{"id":16767,"date":"2021-08-29T08:00:00","date_gmt":"2021-08-29T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16767"},"modified":"2021-08-29T09:51:23","modified_gmt":"2021-08-29T12:51:23","slug":"papa-francisco-hay-una-forma-infalible-de-vencer-el-mal-empezar-a-vencerlo-dentro-de-uno-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-hay-una-forma-infalible-de-vencer-el-mal-empezar-a-vencerlo-dentro-de-uno-mismo\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Hay una forma infalible de vencer el mal: empezar a vencerlo dentro de uno mismo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Hay una forma infalible de vencer el mal: empezar a vencerlo dentro de uno mismo<\/strong>, as\u00ed lo manifestaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, encontr\u00e1ndose con los fieles y peregrinos reunidos en Plaza <strong>San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta oportunidad el <strong>Santo Padre<\/strong> refiri\u00e9ndose al <strong>Evangelio<\/strong> de hoy, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>muestra a algunos escribas y fariseos asombrados por la actitud de Jes\u00fas<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><strong><em>.<\/em><\/strong> Agregando, \u201c<strong><em>piensan para sus adentros: \u201cEsta forma de hacer es contraria a la pr\u00e1ctica religiosa\u201d (cf.&nbsp;Mc&nbsp;7, 2-5)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, nos explicaba el por qu\u00e9 de la actitud del <strong>Se\u00f1or<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba <strong>Su Santidad<\/strong>, <strong><em>\u201cp<\/em><\/strong><strong><em>orque para \u00c9l es importante&nbsp;llevar de nuevo la fe a su centro. Este llevar de nuevo la fe a su centro lo vemos continuamente en el Evangelio. Y evitar un peligro, que vale tanto para esos escribas como para nosotros: el de observar las formalidades externas dejando en un segundo plano el coraz\u00f3n de la fe<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos recordaba, <strong><em>\u201cn<\/em><\/strong><strong><em>osotros tambi\u00e9n muchas veces nos \u201cmaquillamos\u201d el alma. La formalidad exterior y no el coraz\u00f3n de la fe: esto es un riesgo.&nbsp;Es el riesgo de&nbsp;una religiosidad de la apariencia: aparentar ser bueno por fuera,&nbsp;descuidando purificar el coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed nos dec\u00eda el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201cJes\u00fas no quiere exterioridad, quiere una fe que llegue al coraz\u00f3n. De hecho, inmediatamente despu\u00e9s, llama otra vez a la multitud para decir una gran verdad: \u00abNada hay&nbsp;fuera&nbsp;del hombre que, entrando en \u00e9l, pueda hacerlo impuro\u00bb (v. 15)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong>, adem\u00e1s, nos revelaba, <strong><em>\u201ca menudo pensamos que el mal proviene principalmente del exterior: del comportamiento de los dem\u00e1s, de quienes piensan mal de nosotros, de la sociedad. \u00a1Cu\u00e1ntas veces culpamos a los dem\u00e1s, a la sociedad, al mundo, de todo lo que nos pasa!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el Santo Padre expres\u00f3, <strong><em>\u201cpidamos en la oraci\u00f3n la gracia de no perder el tiempo contaminando el mundo con quejas, porque esto no es cristiano. Jes\u00fas nos invita a mirar la vida y el mundo desde nuestro coraz\u00f3n. Si nos miramos dentro, encontraremos casi todo lo que detestamos fuera\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, sintetizaba en su mensaje, <strong><em>\u201c(\u2026) si le pedimos sinceramente a Dios que purifique nuestro coraz\u00f3n, comenzaremos a hacer el mundo m\u00e1s limpio. Porque hay una forma infalible de vencer el mal: empezar a vencerlo dentro de uno mismo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>El Evangelio de la Liturgia de hoy muestra a algunos escribas y fariseos asombrados por la actitud de Jes\u00fas. Est\u00e1n escandalizados porque sus disc\u00edpulos comen sin antes realizar las tradicionales abluciones rituales. Piensan para sus adentros: \u201cEsta forma de hacer es contraria a la pr\u00e1ctica religiosa\u201d (cf.&nbsp;Mc&nbsp;7, 2-5).<\/em><\/p><p><em>Tambi\u00e9n nosotros podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos descuidan estas tradiciones? Al fin y al cabo no son cosas malas, sino buenos h\u00e1bitos rituales, simples abluciones antes de comer. \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas no le presta atenci\u00f3n? Porque para \u00c9l es importante&nbsp;llevar de nuevo la fe a su centro. Este llevar de nuevo la fe a su centro lo vemos continuamente en el Evangelio. &nbsp;Y evitar un peligro, que vale tanto para esos escribas como para nosotros: el de observar las formalidades externas dejando en un segundo plano el coraz\u00f3n de la fe. Nosotros tambi\u00e9n muchas veces nos \u201cmaquillamos\u201d el alma. La formalidad exterior y no el coraz\u00f3n de la fe: esto es un riesgo.Es el riesgo de&nbsp;una religiosidad de la apariencia: aparentar ser bueno por fuera,&nbsp;descuidando purificar el coraz\u00f3n. Siempre existe la tentaci\u00f3n de \u201creducir nuestra relaci\u00f3n con Dios\u201d a alguna devoci\u00f3n externa, pero Jes\u00fas no est\u00e1 satisfecho con este culto. Jes\u00fas no quiere exterioridad, quiere una fe que llegue al coraz\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>De hecho, inmediatamente despu\u00e9s, llama otra vez a la multitud para decir una gran verdad: \u00abNada hay&nbsp;fuera&nbsp;del hombre que, entrando en \u00e9l, pueda hacerlo impuro\u00bb (v. 15). En cambio, es \u00abde&nbsp;dentro, del coraz\u00f3n\u00bb (v. 21) que salen las cosas malas. Estas palabras son revolucionarias, porque para la mentalidad de la \u00e9poca ciertos alimentos o contactos externos te hac\u00edan impuro. Jes\u00fas invierte la perspectiva: no da\u00f1a lo que viene de fuera, sino lo que viene de dentro.<\/em><\/p><p><em>Queridos hermanos y hermanas, esto tambi\u00e9n nos concierne. A menudo pensamos que el mal proviene principalmente del exterior: del comportamiento de los dem\u00e1s, de quienes piensan mal de nosotros, de la sociedad. \u00a1Cu\u00e1ntas veces culpamos a los dem\u00e1s, a la sociedad, al mundo, de todo lo que nos pasa! Siempre es culpa de los \u201cotros\u201d: es culpa de la gente, de los que gobiernan, de la mala suerte, etc\u00e9tera. Parece que los problemas vienen siempre de fuera. Y pasamos el tiempo repartiendo culpas; pero&nbsp;pasar el tiempo culpando a los dem\u00e1s es una p\u00e9rdida de tiempo. Nos enojamos, nos amargamos y mantenemos a Dios fuera de nuestro coraz\u00f3n. Como esas personas del Evangelio, que se quejan, se escandalizan, discuten y no acogen a Jes\u00fas. No se puede ser verdaderamente religioso en la queja: la queja envenena, te conduce a la ira, al resentimiento y a la tristeza, la del coraz\u00f3n, que cierra las puertas a Dios.<\/em><\/p><p><em>Pid\u00e1mosle hoy al Se\u00f1or que nos libre de echar la culpa a los dem\u00e1s \u2014como los ni\u00f1os: \u201c\u00a1Yo no he sido! Ha sido el otro, ha sido el otro\u2026\u201d\u2014. Pidamos en la oraci\u00f3n la gracia de no perder el tiempo contaminando el mundo con quejas, porque esto no es cristiano. Jes\u00fas nos invita a mirar la vida y el mundo desde nuestro coraz\u00f3n. Si nos miramos dentro, encontraremos casi todo lo que detestamos fuera. Y si le pedimos sinceramente a Dios que purifique nuestro coraz\u00f3n, comenzaremos a hacer el mundo m\u00e1s limpio. Porque hay una forma infalible de vencer el mal: empezar a vencerlo dentro de uno mismo. Los primeros Padres de la Iglesia, los monjes, cuando se les preguntaba: \u201c\u00bfCu\u00e1l es el camino de la santidad? \u00bfC\u00f3mo debo empezar?\u201d, dec\u00edan que el primer paso era acusarse a uno mismo: ac\u00fasate a ti mismo. La acusaci\u00f3n de nosotros mismos. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros, durante el d\u00eda, en un momento del d\u00eda o en un momento de la semana, somos capaces de acusarnos por dentro? \u201cS\u00ed, este me hizo esto, ese otro&#8230;, aquel una salvajada&#8230;\u201d. \u00bfY yo? Yo hago lo mismo, o lo hago as\u00ed&#8230; Es una sabidur\u00eda: aprender a acusarse. Intentad hacerlo, os har\u00e1 bien. Para m\u00ed es bueno, cuando consigo hacerlo, me hace bien, nos har\u00e1 bien a todos.<\/em><\/p><p><em>Que la Virgen Mar\u00eda, que cambi\u00f3 la historia con la pureza de su coraz\u00f3n, nos ayude a purificar el nuestro, superando en primer lugar el vicio de culpabilizar a los dem\u00e1s y de quejarse de todo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>_____________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p><p><em>Sigo con gran preocupaci\u00f3n la situaci\u00f3n en Afganist\u00e1n y participo del sufrimiento de quienes lloran por las personas que perdieron la vida en los atentados suicidas que se produjeron el jueves pasado, y de quienes buscan ayuda y protecci\u00f3n. Encomiendo los muertos a la misericordia de Dios Todopoderoso y doy las gracias a quienes est\u00e1n trabajando para ayudar a esa poblaci\u00f3n tan probada, especialmente a las mujeres y a los ni\u00f1os. Les pido a todos que sigan ayudando a los necesitados y que recen para que el di\u00e1logo y la solidaridad conduzcan al establecimiento de una convivencia pac\u00edfica y fraterna y ofrezcan esperanza para el futuro del pa\u00eds. En momentos hist\u00f3ricos como este no podemos permanecer indiferentes, la historia de la Iglesia nos lo ense\u00f1a. Como cristianos, esta situaci\u00f3n nos compromete. Por eso hago un llamamiento a todos para que se intensifique la oraci\u00f3n y se practique el ayuno. Oraci\u00f3n y ayuno, oraci\u00f3n y penitencia. Este es el momento de hacerlo. Hablo en serio: intensificar la oraci\u00f3n y practicar el ayuno, pidiendo al Se\u00f1or misericordia y perd\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>Estoy cerca de la poblaci\u00f3n del estado venezolano de M\u00e9rida, afectada en los \u00faltimos d\u00edas por inundaciones y deslizamientos de tierra. Rezo por los difuntos y sus familias y por todos los que sufren a causa de esta calamidad.<\/em><\/p><p><em>Dirijo un cordial saludo a los miembros del Movimiento Laudato Si\u2019. Gracias por vuestro compromiso con nuestra casa com\u00fan, particularmente con motivo de la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por la Creaci\u00f3n y el posterior Tiempo de la Creaci\u00f3n. El grito de la Tierra y el grito de los pobres son cada vez m\u00e1s graves y alarmantes, y requieren una acci\u00f3n decisiva y urgente para convertir esta crisis en una oportunidad.<\/em><\/p><p><em>Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios pa\u00edses. En particular, saludo al grupo de novicios salesianos y a la comunidad del Seminario Episcopal de Caltanissetta. Saludo a los fieles de Zagreb y a los del V\u00e9neto; al grupo de alumnos, padres y profesores de Lituania; a los chicos de la Confirmaci\u00f3n de Osio Sotto; a los j\u00f3venes de Malta que est\u00e1n llevando a cabo un itinerario vocacional, a los que han hecho un camino franciscano de Gubbio a Roma y los que inician un&nbsp;Via lucis&nbsp;con los pobres en las estaciones de tren.<\/em><\/p><p><em>Dirijo un saludo especial a los fieles reunidos en el Santuario de Oropa para la fiesta de la coronaci\u00f3n de la estatua de la Virgen Negra. Que la Sant\u00edsima Virgen acompa\u00f1e el camino del pueblo de Dios por la senda de la santidad.<\/em><\/p><p><em>Os deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Hay una forma infalible de vencer el mal: empezar a vencerlo dentro de uno mismo, as\u00ed lo manifestaba el Santo Padre en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. Minutos antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), Su Santidad Francisco se presentaba en la ventana del Estudio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":16562,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-16767","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16767"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16767\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}