{"id":1638,"date":"2018-10-14T07:00:48","date_gmt":"2018-10-14T10:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=1638"},"modified":"2018-10-14T07:00:48","modified_gmt":"2018-10-14T10:00:48","slug":"papa-francisco-sin-un-salto-hacia-adelante-en-el-amor-nuestra-vida-y-nuestra-iglesia-se-enferman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-sin-un-salto-hacia-adelante-en-el-amor-nuestra-vida-y-nuestra-iglesia-se-enferman\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Sin un salto hacia adelante en el amor, nuestra vida y nuestra Iglesia se enferman"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_nuevos-santos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1639\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_nuevos-santos-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Sin un salto hacia adelante en el amor, nuestra vida y nuestra Iglesia se enferman<\/strong>, la frase se desprende de la Homil\u00eda de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, brindada este domingo al celebrar la Santa Misa y presidir el <strong>Rito de Canonizaci\u00f3n de los Bestos<\/strong>, <strong>Pablo VI<\/strong>, Sumo Pont\u00edfice <strong>\u00d3scar Arnulfo Romero Gald\u00e1mez<\/strong>, <strong>Vincenzo Romano<\/strong>, <strong>Maria Caterina Kasper<\/strong>, <strong>Nazaria Ignazia de Santa Teresa de Jes\u00fas<\/strong> y <strong>Nunzio Sulprizio<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Pablo VI<\/strong>, (Giovanni Battista Montini) (1897-1978), <strong>Sumo Pont\u00edfice \u00d3scar Arnulfo Romero Gald\u00e1mez<\/strong> (1917-1980), arzobispo de San Salvador, m\u00e1rtir; <strong>Francesco Spinelli<\/strong> (1853-1913), sacerdote diocesano, fundador del Instituto de los Adoradores del Sant\u00edsimo Sacramento; <strong>Vincenzo Romano<\/strong> (1751-1831) sacerdote diocesano; <strong>Maria Caterina Kasper<\/strong> (1820-1898), Virgen, Fundadora del Instituto de la Pobreza de Jesucristo; <a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/la-madre-nazaria-quien-vivio-en-argentina-sera-canonizada-por-su-santidad-francisco\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Nazaria Ignazia de Santa Teresa de Jes\u00fas<\/strong><\/a> (1889-1943), Virgen, Fundadora de la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia; <strong>Nunzio Sulprizio<\/strong> (1817-1836), laico.<\/p>\n<p>Al referirse sobre la lectura de hoy, \u00abla palabra de Dios es viva, eficaz y cortante\u00bb (Heb 4:12). El Santo Padre afirm\u00f3, <strong><em>\u201cas\u00ed es: la Palabra de Dios no es solo un conjunto de verdades o una historia espiritual edificante, no, es la Palabra viva que toca la vida, la que la transforma. All\u00ed, Jes\u00fas en persona, el que es la Palabra viva de Dios, habla a nuestros corazones\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al respecto, el <strong>Santo Padre<\/strong> explic\u00f3, <strong><em>\u201cEl Evangelio, en particular, nos invita a encontrarnos con el Se\u00f1or, siguiendo el ejemplo de ese \u00abuno\u00bb que \u00abcorri\u00f3 a su encuentro\u00bb (cf. Mc 10, 17). (\u2026)Podemos identificarnos con ese hombre, cuyo texto no dice el nombre, como para sugerir que \u00e9l puede representar a cada uno de nosotros. Le pregunta a Jes\u00fas c\u00f3mo \u00abheredar la vida eterna\u00bb (v. 17).\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero cu\u00e1l fue la respuesta de <strong>Jes\u00fas<\/strong>, <strong>Su Santidad<\/strong> continua explicando, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or fija su mirada en \u00e9l y lo ama (vea el vers\u00edculo 21). Jes\u00fas le ofrece una historia de amor. Le pide que pase de observar las leyes al don de s\u00ed mismo, de hacer por s\u00ed mismo a estar con \u00e9l. Y le hace una propuesta de \u00abcortar\u00bb la vida: \u00abVende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres y ven\u00bb. \u00a1S\u00edgueme! \u00ab(V. 21)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em><strong>\u201cJes\u00fas dice:<\/strong><\/em> <strong><em>\u00abVende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres\u00bb. El Se\u00f1or no hace teor\u00edas sobre la pobreza y la riqueza, sino que va directo a la vida. \u00c9l te pide que dejes lo que pesa en el coraz\u00f3n, que te vac\u00ede de bienes para dejarle espacio a \u00c9l, el \u00fanico bien\u201d<\/em><\/strong>. Ampliando nos recuerda <strong>Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201crealmente no puedes seguir a Jes\u00fas cuando est\u00e1s ponderado por las cosas. Porque, si el coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de bienes, no habr\u00e1 espacio para el Se\u00f1or, que se convertir\u00e1 en una cosa entre otras\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Inmediatamente <strong>Su Santidad<\/strong> recuerda, <strong>\u201cSan Pablo recuerda que \u00abla codicia del dinero es la ra\u00edz de todo mal\u00bb (1 Tim 6:10). Lo vemos: donde el dinero se coloca en el centro, no hay lugar para Dios y tampoco hay lugar para el hombre\u201d. <\/strong>Dicho esto, ratifica,<strong> <em>\u201cno podemos darle un tiempo a \u00c9l, que nos ofrece la vida eterna. Jes\u00fas no est\u00e1 contento con un \u00abporcentaje de amor\u00bb: no podemos amarlo en el veinte, cincuenta o sesenta por ciento. O todo o nada\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Explicando de forma m\u00e1s directa, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se\u00f1ala, <strong><em>\u201cnuestro coraz\u00f3n es como un im\u00e1n: se deja atraer por el amor, pero solo puede atacar por un lado y debe elegir: o amar\u00e1 a Dios o amar\u00e1 las riquezas del mundo (cf. Mt 6:24); o vivir\u00e1 para amar o para s\u00ed mismo (cf. Mc 8, 35).<\/em><\/strong> <strong>Jes\u00fas<\/strong> nos pregunta a cada uno de nosotros y a todos como una <strong>Iglesia<\/strong> en camino (\u2026), <strong><em>\u00bfsomos una Iglesia que solo predica buenos preceptos o una novia de la Iglesia, quien por su Se\u00f1or se lanza al amor, <\/em><\/strong>es Jes\u00fas suficiente para nosotros o estamos buscando tanta seguridad en el mundo?\u201d<\/p>\n<p><strong>Francisco<\/strong> no incentiva y exclama, <strong><em>\u201csin un salto hacia adelante en el amor, nuestra vida y nuestra Iglesia se enferman con la \u00abauto-satisfacci\u00f3n egoc\u00e9ntrica\u00bb \u200b\u200b(Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Evangelii gaudium, 95): uno busca la alegr\u00eda en un placer pasajero, se cierra en la charla est\u00e9ril, all\u00ed se encuentra en la monoton\u00eda de una vida cristiana sin \u00edmpetu, donde un poco de narcisismo cubre la tristeza de permanecer inacabado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Luego habl\u00f3 sobre los nuevos Santos, resaltando que<strong>, \u201cPablo VI, (\u2026), testific\u00f3 de una manera apasionada la belleza y la alegr\u00eda de seguir a Jes\u00fas totalmente. Hoy todav\u00eda nos exhorta, junto con el Consejo del cual era sabio el timonel, a vivir nuestra vocaci\u00f3n com\u00fan: la vocaci\u00f3n universal a la santidad. No a medias, sino a santidad\u201d. <\/strong>Sobre <strong>Mons. Romero<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) ha dejado la seguridad del mundo, incluso su propia seguridad, para dar su vida de acuerdo con el Evangelio, cerca de los pobres y su gente, con el coraz\u00f3n. Magnetizado por Jes\u00fas y sus hermanos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y sobre, <strong><em>\u201cFrancesco Spinelli, de Vincenzo Romano, de Maria Caterina Kasper, de Nazaria Ignazia de Santa Teresa di Ges\u00f9 y tambi\u00e9n de nuestro ni\u00f1o Abruzzo-Napolitano, Nunzio Sulprizio: el santo joven, valiente y humilde que sab\u00eda c\u00f3mo encontrarse con Jes\u00fas en El sufrimiento, en silencio y en la ofrenda de uno mismo. Todos estos santos, en diferentes contextos, han traducido la Palabra de hoy con vida, sin timidez, sin c\u00e1lculos, con el ardor de arriesgarse y marcharse\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Homil\u00eda <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> luego de la Proclamaci\u00f3n del Evangelio:<\/p>\n<blockquote><p><strong><em>Homil\u00eda del Santo Padre<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>La segunda lectura nos dijo que \u00abla palabra de Dios es viva, eficaz y cortante\u00bb (Heb 4:12). As\u00ed es: la Palabra de Dios no es solo un conjunto de verdades o una historia espiritual edificante, no, es la Palabra viva que toca la vida, la que la transforma. All\u00ed, Jes\u00fas en persona, el que es la Palabra viva de Dios, habla a nuestros corazones.<\/em><\/p>\n<p><em>El Evangelio, en particular, nos invita a encontrarnos con el Se\u00f1or, siguiendo el ejemplo de ese \u00abuno\u00bb que \u00abcorri\u00f3 a su encuentro\u00bb (cf. Mc 10, 17). Podemos identificarnos con ese hombre, cuyo texto no dice el nombre, como para sugerir que \u00e9l puede representar a cada uno de nosotros. Le pregunta a Jes\u00fas c\u00f3mo \u00abheredar la vida eterna\u00bb (v. 17). \u00c9l pide vida para siempre, vida en plenitud: \u00bfqui\u00e9n de nosotros no la querr\u00eda? Pero, notamos, \u00e9l le pide a ella como un legado para tener, como un bien que debe obtenerse, ser conquistada por su propia fuerza. De hecho, para poseer este bien, ha observado los mandamientos desde la infancia y para lograr el objetivo est\u00e1 dispuesto a observar a los dem\u00e1s; para esto pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer para tener?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>La respuesta de Jes\u00fas lo desplaza. El Se\u00f1or fija su mirada en \u00e9l y lo ama (vea el vers\u00edculo 21). Jes\u00fas cambia la perspectiva: de los preceptos observados para obtener recompensas por el amor gratuito y total. Aquel que habl\u00f3 en t\u00e9rminos de oferta y demanda, Jes\u00fas le ofrece una historia de amor. Le pide que pase de observar las leyes al don de s\u00ed mismo, de hacer por s\u00ed mismo a estar con \u00e9l. Y le hace una propuesta de \u00abcortar\u00bb la vida: \u00abVende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres y ven\u00bb. \u00a1S\u00edgueme! \u00ab(V. 21). Jes\u00fas tambi\u00e9n te dice: \u00ab\u00a1Ven, s\u00edgueme!\u00bb. Ven: no te detengas, porque no es suficiente no hacer nada malo para ser de Jes\u00fas. S\u00edgueme: no vayas tras Jes\u00fas solo cuando vayas, sino que lo buscas todos los d\u00edas; No se conforme con observar los preceptos, haga un poco de limosna y diga algunas oraciones: encuentre en \u00e9l al Dios que siempre lo ama, el significado de su vida, la fortaleza para darle.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, Jes\u00fas dice: \u00abVende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres\u00bb. El Se\u00f1or no hace teor\u00edas sobre la pobreza y la riqueza, sino que va directo a la vida. \u00c9l te pide que dejes lo que pesa en el coraz\u00f3n, que te vac\u00ede de bienes para dejarle espacio a \u00c9l, el \u00fanico bien. Realmente no puedes seguir a Jes\u00fas cuando est\u00e1s ponderado por las cosas. Porque, si el coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de bienes, no habr\u00e1 espacio para el Se\u00f1or, que se convertir\u00e1 en una cosa entre otras. Esta es la raz\u00f3n por la cual la riqueza es peligrosa y, dice Jes\u00fas, dificulta incluso el salvarse. No porque Dios sea severo, no! El problema est\u00e1 de nuestro lado: demasiado para tener, nuestro demasiado nos sofocar\u00e1, sofocar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n y nos har\u00e1 incapaces de amar. Por lo tanto, San Pablo recuerda que \u00abla codicia del dinero es la ra\u00edz de todo mal\u00bb (1 Tim 6:10). Lo vemos: donde el dinero se coloca en el centro, no hay lugar para Dios y tampoco hay lugar para el hombre.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es radical \u00c9l lo da todo y lo pide todo: da el amor total y pide un coraz\u00f3n indiviso. Incluso hoy nos damos como pan vivo; \u00bfPodemos darle las migajas a cambio? Para \u00e9l, habi\u00e9ndonos convertido en nuestro servidor hasta el punto de ir a la cruz por nosotros, no podemos responder solo con la observancia de alg\u00fan precepto. No podemos darle un tiempo a \u00c9l, que nos ofrece la vida eterna. Jes\u00fas no est\u00e1 contento con un \u00abporcentaje de amor\u00bb: no podemos amarlo en el veinte, cincuenta o sesenta por ciento. O todo o nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, nuestro coraz\u00f3n es como un im\u00e1n: se deja atraer por el amor, pero solo puede atacar por un lado y debe elegir: o amar\u00e1 a Dios o amar\u00e1 las riquezas del mundo (cf. Mt 6:24); o vivir\u00e1 para amar o para s\u00ed mismo (cf. Mc 8, 35). Pregunt\u00e9monos de qu\u00e9 lado estamos. Pregunt\u00e9monos en qu\u00e9 punto estamos en nuestra historia de amor con Dios. \u00bfEstamos contentos con algunos preceptos o seguimos a Jes\u00fas como amantes, realmente dispuestos a dejar algo para \u00c9l? Jes\u00fas nos pregunta a cada uno de nosotros y a todos como una Iglesia en camino: \u00bfsomos una Iglesia que solo predica buenos preceptos o una novia de la Iglesia, quien por su Se\u00f1or se lanza al amor? \u00bfRealmente lo seguimos o volvemos a los pasos del mundo, como ese? En resumen, \u00bfes Jes\u00fas suficiente para nosotros o estamos buscando tanta seguridad en el mundo? Pedimos la gracia de saber dejar el amor por el Se\u00f1or: dejar la riqueza, dejar la nostalgia por los roles y poderes, dejar las estructuras que ya no son adecuadas para la proclamaci\u00f3n del Evangelio, las cargas que restringen la misi\u00f3n, los v\u00ednculos que nos unen al mundo. Sin un salto hacia adelante en el amor, nuestra vida y nuestra Iglesia se enferman con la \u00abauto-satisfacci\u00f3n egoc\u00e9ntrica\u00bb \u200b\u200b(Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Evangelii gaudium, 95): uno busca la alegr\u00eda en un placer pasajero, se cierra en la charla est\u00e9ril, all\u00ed se encuentra en la monoton\u00eda de una vida cristiana sin \u00edmpetu, donde un poco de narcisismo cubre la tristeza de permanecer inacabado.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed sucedi\u00f3 para ese hombre, quien, dice el Evangelio, \u00abse fue triste\u00bb (v.22). Hab\u00eda anclado a los preceptos y sus muchos bienes, no hab\u00eda dado su coraz\u00f3n. Y, habi\u00e9ndose encontrado con Jes\u00fas y recibido su mirada amorosa, se fue triste. La tristeza es la prueba del amor inacabado. Es el signo de un coraz\u00f3n c\u00e1lido. Por otro lado, un coraz\u00f3n iluminado de bienes, que ama libremente al Se\u00f1or, siempre difunde el gozo, ese gozo que hoy en gran necesidad. El santo Papa Pablo VI escribi\u00f3: \u00abEs en el coraz\u00f3n de su angustia que nuestros contempor\u00e1neos necesitan conocer la alegr\u00eda, escuchar su canci\u00f3n\u00bb (Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Gaudete en Domino, I). Jes\u00fas hoy nos invita a regresar a las fuentes de alegr\u00eda, que son el encuentro con \u00e9l, la valiente decisi\u00f3n de arriesgarnos a seguirlo, el placer de dejar algo para abrazar su camino. Los santos han recorrido este camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Pablo VI lo hizo, siguiendo el ejemplo del ap\u00f3stol, cuyo nombre asumi\u00f3. Como ha pasado su vida por el Evangelio de Cristo, cruzando nuevos l\u00edmites y convirti\u00e9ndose en su testigo en la proclamaci\u00f3n y el di\u00e1logo, un profeta de una Iglesia extrovertida que mira a lo lejano y cuida de los pobres. Pablo VI, tambi\u00e9n en su arduo trabajo y en medio de malentendidos, testific\u00f3 de una manera apasionada la belleza y la alegr\u00eda de seguir a Jes\u00fas totalmente. Hoy todav\u00eda nos exhorta, junto con el Consejo del cual era sabio el timonel, a vivir nuestra vocaci\u00f3n com\u00fan: la vocaci\u00f3n universal a la santidad. No a medias, sino a santidad. Es hermoso que junto con \u00e9l y los dem\u00e1s santos y santos de hoy, se encuentra Monse\u00f1or Romero, quien ha dejado la seguridad del mundo, incluso su propia seguridad, para dar su vida de acuerdo con el Evangelio, cerca de los pobres y su gente, con el coraz\u00f3n. Magnetizado por Jes\u00fas y sus hermanos. Lo mismo puede decirse de Francesco Spinelli, de Vincenzo Romano, de Maria Caterina Kasper, de Nazaria Ignazia de Santa Teresa di Ges\u00f9 y tambi\u00e9n de nuestro ni\u00f1o Abruzzo-Napolitano, Nunzio Sulprizio: el santo joven, valiente y humilde que sab\u00eda c\u00f3mo encontrarse con Jes\u00fas en El sufrimiento, en silencio y en la ofrenda de uno mismo. Todos estos santos, en diferentes contextos, han traducido la Palabra de hoy con vida, sin timidez, sin c\u00e1lculos, con el ardor de arriesgarse y marcharse. Hermanos y hermanas, que el Se\u00f1or nos ayude a imitar sus ejemplos.-<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Sin un salto hacia adelante en el amor, nuestra vida y nuestra Iglesia se enferman, la frase se desprende de la Homil\u00eda de Su Santidad Francisco, brindada este domingo al celebrar la Santa Misa y presidir el Rito de Canonizaci\u00f3n de los Bestos, Pablo VI, Sumo Pont\u00edfice \u00d3scar Arnulfo Romero Gald\u00e1mez, Vincenzo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1639,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[66,82],"tags":[18,28,151,58],"class_list":["post-1638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obispado-castrense-de-argentina","category-vatiano","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-rito-de-canonizacion","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}