{"id":14415,"date":"2020-09-30T08:00:19","date_gmt":"2020-09-30T11:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14415"},"modified":"2020-09-30T09:46:48","modified_gmt":"2020-09-30T12:46:48","slug":"papa-francisco-tenemos-que-ir-adelante-con-la-ternura-una-sociedad-solidaria-y-justa-es-una-sociedad-mas-sana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-tenemos-que-ir-adelante-con-la-ternura-una-sociedad-solidaria-y-justa-es-una-sociedad-mas-sana\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Tenemos que ir adelante con la ternura, una sociedad solidaria y justa es una sociedad m\u00e1s sana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Tenemos que ir adelante con la ternura, una sociedad solidaria y justa es una sociedad m\u00e1s sana<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al celebrar la audiencia general del d\u00eda mi\u00e9rcoles en ciudad del <strong>Vaticano<\/strong>. La misma se desarroll\u00f3 en el Patio de <strong>San D\u00e1maso<\/strong> de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, en su discurso, <strong>Su Santidad<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre el tema: <strong>\u00abSanando el mundo\u00bb<\/strong>, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema <strong>\u00abPreparar el futuro junto con Jes\u00fas que salva y sana\u00bb<\/strong> (Lectura: Heb 12, 1- 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un repaso de lo antes desarrollado en otras audiencias, el <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>en las semanas pasadas, hemos reflexionado juntos, a la luz del Evangelio, sobre c\u00f3mo sanar al mundo que sufre por un malestar que la pandemia ha evidenciado y acentuado\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, expres\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) como disc\u00edpulos de Jes\u00fas, nos hemos propuesto seguir sus pasos optando por los pobres, repensando el uso de los bienes y cuidando la casa com\u00fan\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En especial, refiri\u00e9ndose al presente en todo el mundo, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, revel\u00f3, <strong><em>\u201cen medio de la pandemia que nos aflige, nos hemos anclado en los principios de la doctrina social de la Iglesia, dej\u00e1ndonos guiar por la fe, la esperanza y la caridad\u201d.<\/em><\/strong> Avanzando nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cnosotros no podremos salir nunca de la crisis que se ha evidenciado por la pandemia, mec\u00e1nicamente, con nuevos instrumentos \u2014que son important\u00edsimos, nos hacen ir adelante y de los cuales no hay que tener miedo\u2014, sino sabiendo que los medios m\u00e1s sofisticados podr\u00e1n hacer muchas cosas pero una cosa no la podr\u00e1n hacer: la ternura\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) la ternura es la se\u00f1al propia de la presencia de Jes\u00fas. Ese acercarse al pr\u00f3jimo para caminar, para sanar, para ayudar, para sacrificarse por el otro. As\u00ed es importante esa normalidad del Reino de Dios: que el pan llegue a todos, que la organizaci\u00f3n social se base en el contribuir, compartir y distribuir, con ternura, no en el poseer, excluir y acumular. \u00a1Porque al final de la vida no llevaremos nada a la otra vida!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> declaraba, <strong><em>\u201cun peque\u00f1o virus sigue causando heridas profundas y desenmascara nuestras vulnerabilidades f\u00edsicas, sociales y espirituales. Ha expuesto la gran desigualdad que reina en el mundo: desigualdad de oportunidades, de bienes, de acceso a la sanidad, a la tecnolog\u00eda, a la educaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> tambi\u00e9n, alert\u00f3, <strong><em>\u201cestas injusticias no son naturales ni inevitables. Son obras del hombre, provienen de un modelo de crecimiento desprendido de los valores m\u00e1s profundos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>A lo qu\u00e9 a\u00f1adi\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) para salir de la pandemia, tenemos que encontrar la cura no solamente para el coronavirus \u2014\u00a1que es importante!\u2014, sino tambi\u00e9n para los grandes virus humanos y socioecon\u00f3micos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de su audiencia, <strong>Su Santidad<\/strong> nos exhortaba, <strong><em>\u201ctenemos que ponernos a trabajar con urgencia para generar buenas pol\u00edticas, dise\u00f1ar sistemas de organizaci\u00f3n social en la que se premie la participaci\u00f3n, el cuidado y la generosidad, en vez de la indiferencia, la explotaci\u00f3n y los intereses particulares. Tenemos que ir adelante con la ternura. Una sociedad solidaria y justa es una sociedad m\u00e1s sana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje transmitido por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; \u201cCurar el mundo\u201d: 9.<em>&nbsp;Preparar el futuro junto con Jes\u00fas que salva y sana<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>En las semanas pasadas, hemos reflexionado juntos, a la luz del Evangelio, sobre c\u00f3mo sanar al mundo que sufre por un malestar que la pandemia ha evidenciado y acentuado. El malestar estaba: la pandemia lo ha evidenciado m\u00e1s, lo ha acentuado. Hemos recorrido los caminos de la dignidad, de la solidaridad y de la subsidiariedad, caminos indispensables para promover la dignidad humana y el bien com\u00fan. Y como disc\u00edpulos de Jes\u00fas, nos hemos propuesto seguir sus pasos optando por los pobres, repensando el uso de los bienes y cuidando la casa com\u00fan. En medio de la pandemia que nos aflige, nos hemos anclado en los principios de la doctrina social de la Iglesia, dej\u00e1ndonos guiar por la fe, la esperanza y la caridad. Aqu\u00ed hemos encontrado una ayuda s\u00f3lida para ser trabajadores de transformaciones que sue\u00f1an en grande, no se detienen en las mezquindades que dividen y hieren, sino que animan a generar un mundo nuevo y mejor.<\/p><p>Quisiera que este camino no termine con estas catequesis m\u00edas, sino que se pueda continuar caminando juntos, teniendo \u00abfijos los ojos en Jes\u00fas\u00bb (<em>Hb<\/em>\u00a012, 2), como hemos escuchado al principio; la mirada en Jes\u00fas que salva y sana al mundo. Como nos muestra el Evangelio, Jes\u00fas ha sanado a enfermos de todo tipo (cfr.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a09, 35), ha dado la vista a los ciegos, la palabra a los mudos, el o\u00eddo a los sordos. Y cuando sanaba las enfermedades y las dolencias f\u00edsicas, sanaba tambi\u00e9n el esp\u00edritu perdonando los pecados, porque Jes\u00fas siempre perdona, as\u00ed como los \u201cdolores sociales\u201d incluyendo a los marginados (cfr.\u00a0<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 1421). Jes\u00fas, que renueva y reconcilia a cada criatura (cfr.\u00a0<em>2 Cor<\/em>\u00a05, 17;\u00a0<em>Col<\/em>\u00a01, 19-20), nos regala los dones necesarios para amar y sanar como \u00c9l sab\u00eda hacerlo (cfr.\u00a0<em>Lc<\/em>\u00a010, 1-9;\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a015, 9-17), para cuidar de todos sin distinci\u00f3n de raza, lengua o naci\u00f3n.<\/p><p>Para que esto suceda realmente, necesitamos contemplar y apreciar la belleza de cada ser humano y de cada criatura. Hemos sido concebidos en el coraz\u00f3n de Dios (cfr.\u00a0<em>Ef<\/em>\u00a01, 3-5). \u00abCada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno de nosotros es amado, cada uno es necesario\u00bb<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200930_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>. Adem\u00e1s, cada criatura tiene algo que decirnos de Dios creador (cfr. Enc.\u00a0<em>Laudato si\u2019<\/em>,\u00a069.\u00a0239). Reconocer tal verdad y dar las gracias por los v\u00ednculos \u00edntimos de nuestra comuni\u00f3n universal con todas las personas y con todas las criaturas, activa \u00abun cuidado generoso y lleno de ternura\u00bb (<em>ibid<\/em>., 220). Y nos ayuda tambi\u00e9n a reconocer a Cristo presente en nuestros hermanos y hermanas pobres y sufrientes, a encontrarles y escuchar su clamor y el clamor de la tierra que se hace eco (cfr.\u00a0<em>ibid<\/em>., 49).<\/p><p>Interiormente movilizados por estos gritos que nos reclaman otra ruta (cfr.\u00a0<em>ibid<\/em>., 53), reclaman cambiar, podremos contribuir a la nueva sanaci\u00f3n de las relaciones con nuestros dones y nuestras capacidades (cfr.\u00a0<em>ibid<\/em>., 19). Podremos regenerar la sociedad y no volver a la llamada \u201cnormalidad\u201d, que es una normalidad enferma, en realidad enferma antes de la pandemia: \u00a1la pandemia lo ha evidenciado! \u201cAhora volvemos a la normalidad\u201d: no, esto no va porque esta normalidad estaba enferma de injusticias, desigualdades y degrado ambiental. La normalidad a la cual estamos llamados es la del Reino de Dios, donde \u00ablos ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncian a los pobres la Buena Nueva\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a011, 5). Y nadie se hace pasar por tonto mirando a otro lado. Esto es lo que debemos hacer, para cambiar. En la normalidad del Reino de Dios el pan llega a todos y sobra, la organizaci\u00f3n social se basa en el contribuir, compartir y distribuir, no en el poseer, excluir y acumular (cfr.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a014, 13-21). El gesto que hace ir adelante a una sociedad, una familia, un barrio, una ciudad, todos, es el de darse, dar, que no es dar una limosna, sino que es un darse que viene del coraz\u00f3n. Un gesto que aleja el ego\u00edsmo y el ansia de poseer. Pero la forma cristiana de hacer esto no es una forma mec\u00e1nica: es una forma humana. Nosotros no podremos salir nunca de la crisis que se ha evidenciado por la pandemia, mec\u00e1nicamente, con nuevos instrumentos \u2014que son important\u00edsimos, nos hacen ir adelante y de los cuales no hay que tener miedo\u2014, sino sabiendo que los medios m\u00e1s sofisticados podr\u00e1n hacer muchas cosas pero una cosa no la podr\u00e1n hacer: la ternura. Y la ternura es la se\u00f1al propia de la presencia de Jes\u00fas. Ese acercarse al pr\u00f3jimo para caminar, para sanar, para ayudar, para sacrificarse por el otro.<\/p><p>As\u00ed es importante esa normalidad del Reino de Dios: que el pan llegue a todos, que la organizaci\u00f3n social se base en el contribuir, compartir y distribuir, con ternura, no en el poseer, excluir y acumular. \u00a1Porque al final de la vida no llevaremos nada a la otra vida!<\/p><p>Un peque\u00f1o virus sigue causando heridas profundas y desenmascara nuestras vulnerabilidades f\u00edsicas, sociales y espirituales. Ha expuesto la gran desigualdad que reina en el mundo: desigualdad de oportunidades, de bienes, de acceso a la sanidad, a la tecnolog\u00eda, a la educaci\u00f3n: millones de ni\u00f1os no pueden ir al colegio, y as\u00ed sucesivamente la lista. Estas injusticias no son naturales ni inevitables. Son obras del hombre, provienen de un modelo de crecimiento desprendido de los valores m\u00e1s profundos.\u00a0 El derroche de la comida que sobra: con ese derroche se puede dar de comer a todos. Y esto ha hecho perder la esperanza en muchos y ha aumentado la incertidumbre y la angustia. Por esto, para salir de la pandemia, tenemos que encontrar la cura no solamente para el coronavirus \u2014\u00a1que es importante!\u2014, sino tambi\u00e9n para los grandes virus humanos y socioecon\u00f3micos. No hay que esconderlos, haciendo una capa de pintura para que no se vean. Y ciertamente no podemos esperar que el modelo econ\u00f3mico que est\u00e1 en la base de un desarrollo injusto e insostenible resuelva nuestros problemas. No lo ha hecho y no lo har\u00e1, porque no puede hacerlo, incluso si ciertos falsos profetas siguen prometiendo \u201cel efecto cascada\u201d que no llega nunca<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200930_udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a>. Han escuchado ustedes, el teorema del vaso: lo importante es que el vaso se llene y as\u00ed despu\u00e9s cae sobre los pobres y sobre los otros, y reciben riquezas. Pero esto es un fen\u00f3meno: el vaso empieza a llenarse y cuando est\u00e1 casi lleno crece, crece y crece y no sucede nunca la cascada. Es necesario estar atentos.<\/p><p>Tenemos que ponernos a trabajar con urgencia para generar buenas pol\u00edticas, dise\u00f1ar sistemas de organizaci\u00f3n social en la que se premie la participaci\u00f3n, el cuidado y la generosidad, en vez de la indiferencia, la explotaci\u00f3n y los intereses particulares. Tenemos que ir adelante con la ternura. Una sociedad solidaria y justa es una sociedad m\u00e1s sana. Una sociedad participativa \u2014donde a los \u201c\u00faltimos\u201d se les tiene en consideraci\u00f3n igual que a los \u201cprimeros\u201d\u2014 refuerza la comuni\u00f3n. Una sociedad donde se respeta la diversidad es mucho m\u00e1s resistente a cualquier tipo de virus.<\/p><p>Ponemos este camino de sanaci\u00f3n bajo la protecci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, Virgen de la Salud. Ella, que llev\u00f3 en el vientre a Jes\u00fas, nos ayude a ser confiados. Animados por el Esp\u00edritu Santo, podremos trabajar juntos por el Reino de Dios que Cristo ha inaugurado en este mundo, viniendo entre nosotros. Es un Reino de luz en medio de la oscuridad, de justicia en medio de tantos ultrajes, de alegr\u00eda en medio de tantos dolores, de sanaci\u00f3n y de salvaci\u00f3n en medio de las enfermedades y la muerte, de ternura en medio del odio. Dios nos conceda \u201cviralizar\u201d el amor y globalizar la esperanza a la luz de la fe.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200930_udienza-generale.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Benedicto XVI,&nbsp;<em>Homil\u00eda por el inicio del ministerio petrino&nbsp;<\/em>(24 de abril de 2005); cfr. Enc.&nbsp;<em>Laudato si\u2019<\/em>, 65.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200930_udienza-generale.html#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0\u201c\u00a0<em>Trickle-down effect<\/em>\u201d en ingl\u00e9s, \u201c\u00a0<em>derrame<\/em>\u201d en espa\u00f1ol (cfr. Exhort. ap.\u00a0<em>Evangelii gaudium<\/em>, 54).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Tenemos que ir adelante con la ternura, una sociedad solidaria y justa es una sociedad m\u00e1s sana, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre al celebrar la audiencia general del d\u00eda mi\u00e9rcoles en ciudad del Vaticano. 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