada uno tenga los recursos adecuados para hacerlo <\/em><\/strong><em>(cfr.&nbsp;Compendio de la doctrina social de la Iglesia&nbsp;[CDSC], 186)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos recordaba adem\u00e1s, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de la gran depresi\u00f3n econ\u00f3mica de 1929, el Papa&nbsp;P\u00edo&nbsp;XI explic\u00f3 lo importante que era para una verdadera reconstrucci\u00f3n el&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;<\/em><\/strong><em>(cfr. Enc.&nbsp;Quadragesimo anno, 79-80). <strong>Tal principio tiene un doble dinamismo: de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando en su mensaje, <strong>Su Santidad<\/strong>, afirm\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026), los v\u00e9rtices de la sociedad deben respetar y promover los niveles intermedios o menores. De hecho, la contribuci\u00f3n de los individuos, de las familias, de las asociaciones, de las empresas, de todos los cuerpos intermedios y tambi\u00e9n de las Iglesias es decisiva. Estos, con los propios recursos culturales, religiosos, econ\u00f3micos o de participaci\u00f3n c\u00edvica, revitalizan y refuerzan el cuerpo social <\/em><\/strong><em>(cfr.&nbsp;CDSC, 185). <strong>Es decir, hay una colaboraci\u00f3n de arriba hacia abajo, del Estado central al pueblo y de abajo hacia arriba: de las asociaciones populares hacia arriba. Y esto es precisamente el ejercicio del principio de subsidiariedad\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong> declaraba, <strong>\u201c<em>hay que dejar hablar a todos! Es as\u00ed que funciona el principio de subsidiariedad. No podemos dejar fuera de la participaci\u00f3n a esta gente; su sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda de los grupos m\u00e1s humildes no puede dejarse de lado<\/em><\/strong><em> (cfr. Exhort. ap. postsin.&nbsp;Querida Amazonia&nbsp;[QA], 32; Enc.&nbsp;Laudato si\u2019, 63)\u201d. <\/em>Expresando adem\u00e1s, que,<em> <strong>\u201clas voces de los pueblos ind\u00edgenas, sus culturas y visiones del mundo no se toman en consideraci\u00f3n. Hoy, esta falta de respeto del&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;se ha difundido como un virus. Pensemos en las grandes medidas de ayudas financieras realizadas por los Estados\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, tambi\u00e9n durante la audiencia general, nos alertaba sobre la realidad en la cual hoy la sociedad vive, en donde, <strong>\u201c(\u2026) <em>se escucha m\u00e1s a los poderosos que a los d\u00e9biles y este no es el camino, no es el camino humano, no es el camino que nos ha ense\u00f1ado Jes\u00fas, no es realizar el principio de subsidiariedad. As\u00ed no permitimos a las personas que sean \u00abprotagonistas del propio rescate\u00bb<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>\u201d<\/em><\/strong><em>. <\/em>Agregando sobre este aspecto, dijo, <strong><em>\u201co pensemos tambi\u00e9n en la forma de curar el virus: se escucha m\u00e1s a las grandes compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas que a los trabajadores sanitarios, comprometidos en primera l\u00ednea en los hospitales o en los campos de refugiados. Este no es un buen camino\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero, <em>\u201c<strong>para salir mejores de una crisis, el&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;debe ser implementado, respetando la autonom\u00eda y la capacidad de iniciativa de todos, especialmente de los \u00faltimos\u201d,<\/strong><\/em> afirmaba el <strong>Pont\u00edfice<\/strong><em>.<\/em> El <strong>Santo Padre<\/strong>, profundizando, nos ense\u00f1aba que, <strong>\u201c(\u2026) <em>el principio de subsidiariedad permite a cada uno asumir el propio rol para el cuidado y el destino de la sociedad. Aplicarlo, aplicar el principio de subsidiariedad da esperanza, da esperanza en un futuro m\u00e1s sano y justo; y este futuro lo construimos juntos, aspirando a las cosas m\u00e1s grandes, ampliando nuestros horizontes<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a>. O juntos o no funciona\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, <strong><em>\u201co trabajamos juntos para salir de la crisis, a todos los niveles de la sociedad, o no saldremos nunca. Salir de la crisis no significa dar una pincelada de barniz a las situaciones actuales para que parezcan un poco m\u00e1s justas. Salir de la crisis significa cambiar, y el verdadero cambio lo hacen todos, todas las personas que forman el pueblo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1alaba, <strong>\u201c(\u2026) <em>no hay verdadera solidaridad sin participaci\u00f3n social, sin la contribuci\u00f3n de los cuerpos intermedios: de las familias, de las asociaciones, de las cooperativas, de las peque\u00f1as empresas, de las expresiones de&nbsp; la sociedad civil. Todos deben contribuir, todos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Destacando, <strong><em>\u201cla esperanza es audaz, as\u00ed que anim\u00e9monos a so\u00f1ar en grande. Hermanos y hermanas, \u00a1aprendamos a so\u00f1ar en grande! No tengamos miedo de so\u00f1ar en grande, buscando los ideales de justicia y de amor social que nacen de la esperanza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, <strong>Su Santidad<\/strong> nos record\u00f3, <strong>\u201c<\/strong><strong><em>el Se\u00f1or ha prometido: \u201cYo har\u00e9 nuevas todas las cosas\u201d. Anim\u00e9monos a so\u00f1ar en grande buscando estos ideales, no tratemos de reconstruir el pasado, especialmente el que era injusto y ya estaba enfermo. Construyamos un futuro donde la dimensi\u00f3n local y la global se enriquecen mutuamente (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> brindado durante la Audiencia General:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; \u201cCurar el mundo\u201d: 8.<em>&nbsp;Subsidiariedad y virtud de la esperanza<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1parece que el tiempo no es muy bueno, pero les digo buenos d\u00edas igualmente!<\/em><\/p><p><em>Para salir mejores de una crisis como la actual, que es una crisis sanitaria y al mismo tiempo una crisis social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, cada uno de nosotros est\u00e1 llamado a asumir su parte de responsabilidad, es decir compartir la responsabilidad. Tenemos que responder no solo como individuos, sino tambi\u00e9n a partir de nuestro grupo de pertenencia, del rol que tenemos en la sociedad, de nuestros principios y, si somos creyentes, de la fe en Dios. Pero a menudo muchas personas no pueden participar en la reconstrucci\u00f3n del bien com\u00fan porque son marginadas, son excluidas o ignoradas; ciertos grupos sociales no logran contribuir porque est\u00e1n ahogados econ\u00f3mica o pol\u00edticamente. En algunas sociedades, muchas personas no son libres de expresar la propia fe y los propios valores, las propias ideas: si las expresan van a la c\u00e1rcel. En otros lugares, especialmente en el mundo occidental, muchos auto-reprimen las propias convicciones \u00e9ticas o religiosas. Pero as\u00ed no se puede salir de la crisis, o en cualquier caso no se puede salir mejores. Saldremos peores.<\/em><\/p><p><em>Para que todos podamos participar en el cuidado y la regeneraci\u00f3n de nuestros pueblos, es justo que cada uno tenga los recursos adecuados para hacerlo (cfr.&nbsp;Compendio de la doctrina social de la Iglesia&nbsp;[CDSC], 186). Despu\u00e9s de la gran depresi\u00f3n econ\u00f3mica de 1929, el Papa&nbsp;P\u00edo&nbsp;XI explic\u00f3 lo importante que era para una verdadera reconstrucci\u00f3n el&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;(cfr. Enc.&nbsp;Quadragesimo anno, 79-80). Tal principio tiene un doble dinamismo: de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. Quiz\u00e1 no entendamos qu\u00e9 significa esto, pero es un principio social que nos hace m\u00e1s unidos.<\/em><\/p><p><em>Por un lado, y sobre todo en tiempos de cambio, cuando los individuos, las familias, las peque\u00f1as asociaciones o las comunidades locales no son capaces de alcanzar los objetivos primarios, entonces es justo que intervengan los niveles m\u00e1s altos del cuerpo social, como el Estado, para proveer los recursos necesarios e ir adelante. Por ejemplo, debido al confinamiento por el coronavirus, muchas personas, familias y actividades econ\u00f3micas se han encontrado y todav\u00eda se encuentran en grave dificultad, por eso las instituciones p\u00fablicas tratan de ayudar con apropiadas intervenciones sociales, econ\u00f3micas, sanitarias: esta es su funci\u00f3n, lo que deben hacer.<\/em><\/p><p><em>Pero por otro lado, los v\u00e9rtices de la sociedad deben respetar y promover los niveles intermedios o menores. De hecho, la contribuci\u00f3n de los individuos, de las familias, de las asociaciones, de las empresas, de todos los cuerpos intermedios y tambi\u00e9n de las Iglesias es decisiva. Estos, con los propios recursos culturales, religiosos, econ\u00f3micos o de participaci\u00f3n c\u00edvica, revitalizan y refuerzan el cuerpo social (cfr.&nbsp;CDSC, 185). Es decir, hay una colaboraci\u00f3n de arriba hacia abajo, del Estado central al pueblo y de abajo hacia arriba: de las asociaciones populares hacia arriba. Y esto es precisamente el ejercicio del principio de subsidiariedad.<\/em><\/p><p><em>Cada uno debe tener la posibilidad de asumir la propia responsabilidad en los procesos de sanaci\u00f3n de la sociedad de la que forma parte. Cuando se activa alg\u00fan proyecto que se refiere directa o indirectamente a determinados grupos sociales, estos no pueden ser dejados fuera de la participaci\u00f3n. Por ejemplo: \u201c\u00bfQu\u00e9 haces vos? \u2014Yo voy a trabajar por los pobres. \u2014Qu\u00e9 bonito, y \u00bfqu\u00e9 haces? \u2014Yo ense\u00f1o a los pobres, yo digo a los pobres lo que deben hacer\u201d. \u2014No, esto no funciona, el primer paso es dejar que los pobres te digan c\u00f3mo viven, qu\u00e9 necesitan: \u00a1Hay que dejar hablar a todos! Es as\u00ed que funciona el principio de subsidiariedad. No podemos dejar fuera de la participaci\u00f3n a esta gente; su sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda de los grupos m\u00e1s humildes no puede dejarse de lado (cfr. Exhort. ap. postsin.&nbsp;Querida Amazonia&nbsp;[QA], 32; Enc.&nbsp;Laudato si\u2019, 63). Lamentablemente, esta injusticia se verifica a menudo all\u00ed donde se concentran grandes intereses econ\u00f3micos o geopol\u00edticos, como por ejemplo ciertas actividades extractivas en algunas zonas del planeta (cfr.&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html\">QA<\/a>,&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html#9\">9<\/a>.<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html#14\">14<\/a>). Las voces de los pueblos ind\u00edgenas, sus culturas y visiones del mundo no se toman en consideraci\u00f3n. Hoy, esta falta de respeto del&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;se ha difundido como un virus. Pensemos en las grandes medidas de ayudas financieras realizadas por los Estados. Se escucha m\u00e1s a las grandes compa\u00f1\u00edas financieras que a la gente o aquellos que mueven la econom\u00eda real. Se escucha m\u00e1s a las compa\u00f1\u00edas multinacionales que a los movimientos sociales. Queriendo decir esto con el lenguaje de la gente com\u00fan: se escucha m\u00e1s a los poderosos que a los d\u00e9biles y este no es el camino, no es el camino humano, no es el camino que nos ha ense\u00f1ado Jes\u00fas, no es realizar el principio de subsidiariedad. As\u00ed no permitimos a las personas que sean \u00abprotagonistas del propio rescate\u00bb<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>. En el subconsciente colectivo de algunos pol\u00edticos o de algunos sindicalistas est\u00e1 este lema: todo por el pueblo, nada con el pueblo. De arriba hacia abajo pero sin escuchar la sabidur\u00eda del pueblo, sin implementar esta sabidur\u00eda en el resolver los problemas, en este caso para salir de la crisis. O pensemos tambi\u00e9n en la forma de curar el virus: se escucha m\u00e1s a las grandes compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas que a los trabajadores sanitarios, comprometidos en primera l\u00ednea en los hospitales o en los campos de refugiados. Este no es un buen camino. Todos tienen que ser escuchados, los que est\u00e1n arriba y los que est\u00e1n abajo, todos.<\/em><\/p><p><em>Para salir mejores de una crisis, el&nbsp;principio de subsidiariedad&nbsp;debe ser implementado, respetando la autonom\u00eda y la capacidad de iniciativa de todos, especialmente de los \u00faltimos. Todas las partes de un cuerpo son necesarias y, como dice San Pablo, esas partes que podr\u00edan parecer m\u00e1s d\u00e9biles y menos importantes, en realidad son las m\u00e1s necesarias (cfr.&nbsp;1 Cor&nbsp;12, 22). A la luz de esta imagen, podemos decir que el principio de subsidiariedad permite a cada uno asumir el propio rol para el cuidado y el destino de la sociedad. Aplicarlo, aplicar el principio de subsidiariedad da esperanza, da esperanza en un futuro m\u00e1s sano y justo; y este futuro lo construimos juntos, aspirando a las cosas m\u00e1s grandes, ampliando nuestros horizontes<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a>. O juntos o no funciona. O trabajamos juntos para salir de la crisis, a todos los niveles de la sociedad, o no saldremos nunca. Salir de la crisis no significa dar una pincelada de barniz a las situaciones actuales para que parezcan un poco m\u00e1s justas. Salir de la crisis significa cambiar, y el verdadero cambio lo hacen todos, todas las personas que forman el pueblo. Todos los profesionales, todos. Y todos juntos, todos en comunidad. Si no lo hacen todos, el resultado ser\u00e1 negativo.<\/em><\/p><p><em>En una catequesis precedente&nbsp;hemos visto c\u00f3mo la solidaridad es el camino para salir de la crisis: nos une y nos permite encontrar propuestas s\u00f3lidas para un mundo m\u00e1s sano. Pero este camino de solidaridad necesita la&nbsp;subsidiariedad.&nbsp;Alguno podr\u00e1 decirme: \u201c\u00a1Pero padre hoy est\u00e1 hablando con palabras dif\u00edciles! Pero por esto trato de explicar qu\u00e9 significa. Solidarios, porque vamos en el camino de la subsidiariedad. De hecho, no hay verdadera solidaridad sin participaci\u00f3n social, sin la contribuci\u00f3n de los cuerpos intermedios: de las familias, de las asociaciones, de las cooperativas, de las peque\u00f1as empresas, de las expresiones de&nbsp; la sociedad civil. Todos deben contribuir, todos. Tal participaci\u00f3n ayuda a prevenir y corregir ciertos aspectos negativos de la globalizaci\u00f3n y de la acci\u00f3n de los Estados, como sucede tambi\u00e9n en el cuidado de la gente afectada por la pandemia. Estas contribuciones \u201cdesde abajo\u201d deben ser incentivadas. Pero qu\u00e9 bonito es ver el trabajo de los voluntarios en la crisis. Los voluntarios que vienen de todas las partes sociales, voluntarios que vienen de las familias acomodadas y que vienen de las familias m\u00e1s pobres. Pero todos, todos juntos para salir. Esta es solidaridad y esto es el principio de subsidiariedad.<\/em><\/p><p><em>Durante el confinamiento naci\u00f3 de forma espont\u00e1nea el gesto del aplauso para los m\u00e9dicos y los enfermeros y las enfermeras como signo de aliento y de esperanza. Muchos han arriesgado la vida y muchos han dado la vida. Extendemos este aplauso a cada miembro del cuerpo social, a todos, a cada uno, por su valiosa contribuci\u00f3n, por peque\u00f1a que sea. \u201c\u00bfPero qu\u00e9 podr\u00e1 hacer ese de all\u00ed? \u2014Esc\u00fachalo, dale espacio para trabajar, cons\u00faltale\u201d. Aplaudimos a los \u201cdescartados\u201d, los que esta cultura califica de \u201cdescartados\u201d, esta cultura del descarte, es decir aplaudimos a los ancianos, a los ni\u00f1os, las personas con discapacidad, aplaudimos a los trabajadores, todos aquellos que se ponen&nbsp; al servicio. Todos colaboran para salir de la crisis. \u00a1Pero no nos detengamos solo en el aplauso! La esperanza es audaz, as\u00ed que anim\u00e9monos a so\u00f1ar en grande. Hermanos y hermanas, \u00a1aprendamos a so\u00f1ar en grande! No tengamos miedo de so\u00f1ar en grande, buscando los ideales de justicia y de amor social que nacen de la esperanza. No intentemos reconstruir el pasado, el pasado es, pasado, nos esperan cosas nuevas. El Se\u00f1or ha prometido: \u201cYo har\u00e9 nuevas todas las cosas\u201d. Anim\u00e9monos a so\u00f1ar en grande buscando estos ideales, no tratemos de reconstruir el pasado, especialmente el que era injusto y ya estaba enfermo. Construyamos un futuro donde la dimensi\u00f3n local y la global se enriquecen mutuamente \u2014cada uno puede dar su parte, cada uno debe dar su parte, su cultura, su filosof\u00eda, su forma de pensar\u2014, donde la belleza y la riqueza de los grupos menores, tambi\u00e9n de los grupos descartados, pueda florecer porque tambi\u00e9n all\u00ed hay belleza, y donde quien tiene m\u00e1s se comprometa a servir y dar m\u00e1s a quien tiene menos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;<em>Mensaje para la 106 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020<\/em>&nbsp;(13 de mayo de 2020).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200923_udienza-generale.html#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;Cfr.&nbsp;<em>Discurso a los j\u00f3venes del Centro Cultural Padre F\u00e9lix Varela<\/em>, La Habana \u2013 Cuba, 20 de septiembre de 2015.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola. \u00a1Son tantos hoy! En estos d\u00edas se han cumplido cinco a\u00f1os de&nbsp;<u>mi viaje apost\u00f3lico a Cuba<\/u>. Saludo a mis hermanos Obispos y a todos los hijos e hijas de esa amada tierra. Les aseguro mi cercan\u00eda y mi oraci\u00f3n. Pido al Se\u00f1or, por intercesi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de la Caridad del Cobre, que los libre y alivie en estos momentos de dificultad que atraviesan a causa de la pandemia. Y a todos, que el Se\u00f1or nos conceda construir juntos, como familia humana, un futuro de esperanza, en el que la dimensi\u00f3n local y la dimensi\u00f3n global se enriquezcan mutuamente, florezca la belleza y se construya un presente de justicia donde todos se comprometan a servir y a compartir.&nbsp; Que Dios los bendiga a todos.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Construyamos un futuro donde la dimensi\u00f3n local y la global se enriquecen mutuamente, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre durante la celebraci\u00f3n de la audiencia general desplegada a las 9:10 horas (hora de Roma) en el Patio de San D\u00e1maso de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano. 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