{"id":16041,"date":"2021-05-05T08:00:00","date_gmt":"2021-05-05T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16041"},"modified":"2021-05-05T11:11:27","modified_gmt":"2021-05-05T14:11:27","slug":"papa-francisco-la-oracion-purifica-el-corazon-y-con-eso-aclara-tambien-la-mirada-permitiendo-acoger-la-realidad-desde-otro-punto-de-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-oracion-purifica-el-corazon-y-con-eso-aclara-tambien-la-mirada-permitiendo-acoger-la-realidad-desde-otro-punto-de-vista\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La oraci\u00f3n purifica el coraz\u00f3n, y con eso, aclara tambi\u00e9n la mirada, permitiendo acoger la realidad desde otro punto de vista"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | <\/strong><strong>La oraci\u00f3n purifica el coraz\u00f3n, y con eso, aclara tambi\u00e9n la mirada, permitiendo acoger la realidad desde otro punto de vista<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al momento de compartir su mensaje durante la celebraci\u00f3n de la Audiencia General del d\u00eda hoy. Fue en la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles (hora de Roma), en la <strong>Biblioteca de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde durante su Catequesis, nos habl\u00f3 sobre <strong>\u201c<\/strong><strong>La oraci\u00f3n contemplativa\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la dimensi\u00f3n contemplativa del ser humano \u2014que a\u00fan no es la oraci\u00f3n contemplativa\u2014 es un poco como la \u201csal\u201d de la vida: da sabor, da gusto a nuestros d\u00edas. Se puede contemplar mirando el sol saliendo por la ma\u00f1ana, o los \u00e1rboles que visten de verde la primavera; se puede contemplar escuchando m\u00fasica o el canto de los p\u00e1jaros, leyendo un libro, delante de una obra de arte o esa obra maestra que es el rostro humano\u2026<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre <\/strong>nos se\u00f1alaba adem\u00e1s, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Ser contemplativos no depende de los ojos, sino del coraz\u00f3n. Y aqu\u00ed entra en juego la oraci\u00f3n, como acto de fe y de amor, como \u201crespiraci\u00f3n\u201d de nuestra relaci\u00f3n con Dios. La oraci\u00f3n purifica el coraz\u00f3n, y con eso, aclara tambi\u00e9n la mirada, permitiendo acoger la realidad desde otro punto de vista.<\/em><\/strong><strong><em> El Catecismo describe esta transformaci\u00f3n del coraz\u00f3n por parte de la oraci\u00f3n (\u2026), testimonio del Santo Cura de Ars: \u00abLa oraci\u00f3n contemplativa es mirada de fe, fijada en Jes\u00fas.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cYo le miro y \u00e9l me mira\u201d, dec\u00eda a su santo cura un campesino de Ars que oraba ante el Sagrario. [\u2026] La luz de la mirada de Jes\u00fas ilumina los ojos de nuestro coraz\u00f3n; nos ense\u00f1a a ver todo a la luz de su verdad y de su compasi\u00f3n por todos los hombres\u00bb (<\/em><\/strong><strong><em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/strong><strong><em>, 2715).<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong> Entonces, resalt\u00f3 m\u00e1s adelante, <strong><em>\u201cJes\u00fas ha sido maestro de esta mirada. En su vida no han faltado nunca los tiempos, los espacios, los silencios, la comuni\u00f3n amorosa que permite a la existencia no ser devastada por las pruebas inevitables, sino de custodiar intacta la belleza. Su secreto era la relaci\u00f3n con el Padre celeste\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Su Santidad<\/strong>, nos pidi\u00f3, <strong><em>\u201cpensemos en el suceso de la Transfiguraci\u00f3n. Los Evangelios colocan este episodio en el momento cr\u00edtico de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, cuando crecen en torno a \u00c9l la protesta y el rechazo. Incluso entre sus disc\u00edpulos muchos no lo entienden y se van; uno de los Doce alberga pensamientos de traici\u00f3n. Jes\u00fas empieza a hablar abiertamente de los sufrimientos y de la muerte que le esperan en Jerusal\u00e9n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el Pont\u00edfice nos revelaba, <strong><em>\u201chay una \u00fanica gran llamada en el Evangelio, y es la de seguir a Jes\u00fas por el camino del amor. Este es el \u00e1pice, es el centro de todo. En este sentido, caridad y contemplaci\u00f3n son sin\u00f3nimos, dicen lo mismo. San Juan de la Cruz sosten\u00eda que un peque\u00f1o acto de amor puro es m\u00e1s \u00fatil a la Iglesia que todas las dem\u00e1s obras juntas. Lo que nace de la oraci\u00f3n y no de la presunci\u00f3n de nuestro yo, lo que es purificado por la humildad, incluso si es un acto de amor apartado y silencioso, es el milagro m\u00e1s grande que un cristiano pueda realizar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis 32.&nbsp;<em>La oraci\u00f3n contemplativa<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Seguimos con las catequesis sobre la oraci\u00f3n y en esta catequesis quisiera detenerme en la oraci\u00f3n de contemplaci\u00f3n.<\/p><p>La dimensi\u00f3n contemplativa del ser humano \u2014que a\u00fan no es la oraci\u00f3n contemplativa\u2014 es un poco como la \u201csal\u201d de la vida: da sabor, da gusto a nuestros d\u00edas. Se puede contemplar mirando el sol saliendo por la ma\u00f1ana, o los \u00e1rboles que visten de verde la primavera; se puede contemplar escuchando m\u00fasica o el canto de los p\u00e1jaros, leyendo un libro, delante de una obra de arte o esa obra maestra que es el rostro humano\u2026 Carlo Mar\u00eda Martini, enviado como obispo a Mil\u00e1n, titul\u00f3 su primera Carta pastoral \u201cLa dimensi\u00f3n contemplativa de la vida\u201d: de hecho, quien vive en una gran ciudad, donde todo &nbsp;\u2014podemos decir\u2014 es artificial, donde todo es funcional, corre el riesgo de perder la capacidad de contemplar. Contemplar no es en primer lugar una forma de hacer, sino que es una forma de ser: ser contemplativo.<\/p><p>Ser contemplativos no depende de los ojos, sino del coraz\u00f3n. Y aqu\u00ed entra en juego la oraci\u00f3n, como acto de fe y de amor, como \u201crespiraci\u00f3n\u201d de nuestra relaci\u00f3n con Dios. La oraci\u00f3n purifica el coraz\u00f3n, y con eso, aclara tambi\u00e9n la mirada, permitiendo acoger la realidad desde otro punto de vista. El Catecismo describe esta transformaci\u00f3n del coraz\u00f3n por parte de la oraci\u00f3n citando un famoso testimonio del Santo Cura de Ars: \u00abLa oraci\u00f3n contemplativa es mirada de fe, fijada en Jes\u00fas. \u201cYo le miro y \u00e9l me mira\u201d, dec\u00eda a su santo cura un campesino de Ars que oraba ante el Sagrario. [\u2026] La luz de la mirada de Jes\u00fas ilumina los ojos de nuestro coraz\u00f3n; nos ense\u00f1a a ver todo a la luz de su verdad y de su compasi\u00f3n por todos los hombres\u00bb (<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 2715). Todo nace de ah\u00ed: de un coraz\u00f3n que se siente mirado con amor. Entonces la realidad es contemplada con ojos diferentes.<\/p><p>\u201c\u00a1Yo le miro, y \u00c9l me mira!\u201d. Es as\u00ed: en la contemplaci\u00f3n amorosa, t\u00edpica de la oraci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, no son necesarias muchas palabras: basta una mirada, basta con estar convencidos de que nuestra vida est\u00e1 rodeada de un amor grande y fiel del que nada nos podr\u00e1 separar.<\/p><p>Jes\u00fas ha sido maestro de esta mirada. En su vida no han faltado nunca los tiempos, los espacios, los silencios, la comuni\u00f3n amorosa que permite a la existencia no ser devastada por las pruebas inevitables, sino de custodiar intacta la belleza. Su secreto era la relaci\u00f3n con el Padre celeste.<\/p><p>Pensemos en el suceso de la Transfiguraci\u00f3n. Los Evangelios colocan este episodio en el momento cr\u00edtico de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, cuando crecen en torno a \u00c9l la protesta y el rechazo. Incluso entre sus disc\u00edpulos muchos no lo entienden y se van; uno de los Doce alberga pensamientos de traici\u00f3n. Jes\u00fas empieza a hablar abiertamente de los sufrimientos y de la muerte que le esperan en Jerusal\u00e9n. En este contexto Jes\u00fas sube a lo alto del monte con Pedro, Santiago y Juan. Dice el Evangelio de Marcos: \u00abY se transfigur\u00f3 delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ning\u00fan batanero en la tierra ser\u00eda capaz de blanquearlos de ese modo\u00bb (9,2-3). Precisamente en el momento en el que Jes\u00fas es incomprendido \u2014se iban, le dejaban solo porque no entend\u00edan\u2014, y en este momento que \u00c9l es incomprendido, precisamente cuando todo parece ofuscarse en un torbellino de malentendidos, es ah\u00ed que resplandece una luz divina. Es la luz del amor del Padre, que llena el coraz\u00f3n del Hijo y transfigura toda su Persona.<\/p><p>Algunos maestros de espiritualidad del pasado han entendido la contemplaci\u00f3n como opuesta a la acci\u00f3n, y han exaltado esas vocaciones que huyen del mundo y de sus problemas para dedicarse completamente a la oraci\u00f3n. En realidad, en Jesucristo en su persona y en el Evangelio no hay contraposici\u00f3n entre contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n, no. En el Evangelio en Jes\u00fas no hay contradicci\u00f3n. Esta puede que provenga de la influencia de alg\u00fan fil\u00f3sofo neoplat\u00f3nico, pero seguramente se trata de un dualismo que no pertenece al mensaje cristiano.<\/p><p>Hay una \u00fanica gran llamada en el Evangelio, y es la de seguir a Jes\u00fas por el camino del amor. Este es el \u00e1pice, es el centro de todo. En este sentido, caridad y contemplaci\u00f3n son sin\u00f3nimos, dicen lo mismo. San Juan de la Cruz sosten\u00eda que un peque\u00f1o acto de amor puro es m\u00e1s \u00fatil a la Iglesia que todas las dem\u00e1s obras juntas. Lo que nace de la oraci\u00f3n y no de la presunci\u00f3n de nuestro yo, lo que es purificado por la humildad, incluso si es un acto de amor apartado y silencioso, es el milagro m\u00e1s grande que un cristiano pueda realizar. Y este es el camino de la oraci\u00f3n de contemplaci\u00f3n: \u00a1yo le miro, \u00c9l me mira! Este acto de amor en el di\u00e1logo silencioso con Jes\u00fas ha hecho mucho bien a la Iglesia.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola. Los animo a que tengan una pausa para ir a la iglesia m\u00e1s cercana, a sentarse un rato delante del sagrario. D\u00e9jense mirar por el amor infinito y paciente de Jes\u00fas, que all\u00ed los espera, y cont\u00e9mplenlo con los ojos de la fe y con los ojos del amor. \u00c9l les dir\u00e1 muchas cosas al coraz\u00f3n. Que Dios los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Guiados por los Santuarios dispersos por el mundo, en este mes de mayo recitamos el Rosario para invocar el fin de la pandemia y la reanudaci\u00f3n de las actividades sociales y laborales. Hoy gu\u00eda esta oraci\u00f3n mariana el Santuario de la Beata Virgen del Rosario en Namyang, Corea del Sur. Nos unimos a los que est\u00e1n reunidos en este Santuario, rezando especialmente por los ni\u00f1os y los adolescentes.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | La oraci\u00f3n purifica el coraz\u00f3n, y con eso, aclara tambi\u00e9n la mirada, permitiendo acoger la realidad desde otro punto de vista, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre al momento de compartir su mensaje durante la celebraci\u00f3n de la Audiencia General del d\u00eda hoy. 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