{"id":15079,"date":"2021-01-20T08:00:46","date_gmt":"2021-01-20T11:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=15079"},"modified":"2021-01-20T12:08:08","modified_gmt":"2021-01-20T15:08:08","slug":"papa-francisco-la-solucion-a-las-divisiones-no-es-oponerse-a-alguien-el-verdadero-remedio-empieza-por-pedir-a-dios-la-paz-la-reconciliacion-la-unidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-solucion-a-las-divisiones-no-es-oponerse-a-alguien-el-verdadero-remedio-empieza-por-pedir-a-dios-la-paz-la-reconciliacion-la-unidad\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La soluci\u00f3n a las divisiones no es oponerse a alguien, el verdadero remedio empieza por pedir a Dios la paz, la reconciliaci\u00f3n, la unidad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La soluci\u00f3n a las divisiones no es oponerse a alguien, el verdadero remedio empieza por pedir a Dios la paz, la reconciliaci\u00f3n, la unidad, la afirmaci\u00f3n surge como s\u00edntesis del mensaje compartido por el <strong>Santo Padre<\/strong> antes de rezar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Fue en la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, en su discurso en italiano, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en la oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos (lectura: Jn 17, 1.9.20-21), en la semana dedicada a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>A respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c\u00c9l, despu\u00e9s de la \u00daltima Cena, rez\u00f3 por los suyos, \u00abpara que todos sean uno\u00bb (Jn&nbsp;17,21)\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or (\u2026.), ha rezado al Padre por nosotros, para que seamos uno. Esto significa que no bastamos solo nosotros, con nuestras fuerzas, para realizar la unidad. La unidad es sobre todo un don, es una gracia para pedir con la oraci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> record\u00f3, <strong><em>\u201cel&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;afirma que \u00ablos desequilibrios que fatigan al mundo moderno est\u00e1n conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus ra\u00edces en el coraz\u00f3n humano. Son muchos los elementos que se combaten en el propio interior del hombre [\u2026] Por ello siente en s\u00ed mismo la divisi\u00f3n, que tantas y tan graves discordias provoca en la sociedad\u00bb (<u>Gaudium et spes<\/u>, 10)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Planteado esto, <strong>Su Santidad<\/strong>, subray\u00f3, <strong><em>\u201cpor tanto, la soluci\u00f3n a las divisiones no es oponerse a alguien, porque la discordia genera otra discordia. El verdadero remedio empieza por pedir a Dios la paz, la reconciliaci\u00f3n, la unidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, a\u00f1adi\u00f3, <strong><em>\u201cJes\u00fas lo sab\u00eda y nos ha abierto el camino, rezando. Nuestra oraci\u00f3n por la unidad es as\u00ed una humilde pero confiada participaci\u00f3n en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or, quien prometi\u00f3 que toda oraci\u00f3n hecha en su nombre ser\u00e1 escuchada por el Padre (cf.&nbsp;Jn&nbsp;15,7)\u201d. <\/em><\/strong>Trayendo la mirada a nuestro tiempo presente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cen este tiempo de graves dificultades es todav\u00eda m\u00e1s necesaria la oraci\u00f3n para que la unidad prevalezca sobre los conflictos. Es urgente dejar de lado los particularismos para favorecer el bien com\u00fan, y por eso nuestro buen ejemplo es fundamental: es esencial que los cristianos prosigan el camino hacia la unidad plena, visible\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, adem\u00e1s nos transmit\u00eda, <strong><em>\u201crezar significa luchar por la unidad. S\u00ed, luchar, porque nuestro enemigo, el diablo, como dice la palabra misma, es el divisor. Jes\u00fas pide la unidad en el Esp\u00edritu Santo, hacer unidad. El diablo siempre divide, porque es conveniente para \u00e9l dividir\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis.<em>&nbsp;La oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>En esta catequesis me detengo sobre la oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos. De hecho, la semana que va del 18 al 25 de enero est\u00e1 dedicada en particular a esto, a invocar de Dios el don de la unidad para superar el esc\u00e1ndalo de las divisiones entre los creyentes en Jes\u00fas. \u00c9l, despu\u00e9s de la \u00daltima Cena, rez\u00f3 por los suyos, \u00abpara que todos sean uno\u00bb (Jn\u00a017,21). Es su oraci\u00f3n antes de la Pasi\u00f3n, podr\u00edamos decir su testamento espiritual. Sin embargo, notamos que el Se\u00f1or no ha ordenado a los disc\u00edpulos la unidad. Ni siquiera les dio un discurso para motivar su necesidad. No, ha rezado al Padre por nosotros, para que seamos uno. Esto significa que no bastamos solo nosotros, con nuestras fuerzas, para realizar la unidad. La unidad es sobre todo un don, es una gracia para pedir con la oraci\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>Cada uno de nosotros lo necesita. De hecho, nos damos cuenta de que no somos capaces de custodiar la unidad ni siquiera en nosotros mismos. Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo sent\u00eda dentro de s\u00ed un conflicto lacerante: querer el bien y estar inclinado al mal (cf.\u00a0Rm7,19). Comprendi\u00f3 as\u00ed que la ra\u00edz de tantas divisiones que hay a nuestro alrededor \u2014entre las personas, en la familia, en la sociedad, entre los pueblos y tambi\u00e9n entre los creyentes\u2014 est\u00e1 dentro de nosotros. El\u00a0Concilio Vaticano II\u00a0afirma que \u00ablos desequilibrios que fatigan al mundo moderno est\u00e1n conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus ra\u00edces en el coraz\u00f3n humano. Son muchos los elementos que se combaten en el propio interior del hombre [\u2026] Por ello siente en s\u00ed mismo la divisi\u00f3n, que tantas y tan graves discordias provoca en la sociedad\u00bb (<u>Gaudium et spes<\/u>, 10). Por tanto, la soluci\u00f3n a las divisiones no es oponerse a alguien, porque la discordia genera otra discordia. El verdadero remedio empieza por pedir a Dios la paz, la reconciliaci\u00f3n, la unidad.<\/em><\/p><p><em>Esto vale ante todo para los cristianos: la unidad puede llegar solo como fruto de la oraci\u00f3n. Los esfuerzos diplom\u00e1ticos y los di\u00e1logos acad\u00e9micos no bastan. Jes\u00fas lo sab\u00eda y nos ha abierto el camino, rezando. Nuestra oraci\u00f3n por la unidad es as\u00ed una humilde pero confiada participaci\u00f3n en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or, quien prometi\u00f3 que toda oraci\u00f3n hecha en su nombre ser\u00e1 escuchada por el Padre (cf.\u00a0Jn\u00a015,7). En este punto podemos preguntarnos: \u201c\u00bfYo rezo por la unidad?\u201d. Es la voluntad de Jes\u00fas pero, si revisamos las intenciones por las que rezamos, probablemente nos demos cuenta de que hemos rezado poco, quiz\u00e1 nunca, por la unidad de los cristianos. Sin embargo de esta depende la fe en el mundo; el Se\u00f1or pidi\u00f3 la unidad entre nosotros \u00abpara que el mundo crea\u00bb (Jn\u00a017,21). El mundo no creer\u00e1 porque lo convenzamos con buenos argumentos, sino si testimoniamos el amor que nos une y nos hace cercanos a todos.<\/em><\/p><p><em>En este tiempo de graves dificultades es todav\u00eda m\u00e1s necesaria la oraci\u00f3n para que la unidad prevalezca sobre los conflictos. Es urgente dejar de lado los particularismos para favorecer el bien com\u00fan, y por eso nuestro buen ejemplo es fundamental: es esencial que los cristianos prosigan el camino hacia la unidad plena, visible. En los \u00faltimos decenios, gracias a Dios, se han dado muchos pasos adelante, pero es necesario perseverar en el amor y en la oraci\u00f3n, sin desconfianza y sin cansarse. Es un recorrido que el Esp\u00edritu Santo ha suscitado en la Iglesia, en los cristianos y en todos nosotros, y sobre el cual ya no volveremos atr\u00e1s. \u00a1Siempre adelante!<\/em><\/p><p><em>Rezar significa luchar por la unidad. S\u00ed, luchar, porque nuestro enemigo, el diablo, como dice la palabra misma, es el divisor. Jes\u00fas pide la unidad en el Esp\u00edritu Santo, hacer unidad. El diablo siempre divide, porque es conveniente para \u00e9l dividir. \u00c9l insin\u00faa la divisi\u00f3n, en todas partes y de todas las maneras, mientras que el Esp\u00edritu Santo hace converger en unidad siempre. El diablo, en general, no nos tienta con la alta teolog\u00eda, sino con las debilidades de nuestros hermanos. Es astuto: engrandece los errores y los defectos de los otros, siembra discordia, provoca la cr\u00edtica y crea facciones. El camino de Dios es otro: nos toma como somos, nos ama mucho, pero nos ama como somos y nos toma como somos; nos toma diferentes, nos toma pecadores, y siempre nos impulsa a la unidad. Podemos hacer una verificaci\u00f3n sobre nosotros mismos y preguntarnos si, en los lugares en los que vivimos, alimentamos la conflictividad o luchamos por hacer crecer la unidad con los instrumentos que Dios nos ha dado: la oraci\u00f3n y el amor. Sin embargo, alimentar la conflictividad se hace con el chismorreo, siempre, hablando mal de los otros. El chismorreo es el arma que el diablo tiene m\u00e1s a mano para dividir la comunidad cristiana, para dividir la familia, para dividir los amigos, para dividir siempre. El Esp\u00edritu Santo nos inspira siempre la unidad.<\/em><\/p><p><em>El tema de esta Semana de oraci\u00f3n se refiere precisamente al amor: \u201cPermaneced en mi amor y dar\u00e9is fruto en abundancia\u201d (cf.\u00a0Jn15,5-9). La ra\u00edz de la comuni\u00f3n es el amor de Cristo, que nos hace superar los prejuicios para ver en el otro a un hermano y a una hermana al que amar siempre. Entonces descubrimos que los cristianos de otras confesiones, con sus tradiciones, con su historia, son dones de Dios, son dones presentes en los territorios de nuestras comunidades diocesanas y parroquiales. Empecemos a rezar por ellos y, cuando sea posible, con ellos. As\u00ed aprenderemos a amarlos y a apreciarlos. La oraci\u00f3n, recuerda el Concilio, es el alma de todo el movimiento ecum\u00e9nico (cf.\u00a0Unitatis redintegratio, 8). Que sea por tanto, la oraci\u00f3n, el punto de partida para ayudar a Jes\u00fas a cumplir su sue\u00f1o: que todos sean uno.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola. El lema de esta\u00a0Semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos\u00a0es \u00abPermanezcan en mi amor y dar\u00e1n fruto en abundancia\u00bb. Pidamos al Se\u00f1or que este lema se haga vida en nosotros. Recemos por los cristianos de otras confesiones y, si es posible, recemos junto con ellos, para que se cumpla el sue\u00f1o de Jes\u00fas: que todos sean uno. Que Dios los bendiga.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Pasado ma\u00f1ana, viernes 22 de enero, entrar\u00e1 en vigor el Tratado para la prohibici\u00f3n de las armas nucleares. Se trata del primer instrumento internacional jur\u00eddicamente vinculante que proh\u00edbe expl\u00edcitamente estas armas, cuyo uso tiene un impacto indiscriminado, afecta a un gran n\u00famero de personas en poco tiempo y causa da\u00f1os duraderos en el medio ambiente.<\/em><\/p><p><em>Animo vivamente a todos los Estados y a todas las personas a trabajar con determinaci\u00f3n para promover las condiciones necesarias para un mundo sin armas nucleares, contribuyendo al avance de la paz y de la cooperaci\u00f3n multilateral, que hoy la humanidad necesita tanto<\/em>.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La soluci\u00f3n a las divisiones no es oponerse a alguien, el verdadero remedio empieza por pedir a Dios la paz, la reconciliaci\u00f3n, la unidad, la afirmaci\u00f3n surge como s\u00edntesis del mensaje compartido por el Santo Padre antes de rezar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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