{"id":16857,"date":"2021-09-05T08:00:00","date_gmt":"2021-09-05T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16857"},"modified":"2021-09-05T10:45:45","modified_gmt":"2021-09-05T13:45:45","slug":"papa-francisco-la-curacion-del-corazon-comienza-con-la-escucha-escuchar-esto-lo-cura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-curacion-del-corazon-comienza-con-la-escucha-escuchar-esto-lo-cura\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha,\u00a0escuchar, esto lo cura"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha,&nbsp;escuchar, esto lo cura, as\u00ed lo expresaba durante el mensaje compartido por el <strong>Santo Padre<\/strong> antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>, donde al referirse de hoy <strong>Evangelio<\/strong>, haciendo referencia a lo que le debemos pedirle a <strong>Jes\u00fas<\/strong>, es que nos cure de la sordera interior la cual es peor que la f\u00edsica, porque es&nbsp;la sordera del coraz\u00f3n. Fue en el mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), cuando <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se reun\u00eda adem\u00e1s con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El Santo Padre entonces, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cJes\u00fas, <\/em><\/strong><strong><em>hace a un lado al sordomudo, se tapa los o\u00eddos con los dedos y se toca la lengua con saliva, luego mira hacia el cielo, suspira y dice: \u00ab<\/em><\/strong><strong><em>Efat\u00e1<\/em><\/strong><strong><em>\u00ab, es decir, \u00ab\u00a1\u00c1brete!\u00bb&nbsp;(v\u00e9ase Mc7,33-34)\u201d.<\/em><\/strong> A lo que, avanzando, nos preguntaba: <strong><em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 hace estos gestos?&nbsp;Quiz\u00e1s porque la condici\u00f3n de esa persona tiene un valor simb\u00f3lico particular.&nbsp;Ser sordo y mudo es una enfermedad, pero tambi\u00e9n es un s\u00edmbolo\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> subraya, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfDe qu\u00e9 se trata?&nbsp;Se trata de&nbsp;sordera.&nbsp;Ese hombre no pod\u00eda hablar porque no pod\u00eda o\u00edr.&nbsp;De hecho, para curar la causa de su malestar, Jes\u00fas primero coloca sus dedos en sus o\u00eddos, luego en su boca, pero primero en sus o\u00eddos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo que agrega, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>hay de hecho una sordera interior, que hoy podemos pedirle a Jes\u00fas que toque y sane.&nbsp;Y esa sordera interior es peor que la f\u00edsica, porque es&nbsp;la sordera del coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong> Entonces, si no alcanzamos a curarnos de esta enfermedad, dice el <strong>Papa Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201ccorremos el riesgo de volvernos impermeables a todo y de no dar espacio a los que necesitan escuchar: estoy pensando en los ni\u00f1os, los j\u00f3venes, los ancianos, muchos que no necesitan tanto palabras y sermones, sino escuchar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siendo a\u00fan m\u00e1s gr\u00e1fico, el Santo Padre nos planteaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>pensemos en la vida familiar: \u00a1cu\u00e1ntas veces hablas sin escuchar primero, repitiendo tus propios estribillos que siempre son los mismos!&nbsp;Incapaz de escuchar&nbsp;siempre decimos las mismas cosas, o no dejamos que el otro deje de hablar, de expresarse, y lo interrumpimos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dice <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201cel renacimiento de un di\u00e1logo pasa muchas veces no de las palabras, sino del silencio, de no estancarse, de volver a empezar con paciencia a escuchar al otro, a escuchar sus esfuerzos, a lo que lleva dentro.&nbsp;La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adiendo, expresaba,<strong><em> \u201cla curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha.&nbsp;Escuchar.&nbsp;Y esto cura el coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Pero, adem\u00e1s, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos record\u00f3, que, <strong><em>\u201c(\u2026) lo mismo ocurre con el Se\u00f1or.&nbsp;Hacemos bien en inundarlo con solicitudes, pero es mejor que lo escuchemos primero.&nbsp;Jes\u00fas lo pregunta.&nbsp;En el Evangelio, cuando se le pregunta cu\u00e1l es el primer mandamiento, responde: \u00bb&nbsp;Escucha, Israel\u00bb.&nbsp;Luego a\u00f1ade el primer mandamiento: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n [&#8230;] ya tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Mc 12,&nbsp;28-31)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Papa<\/strong> nos compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) si dedicamos tiempo al evangelio, encontraremos un secreto para nuestra salud espiritual.&nbsp;Aqu\u00ed est\u00e1 la medicina: cada d\u00eda un poco de silencio y escucha, unas palabras menos in\u00fatiles y unas pocas palabras m\u00e1s Palabra de Dios.&nbsp;Jes\u00fas, sana mi coraz\u00f3n del cierre, sana mi coraz\u00f3n de la prisa, sana mi coraz\u00f3n de la impaciencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>El evangelio de la liturgia de hoy presenta a Jes\u00fas que sana a una persona sorda y muda.\u00a0En la historia, llama la atenci\u00f3n la forma en que el Se\u00f1or realiza esta prodigiosa se\u00f1al.\u00a0Y lo hace as\u00ed: hace a un lado al sordomudo, se tapa los o\u00eddos con los dedos y se toca la lengua con saliva, luego mira hacia el cielo, suspira y dice: \u00abEfat\u00e1\u00bb, es decir, \u00ab\u00a1\u00c1brete!\u00bb\u00a0(v\u00e9ase Mc7,33-34).\u00a0En otras curaciones, por enfermedades igualmente graves, como par\u00e1lisis o lepra, Jes\u00fas no realiza muchos gestos.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 hace todo esto ahora, a pesar de que s\u00f3lo se le pide que ponga la mano sobre la persona enferma (cf. v. 32)?\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 hace estos gestos?\u00a0Quiz\u00e1s porque la condici\u00f3n de esa persona tiene un valor simb\u00f3lico particular.\u00a0Ser sordo y mudo es una enfermedad, pero tambi\u00e9n es un s\u00edmbolo.\u00a0Y este s\u00edmbolo tiene algo que decirnos a todos.\u00a0\u00bfDe qu\u00e9 se trata?\u00a0Se trata de\u00a0sordera.\u00a0Ese hombre no pod\u00eda hablar porque no pod\u00eda o\u00edr.\u00a0De hecho, para curar la causa de su malestar, Jes\u00fas primero coloca sus dedos en sus o\u00eddos, luego en su boca, pero primero en sus o\u00eddos.<\/em><\/p><p><em>Todos tenemos o\u00eddos, pero muchas veces somos incapaces de escuchar.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9?\u00a0Hermanos y hermanas, hay de hecho una sordera interior, que hoy podemos pedirle a Jes\u00fas que toque y sane.\u00a0Y esa sordera interior es peor que la f\u00edsica, porque es\u00a0la sordera del coraz\u00f3n.\u00a0Llevados por las prisas, por mil cosas para decir y hacer, no encontramos tiempo para detenernos y escuchar a quienes nos hablan.\u00a0Corremos el riesgo de volvernos impermeables a todo y de no dar espacio a los que necesitan escuchar: estoy pensando en los ni\u00f1os, los j\u00f3venes, los ancianos, muchos que no necesitan tanto palabras y sermones, sino escuchar.\u00a0Pregunt\u00e9monos: \u00bfc\u00f3mo es mi escucha?\u00a0Me dejo tocar por la vida de las personas, \u00bfs\u00e9 dedicar tiempo a los que me rodean para que me escuchen?\u00a0Esto es para todos nosotros, pero de manera especial para los sacerdotes, para los sacerdotes.\u00a0El sacerdote debe escuchar a la gente, no apresurarse, escuchar\u2026, y ver c\u00f3mo puede ayudar, pero despu\u00e9s de escuchar.\u00a0Y todos nosotros: primero escuchemos, luego respondamos.\u00a0Pensemos en la vida familiar: \u00a1cu\u00e1ntas veces hablas sin escuchar primero, repitiendo tus propios estribillos que siempre son los mismos!\u00a0Incapaz de escuchar\u00a0siempre decimos las mismas cosas, o no dejamos que el otro deje de hablar, de expresarse, y lo interrumpimos.\u00a0El renacimiento de un di\u00e1logo pasa muchas veces no de las palabras, sino del silencio, de no estancarse, de volver a empezar con paciencia a escuchar al otro, a escuchar sus esfuerzos, a lo que lleva dentro.\u00a0La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha.\u00a0Escuchar.\u00a0Y esto cura el coraz\u00f3n.\u00a0\u00abPero padre, hay gente aburrida que siempre dice las mismas cosas &#8230;\u00bb.\u00a0Esc\u00fachalos.\u00a0Y luego, cuando terminen de hablar, di tu palabra, pero escucha todo.\u00a0La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha.\u00a0Escuchar.\u00a0Y esto cura el coraz\u00f3n.\u00a0\u00abPero padre, hay gente aburrida que siempre dice las mismas cosas &#8230;\u00bb.\u00a0Esc\u00fachalos.\u00a0Y luego, cuando terminen de hablar, di tu palabra, pero escucha todo.\u00a0La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha.\u00a0Escuchar.\u00a0Y esto cura el coraz\u00f3n.\u00a0\u00abPero padre, hay gente aburrida que siempre dice las mismas cosas &#8230;\u00bb.\u00a0Esc\u00fachalos.\u00a0Y luego, cuando terminen de hablar, di tu palabra, pero escucha todo.<\/em><\/p><p><em>Y lo mismo ocurre con el Se\u00f1or.\u00a0Hacemos bien en inundarlo con solicitudes, pero es mejor que lo escuchemos primero.\u00a0Jes\u00fas lo pregunta.\u00a0En el Evangelio, cuando se le pregunta cu\u00e1l es el primer mandamiento, responde: \u00bb\u00a0Escucha, Israel\u00bb.\u00a0Luego a\u00f1ade el primer mandamiento: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n [&#8230;] ya tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Mc 12,\u00a028-31).\u00a0Pero, antes que nada: \u00bb\u00a0Escucha, Israel\u00bb. Escucha, t\u00fa.\u00a0\u00bfNos acordamos de escuchar al Se\u00f1or?\u00a0Somos cristianos, pero quiz\u00e1s, entre las miles de palabras que escuchamos todos los d\u00edas, no encontremos unos segundos para hacer resonar en nosotros algunas palabras del Evangelio.\u00a0Jes\u00fas es la Palabra: si no nos detenemos a escucharlo, pasa.\u00a0Si no nos detenemos a escuchar a Jes\u00fas, contin\u00faa.\u00a0San Agust\u00edn dec\u00eda: \u201cTemo al Se\u00f1or cuando pasa\u201d.\u00a0Y el miedo era dejarlo pasar sin escucharlo.\u00a0Pero si dedicamos tiempo al evangelio, encontraremos un secreto para nuestra salud espiritual.\u00a0Aqu\u00ed est\u00e1 la medicina: cada d\u00eda un poco de silencio y escucha, unas palabras menos in\u00fatiles y unas pocas palabras m\u00e1s Palabra de Dios.\u00a0Siempre con el Evangelio en el bolsillo, lo que ayuda mucho.\u00a0Escuchamos hoy, como el d\u00eda del Bautismo, que nos dirige esa palabra de Jes\u00fas: \u201cEfat\u00e1, abrir \u00ab!\u00a0Abre tus o\u00eddos.\u00a0Jes\u00fas, deseo abrirme a tu Palabra;\u00a0Jes\u00fas, me abro a tu escucha;\u00a0Jes\u00fas, sana mi coraz\u00f3n del cierre, sana mi coraz\u00f3n de la prisa, sana mi coraz\u00f3n de la impaciencia.<\/em><\/p><p><em>Que la Virgen Mar\u00eda, abierta a la escucha de la Palabra, que se hizo carne en ella, nos ayude cada d\u00eda a escuchar a su Hijo en el Evangelio y a nuestros hermanos y hermanas con un coraz\u00f3n d\u00f3cil, con un coraz\u00f3n paciente y con un coraz\u00f3n atento.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>______________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Ayer, en Catamarca (Argentina), fue beatificado Mamerto Esqui\u00fa, fraile menor y obispo de C\u00f3rdoba.\u00a0\u00a1Al final un bendito argentino!\u00a0Fue un fervoroso heraldo de la Palabra de Dios, para la edificaci\u00f3n de la comunidad eclesial y tambi\u00e9n de la comunidad civil.\u00a0Que su ejemplo nos ayude a unir siempre oraci\u00f3n y apostolado, y a servir a la paz y a la fraternidad.\u00a0\u00a1Un aplauso al nuevo Beato!<\/em><\/p><p><em>En estos momentos de agitaci\u00f3n en los que los afganos buscan refugio, rezo por los m\u00e1s vulnerables entre ellos.\u00a0Rezo para que muchos pa\u00edses acojan y protejan a quienes buscan una nueva vida.\u00a0Tambi\u00e9n rezo para que los desplazados internos tengan la asistencia y protecci\u00f3n necesarias.\u00a0Que los j\u00f3venes afganos reciban educaci\u00f3n, un bien esencial para el desarrollo humano.\u00a0Y que todos los afganos, tanto en casa como en tr\u00e1nsito y en los pa\u00edses de acogida, vivan con dignidad, en paz y fraternidad con sus vecinos.<\/em><\/p><p><em>Les aseguro mis oraciones por el pueblo de los Estados Unidos de Am\u00e9rica azotado por un fuerte hurac\u00e1n en los \u00faltimos d\u00edas.\u00a0Que el Se\u00f1or reciba las almas de los muertos y apoye a los que sufren esta calamidad.<\/em><\/p><p><em>En los pr\u00f3ximos d\u00edas es el A\u00f1o Nuevo jud\u00edo,\u00a0Rosh Hashan\u00e1\u00a0.\u00a0Y luego las dos fiestas de\u00a0Yom Kippur\u00a0y\u00a0Sukkot\u00a0.\u00a0Extiendo mis m\u00e1s sinceros deseos a todos los hermanos y hermanas de la religi\u00f3n jud\u00eda: que el nuevo a\u00f1o sea rico en frutos de paz y bueno para todos los que caminan fielmente en la Ley del Se\u00f1or.<\/em><\/p><p><em>El pr\u00f3ximo domingo ir\u00e9 a Budapest\u00a0para la conclusi\u00f3n del Congreso Eucar\u00edstico Internacional.\u00a0Mi peregrinaci\u00f3n continuar\u00e1\u00a0, despu\u00e9s de la Misa, durante unos d\u00edas en Eslovaquia, y finalizar\u00e1 el mi\u00e9rcoles siguiente con la gran celebraci\u00f3n popular de la Virgen de los Dolores, Patrona de ese pa\u00eds.\u00a0Ser\u00e1n, pues, d\u00edas marcados por la\u00a0adoraci\u00f3n\u00a0y la\u00a0oraci\u00f3n.en el coraz\u00f3n de Europa.\u00a0Al saludar con afecto a los que han preparado este Camino -y les doy las gracias-, y a los que me esperan y a quienes yo mismo deseo encontrar, pido a todos que me acompa\u00f1en con la oraci\u00f3n, y encomiendo las visitas que har\u00e9 a la intercesi\u00f3n. de tantos heroicos confesores de fe, que dieron testimonio del Evangelio en aquellos lugares en medio de hostilidad y persecuci\u00f3n.\u00a0Que ayuden a Europa a testimoniar a\u00fan hoy, no tanto de palabra, pero sobre todo con hechos, con obras de misericordia y acogida, del buen anuncio del Se\u00f1or que nos ama y nos salva.\u00a0\u00a1Gracias!<\/em><\/p><p><em>\u00a1Y ahora os dirijo mi saludo, queridos romanos y peregrinos!\u00a0En particular, ofrezco mis mejores deseos a la Legi\u00f3n de Mar\u00eda, que celebra sus cien a\u00f1os: \u00a1Dios los bendiga y la Virgen los guarde!\u00a0Saludo a los j\u00f3venes de la Opera della Chiesa, los j\u00f3venes de Faenza y los de Castenedolo que recibieron la Confirmaci\u00f3n y Primera Comuni\u00f3n, el grupo de Arta Terme y los fieles polacos y lituanos acompa\u00f1ados de sus amigos de Abruzzo.<\/em><\/p><p><em>Hoy es el recuerdo de Santa Teresa de Calcuta, para toda la Madre Teresa.\u00a0\u00a1Un gran aplauso!\u00a0Dirijo mi saludo a todas las Misioneras de la Caridad, comprometidas en todo el mundo en un servicio muchas veces heroico, pienso en particular en las Hermanas del \u00abDon de Mar\u00eda\u00bb, aqu\u00ed en el Vaticano.<\/em><\/p><p><em>Les deseo a todos un feliz domingo.\u00a0Por favor, no olvides orar por m\u00ed.\u00a0\u00a1Buen almuerzo y adi\u00f3s!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La curaci\u00f3n del coraz\u00f3n comienza con la escucha,&nbsp;escuchar, esto lo cura, as\u00ed lo expresaba durante el mensaje compartido por el Santo Padre antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus, donde al referirse de hoy Evangelio, haciendo referencia a lo que le debemos pedirle a 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