{"id":15013,"date":"2020-12-28T17:15:11","date_gmt":"2020-12-28T20:15:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=15013"},"modified":"2020-12-28T17:15:13","modified_gmt":"2020-12-28T20:15:13","slug":"cardenal-poli-la-gran-prueba-de-la-pandemia-que-padece-toda-la-familia-humana-tiene-todavia-consecuencias-muy-dolorosas-nos-hace-pensar-en-la-dignidad-de-cada-vida-nos-recuerda-cuanto-vale-un-ser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/cardenal-poli-la-gran-prueba-de-la-pandemia-que-padece-toda-la-familia-humana-tiene-todavia-consecuencias-muy-dolorosas-nos-hace-pensar-en-la-dignidad-de-cada-vida-nos-recuerda-cuanto-vale-un-ser\/","title":{"rendered":"Cardenal Poli | La gran prueba de la pandemia que padece toda la familia humana tiene todav\u00eda consecuencias muy dolorosas, nos hace pensar en la dignidad de cada vida, nos recuerda cu\u00e1nto vale un ser humano"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cardenal Poli<\/strong> | La gran prueba de la pandemia que padece toda la familia humana tiene todav\u00eda consecuencias muy dolorosas, nos hace pensar en la dignidad de cada vida, nos recuerda cu\u00e1nto vale un ser humano, as\u00ed lo manifestaba en la <strong>Homil\u00eda<\/strong> compartida, el Primado de Argentina y Arzobispo de Buenos Aires. En la ma\u00f1ana del 28 de diciembre, presidi\u00f3 <strong>Santa Misa<\/strong> en la <strong>Catedral Metropolitana<\/strong>, en la <strong>Solemnidad de los Santos Inocentes<\/strong>, el <strong>Cardenal Mario Aurelio Poli<\/strong>, Arzobispo de Buenos Aires, concelebraron, <strong>Mons. Oscar Vicente Ojea<\/strong>, Obispo de San Isidro y presidente de la CEA, <strong>Mons. Carlos Humberto Malfa<\/strong>, Obispo de Chascom\u00fas y secretario general de la CEA, <strong>Mons. Eduardo Mar\u00eda Taussig<\/strong>, Obispo de San Rafael, <strong>Mons. Pedro Mar\u00eda Laxague<\/strong>, Obispo de Z\u00e1rate-Campana y los Obispos Auxiliares, <strong>Joaqu\u00edn Sucunza<\/strong>, <strong>Gustavo Carrara<\/strong>, <strong>Enrique Egu\u00eda Segu\u00ed<\/strong>, <strong>Ernesto Giobando SJ<\/strong>, <strong>Alejandro Daniel Giorgi<\/strong> y <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Bali\u00f1a<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la <strong>Homil\u00eda<\/strong> del <strong>Cardenal, Mario Aurelio Poli<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Fiesta de los Santos Inocentes<\/strong><\/p><p><strong>Santa Misa en la Catedral de Buenos Aires<\/strong><\/p><p>28 de Diciembre de 2020<\/p><p>El gozoso y esperanzador mensaje que nos regal\u00f3 la Navidad incluye esta fiesta lit\u00fargica de los Santos Inocentes. Hemos cambiado los ornamentos blancos iluminados por la alegr\u00eda del nacimiento del Ni\u00f1o Dios por el rojo de la sangre de los ni\u00f1os m\u00e1rtires contempor\u00e1neos a Jes\u00fas.<\/p><p>Una vez que los magos cumplen su misi\u00f3n de adorar al Ni\u00f1o, San Jos\u00e9 recibe en sue\u00f1os un aviso ins\u00f3lito: \u00abLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, huye a Egipto y permanece all\u00ed hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al ni\u00f1o para matarlo\u00bb. El rey de Judea pensaba exclusivamente seg\u00fan las categor\u00edas del poder y por ese motivo ya hab\u00eda ajusticiado a tres de sus hijos porque present\u00eda que era una amenaza a su pretensi\u00f3n de perpetuarse en el trono. Cuando los magos le dieron noticias de que ven\u00edan a adorar al \u00abrey de los jud\u00edos que acaba de nacer\u00bb (Mt 2, 2) no dud\u00f3 en extremar su astucia para que ning\u00fan pretendiente al trono pudiese desplazarlo. Intent\u00f3 averiguar su paradero a trav\u00e9s de aquellos nobles visitantes, pero estos advertidos en sue\u00f1os de sus sanguinarias intenciones, al regresar evitaron el encuentro con Herodes y \u00abvolvieron a su tierra por otro camino\u00bb (Mt 2, 12).<\/p><p>Su mente enfermiza no resisti\u00f3 el enga\u00f1o y \u00abmand\u00f3 matar en Bel\u00e9n y sus alrededores a todos los ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os, de acuerdo con la fecha que los magos le hab\u00edan indicado\u00bb (Mt 2,16).<\/p><p>A los ojos humanos hemos proclamado una p\u00e1gina oscura de los evangelios, pero para la Iglesia, la muerte de los m\u00e1rtires inocentes solo adquiere sentido a la luz del amoroso plan de salvaci\u00f3n del Padre Dios, porque si bien \u00abellos carec\u00edan del uso de la palabra para confesar a tu Hijo; fueron, en cambio, coronados de gloria en virtud del nacimiento de Cristo\u00bb<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> . Ellos est\u00e1n para siempre en el reino de los vivos e interceden por todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as inocentes en peligro, y esta celebraci\u00f3n, como todos est\u00e1n advertidos, coincide con las v\u00edsperas del d\u00eda en que el Honorable Senado de la Naci\u00f3n debatir\u00e1 el proyecto de Ley que pretende legalizar la muerte de los ni\u00f1os y ni\u00f1as inocentes mientras se est\u00e1n gestando en el vientre materno.<\/p><p>La gran prueba de la pandemia que padece toda la familia humana y que en la Argentina tiene todav\u00eda consecuencias muy dolorosas, nos hace pensar en la dignidad de cada vida, nos recuerda cu\u00e1nto vale un ser humano. El Papa Francisco quiso insistirnos en este punto en su \u00faltima enc\u00edclica, de modo que la pandemia no nos deje iguales sino que nos vuelva m\u00e1s apasionados para defender toda vida: la vida de un anciano, de un discapacitado, de un enfermo, de un ni\u00f1o por nacer. Mientras los m\u00e9dicos y enfermeras cumplieron su misi\u00f3n con heroico sacrificio por salvar vidas, en estas \u00faltimas semanas el panorama se ha ennegrecido: la opci\u00f3n pol\u00edtica pas\u00f3 a ser una incomprensible urgencia, una febril obsesi\u00f3n por instaurar el aborto en Argentina, como si tuviera algo que ver con los padecimientos, los temores y las preocupaciones de la mayor parte de los argentinos. Otra cosa ser\u00eda defender los derechos humanos de los d\u00e9biles, de tal manera que no se los neguemos aunque no hayan nacido<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p><p>Para quienes esperan empezar un a\u00f1o mejor, esta agenda legislativa no les trae esperanzas. Hay tantas cuestiones sanitarias y sociales a resolver, que requieren toda nuestra atenci\u00f3n: desde los problemas que enfrentan los servicios hospitalarios hasta la cantidad de personas muy enfermas que este a\u00f1o no han recibido adecuada atenci\u00f3n m\u00e9dica, pasando por las mujeres que sufren violencia o no tienen un trabajo digno. Pero lo que se les ofrece en este momento duro e incierto es el aborto, y eso es un golpe a la esperanza. Estamos convencidos que una mujer vulnerable que est\u00e1 esperando, no necesita un aborto, sino que la ayudemos, que encuentre brazos y manos abiertos y solidarios. Nos sentimos identificados con el pensamiento de un m\u00e9dico: \u00abDe acuerdo a la idiosincrasia de nuestro pueblo, es m\u00e1s adecuado buscar una soluci\u00f3n basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorg\u00e1ndole la libertad de poder optar por otras v\u00edas y, de esta forma, salvar a los dos\u00bb<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p><p>Nuestra sabia Constituci\u00f3n Nacional, orgullo de los argentinos, deja bien se\u00f1alado que al Congreso, lejos de ocuparse en legalizar el derecho a matar o interrumpir la gestaci\u00f3n de un ser humano \u2013que para el caso es igual de cruel y abominable-, le corresponde: \u00abDictar un r\u00e9gimen de seguridad social especial e integral en protecci\u00f3n del ni\u00f1o en situaci\u00f3n de desamparo, desde el embarazo hasta la finalizaci\u00f3n del per\u00edodo de ense\u00f1anza elemental, y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia\u00bb<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> . A ellos como personas les cabe el \u00abpleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constituci\u00f3n y por los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos\u00bb, y que tambi\u00e9n obligan a nuestro pa\u00eds a proteger la vida del ser humano desde su concepci\u00f3n. Adem\u00e1s, se le reconoce como persona.<\/p><p>No cabe duda que nuestra Carta Magna desde el Pre\u00e1mbulo, quiere preservar las dos vidas, la de la madre y la de la nueva y distinta persona que lleva en su seno, ofreciendo as\u00ed al Estado el aval e instrumentos necesarios para que cumpla su primera obligaci\u00f3n de velar por el derecho a la vida, de todos los ciudadanos, sin dejar a nadie afuera. De prosperar leyes en contrario, una vez m\u00e1s nuestra Constituci\u00f3n quedar\u00e1 en letras, al arbitrio de intereses ajenos al pueblo, que en su gran mayor\u00eda siempre apuesta a cuidar el maravilloso acontecimiento de la vida naciente, como tambi\u00e9n lo afirma la Academia Nacional de Medicina: \u00abEl ni\u00f1o por nacer, cient\u00edfica y biol\u00f3gicamente, es un ser humano cuya existencia comenz\u00f3 en el momento de la concepci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p><p>\u00bfQui\u00e9n duda, que entre tantas riquezas naturales que cuenta nuestra Naci\u00f3n, los ni\u00f1os del presente, todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as son nuestra mayor fortuna? Por eso transitamos estas jornadas con fe y confiados en el bien que habita en el pueblo, en esa tierra f\u00e9rtil que son los corazones de los argentinos, capaces de elegir la vida y la fraternidad m\u00e1s all\u00e1 de todo. Y los creyentes confiamos en Dios, fuente infinita de esperanza, porque \u00e9l nos dice: \u201cMe invocar\u00e1, y yo le responder\u00e9. Con \u00e9l estar\u00e9 en la angustia y lo librar\u00e9\u201d (Sal 91,15). Confiando en ese amor seguimos caminando, porque, como nos dice Francisco, \u00abla esperanza es audaz, sabe mirar m\u00e1s all\u00e1 de la comodidad personal, de las peque\u00f1as seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida m\u00e1s bella y digna. Caminemos en esperanza\u00bb (Enc\u00edclica Fratelli tutti 55).<\/p><p>Que los Santos M\u00e1rtires Inocentes cuiden a todas las almas inocentes que est\u00e1n en el santuario materno y esperan participar de la fiesta de la vida. Virgen de Luj\u00e1n bajo tu mirada de Madre ponemos esta causa.<\/p><p>+Mario Aurelio Cardenal Poli<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Oraci\u00f3n despu\u00e9s de la Comuni\u00f3n de la Liturgia Eucar\u00edstica en la Fiesta de los Santos Inocentes<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Tomamos palabras del saludo navide\u00f1o de la CEA 2020: \u00bfPor qu\u00e9 no renovar la esperanza?<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Carta del Dr. Tabar\u00e9 V\u00e1zquez Presidente de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay dirigida al Presidente de la Asamblea General, Montevideo, 14 de noviembre de 2008,<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Cap\u00edtulo Cuarto Atribuciones del Congreso Art\u00edculo 75- Corresponde al Congreso, inciso 23<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Declaraci\u00f3n del 22 de julio de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cardenal Poli | La gran prueba de la pandemia que padece toda la familia humana tiene todav\u00eda consecuencias muy dolorosas, nos hace pensar en la dignidad de cada vida, nos recuerda cu\u00e1nto vale un ser humano, as\u00ed lo manifestaba en la Homil\u00eda compartida, el Primado de Argentina y Arzobispo de Buenos Aires. En la ma\u00f1ana [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":15014,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[66],"tags":[121,18],"class_list":["post-15013","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-cardenal-mario-poli","tag-obispado-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15013"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15013\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}