{"id":14407,"date":"2020-09-25T14:00:41","date_gmt":"2020-09-25T17:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14407"},"modified":"2020-09-25T20:35:39","modified_gmt":"2020-09-25T23:35:39","slug":"sin-justicia-independiente-no-hay-republica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/sin-justicia-independiente-no-hay-republica\/","title":{"rendered":"Sin Justicia independiente, no hay Rep\u00fablica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Sin Justicia independiente, no hay Rep\u00fablica<\/strong>, la afirmaci\u00f3n pertenecen a declaraciones formuladas por <strong>Mons. Justo Oscar Laguna<\/strong>, las mismas fueron dichas el 15 de noviembre de 1995 al diario La Capital de <strong>Mar del Plata<\/strong>. Si no fuera porque han transcurrido 25 a\u00f1os de aquella afirmaci\u00f3n del Obispo, muchos creer\u00edan, que se trata del t\u00edtulo de alguna noticia actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Como todos sabemos, <strong>Mons. Laguna<\/strong> fue el mentor, Padre y Hermano de nuestro Obispo Castrense de Argentina, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> y a quien recordaba muy afectuosamente el d\u00eda del 36\u00b0 Aniversario de su Ordenaci\u00f3n Sacerdotal. Ese 18 de septiembre, <strong>Mons. Olivera <\/strong>escrib\u00eda en la secci\u00f3n <strong>#M\u00edGu\u00edaMiFe<\/strong>, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>con el Santo Cura de Ars, me postr\u00e9 consciente de mi nada y me levant\u00e9 sacerdote para siempre. Hoy hace 36 a\u00f1os, por Gracia de Dios, gracias a Mons. Laguna, y por el pueblo Santo de Dios que rez\u00f3 por las vocaciones, e hizo posible que pueda escuchar y seguir el camino de Jes\u00fas<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, 25 de septiembre, <strong>Mons. Justo Oscar Laguna<\/strong> cumplir\u00eda 91 a\u00f1os, en este nuevo aniversario, resulta importante entonces, adem\u00e1s de recordarlo, poder profundizar en sus pensamientos. Sin duda para quienes hemos tenido la suerte de haberlo escuchado, visto o le\u00eddo, nos resulta conmovedor volver a repasar su gran personalidad y compromiso con nuestra sociedad, y para muchos otros, ser\u00e1 una gran oportunidad para descubrir su figura.<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito de ello, nuestro Obispo, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> en su libro, <strong>\u201cNavega Mar Adentro\u201d, Reflexiones y ense\u00f1anzas de Mons. Laguna<\/strong>, lograba rescatar una gran serie de declaraciones period\u00edstica del Obispo. All\u00ed, en el interior de sus p\u00e1ginas, <strong>Mons. Laguna<\/strong> se lee entre tantos trabajos del Obispo, <strong><em>\u201csin justicia independiente, no hay Rep\u00fablica\u201d<\/em><\/strong>, agregando m\u00e1s adelante, <strong><em>\u201cla falta de justicia es el mayor mal del pa\u00eds. La justicia debe tener los ojos bien abiertos\u201d<\/em><\/strong>. <a href=\"#_edn1\">[i]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00faltimo lustro del siglo XX, ya era evidente la gran preocupaci\u00f3n que planteaba <strong>Mons. Justo Oscar Laguna<\/strong> sobre la suerte que correr\u00eda nuestra naci\u00f3n si no se prestaba atenci\u00f3n a la independencia del poder judicial. Debemos recordar, que en 1994 los convencionales constituyentes reunidos en las ciudades de <strong>Santa Fe<\/strong> (Santa Fe) y <strong>Paran\u00e1<\/strong> (Entre R\u00edos) sancionaban la reforma constitucional argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los cambios introducidos al <strong>Poder Judicial,<\/strong> se conformaba el <strong>Consejo de la Magistratura<\/strong> para la selecci\u00f3n de jueces y el <strong>Ministerio P\u00fablico<\/strong> que tiene la misi\u00f3n de promover la actuaci\u00f3n de la Justicia en defensa de la legalidad. Al respecto, un a\u00f1o despu\u00e9s de la sanci\u00f3n de la reforma constitucional (en 1995), <strong>Mons. Laguna<\/strong> ya afirmaba, <strong><em>\u201ces necesario que el pa\u00eds tenga jueces que no sean elegidos por el Poder Ejecutivo. No soy abogado ni t\u00e9cnico, pero es indispensable que contemos con una justicia cre\u00edble\u201d<\/em><\/strong>.<a href=\"#_edn2\">[ii]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Una postura que, a la distancia, profundiza en la veracidad de aquella perspectiva observada por el Obispo, quien no menguaba en poder hacer p\u00fablica su opini\u00f3n en los medios nacionales cuando era consultado, donde adem\u00e1s nos afirmaba que, \u201cun pa\u00eds sin legalidad, es un pa\u00eds a la deriva\u201d<a href=\"#_edn3\">[iii]<\/a>. Pero, a <strong>Mons. Laguna<\/strong>, quien fuera tambi\u00e9n un reconocido referente de la <strong>Iglesia<\/strong> en su tiempo, era reconocido en su misi\u00f3n pastoral y su en tarea en el desarrollo de trabajo ecum\u00e9nico, tendiendo lazos y construyendo puentes entre las personalidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Repasando su misi\u00f3n religiosa, en alg\u00fan momento <strong>Mons. Laguna<\/strong> proyecto su opini\u00f3n sobre la <strong>Iglesia<\/strong> en aquel momento, hablando del c\u00f3mo deber\u00eda ser en el futuro, es decir deber\u00eda ser en el siglo XXI, en nuestro actual presente. All\u00ed, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201ccuando se proyecta dos o tres d\u00e9cadas adelante en una instituci\u00f3n como la Iglesia, es innecesario intentar un ejercicio de adivinanza para decir que no deben esperarse cambios extraordinarios.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No es probable que en 2030 encontremos un escenario muy diferente del de este fin de milenio. Hoy tenemos una Iglesia reunida en torno a la figura del Papa Juan Pablo II. Un liderazgo muy firme\u201d.<a href=\"#_edn4\"><strong>[iv]<\/strong><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n, en esa misma entrevista habl\u00f3 de este presente a\u00f1o, del c\u00f3mo imagina al Pont\u00edfice de este tiempo pensando adem\u00e1s en el Concilio Vaticano II<strong><em>, \u201cimagino, por ejemplo, un episcopado cada vez m\u00e1s sencillo y m\u00e1s cercano a la gente. A lo largo de su pontificado Juan Pablo II ha mostrado unas condiciones excepcionales frente a las multitudes\u201d.<\/em><\/strong> <a href=\"#_edn5\">[v]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos que en el tiempo en que lo dijo <strong>Mons. Laguna<\/strong>, no hab\u00eda internet, ni mucho menos se conoc\u00eda la fuerza y din\u00e1mica del poder de las redes sociales y el avance que r\u00e1pidamente imprime la tecnolog\u00eda. Sabiendo que lo que antes costaba d\u00edas y meses en saberse, hoy al instante todos los fieles del mundo reciben el mensaje del Santo Padre en sus tel\u00e9fonos m\u00f3viles, en sus tabletas o computadoras en forma electr\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, <strong>Mons. Justo Oscar Laguna dec\u00eda<\/strong>, <strong><em>\u201cno soy un mago como para imaginar el Papa del 2020, pero creo que la Iglesia, para poder lograr una nueva evangelizaci\u00f3n, debe producir cambios\u201d<a href=\"#_edn6\"><strong>[vi]<\/strong><\/a>. <\/em><\/strong>Esos cambios, a los que se refer\u00eda <strong>Mons. Laguna<\/strong>, parecieran hoy como que se los hubiera transmitido a nuestro actual <strong>Papa<\/strong>, pero recordemos que el Obispo fallec\u00eda en a\u00f1o 2011, mucho antes del <strong>Pontificado <\/strong>de<strong> Francisco<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sin duda los grandes hombres se adelantan a su tiempo, hoy lo podemos comprobar en el repaso de los pensamientos y ense\u00f1anzas de <strong>Mons. Laguna<\/strong>. Al respecto, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> nos dec\u00eda, <\/em><em><strong>\u201cda alegr\u00eda volver a leer a Mons. Laguna, quien era un referente de su tiempo, ten\u00eda esa claridad de visi\u00f3n, un hombre que motivaba e invitaba al debate sereno y al dialogo permanente siendo una presencia valiente tambi\u00e9n\u201d.-<\/strong><\/em><em> <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\">[i]<\/a> Libro: Navega Mar Adentro. Reflexiones y ense\u00f1anzas de Mons. Laguna. De Mons. Santiago Olivera. Editorial Sudamericana. P\u00e1gina 174.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\">[ii]<\/a> Libro: Navega Mar Adentro. Reflexiones y ense\u00f1anzas de Mons. Laguna. De Mons. Santiago Olivera. Editorial Sudamericana. P\u00e1gina 252.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\">[iii]<\/a> \u00cddem i<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\">[iv]<\/a> Libro: Navega Mar Adentro. Reflexiones y ense\u00f1anzas de Mons. Laguna. De Mons. Santiago Olivera. Editorial Sudamericana. P\u00e1gina 247.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\">[v]<\/a> \u00cddem iv<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\">[vi]<\/a> \u00cddem iv<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin Justicia independiente, no hay Rep\u00fablica, la afirmaci\u00f3n pertenecen a declaraciones formuladas por Mons. Justo Oscar Laguna, las mismas fueron dichas el 15 de noviembre de 1995 al diario La Capital de Mar del Plata. Si no fuera porque han transcurrido 25 a\u00f1os de aquella afirmaci\u00f3n del Obispo, muchos creer\u00edan, que se trata del t\u00edtulo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":14408,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[66],"tags":[18],"class_list":["post-14407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-obispado-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14407\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}