{"id":2300,"date":"2018-11-08T11:59:01","date_gmt":"2018-11-08T14:59:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=2300"},"modified":"2018-11-08T11:59:01","modified_gmt":"2018-11-08T14:59:01","slug":"cea-pascua-riojana-alegria-de-toda-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/cea-pascua-riojana-alegria-de-toda-la-iglesia\/","title":{"rendered":"CEA | Pascua riojana, alegr\u00eda de toda la Iglesia"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h3 id=\"titulo\"><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/obcastrensearg_cea-asamblea-plenaria-116-2018.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2301\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/obcastrensearg_cea-asamblea-plenaria-116-2018-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a>Pascua riojana, alegr\u00eda de toda la Iglesia<\/strong><\/h3>\n<div class=\"fecha-nota\"><\/div>\n<\/blockquote>\n<div class=\"texto-nota\">\n<blockquote><p><em>1.<\/em>\u00a0Los Obispos argentinos queremos compartir con todos la gran alegr\u00eda de la pr\u00f3xima beatificaci\u00f3n del Obispo Enrique \u00c1ngel Angelelli, de Fray Carlos de Dios Murias, del Presb\u00edtero Gabriel Roger Longueville y del laico Wenceslao Pedernera. Ser\u00e1 el 27 de abril de 2019. Agradecemos de coraz\u00f3n al Papa Francisco, que as\u00ed recoge el discernimiento de la Iglesia y nos alienta a gastar la vida en el servicio<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p><em>2.<\/em>\u00a0Angelelli, quien fue Obispo de La Rioja entre 1968 y 1976, sab\u00eda que su muerte era inminente y estaba dispuesto a dar la vida. En una de sus \u00faltimas cartas informaba al Nuncio Apost\u00f3lico:<\/p>\n<p><em>\u201cEstamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misi\u00f3n de la Iglesia. Personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la polic\u00eda con orden del ej\u00e9rcito. Ya no es f\u00e1cil hacer una reuni\u00f3n con los catequistas, con los sacerdotes o con las religiosas. Las celebraciones patronales son impedidas y obstaculizadas\u2026 Nuevamente he sido amenazado\u00bb\u00a0<\/em><sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p><em>3.<\/em>\u00a0Al mismo tiempo sosten\u00eda que lo viv\u00eda \u201ccon una gran paz interior y esperanza cristiana\u201d<sup>3<\/sup>. No ocultaba su temor pero se aferraba a la fortaleza que Dios le regalaba. De ese modo se sent\u00eda unido a la entrega de Cristo hasta el fin. Este convencimiento de que en el sufrimiento y en la muerte se refleja la vida nueva de Jesucristo, est\u00e1 bellamente expresado en la homil\u00eda del entierro de Gabriel y Carlos, donde dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cLa Iglesia se goza y bendice a Dios, porque ha sido elegida para vivir este misterio de la Cruz y de la Pascua del Se\u00f1or, y ha venido a compartir la Eucarist\u00eda con dos hermanos que ya est\u00e1n junto al Se\u00f1or\u2026 Toda la fuerza que est\u00e1 ah\u00ed se hace Eucarist\u00eda, se hace martirio, se hace testimonio de vida, se hace oraci\u00f3n, se hace plegaria\u201d\u00a0<sup>4<\/sup>.<\/em><\/p>\n<p><em>4.<\/em>\u00a0Como buen pastor, cuando se dispon\u00eda a dar la vida, experimentaba que su pueblo sufr\u00eda y de alg\u00fan modo mor\u00eda en \u00e9l y con \u00e9l. El Papa Francisco quiso valorar especialmente esos casos en que se verific\u00f3 \u201cun ofrecimiento de la propia vida por los dem\u00e1s, sostenido hasta la muerte\u201d, porque \u201cesa ofrenda expresa una imitaci\u00f3n ejemplar de Cristo, y es digna de la admiraci\u00f3n de los fieles\u201d\u00a0<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p><em>5.<\/em>\u00a0El Santo Padre tambi\u00e9n nos record\u00f3 que \u201cla santificaci\u00f3n es un camino comunitario, de dos en dos. As\u00ed lo reflejan algunas comunidades santas\u201d\u00a0<sup>6<\/sup>. Angelelli no estuvo solo en su martirio. Eran cuatro los que, unidos en su entrega, nos estimulan \u201cen contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aisl\u00e1ndonos en la b\u00fasqueda del bienestar al margen de los dem\u00e1s\u201d<sup>7<\/sup>. Nos conmueve recordar que, la noche del secuestro, cuando algunas personas que se dec\u00edan polic\u00edas fueron a buscar a fray Carlos, el padre Gabriel le dijo resueltamente: \u201c\u00a1No te dejo solo. Voy con vos!\u201d<sup>\u00a08<\/sup>.\u00a0Y muri\u00f3 con \u00e9l.<\/p>\n<p><em>6.<\/em>\u00a0La muerte de Angelelli y la forma como muri\u00f3 son una clara coronaci\u00f3n de una vida consecuente con sus convicciones y con la misi\u00f3n del pastor de dar la vida por su reba\u00f1o. As\u00ed\u00a0 sell\u00f3 con su sangre su compromiso por la paz, la justicia y la dignidad integral de la persona humana, por amor a Cristo y a los pobres, en plena coherencia con el Evangelio.<\/p>\n<p><em>7.<\/em>\u00a0Su muerte (en agosto de 1976) se inscribe dentro del contexto martirial de la Iglesia de La Rioja, de la que son expresiones inobjetables la muerte de Murias, Longueville y Pedernera (en julio de 1976). Tambi\u00e9n confirma la coherencia testimonial de vida, pensamiento y opci\u00f3n pastoral del mismo Angelelli. \u00c9l fue testigo del Reino de Dios y de su justicia en una Iglesia perseguida, obstaculizada y martirizada en sus sacerdotes, religiosos y laicos. Esa fue su identidad m\u00e1s genuina, la b\u00e1sica, la que fundament\u00f3 y orient\u00f3 toda su existencia hasta la consecuencia l\u00f3gica de demostrar el mayor amor: dar la vida por su pueblo y ser instrumento de la luz del Evangelio. Carlos Murias dec\u00eda: \u201cPodr\u00e1n callar la voz del Obispo, podr\u00e1n callar la voz del padre Carlos, pero nunca podr\u00e1n callar la voz del Evangelio\u201d<sup>\u00a09<\/sup>.<\/p>\n<p><em>8.<\/em>\u00a0Angelelli, como fiel int\u00e9rprete del Concilio Vaticano II, era un vig\u00eda atento a recibir las se\u00f1ales de Dios en su Palabra y en la voz de su pueblo, mirando desde la fe la historia donde el Se\u00f1or se manifiesta. Era un enamorado de la fe de los pobres y del testimonio de los m\u00e1s sencillos. Era un pastor que cuidaba a los \u00faltimos y les acercaba el consuelo de Dios.<\/p>\n<p><em>9.<\/em>\u00a0Am\u00f3 a la Iglesia. La sinti\u00f3\u00a0 su familia, su lugar de discernimiento, su p\u00falpito a la hora de anunciar la Buena Noticia y el grito de dolor del pueblo riojano. Nunca incitaba al rencor, a pesar del clima de violencia que se viv\u00eda. En el entierro de Gabriel y Carlos dec\u00eda: \u201c\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es ser cristiano, porque al cristiano se le exige perdonar!&#8230; El cristiano tiene que perdonar a todos\u201d. Con la misma convicci\u00f3n, el laico Wenceslao, que fue acribillado en la puerta de su casa delante de su esposa y tres peque\u00f1as hijas, y sufri\u00f3 una agon\u00eda de varias horas, no s\u00f3lo perdon\u00f3 a sus asesinos, sino que pidi\u00f3 a su esposa e hijas que no guardaran odio<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p><em>10.<\/em>\u00a0Creemos que lo mejor es concluir esta carta con las preciosas palabras del entonces Cardenal Bergoglio:<\/p>\n<p><em>\u201cEl recuerdo de Wenceslao, Carlos, Gabriel y el obispo Enrique no es una simple memoria encapsulada, es un desaf\u00edo que hoy nos interpela a que miremos el camino de ellos, hombres que solamente miraron el Evangelio, hombres que recibieron el Evangelio y con libertad. As\u00ed nos quiere hoy la Patria, hombres y mujeres libres de prejuicios, libres de componendas, libres de ambiciones, libres de ideolog\u00edas; hombres y mujeres de Evangelio, s\u00f3lo el Evangelio, y, a lo m\u00e1s, podemos a\u00f1adir un comentario, el que a\u00f1adieron Carlos, Gabriel, Wenceslao y el obispo Enrique: el comentario de la propia vida\u201d\u00a0<sup>11<\/sup>.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>116\u00b0 Asamblea Plenaria<br \/>\nConferencia Episcopal Argentina<br \/>\nPilar, 07 de noviembre de 2018<\/em><\/p>\n<p>_____________________________<\/p>\n<p><em>1. Ellos se suman a otros m\u00e1rtires latinoamericanos, entre los que queremos destacar a San \u00d3scar Romero, recientemente canonizado.<br \/>\n2. Enrique Angelelli, Carta del 5 de julio de 1976.<br \/>\n3.\u00a0Ib\u00edd.<br \/>\n4.\u00a0Enrique Angelelli, Homil\u00eda en las exequias de los padre Gabriel Murias y Carlos Longueville,<br \/>\n5.\u00a0Gaudete et exsultate, 5.<br \/>\n6.\u00a0Ib\u00edd 141.<br \/>\n7.\u00a0Ib\u00edd 146.<br \/>\n8.\u00a0Testimonio de las hermanas josefinas de Chamical.<br \/>\n9.\u00a0Carlos Murias, Homil\u00eda del 16 de julio de 1976, Punta de los Llanos.<br \/>\n10.\u00a0Testimonio de su esposa Marta Cornejo.<br \/>\n11.\u00a0Jorge Cardenal Bergoglio, Homil\u00eda en la Catedral de La Rioja, 04 de agosto de 2006.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pascua riojana, alegr\u00eda de toda la Iglesia 1.\u00a0Los Obispos argentinos queremos compartir con todos la gran alegr\u00eda de la pr\u00f3xima beatificaci\u00f3n del Obispo Enrique \u00c1ngel Angelelli, de Fray Carlos de Dios Murias, del Presb\u00edtero Gabriel Roger Longueville y del laico Wenceslao Pedernera. 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