{"id":16936,"date":"2021-09-19T08:00:00","date_gmt":"2021-09-19T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=16936"},"modified":"2021-09-19T09:56:04","modified_gmt":"2021-09-19T12:56:04","slug":"papa-francisco-si-queremos-seguir-a-jesus-debemos-recorrer-el-camino-que-el-mismo-ha-trazado-el-camino-del-servicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-si-queremos-seguir-a-jesus-debemos-recorrer-el-camino-que-el-mismo-ha-trazado-el-camino-del-servicio\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Si queremos seguir a Jes\u00fas, debemos recorrer el camino que \u00c9l mismo ha trazado, el camino del servicio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Si queremos seguir a Jes\u00fas, debemos recorrer el camino que \u00c9l mismo ha trazado, el camino del servicio<\/strong>, as\u00ed nos lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se encontraba con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus palabras iluminaron el <strong>Evangelio<\/strong> de la liturgia de hoy (<em>Mc<\/em> 9,30-37), donde citando, nos explicaba<strong><em>, \u201c\u00abSi uno quiere ser el primero, sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb (v. 35). Si quieres ser el primero, tienes que ir al final de la fila, ser el \u00faltimo y servir a todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cel valor de una persona ya no depende del papel que desempe\u00f1a, del \u00e9xito que tiene, del trabajo que hace, del dinero que tiene en el banco; no, no depende de eso; la grandeza y el \u00e9xito, a los ojos de Dios, tienen otro rasero: se miden por el&nbsp;servicio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1alaba, <strong><em>\u201choy en d\u00eda la palabra \u201cservicio\u201d parece un poco descolorida, desgastada por el uso. Pero en el Evangelio tiene un significado preciso y concreto. Servir no es una expresi\u00f3n de cortes\u00eda: es&nbsp;hacer como Jes\u00fas,&nbsp;que, resumiendo su vida en pocas palabras, dijo que hab\u00eda venido \u00abno a ser servido, sino a servir\u00bb (Mc&nbsp;10,45)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) si queremos seguir a Jes\u00fas, debemos recorrer el camino que \u00c9l mismo ha trazado, el camino del servicio. Nuestra fidelidad al Se\u00f1or depende de nuestra disponibilidad a servir. Y esto cuesta, lo sabemos, porque &lt;sabe a cruz&gt;\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad<\/strong>, adem\u00e1s subray\u00f3, <strong><em>\u201ccuanto m\u00e1s servimos, m\u00e1s sentimos la presencia de Dios. Sobre todo cuando servimos a los que no tienen nada que devolvernos, los pobres, abrazando sus dificultades y necesidades con la tierna compasi\u00f3n: y ah\u00ed descubrimos que a su vez somos amados y abrazados por Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice <\/strong>nos indicaba, <strong><em>\u201cprecisamente para ilustrarlo, Jes\u00fas despu\u00e9s de haber hablado de la&nbsp;primac\u00eda del servicio, hace un gesto. Toma un ni\u00f1o y lo coloca en medio de los disc\u00edpulos, en el centro, en el lugar m\u00e1s importante (cf. v. 36)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> &nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) los peque\u00f1os, como los ni\u00f1os, dependen de los dem\u00e1s, de los adultos, necesitan recibir. Jes\u00fas abraza a ese ni\u00f1o y dice que quien recibe a un peque\u00f1o, a un ni\u00f1o, lo recibe a \u00c9l (cf. v. 37)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos preguntaba, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas, interpelados por el Evangelio, pregunt\u00e9monos: yo, que sigo a Jes\u00fas, \u00bfme intereso por los m\u00e1s abandonados? \u00bfO, como los disc\u00edpulos aquel d\u00eda, busco la gratificaci\u00f3n personal?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>El Evangelio de la liturgia de hoy (Mc\u00a09,30-37) nos cuenta que, de camino a Jerusal\u00e9n, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas discut\u00edan sobre qui\u00e9n \u00abera el m\u00e1s grande entre ellos\u00bb (v. 34). Entonces Jes\u00fas les habl\u00f3 de forma contundente, que tambi\u00e9n se aplica a nosotros hoy: \u00abSi uno quiere ser el primero, sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb (v. 35). Si quieres ser el primero, tienes que ir al final de la fila, ser el \u00faltimo y servir a todos. Con esta frase lapidaria, el Se\u00f1or inaugura una inversi\u00f3n: da un vuelco a los criterios que marcan lo que realmente cuenta. El valor de una persona ya no depende del papel que desempe\u00f1a, del \u00e9xito que tiene, del trabajo que hace, del dinero que tiene en el banco; no, no depende de eso; la grandeza y el \u00e9xito, a los ojos de Dios, tienen otro rasero: se miden por el\u00a0servicio. No por lo que se\u00a0tiene, sino por lo que se\u00a0da. \u00bfQuieres sobresalir? Sirve. Este es el camino.<\/em><\/p><p><em>Hoy en d\u00eda la palabra \u201cservicio\u201d parece un poco descolorida, desgastada por el uso. Pero en el Evangelio tiene un significado preciso y concreto. Servir no es una expresi\u00f3n de cortes\u00eda: es\u00a0hacer como Jes\u00fas,\u00a0que, resumiendo su vida en pocas palabras, dijo que hab\u00eda venido \u00abno a ser servido, sino a servir\u00bb (Mc\u00a010,45). As\u00ed dijo el Se\u00f1or. Por eso, si queremos seguir a Jes\u00fas, debemos recorrer el camino que \u00c9l mismo ha trazado, el camino del servicio. Nuestra fidelidad al Se\u00f1or depende de nuestra disponibilidad a servir. Y esto cuesta, lo sabemos, porque \u201csabe a cruz\u201d. Pero a medida que crecemos en el cuidado y la disponibilidad hacia los dem\u00e1s, nos volvemos m\u00e1s libres por dentro, m\u00e1s parecidos a Jes\u00fas. Cuanto m\u00e1s servimos, m\u00e1s sentimos la presencia de Dios. Sobre todo cuando servimos a los que no tienen nada que devolvernos, los pobres, abrazando sus dificultades y necesidades con la tierna compasi\u00f3n: y ah\u00ed descubrimos que a su vez somos amados y abrazados por Dios.<\/em><\/p><p><em>Precisamente para ilustrarlo, Jes\u00fas despu\u00e9s de haber hablado de la\u00a0primac\u00eda del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jes\u00fas son m\u00e1s fuertes que las palabras que usa. Y \u00bfcu\u00e1l es el gesto? Toma un ni\u00f1o y lo coloca en medio de los disc\u00edpulos, en el centro, en el lugar m\u00e1s importante (cf. v. 36). El ni\u00f1o, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la peque\u00f1ez. Porque los peque\u00f1os, como los ni\u00f1os, dependen de los dem\u00e1s, de los adultos, necesitan recibir. Jes\u00fas abraza a ese ni\u00f1o y dice que quien recibe a un peque\u00f1o, a un ni\u00f1o, lo recibe a \u00c9l (cf. v. 37). Esto es, en primer lugar, a qui\u00e9n servir: a los que necesitan recibir y no tienen nada que devolver. Servir a los que necesitan recibir y no tienen para devolver. Acogiendo a los que est\u00e1n en los m\u00e1rgenes, desatendidos, acogemos a Jes\u00fas, porque\u00a0\u00c9l est\u00e1 ah\u00ed.\u00a0Y en un peque\u00f1o, en un pobre al que servimos, tambi\u00e9n nosotros recibimos el tierno abrazo de Dios.<\/em><\/p><p><em>Queridos hermanos y hermanas, interpelados por el Evangelio, pregunt\u00e9monos: yo, que sigo a Jes\u00fas, \u00bfme intereso por los m\u00e1s abandonados? \u00bfO, como los disc\u00edpulos aquel d\u00eda, busco la gratificaci\u00f3n personal? \u00bfEntiendo la vida como una competici\u00f3n para abrirme un hueco a costa de los dem\u00e1s, o creo que sobresalir es servir? Y, concretamente: \u00bfdedico tiempo a alg\u00fan \u201cpeque\u00f1o\u201d, a una persona que no tiene medios para corresponder? \u00bfMe ocupo de alguien que no puede devolverme el favor, o s\u00f3lo de mis familiares y amigos? Son preguntas que podemos hacernos.<\/em><\/p><p><em>Que la Virgen Mar\u00eda, humilde sierva del Se\u00f1or, nos ayude a comprender que servir no nos disminuye, sino que nos hace crecer. Y que hay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir (cf.\u00a0Hch\u00a020,35).<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>___________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p><p><em>Estoy cerca de las v\u00edctimas de las inundaciones en el Estado de Hidalgo, M\u00e9xico, especialmente de los enfermos que murieron en el hospital de Tula y de sus familias.<\/em><\/p><p><em>Deseo asegurar mis oraciones por las personas detenidas injustamente en pa\u00edses extranjeros. Desgraciadamente hay varios casos, con causas diferentes y a veces complejas; espero que, en el debido cumplimiento de la justicia, estas personas puedan regresar a su patria lo antes posible.<\/em><\/p><p><em>Os saludo a todos, romanos y peregrinos de varios pa\u00edses \u2014polacos, eslovacos, de Honduras&#8230; \u00a1Muy bien!\u2014, familias, grupos, asociaciones y fieles. En particular, saludo a los que van a recibir la Confirmaci\u00f3n en Scandicci y a los de la Asociaci\u00f3n de Estudiantes del Siervo de Dios Padre Gianfranco Maria Chiti, fraile capuchino de quien se cumple el centenario de su nacimiento.<\/em><\/p><p><em>Mi pensamiento se dirige a los reunidos en el Santuario de La Salette, en Francia, en recuerdo del 175\u00ba (ciento setenta y cinco) aniversario de la aparici\u00f3n de la Virgen, que se mostr\u00f3 entre l\u00e1grimas a dos muchachos. Las l\u00e1grimas de Mar\u00eda recuerdan las de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y su angustia en Getseman\u00ed. Son un reflejo del dolor de Cristo por nuestros pecados y una llamada siempre actual a confiarse a la misericordia de Dios.<\/em><\/p><p><em>Os deseo a todos un buen domingo. Y, por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. Buen almuerzo y hasta pronto. \u00a1Bravo por los chicos de la Inmaculada!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Si queremos seguir a Jes\u00fas, debemos recorrer el camino que \u00c9l mismo ha trazado, el camino del servicio, as\u00ed nos lo se\u00f1alaba el Santo Padre durante su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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