{"id":14898,"date":"2020-12-13T08:00:32","date_gmt":"2020-12-13T11:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=14898"},"modified":"2020-12-13T11:20:45","modified_gmt":"2020-12-13T14:20:45","slug":"papa-francisco-la-alegria-es-orientar-a-jesus-ella-debe-ser-la-caracteristica-de-nuestra-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-alegria-es-orientar-a-jesus-ella-debe-ser-la-caracteristica-de-nuestra-fe\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La alegr\u00eda es orientar a Jes\u00fas, ella debe ser la caracter\u00edstica de nuestra fe"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La alegr\u00eda es orientar a Jes\u00fas, ella debe ser la caracter\u00edstica de nuestra fe, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en su mensaje transmitido antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana del \u00c1ngelus<\/strong>, en el tercer domingo de <strong>Adviento<\/strong>. Al medio d\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se reun\u00eda con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong> a quienes le transmiti\u00f3 sobre la invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda, la cual es caracter\u00edstica del tercer domingo de <strong>Adviento<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, nos recordaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>estamos en una espera alegre. Y esta dimensi\u00f3n de la alegr\u00eda emerge especialmente hoy, el tercer domingo, que se abre con la exhortaci\u00f3n de San Pablo: \u00abAlegraos siempre en el Se\u00f1or\u00bb<\/em><\/strong><em> (Ant\u00edfona de ingreso; cfr.&nbsp;Fil&nbsp;4,4.5). <strong>\u00ab\u00a1Alegraos!\u00bb La alegr\u00eda cristiana\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, nos habl\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el Evangelio seg\u00fan Juan nos presenta hoy al personaje b\u00edblico que -exceptuando a la Virgen y a San Jos\u00e9- vivi\u00f3 el primero y mayormente la espera del Mes\u00edas y&nbsp;la alegr\u00eda de verlo llegar: hablamos, naturalmente, de Juan el Bautista <\/em><\/strong><em>(cfr&nbsp;Jn&nbsp;1,6-8.19-28)<strong>\u201d.<\/strong><\/em> Agregando, <strong><em>\u201cel evangelista lo introduce de modo solemne: \u00abHubo un hombre enviado por Dios [\u2026]. \u00c9ste vino como testigo, para dar testimonio de la luz\u00bb (vv. 6-7). El Bautista es el primer&nbsp;testigo&nbsp;de Jes\u00fas, con la palabra y con el don de la vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> sobre <strong>Juan el Bautista<\/strong>, nos record\u00f3, <strong><em>\u201cdec\u00eda: \u00ab\u00c9l es el que viene despu\u00e9s de m\u00ed, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia\u00bb (v. 27). Siempre se\u00f1alando al Se\u00f1or. Como la Virgen, que siempre se\u00f1ala al Se\u00f1or: \u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d. El Se\u00f1or siempre en el centro. Los santos alrededor, se\u00f1alando al Se\u00f1or. \u00a1Y quien no se\u00f1ala al Se\u00f1or no es santo!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, <strong>Francisco<\/strong> nos revelaba, \u201che aqu\u00ed la primera condici\u00f3n de la alegr\u00eda cristiana:&nbsp;<em>descentrarse de uno mismo y poner en el centro a Jes\u00fas<\/em>. Esto no es alienaci\u00f3n, porque Jes\u00fas&nbsp;<em>es<\/em>&nbsp;efectivamente&nbsp;<em>el centro<\/em>, es la&nbsp;<em>luz<\/em>&nbsp;que da pleno sentido a la vida de cada hombre y cada mujer que vienen a este mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cJuan el Bautista recorri\u00f3&nbsp;un largo camino&nbsp;para llegar a testimoniar a Jes\u00fas. El camino de la alegr\u00eda no es f\u00e1cil, no es un paseo. Se necesita trabajo para estar siempre en la alegr\u00eda. Juan dej\u00f3 todo, desde joven, para poner a Dios en primer lugar, para escuchar con todo su coraz\u00f3n y con todas sus fuerzas la Palabra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de su mensaje, <strong>Su Santidad<\/strong>, nos preguntaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfC\u00f3mo me comporto yo? \u00bfSoy una persona alegre que sabe transmitir la alegr\u00eda de ser cristiano, o soy siempre como esas personas tristes que, como he dicho antes,&nbsp;parece que est\u00e9n en un funeral? A lo que respondi\u00f3, \u201cSi yo no tengo la alegr\u00eda de mi fe, no podr\u00e9 dar testimonio y los dem\u00e1s dir\u00e1n: \u201cSi la fe es as\u00ed de triste, mejor no tenerla\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, antes, nos hab\u00eda destacado, que <strong><em>\u201cla alegr\u00eda es esto: orientar a Jes\u00fas. Y la alegr\u00eda debe ser la caracter\u00edstica de nuestra fe. Tambi\u00e9n en los momentos oscuros, esa alegr\u00eda interior de saber que el Se\u00f1or est\u00e1 conmigo, que el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, que el Se\u00f1or ha resucitado. \u00a1El Se\u00f1or!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>La invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda es caracter\u00edstica del tiempo de Adviento: la espera del nacimiento de Jes\u00fas, la espera que vivimos es alegre, un poco como cuando esperamos la visita de una persona a la que queremos mucho, por ejemplo un amigo al que no vemos desde hace tiempo, un pariente&#8230; Estamos en una espera alegre. Y esta dimensi\u00f3n de la alegr\u00eda emerge especialmente hoy, el tercer domingo, que se abre con la exhortaci\u00f3n de San Pablo: \u00abAlegraos siempre en el Se\u00f1or\u00bb (Ant\u00edfona de ingreso; cfr.\u00a0<em>Fil\u00a0<\/em>4,4.5). \u00ab\u00a1Alegraos!\u00bb La alegr\u00eda cristiana. \u00bfY cu\u00e1l es el motivo de esta alegr\u00eda? Que \u00abel Se\u00f1or est\u00e1 cerca\u00bb (v. 5). Cuanto m\u00e1s cerca de nosotros est\u00e1 el Se\u00f1or, m\u00e1s estamos en la alegr\u00eda; cuanto m\u00e1s lejos est\u00e1, m\u00e1s estamos en la tristeza. Esta es una regla para los cristianos.<\/p><p>Una vez, un fil\u00f3sofo dec\u00eda m\u00e1s o menos esto: \u201cNo comprendo c\u00f3mo se puede creer hoy, porque aquellos que dicen que creen tienen cara de funeral. No dan testimonio de la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo\u201d. Hay muchos cristianos con esa cara, s\u00ed, cara de funeral, cara de tristeza\u2026 \u00a1Pero Cristo ha resucitado! \u00a1Cristo te ama! \u00bfY t\u00fa no tienes alegr\u00eda? Pensemos un poco en esto y pregunt\u00e9monos: \u00bfYo estoy alegre porque el Se\u00f1or est\u00e1 cerca de m\u00ed, porque el Se\u00f1or me ama, porque el Se\u00f1or me ha redimido?<\/p><p>El Evangelio seg\u00fan Juan nos presenta hoy al personaje b\u00edblico que -exceptuando a la Virgen y a San Jos\u00e9- vivi\u00f3 el primero y mayormente la espera del Mes\u00edas y\u00a0<em>la alegr\u00eda de verlo llegar<\/em>: hablamos, naturalmente, de Juan el Bautista (cfr\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a01,6-8.19-28).<\/p><p>El evangelista lo introduce de modo solemne: \u00abHubo un hombre enviado por Dios [\u2026]. \u00c9ste vino como testigo, para dar testimonio de la luz\u00bb (vv. 6-7). El Bautista es el primer\u00a0<em>testigo<\/em>\u00a0de Jes\u00fas, con la palabra y con el don de la vida. Todos los Evangelios concuerdan en mostrar c\u00f3mo realiz\u00f3 su misi\u00f3n indicando a Jes\u00fas como el Cristo, el Enviado de Dios prometido por los profetas.\u00a0 Juan era un l\u00edder de su tiempo. Su fama se hab\u00eda difundido en toda Judea y m\u00e1s all\u00e1, hasta Galilea. Pero \u00e9l no cedi\u00f3 ni siquiera por un instante a la tentaci\u00f3n de atraer la atenci\u00f3n sobre s\u00ed mismo: siempre la orientaba hacia Aquel que deb\u00eda venir. Dec\u00eda: \u00ab\u00c9l es el que viene despu\u00e9s de m\u00ed, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia\u00bb (v. 27). Siempre se\u00f1alando al Se\u00f1or. Como la Virgen, que siempre se\u00f1ala al Se\u00f1or: \u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d. El Se\u00f1or siempre en el centro. Los santos alrededor, se\u00f1alando al Se\u00f1or. \u00a1Y quien no se\u00f1ala al Se\u00f1or no es santo!<\/p><p>He aqu\u00ed la primera condici\u00f3n de la alegr\u00eda cristiana:\u00a0<em>descentrarse de uno mismo y poner en el centro a Jes\u00fas<\/em>. Esto no es alienaci\u00f3n, porque Jes\u00fas\u00a0<em>es<\/em>\u00a0efectivamente\u00a0<em>el centro<\/em>, es la\u00a0<em>luz<\/em>\u00a0que da pleno sentido a la vida de cada hombre y cada mujer que vienen a este mundo. Es un dinamismo como el del amor, que me lleva a salir de m\u00ed mismo no para perderme, sino para reencontrarme mientras me dono, mientras busco el bien del otro.<\/p><p>Juan el Bautista recorri\u00f3\u00a0<em>un largo camino<\/em>\u00a0para llegar a testimoniar a Jes\u00fas. El camino de la alegr\u00eda no es f\u00e1cil, no es un paseo. Se necesita trabajo para estar siempre en la alegr\u00eda. Juan dej\u00f3 todo, desde joven, para poner a Dios en primer lugar, para escuchar con todo su coraz\u00f3n y con todas sus fuerzas la Palabra. Juan se retir\u00f3 al desierto, despoj\u00e1ndose de todo lo superfluo, para ser m\u00e1s libre de seguir el viento del Esp\u00edritu Santo. Cierto, algunos rasgos de su personalidad son \u00fanicos, irrepetibles, no se pueden proponer a todos. Pero su testimonio es paradigm\u00e1tico para todo aquel que quiera buscar el sentido de su propia vida y encontrar la verdadera alegr\u00eda. De manera especial, el Bautista es un modelo para cuantos est\u00e1n llamados en la Iglesia a anunciar a Cristo a los dem\u00e1s: pueden hacerlo solo despeg\u00e1ndose de s\u00ed mismos y de la mundanidad, no atrayendo a las personas hacia s\u00ed sino orient\u00e1ndolas hacia Jes\u00fas.<\/p><p>La alegr\u00eda es esto: orientar a Jes\u00fas. Y la alegr\u00eda debe ser la caracter\u00edstica de nuestra fe. Tambi\u00e9n en los momentos oscuros, esa alegr\u00eda interior de saber que el Se\u00f1or est\u00e1 conmigo, que el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, que el Se\u00f1or ha resucitado. \u00a1El Se\u00f1or! \u00a1El Se\u00f1or! \u00a1El Se\u00f1or! Este es el centro de nuestra vida, este es el centro de nuestra alegr\u00eda. Pensad bien hoy: \u00bfC\u00f3mo me comporto yo? \u00bfSoy una persona alegre que sabe transmitir la alegr\u00eda de ser cristiano, o soy siempre como esas personas tristes que, como he dicho antes,\u00a0parece que est\u00e9n en un funeral? Si yo no tengo la alegr\u00eda de mi fe, no podr\u00e9 dar testimonio y los dem\u00e1s dir\u00e1n: \u201cSi la fe es as\u00ed de triste, mejor no tenerla\u201d.<\/p><p>Rezando ahora el\u00a0<em>Angelus<\/em>, vemos todo esto realizado plenamente en la Virgen Mar\u00eda: ella esper\u00f3 en el silencio la Palabra de salvaci\u00f3n de Dios; la escuch\u00f3, la acogi\u00f3, la concibi\u00f3. En ella, Dios se hizo\u00a0<em>cercano<\/em>. Por eso la Iglesia llama a Mar\u00eda \u201c<em>Causa de nuestra alegr\u00eda<\/em>\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p><p>Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos. De manera especial, saludo al grupo que ha venido en representaci\u00f3n de las familias y de los ni\u00f1os de Roma con ocasi\u00f3n de la bendici\u00f3n de las figuras del Ni\u00f1o Jes\u00fas, evento organizado por el Centro Oratorios Romanos. Este a\u00f1o, a causa de la pandemia, sois pocos los que est\u00e1is aqu\u00ed; pero s\u00e9 que muchos ni\u00f1os y muchachos est\u00e1n reunidos en los oratorios y en sus casas y nos siguen a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n. Saludo a todos y cada uno, y bendigo\u00a0 las figuritas de Jes\u00fas que se colocar\u00e1n en el bel\u00e9n, signo de esperanza y alegr\u00eda.<\/p><p>En silencio, hacemos la bendici\u00f3n de las figuras del Ni\u00f1o Jes\u00fas<em>: En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p><p>Cuando rec\u00e9is en casa delante del bel\u00e9n con vuestros familiares, dejad que os atraiga la<em>\u00a0ternura<\/em>\u00a0del Ni\u00f1o Jes\u00fas, nacido pobre y fr\u00e1gil en medio de nosotros para darnos su amor.<\/p><p>\u00a1Os deseo a todos un feliz domingo! No os olvid\u00e9is de la alegr\u00eda. El cristiano es alegre en el coraz\u00f3n, incluso en las pruebas; es alegre porque est\u00e1 cerca de Jes\u00fas. \u00c9l es quien nos da la alegr\u00eda. No os olvid\u00e9is, por favor, de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La alegr\u00eda es orientar a Jes\u00fas, ella debe ser la caracter\u00edstica de nuestra fe, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre Francisco en su mensaje transmitido antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus, en el tercer domingo de Adviento. 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