{"id":16400,"date":"2021-07-04T08:00:00","date_gmt":"2021-07-04T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16400"},"modified":"2021-07-04T10:47:47","modified_gmt":"2021-07-04T13:47:47","slug":"papa-francisco-sin-apertura-a-la-novedad-a-las-sorpresas-de-dios-sin-asombro-la-fe-se-convierte-en-una-letania-cansada-que-lentamente-se-apaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-sin-apertura-a-la-novedad-a-las-sorpresas-de-dios-sin-asombro-la-fe-se-convierte-en-una-letania-cansada-que-lentamente-se-apaga\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Sin apertura a la novedad a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que lentamente se apaga"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | Sin apertura a la novedad a las sorpresas de <strong>Dios<\/strong>, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que lentamente se apaga, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Fue minutos antes del mediod\u00eda, cuando <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se present\u00f3 en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico <\/strong>de<strong> Palacio Vaticano<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta oportunidad, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos habl\u00f3 sobre el <strong>Evangelio<\/strong> del d\u00eda (Mc 6, 1-6), el cual refiere a la incredulidad de los paisanos de <strong>Jes\u00fas<\/strong>. Entonces nos se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) ellos&nbsp;conocen a Jes\u00fas, pero no lo reconocen. Hay diferencia entre conocer y reconocer\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, <strong>Su Santidad<\/strong>, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ces un riesgo que todos corremos: pensamos que sabemos mucho de una persona, y lo peor es que la etiquetamos y la encerramos en nuestros prejuicios. De la misma manera, los paisanos de Jes\u00fas lo conocen desde hace treinta a\u00f1os y \u00a1piensan que lo saben todo!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agregaba, <strong><em>\u201cse detienen en la exterioridad y rechazan la novedad de Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, a\u00f1ad\u00eda el Santo Padre, <strong><em>\u201c(\u2026) cuando hacemos que prevalezca&nbsp;la comodidad de la costumbre&nbsp;y&nbsp;la dictadura de los prejuicios, es dif\u00edcil abrirse a la novedad y dejarse sorprender\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, tambi\u00e9n nos recuerda sobre esta condici\u00f3n, <strong><em>\u201c(\u2026) esto puede suceder tambi\u00e9n con Dios, precisamente a nosotros creyentes, a nosotros que pensamos que conocemos a Jes\u00fas, que sabemos ya mucho sobre \u00c9l y que nos basta con repetir las cosas de siempre. Y esto no basta con Dios\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, se\u00f1alaba, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) sin apertura a la novedad y sobre todo \u2014escuchad bien\u2014 apertura a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que<\/em><\/strong> <strong><em>lentamente se apaga y se convierte en una costumbre, una costumbre social\u201d.<\/em><\/strong> Seguidamente, nos preguntaba el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 es el asombro? El asombro es precisamente cuando sucede el encuentro con Dios: \u201cHe encontrado al Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Leemos en el Evangelio: muchas veces, la gente que encuentra a Jes\u00fas y lo reconoce, siente el&nbsp;asombro. Y nosotros, con el encuentro con Dios, tenemos que ir en este camino: sentir el asombro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Retomando la actitud de aquellos lugare\u00f1os con el <strong>Se\u00f1or<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos pregunta<strong><em>, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 los paisanos de Jes\u00fas no lo reconocen y no creen en \u00c9l? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1l es el motivo<\/em><\/strong><strong><em>?\u201d<\/em><\/strong> Respondiendo<strong><em>, \u201c(\u2026) en pocas palabras, que&nbsp;no aceptan el esc\u00e1ndalo de la Encarnaci\u00f3n. No lo conocen, este misterio de la Encarnaci\u00f3n, pero no aceptan el misterio.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>T\u00fa eres uno de nosotros\u201d: decirlo a Jes\u00fas, \u00a1es una bonita oraci\u00f3n! Y porque es uno de nosotros nos entiende, nos acompa\u00f1a, nos perdona, nos ama mucho\u201d<\/em><\/strong>. Casi en el final, <strong>Su Santidad<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201c(\u2026) Dios se ha encarnado: Dios es humilde, Dios es tierno, Dios est\u00e1 escondido, se hace cercano a nosotros habitando la normalidad de nuestra vida cotidiana. Y entonces, a nosotros nos sucede como a los paisanos de Jes\u00fas, corremos el riesgo de que, cuando pase, no lo reconozcamos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Evangelio de este domingo (Mc&nbsp;6,1-6) nos habla de la incredulidad de los paisanos de Jes\u00fas. \u00c9l, despu\u00e9s de haber predicado en otros pueblos de Galilea, vuelve a Nazaret, donde hab\u00eda crecido con Mar\u00eda y Jos\u00e9; y, un s\u00e1bado, se pone a ense\u00f1ar en la sinagoga. Muchos, escuch\u00e1ndolo, se preguntan: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde le viene toda esta sabidur\u00eda dada? Pero, \u00bfno es el hijo del carpintero y de Mar\u00eda, es decir, de nuestros vecinos a los que conocemos bien?\u201d (cfr. vv. 1-3). Delante de esta reacci\u00f3n, Jes\u00fas afirma una verdad que ha entrado a formar parte tambi\u00e9n de la sabidur\u00eda popular: \u00abUn profeta s\u00f3lo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio\u00bb (v.&nbsp;4). Lo decimos muchas veces.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Deteng\u00e1monos en la actitud de los paisanos de Jes\u00fas. Podemos decir que ellos&nbsp;conocen a Jes\u00fas, pero no lo reconocen. Hay diferencia entre conocer y reconocer. De hecho, esta diferencia nos hace entender que podemos conocer varias cosas de una persona, hacernos una idea, fiarnos de lo que dicen los dem\u00e1s, quiz\u00e1 de vez en cuando verla por el barrio, pero todo esto no basta. Se trata de un&nbsp;conocer&nbsp;dir\u00eda ordinario, superficial, que no&nbsp;reconoce&nbsp;la unicidad de esa persona. Es un riesgo que todos corremos: pensamos que sabemos mucho de una persona, y lo peor es que la etiquetamos y la encerramos en nuestros prejuicios. De la misma manera, los paisanos de Jes\u00fas lo conocen desde hace treinta a\u00f1os y \u00a1piensan que lo saben todo! \u201c\u00bfPero este no es el joven que hemos visto crecer, el hijo del carpintero y de Mar\u00eda? \u00bfPero de d\u00f3nde le vienen estas cosas?\u201d. La desconfianza. En realidad, no se han dado nunca cuenta de qui\u00e9n es realmente Jes\u00fas. Se detienen en la exterioridad y rechazan la novedad de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y aqu\u00ed entramos precisamente en el n\u00facleo del problema: cuando hacemos que prevalezca&nbsp;la comodidad de la costumbre&nbsp;y&nbsp;la dictadura de los prejuicios, es dif\u00edcil abrirse a la novedad y dejarse sorprender. Nosotros controlamos, con la costumbre, con los prejuicios. Al final sucede que muchas veces, de la vida, de las experiencias e incluso de las personas buscamos solo confirmaci\u00f3n a nuestras ideas y a nuestros esquemas, para nunca tener que hacer el esfuerzo de cambiar. Y esto puede suceder tambi\u00e9n con Dios, precisamente a nosotros creyentes, a nosotros que pensamos que conocemos a Jes\u00fas, que sabemos ya mucho sobre \u00c9l y que nos basta con repetir las cosas de siempre. Y esto no basta con Dios. Pero sin apertura a la novedad y sobre todo \u2014escuchad bien\u2014 apertura a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre, una costumbre social. He dicho una palabra: el asombro. \u00bfQu\u00e9 es el asombro? El asombro es precisamente cuando sucede el encuentro con Dios: \u201cHe encontrado al Se\u00f1or\u201d. Leemos en el Evangelio: muchas veces, la gente que encuentra a Jes\u00fas y lo reconoce, siente el&nbsp;asombro. Y nosotros, con el encuentro con Dios, tenemos que ir en este camino: sentir el asombro. Es como el certificado de garant\u00eda que ese encuentro es verdad, no es costumbre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Al final, \u00bfpor qu\u00e9 los paisanos de Jes\u00fas no lo reconocen y no creen en \u00c9l? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1l es el motivo?<\/em><em> Podemos decir, en pocas palabras, que&nbsp;no aceptan el esc\u00e1ndalo de la Encarnaci\u00f3n. No lo conocen, este misterio de la Encarnaci\u00f3n, pero no aceptan el misterio. No lo saben, pero el motivo es inconsciente y sienten que es escandaloso que la inmensidad de Dios se revele en la peque\u00f1ez de nuestra carne, que el Hijo de Dios sea el hijo del carpintero, que la divinidad se esconda en la humanidad, que Dios habite en el rostro, en las palabras, en los gestos de un simple hombre. He aqu\u00ed el esc\u00e1ndalo: la encarnaci\u00f3n de Dios, su concreci\u00f3n, su \u201ccotidianidad\u201d. Y Dios se ha hecho concreto en un hombre, Jes\u00fas de Nazaret, se ha hecho compa\u00f1ero de camino, se ha hecho&nbsp;uno de nosotros. \u201cT\u00fa eres uno de nosotros\u201d: decirlo a Jes\u00fas, \u00a1es una bonita oraci\u00f3n! Y porque es uno de nosotros nos entiende, nos acompa\u00f1a, nos perdona, nos ama mucho. En realidad, es m\u00e1s c\u00f3modo un dios abstracto, distante, que no se entromete en las situaciones y que acepta una fe lejana de la vida, de los problemas, de la sociedad. O nos gusta creer en un dios \u201cde efectos especiales\u201d, que hace solo cosas excepcionales y da siempre grandes emociones. Sin embargo, queridos hermanos y hermanas, Dios se ha encarnado: Dios es humilde, Dios es tierno, Dios est\u00e1 escondido, se hace cercano a nosotros habitando la normalidad de nuestra vida cotidiana. Y entonces, a nosotros nos sucede como a los paisanos de Jes\u00fas, corremos el riesgo de que, cuando pase, no lo reconozcamos. Vuelvo a decir una bonita frase de San Agust\u00edn: \u201cTengo miedo de Dios, del Se\u00f1or, cuando pasa\u201d. Pero, Agust\u00edn, \u00bfpor qu\u00e9 tienes miedo? \u201cTengo miedo de no reconocerlo. Tengo miedo del Se\u00f1or cuando pasa.&nbsp;Timeo Dominum transeuntem\u201d. No lo reconocemos, nos escandalizamos de \u00c9l. Pensemos en c\u00f3mo est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n respecto a esta realidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora, en la oraci\u00f3n, pidamos a la Virgen, que ha acogido el misterio de Dios en la cotidianidad de Nazaret, tener ojos y coraz\u00f3n libres de los prejuicios y tener ojos abiertos al asombro: \u201c\u00a1Se\u00f1or, haz que te encuentre!\u201d. Y cuando encontramos al Se\u00f1or se da este asombro. Lo encontramos en la normalidad: ojos abiertos a las sorpresas de Dios, a Su presencia humilde y escondida en la vida de cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde la querida naci\u00f3n de Esuatini, en \u00c1frica meridional, llegan noticias de tensiones y violencias. Invito a aquellos que tienen responsabilidad y a los que manifiestan las propias aspiraciones por el futuro del pa\u00eds a un esfuerzo com\u00fan por el di\u00e1logo, la reconciliaci\u00f3n y la composici\u00f3n pac\u00edfica de las diferentes posiciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y me alegra anunciar que del 12 al 15 del pr\u00f3ximo septiembre, si Dios quiere, viajar\u00e9 a Eslovaquia para realizar una visita pastoral. La tarde [del 12]. \u00a1Est\u00e1n contentos los eslovacos all\u00ed! [en la plaza est\u00e1n presentes numerosos peregrinos eslovacos]. Antes [la ma\u00f1ana del domingo 12 de septiembre] concelebrar\u00e9 en Budapest la Misa conclusiva del Congreso Eucar\u00edstico Internacional. Doy las gracias de coraz\u00f3n a los que est\u00e1n preparando este viaje y rezo por ellos. Recemos todos por este viaje y por las personas que est\u00e1n trabajando para organizarlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y os saludo con afecto a todos vosotros, romanos, peregrinos de Italia, de varios pa\u00edses, \u00a1especialmente a los eslovacos! En particular saludo a los grupos de Cosenza, Crotone, Morano Calabro y Ostuni. Os deseo a todos un feliz domingo. Y por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Gracias! \u00a1Adi\u00f3s!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Sin apertura a la novedad a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que lentamente se apaga, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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