{"id":16250,"date":"2021-06-13T08:00:00","date_gmt":"2021-06-13T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16250"},"modified":"2021-06-13T10:28:54","modified_gmt":"2021-06-13T13:28:54","slug":"papa-francisco-necesitamos-ojos-atentos-para-saber-buscar-y-hallar-a-dios-en-todas-las-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-necesitamos-ojos-atentos-para-saber-buscar-y-hallar-a-dios-en-todas-las-cosas\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Necesitamos ojos atentos para saber \u201cbuscar y hallar a Dios en todas las cosas\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Necesitamos ojos atentos para saber \u201cbuscar y hallar a Dios en todas las cosas\u201d<\/strong>, as\u00ed lo manifest\u00f3, el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana del \u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes de las 12 de hoy, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde tambi\u00e9n se encontraba con los peregrinos y fieles reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus palabras, compart\u00eda sobre las dos par\u00e1bolas que nos presenta la <strong>Liturgia<\/strong>, en ellas, <strong><em>\u201cse inspiran en la vida ordinaria, y revelan la mirada atenta de Jes\u00fas, que observa la realidad y, mediante peque\u00f1as im\u00e1genes cotidianas, abre ventanas hacia el misterio de Dios y la historia humana\u201d.<\/em><\/strong> Subrayando, agregaba, <strong><em>\u201c(\u2026) necesitamos ojos atentos para saber \u201cbuscar y hallar a Dios en todas las cosas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201choy Jes\u00fas compara el Reino de Dios, esto es, su presencia que habita el coraz\u00f3n de las cosas y del mundo, con el grano de mostaza, la semilla m\u00e1s peque\u00f1a que hay: es peque\u00f1\u00edsima. Sin embargo, arrojada a la tierra, crece hasta convertirse en el \u00e1rbol m\u00e1s grande (cfr.&nbsp;Mc&nbsp;4,31-32). As\u00ed hace Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, profundiza <strong>Su Santidad<\/strong>, se\u00f1alando, <strong><em>\u201c(\u2026) -asegura el Evangelio- Dios est\u00e1 obrando, como una peque\u00f1a semilla buena que silenciosa y lentamente germina. Y, poco a poco, se convierte en un \u00e1rbol frondoso que da vida y reparo a todos. Tambi\u00e9n la semilla de nuestras buenas obras puede parecer poca cosa; mas todo lo que es bueno pertenece a Dios y, por tanto, humilde y lentamente, da fruto\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, entonces agreg\u00f3, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas, con esta par\u00e1bola Jes\u00fas quiere infundirnos confianza. De hecho, en muchas situaciones de la vida puede suceder que nos desanimemos al ver la debilidad del bien respecto a la fuerza aparente del mal\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero qu\u00e9 es lo que el Evangelio nos pide, as\u00ed lo se\u00f1ala el Pont\u00edfice,<strong><em> \u201c(\u2026) nos pide una mirada nueva sobre nosotros mismos y sobre la realidad; pide que tengamos ojos grandes que saben ver m\u00e1s all\u00e1, especialmente m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, para descubrir la presencia de Dios que, como amor humilde, est\u00e1 siempre operando en el terreno de nuestra vida y en el de la historia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong> entonces nos afirma, <strong><em>\u201c(\u2026) la fuerza de la semilla es divina. Lo explica Jes\u00fas en la otra par\u00e1bola de hoy: el campesino arroja la semilla y luego no sabe c\u00f3mo produce fruto, porque es la semilla misma la que crece de manera espont\u00e1nea, durante el d\u00eda, por la noche, cuando \u00e9l menos se lo espera (cfr vv. 26-29). Con Dios siempre hay esperanza de nuevos brotes, incluso en los terrenos m\u00e1s \u00e1ridos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>Las par\u00e1bolas que hoy nos presenta la Liturgia -dos par\u00e1bolas- se inspiran en la vida ordinaria, y revelan la mirada atenta de Jes\u00fas, que observa la realidad y, mediante peque\u00f1as im\u00e1genes cotidianas, abre ventanas hacia el misterio de Dios y la historia humana. Jes\u00fas hablaba en un modo f\u00e1cil de entender, hablaba con im\u00e1genes de la realidad, de la vida cotidiana. As\u00ed, nos ense\u00f1a que incluso las cosas de cada d\u00eda, esas que a veces parecen todas iguales y que llevamos adelante con distracci\u00f3n o cansancio, est\u00e1n habitadas por la presencia escondida de Dios, es decir, tienen un significado. Por tanto, necesitamos ojos atentos para saber \u201cbuscar y hallar a Dios en todas las cosas\u201d.<\/em><\/p><p><em>Hoy Jes\u00fas compara el Reino de Dios, esto es, su presencia que habita el coraz\u00f3n de las cosas y del mundo, con el grano de mostaza, la semilla m\u00e1s peque\u00f1a que hay: es peque\u00f1\u00edsima. Sin embargo, arrojada a la tierra, crece hasta convertirse en el \u00e1rbol m\u00e1s grande (cfr.\u00a0Mc\u00a04,31-32). As\u00ed hace Dios. A veces, el fragor del mundo y las muchas actividades que llenan nuestras jornadas nos impiden detenernos y vislumbrar c\u00f3mo el Se\u00f1or conduce la historia. Y sin embargo -asegura el Evangelio- Dios est\u00e1 obrando, como una peque\u00f1a semilla buena que silenciosa y lentamente germina. Y, poco a poco, se convierte en un \u00e1rbol frondoso que da vida y reparo a todos. Tambi\u00e9n la semilla de nuestras buenas obras puede parecer poca cosa; mas todo lo que es bueno pertenece a Dios y, por tanto, humilde y lentamente, da fruto. El bien -record\u00e9moslo- crece siempre de modo humilde, de modo escondido, a menudo invisible.<\/em><\/p><p><em>Queridos hermanos y hermanas, con esta par\u00e1bola Jes\u00fas quiere infundirnos confianza. De hecho, en muchas situaciones de la vida puede suceder que nos desanimemos al ver la debilidad del bien respecto a la fuerza aparente del mal. Y podemos dejar que el des\u00e1nimo nos paralice cuando constatamos que nos hemos esforzado pero no hemos obtenido resultados y parece que las cosas nunca cambian. El Evangelio nos pide una mirada nueva sobre nosotros mismos y sobre la realidad; pide que tengamos ojos grandes que saben ver m\u00e1s all\u00e1, especialmente m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, para descubrir la presencia de Dios que, como amor humilde, est\u00e1 siempre operando en el terreno de nuestra vida y en el de la historia.<\/em><\/p><p><em>Y esta es nuestra confianza, es esto lo que nos da fuerzas para seguir adelante cada d\u00eda con paciencia, sembrando el bien que dar\u00e1 fruto. \u00a1Qu\u00e9 importante es esta actitud para salir bien de la pandemia! Cultivar la confianza de estar en las manos de Dios y, al mismo tiempo, esforzarnos todos por reconstruir y recomenzar, con paciencia y constancia.<\/em><\/p><p><em>Tambi\u00e9n en la Iglesia puede arraigar la ciza\u00f1a del des\u00e1nimo, sobre todo cuando asistimos a la crisis de la fe y al fracaso de varios proyectos e iniciativas. Pero no olvidemos nunca que los resultados de la siembra no dependen de nuestras capacidades: dependen de la acci\u00f3n de Dios. A nosotros nos toca sembrar, y sembrar con amor, con esfuerzo, con paciencia. Pero la fuerza de la semilla es divina. Lo explica Jes\u00fas en la otra par\u00e1bola de hoy: el campesino arroja la semilla y luego no sabe c\u00f3mo produce fruto, porque es la semilla misma la que crece de manera espont\u00e1nea, durante el d\u00eda, por la noche, cuando \u00e9l menos se lo espera (cfr vv. 26-29). Con Dios siempre hay esperanza de nuevos brotes, incluso en los terrenos m\u00e1s \u00e1ridos.<\/em><\/p><p><em>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima, la humilde sierva del Se\u00f1or, nos ense\u00f1e a ver la grandeza de Dios que obra en las cosas peque\u00f1as, y a vencer la tentaci\u00f3n del des\u00e1nimo: fi\u00e9monos de \u00c9l cada d\u00eda.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Estoy especialmente cerca de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n del Tigray, en Etiop\u00eda, afectada por una grave crisis humanitaria que expone a los m\u00e1s pobres a la carest\u00eda. Hoy hay carest\u00eda all\u00ed, hay hambre. Oremos juntos para que cesen inmediatamente las violencias, se garantice a todos asistencia alimentaria y sanitaria, y se restablezca cuanto antes la armon\u00eda social. Doy las gracias a todos los que trabajan para aliviar los sufrimientos de la gente. Recemos a la Virgen por estas intenciones. Ave Mar\u00eda\u2026<\/em><\/p><p><em>Ayer se celebr\u00f3 el D\u00eda Mundial contra el Trabajo Infantil. No es posible cerrar los ojos ante la explotaci\u00f3n de los ni\u00f1os, privados del derecho de jugar, de estudiar y de so\u00f1ar. Seg\u00fan los datos estimados por la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, los ni\u00f1os explotados hoy para trabajar son m\u00e1s de 150 millones: \u00a1una tragedia! 150 millones: m\u00e1s o menos como todos los habitantes de Espa\u00f1a, Francia e Italia juntos. \u00a1Esto sucede hoy! Tantos ni\u00f1os padecen esto: son explotados para el trabajo infantil. Renovemos todos juntos el esfuerzo para eliminar esta esclavitud de nuestros tiempos.<\/em><\/p><p><em>Esta tarde tendr\u00e1 lugar en Augusta, en Sicilia, la ceremonia de acogida de los restos de la barca que naufrag\u00f3 el 18 de abril de 2015. Que este s\u00edmbolo de las muchas tragedias del mar Mediterr\u00e1neo siga interpelando a la conciencia de todos y favorezca el crecimiento de una humanidad m\u00e1s solidaria, que abata el muro de la indiferencia. Pens\u00e9moslo: el Mediterr\u00e1neo se ha convertido en el cementerio m\u00e1s grande de Europa.<\/em><\/p><p><em>Ma\u00f1ana se celebra el D\u00eda Mundial del Donante de Sangre. Doy las gracias de coraz\u00f3n a los voluntarios, y los animo a proseguir su obra, testimoniando los valores de la generosidad y de la gratuidad. \u00a1Muchas gracias, gracias!<\/em><\/p><p><em>Y saludo cordialmente a todos vosotros, procedentes de Roma, de Italia y de otros pa\u00edses, en particular a los peregrinos llegados en bicicleta desde Sedigliano y desde Bra; a los fieles de Forl\u00ec y a los de Cagliari.<\/em><\/p><p><em>Os deseo a todos un feliz domingo. Y, por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta la vista!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Necesitamos ojos atentos para saber \u201cbuscar y hallar a Dios en todas las cosas\u201d, as\u00ed lo manifest\u00f3, el Santo Padre durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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