{"id":17087,"date":"2021-09-29T08:00:00","date_gmt":"2021-09-29T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=17087"},"modified":"2021-09-29T09:38:36","modified_gmt":"2021-09-29T12:38:36","slug":"papa-francisco-dejemos-que-la-gracia-de-cristo-emerja-y-esa-justicia-esa-justificacion-nos-de-la-fuerza-de-ir-adelante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dejemos-que-la-gracia-de-cristo-emerja-y-esa-justicia-esa-justificacion-nos-de-la-fuerza-de-ir-adelante\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dejemos que la gracia de Cristo emerja y esa justicia, esa justificaci\u00f3n nos d\u00e9 la fuerza de ir adelante"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Dejemos que la gracia de Cristo emerja y esa justicia, esa justificaci\u00f3n nos d\u00e9 la fuerza de ir adelante<\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre <\/strong>al compartir su mensaje con los peregrinos y fieles en la Audiencia General. Celebrada en la media ma\u00f1ana de hoy (hora de Roma), en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad<\/strong>, retomando el ciclo de catequesis sobre la <strong>Carta a los G\u00e1latas del Ap\u00f3stol Pablo<\/strong>, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abLa vida en la fe\u00bb<\/strong> (cf. Lectura: G\u00e1l 2, 19-20).<br>Al respecto, el <strong>Santo Padre<\/strong>, pregunt\u00f3: <strong><em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es la justificaci\u00f3n? Nosotros, de pecadores, nos hemos convertido en justos. \u00bfQui\u00e9n nos ha hecho justos? Nosotros, ante Dios, somos justos. Es verdad, tenemos nuestros pecados personales, pero en la base somos justos. Esta es la justificaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/strong><br>Continuando, pregunt\u00f3, adem\u00e1s: <strong><em>\u00ab\u00bfQui\u00e9n te ha hecho justo? Jesucristo. Esta es la justificaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 se esconde detr\u00e1s de la palabra \u201cjustificaci\u00f3n\u201d que es tan decisiva para la fe?\u00bb Respondiendo, \u00ab(\u2026) el conjunto del pensamiento de san Pablo se puede decir sencillamente que la justificaci\u00f3n es la consecuencia de la \u00abiniciativa misericordiosa de Dios que otorga el perd\u00f3n\u00bb (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 1990)\u00bb.<\/em><\/strong><br>Dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, <strong><em>\u00abDios, de hecho, a trav\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas \u2014y esto debemos subrayarlo: a trav\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas\u2014 ha destruido el pecado y nos ha donado de forma definitiva el perd\u00f3n y la salvaci\u00f3n. La justificaci\u00f3n que Dios realiza, por tanto, nos permite recuperar la inocencia perdida con el pecado\u00bb.<\/em><\/strong><br>\u00bfPero, c\u00f3mo ocurre la justificaci\u00f3n? As\u00ed lo explicaba, <strong><em>\u00abresponder a esta pregunta equivale a descubrir otra novedad de la ense\u00f1anza de san Pablo: que la justificaci\u00f3n ocurre por gracia. Solo por gracia: nosotros hemos sido justificados por pura gracia\u00bb. A\u00f1adiendo, \u00abnosotros hemos sido justificados, hemos sido salvados por pura gracia, no por nuestros m\u00e9ritos.<br>Y esto nos da una confianza grande. Somos pecadores, s\u00ed; pero vamos por el camino de la vida con esta gracia de Dios que nos justifica cada vez que nosotros pedimos perd\u00f3n. Pero no justifica en ese momento: somos ya justificados, pero viene a perdonarnos otra vez\u00bb.<\/em><\/strong><br>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> expres\u00f3, <strong><em>\u00abla justificaci\u00f3n nos introduce en la larga historia de la salvaci\u00f3n, que muestra la justicia de Dios: frente a nuestras continuas ca\u00eddas y a nuestras insuficiencias, \u00c9l no se ha resignado, sino que ha querido hacernos justos y lo ha hecho por gracia, a trav\u00e9s del don de Jesucristo, de su muerte y resurrecci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/strong> A\u00f1adiendo, <strong><em>\u00ab(\u2026) el estilo de Dios es la cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. Siempre est\u00e1 cerca de nosotros, es compasivo y tierno\u00bb.<\/em><\/strong><br>El <strong>Santo Padre<\/strong>, tambi\u00e9n nos dec\u00eda, <strong><em>\u00ab(\u2026) la justificaci\u00f3n es precisamente la cercan\u00eda m\u00e1s grande de Dios con nosotros, hombres y mujeres, la compasi\u00f3n m\u00e1s grande de Dios hacia nosotros, hombres y mujeres, la ternura m\u00e1s grande del Padre. La justificaci\u00f3n es este don de Cristo, de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo que nos hace libres. \u201cPero, Padre, yo soy pecador, he robado\u2026\u201d. S\u00ed, pero en la base eres un justo. Deja que Cristo haga esa justificaci\u00f3n. Nosotros no somos condenados, en la base, no: somos justos. Permitidme la palabra: somos santos, en la base\u00bb.<\/em><\/strong><br>Casi en el final, <strong>Su Santidad<\/strong> nos ped\u00eda,<strong><em> \u00ab(\u2026) dejemos que la gracia de Cristo emerja y esa justicia, esa justificaci\u00f3n nos d\u00e9 la fuerza de ir adelante. As\u00ed, la luz de la fe nos permite reconocer cu\u00e1nto es infinita la misericordia de Dios, la gracia que obra por nuestro bien\u00bb.<\/em><\/strong><br>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<br>Catequesis 9. La vida en la fe<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p><em>En nuestro recorrido para comprender mejor la ense\u00f1anza de san Pablo, nos encontramos hoy con un tema dif\u00edcil pero importante, el de la justificaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es la justificaci\u00f3n? Nosotros, de pecadores, nos hemos convertido en justos. \u00bfQui\u00e9n nos ha hecho justos? Este proceso de cambio es la justificaci\u00f3n. Nosotros, ante Dios, somos justos. Es verdad, tenemos nuestros pecados personales, pero en la base somos justos. Esta es la justificaci\u00f3n. Se ha discutido mucho sobre este argumento para encontrar la interpretaci\u00f3n m\u00e1s coherente con el pensamiento del ap\u00f3stol y, como sucede a menudo, se ha llegado tambi\u00e9n a contraponer las posiciones. En la Carta a los G\u00e1latas, como tambi\u00e9n en la de los Romanos, Pablo insiste en el hecho de que la justificaci\u00f3n viene de la fe en Cristo. \u201c\u00a1Pero, yo soy justo porque cumplo todos los mandamientos!\u201d. S\u00ed, pero de ah\u00ed no te viene la justificaci\u00f3n, te viene antes: alguien te ha justificado, alguien te ha hecho justo ante Dios. \u201c\u00a1S\u00ed, pero soy pecador!\u201d. S\u00ed eres justo, pero pecador, pero en la base eres justo. \u00bfQui\u00e9n te ha hecho justo? Jesucristo. Esta es la justificaci\u00f3n.<\/em><\/p><p><em>\u00bfQu\u00e9 se esconde detr\u00e1s de la palabra \u201cjustificaci\u00f3n\u201d que es tan decisiva para la fe? No es f\u00e1cil llegar a una definici\u00f3n exhaustiva, pero en el conjunto del pensamiento de san Pablo se puede decir sencillamente que la justificaci\u00f3n es la consecuencia de la \u00abiniciativa misericordiosa de Dios que otorga el perd\u00f3n\u00bb (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 1990). Y este es nuestro Dios, as\u00ed tan bueno, misericordioso, paciente, lleno de misericordia, que continuamente da el perd\u00f3n, continuamente. \u00c9l perdona, y la justificaci\u00f3n es Dios que perdona desde el inicio a cada uno, en Cristo. La misericordia de Dios que nos da el perd\u00f3n. Dios, de hecho, a trav\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas \u2014y esto debemos subrayarlo: a trav\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas\u2014 ha destruido el pecado y nos ha donado de forma definitiva el perd\u00f3n y la salvaci\u00f3n. As\u00ed justificados, los pecadores son acogidos por Dios y reconciliados con \u00c9l. Es como un regreso a la relaci\u00f3n original entre el Creador y la criatura, antes de que interviniera la desobediencia del pecado. La justificaci\u00f3n que Dios realiza, por tanto, nos permite recuperar la inocencia perdida con el pecado. \u00bfC\u00f3mo ocurre la justificaci\u00f3n? Responder a esta pregunta equivale a descubrir otra novedad de la ense\u00f1anza de san Pablo: que la justificaci\u00f3n ocurre por gracia. Solo por gracia: nosotros hemos sido justificados por pura gracia. \u201c\u00bfPero yo no puedo, como hacen algunos, ir donde el juez y pagar para que me de justicia?\u201d. No, en esto no se puede pagar, ha pagado uno por todos nosotros: Cristo. Y de Cristo que ha muerto por nosotros viene esa gracia que el Padre da a todos: la justificaci\u00f3n ocurre por gracia.<\/em><\/p><p><em>El ap\u00f3stol siempre tiene presente la experiencia que cambi\u00f3 su vida: el encuentro con Jes\u00fas resucitado en el camino a Damasco. Pablo hab\u00eda sido un hombre orgulloso, religioso, celante, convencido de que en la escrupulosa observancia de los preceptos estaba la justicia. Ahora, sin embargo, ha sido conquistado por Cristo, y la fe en \u00c9l lo ha transformado en lo profundo, permiti\u00e9ndole descubrir una verdad hasta ahora escondida: no somos nosotros con nuestros esfuerzos que nos volvemos justos, no: no somos nosotros; sino que es Cristo con su gracia quien nos hace justos. Entonces Pablo, para tener una plena conciencia del misterio de Jes\u00fas, est\u00e1 dispuesto a renunciar a todo en lo que antes era rico (cfr. Fil 3,7), porque ha descubierto que solo la gracia de Dios lo ha salvado. Nosotros hemos sido justificados, hemos sido salvados por pura gracia, no por nuestros m\u00e9ritos. Y esto nos da una confianza grande. Somos pecadores, s\u00ed; pero vamos por el camino de la vida con esta gracia de Dios que nos justifica cada vez que nosotros pedimos perd\u00f3n. Pero no justifica en ese momento: somos ya justificados, pero viene a perdonarnos otra vez.<\/em><\/p><p><em>La fe tiene para el ap\u00f3stol un valor global. Toca cada momento y cada aspecto de la vida del creyente: desde el bautismo hasta la partida de este mundo, todo est\u00e1 impregnado de la fe en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que dona la salvaci\u00f3n. La justificaci\u00f3n por fe subraya la prioridad de la gracia, que Dios ofrece a los que creen en su Hijo sin distinci\u00f3n alguna.<\/em><\/p><p><em>Por eso no debemos concluir, por tanto, que para Pablo la Ley mosaica ya no tenga valor; esta, de hecho, permanece un don irrevocable de Dios, es \u2014escribe el ap\u00f3stol\u2014 \u00absanta\u00bb (Rm 7,12). Tambi\u00e9n para nuestra vida espiritual es esencial cumplir los mandamientos, pero tampoco en esto podemos contar con nuestras fuerzas: es fundamental la gracia de Dios que recibimos en Cristo, esa gracia que nos viene de la justificaci\u00f3n que nos ha dado Cristo, que ya ha pagado por nosotros. De \u00c9l recibimos ese amor gratuito que nos permite, a su vez, amar de forma concreta.<\/em><\/p><p><em>En este contexto, est\u00e1 bien recordar tambi\u00e9n la ense\u00f1anza que proviene del ap\u00f3stol Santiago, quien escribe: \u00abYa veis como el hombre es justificado por las obras y no por la fe solamente \u2014parecer\u00eda lo contrario, pero no es lo contrario\u2014 [\u2026] Porque as\u00ed como el cuerpo sin esp\u00edritu est\u00e1 muerto, as\u00ed tambi\u00e9n la fe sin obras est\u00e1 muerta\u00bb (St 2,24.26). La justificaci\u00f3n, si no florece con nuestras obras, estar\u00e1 ah\u00ed, bajo tierra, como muerta. Est\u00e1, pero nosotros debemos realizarla con nuestras obras. As\u00ed las palabras de Santiago integran la ense\u00f1anza de Pablo. Para ambos, por tanto, la respuesta de la fe exige ser activos en el amor por Dios y en el amor por el pr\u00f3jimo. \u00bfPor qu\u00e9 \u201cactivos en ese amor\u201d? Porque ese amor nos ha salvado a todos, nos ha justificado gratuitamente, \u00a1gratis!<\/em><\/p><p><em>La justificaci\u00f3n nos introduce en la larga historia de la salvaci\u00f3n, que muestra la justicia de Dios: frente a nuestras continuas ca\u00eddas y a nuestras insuficiencias, \u00c9l no se ha resignado, sino que ha querido hacernos justos y lo ha hecho por gracia, a trav\u00e9s del don de Jesucristo, de su muerte y resurrecci\u00f3n. Algunas veces he dicho c\u00f3mo es la forma de actuar de Dios, cu\u00e1l es el estilo de Dios, y lo he dicho con tres palabras: el estilo de Dios es la cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. Siempre est\u00e1 cerca de nosotros, es compasivo y tierno. Y la justificaci\u00f3n es precisamente la cercan\u00eda m\u00e1s grande de Dios con nosotros, hombres y mujeres, la compasi\u00f3n m\u00e1s grande de Dios hacia nosotros, hombres y mujeres, la ternura m\u00e1s grande del Padre. La justificaci\u00f3n es este don de Cristo, de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo que nos hace libres. \u201cPero, Padre, yo soy pecador, he robado\u2026\u201d. S\u00ed, pero en la base eres un justo. Deja que Cristo haga esa justificaci\u00f3n. Nosotros no somos condenados, en la base, no: somos justos. Permitidme la palabra: somos santos, en la base. Pero despu\u00e9s, con nuestra obra nos convertimos en pecadores. Pero, en la base, somos santos: dejemos que la gracia de Cristo emerja y esa justicia, esa justificaci\u00f3n nos d\u00e9 la fuerza de ir adelante. As\u00ed, la luz de la fe nos permite reconocer cu\u00e1nto es infinita la misericordia de Dios, la gracia que obra por nuestro bien. Pero la misma luz nos hace tambi\u00e9n ver la responsabilidad que se nos ha encomendado para colaborar con Dios en su obra de salvaci\u00f3n. La fuerza de la gracia tiene que combinarse con nuestras obras de misericordia, que somos llamados a vivir para testimoniar qu\u00e9 grande es el amor de Dios. Vamos adelante con esta confianza: todos hemos sido justificados, somos justos en Cristo. Debemos implementar esta justicia con nuestras obras.<\/em><\/p><p>Saludos:<\/p><p><em>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola, hoy hay varios. Hoy celebramos la fiesta de los santos arc\u00e1ngeles Miguel, Gabriel y Rafael. Cada uno de ellos realiz\u00f3 una misi\u00f3n especial en la historia de la salvaci\u00f3n. Invoquemos su protecci\u00f3n, para que tambi\u00e9n nosotros, con ayuda de la gracia divina, podamos cumplir la misi\u00f3n que el Se\u00f1or nos encomienda y seamos testigos de su misericordia a trav\u00e9s de nuestras obras y con toda nuestra vida. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>LLAMAMIENTO<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Me enter\u00e9 con dolor de la noticia de los ataques armados que sucedieron el pasado domingo contra los pueblos de Madamai y Abun, en el norte de Nigeria. Rezo por aquellos que han fallecido, por los que resultaron heridos y por toda la poblaci\u00f3n nigeriana. Deseo que en el pa\u00eds est\u00e9 siempre garantizada la seguridad de todos los ciudadanos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dejemos que la gracia de Cristo emerja y esa justicia, esa justificaci\u00f3n nos d\u00e9 la fuerza de ir adelante, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre al compartir su mensaje con los peregrinos y fieles en la Audiencia General. 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