{"id":14721,"date":"2020-11-15T08:00:40","date_gmt":"2020-11-15T11:00:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14721"},"modified":"2020-11-15T10:25:35","modified_gmt":"2020-11-15T13:25:35","slug":"papa-francisco-debemos-hacer-el-bien-salir-de-nosotros-mismos-y-mirar-mirar-a-los-que-mas-lo-necesitan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-debemos-hacer-el-bien-salir-de-nosotros-mismos-y-mirar-mirar-a-los-que-mas-lo-necesitan\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Debemos hacer el bien, salir de nosotros mismos y mirar, mirar a los que m\u00e1s lo necesitan"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Debemos hacer el bien, salir de nosotros mismos y mirar, mirar a los que m\u00e1s lo necesitan<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en sus palabras compartidas antes de rezar la oraci\u00f3n <strong>Mariana <\/strong>del<strong> \u00c1ngelus<\/strong>. Fue en el medio d\u00eda de hoy (hora de Roma), cuando se present\u00f3 en la ventana de <strong>Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se encontraba con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, se refiri\u00f3 al <strong>Evangelio<\/strong> de hoy (cf. Mt 25, 14-30), el cual nos presenta la par\u00e1bola de los talentos, de la cual nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) habla de un se\u00f1or rico que tiene que marcharse y, previendo una larga ausencia, conf\u00eda sus bienes a tres de sus sirvientes: al primero le conf\u00eda cinco talentos, al segundo dos, al tercero. Jes\u00fas especifica que la distribuci\u00f3n se hace \u00abseg\u00fan la capacidad de cada uno\u00bb (v. 15)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma textual la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano del mensaje brindado por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>En este pen\u00faltimo domingo del a\u00f1o lit\u00fargico, el Evangelio nos presenta la famosa par\u00e1bola de los talentos (cf. Mt 25, 14-30). Es parte del discurso de Jes\u00fas sobre el fin de los tiempos, que precede inmediatamente a su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. La par\u00e1bola habla de un se\u00f1or rico que tiene que marcharse y, previendo una larga ausencia, conf\u00eda sus bienes a tres de sus sirvientes: al primero le conf\u00eda cinco talentos, al segundo dos, al tercero. Jes\u00fas especifica que la distribuci\u00f3n se hace \u00abseg\u00fan la capacidad de cada uno\u00bb (v. 15). Esto es lo que hace el Se\u00f1or con todos nosotros: nos conoce bien, sabe que no somos iguales y no quiere privilegiar a nadie en detrimento de los dem\u00e1s, pero conf\u00eda a cada uno un capital acorde con sus capacidades.<\/p><p>Durante la ausencia del amo, los dos primeros sirvientes trabajan duro, hasta el punto de duplicar la suma que se les conf\u00eda. No as\u00ed el tercer criado, que esconde su talento en un agujero: para evitar riesgos, lo deja all\u00ed, al abrigo de los ladrones, pero sin que d\u00e9 fruto. Llega el momento del regreso del amo, que llama a los sirvientes a informar. Los dos primeros presentan el buen fruto de su compromiso, han trabajado y el due\u00f1o los elogia, los premia y los invita a participar en su celebraci\u00f3n, en su alegr\u00eda. El tercero, sin embargo, al darse cuenta de que tiene la culpa, inmediatamente comienza a justificarse, diciendo: \u00abSe\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro, que siegas donde no sembraste y siegas donde no esparciste. Tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra: esto es lo tuyo \u00ab(vv. 24-25). Se defiende de su pereza acusando a su jefe de \u00abduro\u00bb. Este es un h\u00e1bito que tambi\u00e9n tenemos nosotros: nos defendemos, muchas veces, acusando a los dem\u00e1s. Pero ellos no tienen la culpa: la culpa es nuestra, la culpa es nuestra. Y este sirviente acusa a los dem\u00e1s, acusa al amo para justificarse. Nosotros tambi\u00e9n, muchas veces, hacemos lo mismo. Entonces el amo lo reprende: lo llama siervo \u00abmalo y perezoso\u00bb (v. 26); hace que le quite su talento y lo eche de su casa.<\/p><p>Esta par\u00e1bola es v\u00e1lida para todos pero, como siempre, especialmente para los cristianos. Incluso hoy es tan actual: hoy, que es el D\u00eda de los Pobres, donde la Iglesia nos dice a los cristianos: \u201cAlcanza a los pobres. Extiende tu mano a los pobres. No est\u00e1s solo en la vida: hay personas que te necesitan. No seas ego\u00edsta, ac\u00e9rcate a los pobres\u201d. Todos hemos recibido de Dios una \u00abherencia\u00bb como seres humanos, una riqueza humana, cualquiera que sea. Y como disc\u00edpulos de Cristo, tambi\u00e9n recibimos la fe, el Evangelio, el Esp\u00edritu Santo, los sacramentos y muchas otras cosas. Estos dones deben usarse para trabajar bien, para trabajar bien en esta vida, como servicio a Dios y a los hermanos. Y hoy te dice la Iglesia, nos dice: \u201cUsa lo que Dios te ha dado y mira a los pobres. Mira: hay muchos; incluso en nuestras ciudades, en el centro de nuestra ciudad, hay muchas. \u00a1Haz el bien! \u201d.<\/p><p>A veces pensamos que ser cristianos no hace da\u00f1o. Y no hacer da\u00f1o es bueno. Pero no hacer el bien no es bueno. Debemos hacer el bien, salir de nosotros mismos y mirar, mirar a los que m\u00e1s lo necesitan. Hay tanto hambre, incluso en el coraz\u00f3n de nuestras ciudades, y muchas veces entramos en esa l\u00f3gica de la indiferencia: los pobres est\u00e1n ah\u00ed y nosotros miramos para otro lado. Extiende tu mano a los pobres: es Cristo. Algunos dicen: \u00abPero estos sacerdotes, estos obispos que hablan de los pobres, de los pobres &#8230; \u00a1Queremos que nos hablen de la vida eterna!\u00bb. Mira, hermano y hermana, los pobres est\u00e1n en el centro del Evangelio; es Jes\u00fas quien nos ense\u00f1\u00f3 a hablar con los pobres, es Jes\u00fas quien vino por los pobres. Extiende tu mano a los pobres. \u00bfHas recibido tantas cosas y dejaste morir de hambre a tu hermano, a tu hermana?<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, que cada uno diga en su coraz\u00f3n lo que Jes\u00fas nos dice hoy, repita en su coraz\u00f3n: \u00abExtiende tu mano a los pobres\u00bb. Y Jes\u00fas nos dice algo m\u00e1s: \u00abT\u00fa sabes, yo soy el pobre\u00bb. Jes\u00fas nos dice esto: \u00abYo soy el pobre\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Debemos hacer el bien, salir de nosotros mismos y mirar, mirar a los que m\u00e1s lo necesitan, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre en sus palabras compartidas antes de rezar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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