{"id":1835,"date":"2018-10-23T00:40:24","date_gmt":"2018-10-23T03:40:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=1835"},"modified":"2018-10-23T00:40:24","modified_gmt":"2018-10-23T03:40:24","slug":"san-juan-de-capistrano-patrono-de-los-capellanes-castrenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/san-juan-de-capistrano-patrono-de-los-capellanes-castrenses\/","title":{"rendered":"San Juan de Capistrano, Patrono de los Capellanes Castrenses"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_San-Juan-de-Capistrano.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1839 alignleft\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/obcastrensearg_San-Juan-de-Capistrano-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>San Juan de Capistrano,<\/strong> <strong>Patrono<\/strong> de los <strong>Capellanes Castrenses<\/strong><\/p>\n<p><strong>Breve rese\u00f1a:<\/strong><\/p>\n<p>Nace en <strong>Capistrano<\/strong>, pueblo de los <strong>Abruzos<\/strong>, reino de <strong>N\u00e1poles<\/strong>, el a\u00f1o 1386. Ingresa en la <strong>Orden Franciscana<\/strong> a los treinta a\u00f1os. Ocupa dos veces el cargo de vicario general de la Orden. Sucumbe a los estragos de la peste, en Eslovenia, el 23 de octubre de 1456. Ha sido llamado, <strong>\u201cEl Santo de Europa\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>En 1453 los turcos conquistan <strong>Constantinopla<\/strong> afianzando as\u00ed el imperio del Islam en el <strong>Asia Menor<\/strong>, sobre las ruinas del Oriente cristiano, y amenazando a toda la cristiandad de Occidente. Se presiente un tr\u00e1gico fin para la catolicidad medieval.<\/p>\n<p><strong>Roma<\/strong> y los pueblos tiemblan ante la impotencia de los pr\u00edncipes cristianos, divididos entre s\u00ed. Pero <strong>Dios<\/strong>, <strong>Se\u00f1or de la Historia<\/strong>, tiene preparados sus instrumentos: el <strong>Soldado<\/strong>, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> y el <strong>Santo<\/strong>. El caudillo h\u00fangaro <strong>Huniades<\/strong>, el <strong>Papa Calixto III<\/strong>, y <strong>Juan de Capistrano<\/strong>.<\/p>\n<p>La actividad apost\u00f3lica de Juan se inicia a principios del siglo XV. Quedaban atr\u00e1s en su vida las solicitudes por lo terreno, lo falaz. Hab\u00eda tomado parte en conjuraciones 3 pol\u00edticas y, derrotado, hab\u00eda sido hecho prisionero, encerrado en unos s\u00f3tanos inmundos. All\u00ed, encadenado a un poste, rodeado de ratas, con el agua hasta las rodillas, desenga\u00f1ado, reza a San Francisco y hace voto de entrar en su Orden. El voto le salva, y la ciudad de <strong>Perusa<\/strong>, donde cursaba sus estudios de jurisconsulto, es testigo de su conversi\u00f3n total.<\/p>\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o 1416. Ya franciscano, <strong>Juan<\/strong> se entrega en cuerpo y alma a la reforma espiritual del pueblo cristiano por medio de la predicaci\u00f3n popular. Sigue las huellas y las ense\u00f1anzas del gran <strong>San Bernardino de Siena<\/strong>. Har\u00e1 maravillosas curaciones. Va de pueblo en pueblo acompa\u00f1ado de cuarenta caballeros, re\u00fane a las multitudes en las plazas pues no caben en los templos y llega, alguna vez, a reunir el n\u00famero de 20.000 oyentes. As\u00ed predica el <strong>Evangelio<\/strong>, pero m\u00e1s con su figura que con las palabras.<\/p>\n<p>Peque\u00f1o, enjuto, apenas piel y huesos, vista corta, gesto austero, aunque dulce y caritativo; semblante encendido, adem\u00e1s de sobrio y c\u00e1lido. Sus oyentes ped\u00edan a gritos confesi\u00f3n, prometiendo cambiar de vida y abandonar la vida de pecado. Despertaba vocaciones religiosas entre la juventud: en <strong>Leipzig<\/strong> 120 estudiantes siguen sus huellas, en <strong>Cracovia<\/strong> 130. En veinte a\u00f1os misiona por <strong>Alemania<\/strong>, <strong>Austria<\/strong>, <strong>Hungr\u00eda<\/strong>, <strong>Polonia<\/strong>, <strong>Moravia<\/strong> y hasta por <strong>Saboya<\/strong>, <strong>Borgo\u00f1a<\/strong> y <strong>Flandes<\/strong>. \u00c9sta fue su lenta pero fundamental cooperaci\u00f3n al mantenimiento de la unidad cat\u00f3lica europea en el siglo XV.<\/p>\n<p>Su gran talento para la diplomacia le permiti\u00f3 unir entre s\u00ed a los pr\u00edncipes. Recibi\u00f3 importantes misiones de cuatro <strong>Papas<\/strong> consecutivos, impugn\u00f3 la naciente herej\u00eda husita, se relacion\u00f3 con los griegos para tratar su uni\u00f3n con la <strong>Iglesia Romana<\/strong>, intervino en contener los perniciosos efectos del cisma de <strong>Basilea<\/strong>. Extendi\u00f3 la reforma de los \u201cobservantes\u201d por los conventos de toda Europa, fundando muchos de ellos en <strong>Alemania<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero la ocasi\u00f3n culminante de su vida, que le vali\u00f3 el nombre de <strong>\u201cSanto de Europa\u201d<\/strong>, fue la Cruzada contra los turcos, que empieza a predicar en el a\u00f1o 1453. El <strong>Papa Calixto III<\/strong>, le anima y le concede facultades omn\u00edmodas. Los pr\u00edncipes cristianos no responden al llamamiento del <strong>Papa<\/strong>. \u00c9ste nombra al cardenal espa\u00f1ol <strong>Juan de Carvajal<\/strong> su legado en <strong>Hungr\u00eda<\/strong>.<\/p>\n<p>El mismo rey de <strong>Hungr\u00eda<\/strong> huye, y tiene que ser <strong>Juan de Capistrano<\/strong> quien recluta a los campesinos h\u00fangaros para la Cruzada. Llegan a juntar a 7.000 cruzados. Mahomed ataca con 150.000 hombres y 300 ca\u00f1ones. <strong>Capistrano<\/strong> ha improvisado unos estandartes con la Cruz y las figuras de <strong>San Francisco<\/strong>, <strong>San Antonio<\/strong> y <strong>San Bernardino<\/strong>.<\/p>\n<p>Anima a todos a la lucha al conjuro del nombre de <strong>Jes\u00fas<\/strong>, hace desistir a <strong>Huniades<\/strong> de su prop\u00f3sito de huir en retirada. <strong>Belgrado<\/strong> est\u00e1 rodeada por los turcos y, contra toda previsi\u00f3n, los cruzados, animados por <strong>Capistrano<\/strong> desde la orilla, con la <strong>Cruz<\/strong>, obtienen una victoria completa. A los pocos d\u00edas Mahomed vuelve al asalto con toda la rabia del le\u00f3n herido. <strong>Juan<\/strong> recorre las murallas cuando la infanter\u00eda turca escalaba el foso y grita a los valientes h\u00fangaros que en sus manos est\u00e1 la cristiandad, alzando sus brazos a <strong>Dios<\/strong> clamando misericordia por <strong>Europa<\/strong>. La derrota del turco fue completa.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s admirable que la victoria en las armas, fue la victoria en los esp\u00edritus que obtuvo <strong>Juan<\/strong>, convirtiendo a los cruzados en novicios. El mensaje de <strong>Juan de Capistrano<\/strong> quedaba escrito para siempre.-<\/p>\n<p>__________________________<\/p>\n<p><sup>i <\/sup>Francisco, Homil\u00eda de la Misa Crismal, 17 de abril 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Juan de Capistrano, Patrono de los Capellanes Castrenses Breve rese\u00f1a: Nace en Capistrano, pueblo de los Abruzos, reino de N\u00e1poles, el a\u00f1o 1386. 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