{"id":16355,"date":"2021-06-27T08:00:00","date_gmt":"2021-06-27T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16355"},"modified":"2021-06-27T10:22:34","modified_gmt":"2021-06-27T13:22:34","slug":"papa-francisco-jesus-nos-pide-una-mirada-que-no-juzgue-sino-que-acoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-jesus-nos-pide-una-mirada-que-no-juzgue-sino-que-acoja\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Jes\u00fas nos pide una mirada que no juzgue, sino que acoja"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Jes\u00fas nos pide una mirada que no juzgue, sino que acoja<\/strong>, as\u00ed lo manifest\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes del mediod\u00eda (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde se encontr\u00f3 con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En sus palabras compartidas, se\u00f1alaba del <strong>Evangelio<\/strong> (cf.&nbsp;<em>Mc&nbsp;<\/em>5,21-43), <strong><em>\u201cJes\u00fas se tropieza con nuestras dos situaciones m\u00e1s dram\u00e1ticas, la muerte y la enfermedad.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;De ellas libera a dos personas: una ni\u00f1a, que muere justo cuando su padre ha ido a pedir ayuda a Jes\u00fas; y una mujer, que desde hace muchos a\u00f1os tiene flujo de sangre\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas se deja tocar por nuestro dolor y nuestra muerte, y obra dos signos de curaci\u00f3n para decirnos que ni el dolor ni la muerte tienen la \u00faltima palabra. Nos dice que la muerte no es el final\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Su Santidad<\/strong> nos pidi\u00f3 centrarnos, <strong><em>\u201c(\u2026) en este momento en que la enfermedad sigue ocupando las primeras p\u00e1ginas, en el otro signo, la curaci\u00f3n de la mujer.<\/em><\/strong><strong><em> M\u00e1s que su salud, eran sus afectos los que estaban comprometidos, \u00bfpor qu\u00e9?: ten\u00eda flujos de sangre y, por lo tanto, seg\u00fan la mentalidad de la \u00e9poca, era considerada impura\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, nos preguntaba. <strong><em>\u201c\u00bfCu\u00e1l es la peor enfermedad de la vida? \u00bfEl c\u00e1ncer?, \u00bfla tuberculosis? \u00bfla pandemia? No.&nbsp;La peor enfermedad de la vida es la falta de amor, es no poder amar. Esta pobre mujer estaba enferma, s\u00ed, de flujos de sangre, pero en consecuencia de falta de amor porque no pod\u00eda hacer vida social con los dem\u00e1s. Y la curaci\u00f3n que m\u00e1s importa es la de los afectos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> continu\u00f3 dici\u00e9ndonos, <strong><em>\u201ce<\/em><\/strong><strong><em>l texto dice que hab\u00eda probado muchas curas, y \u00abgastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor\u00bb (v. 26). Tambi\u00e9n nosotros, \u00bfcu\u00e1ntas veces nos arrojamos sobre remedios equivocados para saciar nuestra falta de amor?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mirando nuestro presente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> expres\u00f3, <strong><em>\u201cen esta \u00e9poca, especialmente, hemos comprendido lo importantes que son el contacto y las relaciones. Lo mismo ocurre con Jes\u00fas: a veces nos contentamos con observar alg\u00fan precepto y repetir oraciones \u2014muchas veces como loros\u2014 pero el Se\u00f1or espera que nos encontremos con \u00c9l, que le abramos el coraz\u00f3n, que toquemos su manto como la mujer para sanar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) al entrar en intimidad con Jes\u00fas, se curan nuestros afectos.<\/em><\/strong><strong><em> Esto es lo que quiere Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> expres\u00f3, <strong><em>\u201ctodos tenemos una historia, y cada uno de nosotros en secreto conoce bien las cosas malas de la suya. Pero Jes\u00fas las mira para curarlas. En cambio, a nosotros nos gusta mirar lo malo de los dem\u00e1s&#8230; Cu\u00e1ntas veces, cuando hablamos caemos en el cotilleo que es hablar mal de los dem\u00e1s, \u00abdespellejar\u00bb a los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de su mensaje, el Santo Padre nos ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) deja que Jes\u00fas mire y sane tu coraz\u00f3n. Yo tambi\u00e9n tengo que hacerlo: dejar que Jes\u00fas mire mi coraz\u00f3n y lo cure. Y si ya has sentido su mirada tierna&nbsp;sobre ti, im\u00edtalo, haz como \u00c9l\u201d.<\/em><\/strong> Concluyendo, nos exhort\u00f3, <strong>\u201cJes\u00fas te pide una mirada que no se quede en las apariencias, sino&nbsp;que llegue al coraz\u00f3n; que no juzgue \u2014terminemos de juzgar a lo dem\u00e1s\u2014, Jes\u00fas nos pide una mirada que no juzgue, sino que acoja\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>Hoy en el Evangelio (cf.\u00a0Mc\u00a05,21-43) Jes\u00fas se tropieza con nuestras dos situaciones m\u00e1s dram\u00e1ticas, la muerte y la enfermedad.\u00a0 De ellas libera a dos personas: una ni\u00f1a, que muere justo cuando su padre ha ido a pedir ayuda a Jes\u00fas; y una mujer, que desde hace muchos a\u00f1os tiene flujo de sangre.\u00a0 Jes\u00fas se deja tocar por nuestro dolor y nuestra muerte, y obra dos signos de curaci\u00f3n para decirnos que ni el dolor ni la muerte tienen la \u00faltima palabra. Nos dice que la muerte no es el final.\u00a0 Vence a este enemigo, del que solos no podemos liberarnos.<\/em><\/p><p><em>Centr\u00e9monos, sin embargo, en este momento en que la enfermedad sigue ocupando las primeras p\u00e1ginas, en el otro signo, la curaci\u00f3n de la mujer. M\u00e1s que su salud, eran sus afectos los que estaban comprometidos, \u00bfpor qu\u00e9?: ten\u00eda flujos de sangre y, por lo tanto, seg\u00fan la mentalidad de la \u00e9poca, era considerada impura. Era una mujer marginada, no pod\u00eda tener relaciones estables, no pod\u00eda tener un marido, no pod\u00eda tener una familia y no pod\u00eda tener relaciones sociales normales porque era impura. Una enfermedad que la hac\u00eda impura. Viv\u00eda sola, con el coraz\u00f3n herido. \u00bfCu\u00e1l es la peor enfermedad de la vida? \u00bfEl c\u00e1ncer?, \u00bfla tuberculosis? \u00bfla pandemia? No.\u00a0La peor enfermedad de la vida es la falta de amor, es no poder amar. Esta pobre mujer estaba enferma, s\u00ed, de flujos de sangre, pero en consecuencia de falta de amor porque no pod\u00eda hacer vida social con los dem\u00e1s. Y la curaci\u00f3n que m\u00e1s importa es la de los afectos. Pero, \u00bfc\u00f3mo encontrarla? Podemos pensar en nuestros afectos: \u00bfest\u00e1n enfermos o tienen buena salud? \u00bfEst\u00e1n enfermos? Jes\u00fas es capaz de curarlos.<\/em><\/p><p><em>La historia de esta mujer sin nombre \u2014la llamamos as\u00ed, \u201cla mujer sin nombre\u201d\u2014, con la que todos podemos identificarnos, es ejemplar. El texto dice que hab\u00eda probado muchas curas, y \u00abgastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor\u00bb (v. 26). Tambi\u00e9n nosotros, \u00bfcu\u00e1ntas veces nos arrojamos sobre remedios equivocados para saciar nuestra falta de amor? Pensamos que el \u00e9xito y el dinero nos hacen felices, pero el amor no se compra, es gratuito. Nos refugiamos en lo virtual, pero el amor es concreto. No nos aceptamos tal y como somos y nos escondemos detr\u00e1s de los trucos del mundo exterior, pero el amor no es apariencia. Buscamos soluciones de magos y de gur\u00fas, s\u00f3lo para encontrarnos sin dinero y sin paz, como aquella mujer. Ella, finalmente, elige a Jes\u00fas y se abalanza entre la multitud para tocar el manto, el manto de Jes\u00fas. Es decir, esa mujer busca el contacto directo, el contacto f\u00edsico con Jes\u00fas. En esta \u00e9poca, especialmente, hemos comprendido lo importantes que son el contacto y las relaciones. Lo mismo ocurre con Jes\u00fas: a veces nos contentamos con observar alg\u00fan precepto y repetir oraciones \u2014muchas veces como loros\u2014 pero el Se\u00f1or espera que nos encontremos con \u00c9l, que le abramos el coraz\u00f3n, que toquemos su manto como la mujer para sanar. Porque, al entrar en intimidad con Jes\u00fas, se curan nuestros afectos.<\/em><\/p><p><em>Esto es lo que quiere Jes\u00fas. Leemos, en efecto, que, no obstante estuviera apretujado por la muchedumbre, miraba a su alrededor para buscar a quien le hab\u00eda tocado, estrechado; los disc\u00edpulos dec\u00edan: \u201cPero mira que la muchedumbre te apretuja&#8230;\u201d No. \u201c\u00bfQuien me ha tocado?\u201d Es la mirada de Jes\u00fas: hay tanta gente, pero \u00c9l va en busca de un rostro y de un coraz\u00f3n lleno de fe. Jes\u00fas no mira al conjunto, como nosotros, mira a la persona. No se detiene ante las heridas y los errores del pasado, va m\u00e1s all\u00e1 de los pecados y los prejuicios. Todos tenemos una historia, y cada uno de nosotros en secreto conoce bien las cosas malas de la suya. Pero Jes\u00fas las mira para curarlas. En cambio, a nosotros nos gusta mirar lo malo de los dem\u00e1s&#8230; Cu\u00e1ntas veces, cuando hablamos caemos en el cotilleo que es hablar mal de los dem\u00e1s, \u00abdespellejar\u00bb a los dem\u00e1s. Pero mira qu\u00e9 horizonte de vida es ese. No como Jes\u00fas que mira siempre el modo de salvarnos, mira el hoy, la buena voluntad y no la mala historia que tenemos. Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de los pecados. Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de los prejuicios. No se queda en las apariencias, Jes\u00fas llega al coraz\u00f3n. Y la cura precisamente a ella, a la que hab\u00edan rechazado\u00a0 todos. Con ternura la llama \u00abhija\u00bb (v. 34) \u2014el estilo de Jes\u00fas era la cercan\u00eda, la compasi\u00f3n y la ternura: \u201cHija&#8230;\u201d\u2014 y alaba su fe, devolvi\u00e9ndole la confianza en s\u00ed misma.<\/em><\/p><p><em>Hermana, hermano, est\u00e1s aqu\u00ed, deja que Jes\u00fas mire y sane tu coraz\u00f3n. Yo tambi\u00e9n tengo que hacerlo: dejar que Jes\u00fas mire mi coraz\u00f3n y lo cure. Y si ya has sentido su mirada tierna\u00a0sobre ti, im\u00edtalo, haz como \u00c9l. Mira a tu alrededor: ver\u00e1s que muchas personas que viven cerca de ti se sienten heridas y solas, necesitan sentirse amadas: da el paso. Jes\u00fas te pide una mirada que no se quede en las apariencias, sino\u00a0que llegue al coraz\u00f3n; que no juzgue \u2014terminemos de juzgar a lo dem\u00e1s\u2014, Jes\u00fas nos pide una mirada que no juzgue, sino que acoja. Abramos nuestro coraz\u00f3n para acoger a los dem\u00e1s. Porque s\u00f3lo el amor sana la vida, solo el amor sana la vida. Que la Virgen, Consuelo de los afligidos, nos ayude a llevar una caricia a los heridos, a los heridos en el coraz\u00f3n que encontremos en nuestro camino. Y a no juzgar, a no juzgar la realidad personal, social, de los dem\u00e1s. Dios ama a todos. No juzgu\u00e9is, dejad vivir a los dem\u00e1s y tratad de acercaros con amor.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas,<\/em><\/p><p><em>Hoy, al acercarse la fiesta de los santos Pedro y Pablo, os pido que rec\u00e9is por el Papa. Rezad de forma especial: \u00a1el Papa necesita vuestras oraciones! Gracias. S\u00e9 que lo har\u00e9is.<\/em><\/p><p><em>Con motivo de la Jornada por la Paz en Oriente, invito a todos a implorar la misericordia de Dios y la paz en esa regi\u00f3n. Que el Se\u00f1or sostenga los esfuerzos de cuantos trabajan por el di\u00e1logo y la convivencia fraterna en Oriente Medio, donde la fe cristiana naci\u00f3 y est\u00e1 viva, a pesar del sufrimiento. Que Dios conceda siempre a esos queridos pueblos fortaleza, perseverancia y valor.<\/em><\/p><p><em>Aseguro mi cercan\u00eda a los habitantes del sureste de la Rep\u00fablica Checa, azotados por un fuerte hurac\u00e1n. Rezo por los muertos y los heridos y por todos los que han tenido que abandonar sus hogares, gravemente da\u00f1ados.<\/em><\/p><p><em>Doy una cordial bienvenida a todos los que hab\u00e9is venido de Roma, de Italia y de otros pa\u00edses, veo polacos, espa\u00f1oles, tantos all\u00ed y all\u00e1&#8230; Que vuestra visita a las tumbas de los santos Pedro y Pablo refuerce en vosotros el amor a Cristo y a la Iglesia.<\/em><\/p><p><em>Os deseo a todos un buen domingo y, por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. Buen almuerzo y hasta pronto.<\/em><\/p><p><em>\u00a1Bravo por los chicos de la Inmaculada!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Jes\u00fas nos pide una mirada que no juzgue, sino que acoja, as\u00ed lo manifest\u00f3 el Santo Padre durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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