{"id":234970,"date":"2022-02-27T08:00:00","date_gmt":"2022-02-27T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=234970"},"modified":"2022-02-27T09:29:19","modified_gmt":"2022-02-27T12:29:19","slug":"papa-francisco-todo-cambio-fructifero-y-positivo-debe-comenzar-con-nosotros-mismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-todo-cambio-fructifero-y-positivo-debe-comenzar-con-nosotros-mismos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Todo cambio fruct\u00edfero y positivo debe comenzar con nosotros mismos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Todo cambio fruct\u00edfero y positivo debe comenzar con nosotros mismos<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presento en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde se encontraba con fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta oportunidad, el <strong>Santo Padre<\/strong> se expres\u00f3 respecto del <strong>Evangelio<\/strong> de la liturgia de hoy, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>(\u2026) hoy Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre nuestra mirada y sobre nuestro hablar.&nbsp;La mirada y la charla\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cen primer lugar, en nuestra&nbsp;mirada.&nbsp;El riesgo que corremos, dice el Se\u00f1or, es concentrarnos en mirar la astilla en el ojo del hermano sin fijarnos en la viga en el nuestro (cf. Lc6.41)\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando, compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>siempre encontramos razones para culpar a los dem\u00e1s y justificarnos a nosotros mismos.&nbsp;Y muchas veces nos quejamos de cosas que no est\u00e1n bien en la sociedad, en la Iglesia, en el mundo, sin antes cuestionarnos y sin antes comprometernos a cambiarnos.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;Todo cambio fruct\u00edfero y positivo debe comenzar con nosotros mismos.&nbsp;Por el contrario, no habr\u00e1 ning\u00fan cambio\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, dec\u00eda, tambi\u00e9n, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>el Se\u00f1or nos invita a&nbsp;limpiar nuestra mirada.&nbsp;Primero nos pide que miremos dentro de nosotros mismos para reconocer nuestras miserias.&nbsp;Porque si no somos capaces de ver nuestros defectos, siempre estaremos inclinados a magnificar los de los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, resaltaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Dios siempre distingue a la persona de sus errores.&nbsp;Siempre salva a la persona.&nbsp;Siempre cree en la persona y siempre est\u00e1 dispuesto a perdonar los errores.&nbsp;Sabemos que Dios siempre perdona.&nbsp;Y nos invita a hacer lo mismo<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong>, se\u00f1ala, <strong><em>\u201cd<\/em><\/strong><strong><em>espu\u00e9s de la mirada, hoy Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre nuestro&nbsp;hablar.&nbsp;El Se\u00f1or explica que la boca \u00abexpresa lo que rebosa del coraz\u00f3n\u00bb (v. 45).<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;&nbsp;Las palabras que usamos dicen qui\u00e9nes somos.&nbsp;A veces, sin embargo, prestamos poca atenci\u00f3n a nuestras palabras y las usamos superficialmente.&nbsp;Pero las palabras tienen peso: nos permiten expresar pensamientos y sentimientos, dar voz a los miedos que tenemos ya los proyectos que nos proponemos realizar, para bendecir a Dios ya los dem\u00e1s\u201d.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos preguntaba, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>qu\u00e9 tipo de palabras usamos: \u00bfpalabras que expresan atenci\u00f3n, respeto, comprensi\u00f3n, cercan\u00eda, compasi\u00f3n o palabras que principalmente tienen como objetivo embellecernos frente a los dem\u00e1s?&nbsp;Y entonces, \u00bfhablamos suavemente o contaminamos el mundo esparciendo venenos: criticando, quej\u00e1ndonos, alimentando la agresi\u00f3n generalizada?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>En el Evangelio de la liturgia de hoy Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre nuestra mirada y sobre nuestro hablar.\u00a0La mirada y la charla.<\/p><p>En primer lugar, en nuestra\u00a0<em>mirada<\/em>.\u00a0El riesgo que corremos, dice el Se\u00f1or, es concentrarnos en mirar la astilla en el ojo del hermano sin fijarnos en la viga en el nuestro (<em>cf. Lc<\/em>6.41).\u00a0En otras palabras, estar muy atentos a los defectos de los dem\u00e1s, incluso a los peque\u00f1os como una paja, descuidando serenamente los propios, d\u00e1ndoles poco peso.\u00a0Lo que dice Jes\u00fas es cierto: siempre encontramos razones para culpar a los dem\u00e1s y justificarnos a nosotros mismos.\u00a0Y muchas veces nos quejamos de cosas que no est\u00e1n bien en la sociedad, en la Iglesia, en el mundo, sin antes cuestionarnos y sin antes comprometernos a cambiarnos.\u00a0Todo cambio fruct\u00edfero y positivo debe comenzar con nosotros mismos.\u00a0Por el contrario, no habr\u00e1 ning\u00fan cambio.\u00a0Pero &#8211; explica Jes\u00fas &#8211; al hacerlo nuestra mirada es ciega.\u00a0Y si somos ciegos no podemos pretender ser gu\u00edas y maestros para los dem\u00e1s: un ciego, en efecto, no puede guiar a otro ciego (cf. v. 39).<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, el Se\u00f1or nos invita a\u00a0<em>limpiar nuestra mirada<\/em>.\u00a0Primero nos pide que miremos dentro de nosotros mismos para reconocer nuestras miserias.\u00a0Porque si no somos capaces de ver nuestros defectos, siempre estaremos inclinados a magnificar los de los dem\u00e1s.\u00a0Si, en cambio, reconocemos nuestros errores y nuestras miserias, se nos abre la puerta de la misericordia.\u00a0Y despu\u00e9s de haber mirado hacia adentro, Jes\u00fas nos invita a mirar a los dem\u00e1s como \u00e9l &#8211; este es el secreto: mirar a los dem\u00e1s como \u00e9l -, que no ve sobre todo el mal, sino el bien.\u00a0Dios nos mira as\u00ed: no ve en nosotros errores irremediables, pero ve ni\u00f1os que se equivocan.\u00a0Cambiar la perspectiva: no se enfoca en los errores, sino en los ni\u00f1os que cometen errores.\u00a0Dios siempre distingue a la persona de sus errores.\u00a0Siempre salva a la persona.\u00a0Siempre cree en la persona y siempre est\u00e1 dispuesto a perdonar los errores.\u00a0Sabemos que Dios siempre perdona.\u00a0Y nos invita a hacer lo mismo:<\/p><p>Despu\u00e9s de la mirada, hoy Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre nuestro\u00a0<em>hablar<\/em>.\u00a0El Se\u00f1or explica que la boca \u00abexpresa lo que rebosa del coraz\u00f3n\u00bb (v. 45).\u00a0Es cierto, por la forma en que uno habla inmediatamente te das cuenta de lo que tiene en el coraz\u00f3n.\u00a0Las palabras que usamos dicen qui\u00e9nes somos.\u00a0A veces, sin embargo, prestamos poca atenci\u00f3n a nuestras palabras y las usamos superficialmente.\u00a0Pero las palabras tienen peso: nos permiten expresar pensamientos y sentimientos, dar voz a los miedos que tenemos ya los proyectos que nos proponemos realizar, para bendecir a Dios ya los dem\u00e1s.\u00a0Lamentablemente, sin embargo, con el lenguaje tambi\u00e9n podemos alimentar prejuicios, levantar barreras, atacar e incluso destruir;\u00a0con la lengua podemos destruir a nuestros hermanos: \u00a1el chisme duele y la calumnia puede ser m\u00e1s afilada que un cuchillo!\u00a0Hoy en d\u00eda, especialmente en el mundo digital, las palabras corren r\u00e1pido;\u00a0pero demasiados transmiten ira y agresi\u00f3n,\u00a0alimentan noticias falsas y aprovechan los miedos colectivos para propagar ideas distorsionadas.\u00a0Un diplom\u00e1tico, que fue Secretario General de las Naciones Unidas y premio Nobel de la Paz, dec\u00eda que \u201cabusar de la palabra es despreciar al ser humano\u201d (D. Hammarskj\u00f6ld,<em>Huellas del viaje<\/em>\u00a0, Magnano BI 1992, 131).<\/p><p>Entonces, pregunt\u00e9monos qu\u00e9 tipo de palabras usamos: \u00bfpalabras que expresan atenci\u00f3n, respeto, comprensi\u00f3n, cercan\u00eda, compasi\u00f3n o palabras que principalmente tienen como objetivo embellecernos frente a los dem\u00e1s?\u00a0Y entonces, \u00bfhablamos suavemente o contaminamos el mundo esparciendo venenos: criticando, quej\u00e1ndonos, alimentando la agresi\u00f3n generalizada?<\/p><p>Que Nuestra Se\u00f1ora, Mar\u00eda, cuya humildad ha mirado Dios, la Virgen del silencio a la que ahora rezamos, nos ayude a purificar nuestra mirada y nuestra palabra.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>____________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas!<\/p><p>En los \u00faltimos d\u00edas nos ha conmocionado algo tr\u00e1gico: la guerra.\u00a0Hemos rezado varias veces para que no se tome este camino.\u00a0Y no dejamos de orar, al contrario, suplicamos a Dios m\u00e1s intensamente.\u00a0Por eso renuevo mi invitaci\u00f3n a todos a hacer del 2 de marzo, Mi\u00e9rcoles de Ceniza, un d\u00eda de oraci\u00f3n y ayuno por la paz en Ucrania.\u00a0Un d\u00eda para estar cerca del sufrimiento del pueblo ucraniano, para sentirnos hermanos y hermanas e implorar a Dios el fin de la guerra.<\/p><p>Los que hacen la guerra, los que provocan la guerra, se olvidan de la humanidad.\u00a0No parte del pueblo, no mira la vida concreta del pueblo, sino que antepone a todo los intereses creados y el poder.\u00a0Se encomienda a la l\u00f3gica diab\u00f3lica y perversa de las armas, que es lo m\u00e1s alejado de la voluntad de Dios, y se distancia del pueblo llano, que quiere la paz;\u00a0y que en todo conflicto \u00e9l es la verdadera v\u00edctima, que paga en su propia piel las locuras de la guerra.\u00a0Pienso en los ancianos, en los que buscan refugio en estas horas, en las madres que huyen con sus hijos\u2026 Son hermanos para los que urge abrir corredores humanitarios y que hay que acoger.<\/p><p>Con el coraz\u00f3n roto por lo que sucede en Ucrania -y no olvidemos las guerras en otras partes del mundo, como en Yemen, Siria, Etiop\u00eda\u2026-, repito: \u00a1c\u00e1llense las armas!\u00a0Dios est\u00e1 con los pacificadores, no con los que usan la violencia.\u00a0Porque quien ama la paz, como dice la Constituci\u00f3n italiana, \u00abrepudia la guerra como instrumento de ofensa a la libertad de los dem\u00e1s pueblos y como medio de soluci\u00f3n de los conflictos internacionales\u00bb (art. 11).<\/p><p>Ayer, en Granada, Espa\u00f1a, fueron beatificados el sacerdote Gaetano Gim\u00e9nez Mart\u00edn y quince compa\u00f1eros m\u00e1rtires, asesinados in\u00a0<em>odium fidei<\/em>\u00a0en el contexto de la persecuci\u00f3n religiosa de la d\u00e9cada de 1930 en Espa\u00f1a.\u00a0Que el testimonio de estos heroicos disc\u00edpulos de Cristo suscite en todos el deseo de servir al Evangelio con fidelidad y valent\u00eda.\u00a0Un aplauso para el nuevo beato.<\/p><p>\u00a1Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos!<\/p><p>Saludo en particular a las ni\u00f1as Quince\u00f1eras de Panam\u00e1;\u00a0j\u00f3venes universitarios de la di\u00f3cesis de Oporto;\u00a0los fieles de M\u00e9rida-Badajoz y Madrid, Espa\u00f1a;\u00a0los de Par\u00eds y Polonia;\u00a0los grupos de Reggio Calabria, Sicilia y la Unidad Pastoral Alta Langa;\u00a0los confirmandos de Urgnano y los muchachos de Petosino, di\u00f3cesis de B\u00e9rgamo.<\/p><p>Un saludo especial a todos los que hab\u00e9is venido con motivo del D\u00eda de las Enfermedades Raras, que se celebra ma\u00f1ana: Animo a las distintas asociaciones de pacientes y sus familias, as\u00ed como a los investigadores que trabajan en este campo.\u00a0\u00a1Estoy cerca de ti!\u00a0Saludo a los pueblos aqu\u00ed presentes\u2026 \u00a1Veo tambi\u00e9n muchas banderas de Ucrania!\u00a0<em>(en ucraniano)<\/em>\u00a0\u00a1Alabado sea Jesucristo!<\/p><p>Les deseo a todos un feliz domingo.\u00a0Por favor, no olvides orar por m\u00ed.\u00a0Que tengas un buen almuerzo y adi\u00f3s.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Todo cambio fruct\u00edfero y positivo debe comenzar con nosotros mismos, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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